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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2020

En un campo de desplazados del desgarrado Idlib, los sueos de las mujeres sirias se hacen aicos

Sonia al-Ali y Madeline Edwards
Middle East Eye

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


Forzadas a abandonar sus hogares por los bombardeos del gobierno sirio, las mujeres y los nios se encuentran atrapados ahora en la frontera turca sin tener adnde ir.


La ofensiva del gobierno sirio ha resultado devastadora para quienes viven junto a las lneas del frente (Foto: Muhammad al-Hose/MEE). Sarmada (Siria).-

La existencia diaria de Nadia est cercada por los confines de una tienda de campaa improvisada que comparte con otros siete miembros de su familia.

Ella, su esposo, sus hijos, su hermana y cuatro sobrinas y sobrinos huyeron hace un mes de su ciudad natal de Saraqib, en la provincia surea de Idlib, en busca de seguridad ante el aumento de los bombardeos sirios y rusos.

La familia termin en Sarmada, una ciudad en el norte de Idlib, a poca distancia de la frontera turca, que alberga varios campamentos informales de desplazados.

Sin dinero para alquilar una casa, dieron con sus huesos en uno de los campamentos cercanos. El esposo de Nadia se fue pronto a Turqua en busca de trabajo, dejando a su esposa y cuada para cuidar de los seis nios pequeos. Nadia, de 25 aos, que no dispone de ingresos propios, se siente atrapada.

Era un da amargo de finales de enero, los miembros de la familia se acurrucaban dentro de su tienda en un campamento ya abarrotado.

Poco hay para ellos en Sarmada.

Es imposible sentirte cmoda aqu, le dijo Nadia a MEE tratando de protegerse del fro. Sus hijos gritaban mientras hablaba.

Hay mucho ruido, no hay aseos ni ningn tipo de instalacin.

Nadia y su hermana, Jadiya, cuyo marido fue asesinado en un bombardeo en el pasado diciembre, dicen que suean con poder vivir de nuevo en una casa de verdad.

Nadia solo pudo vivir ese sueo un mes antes de verse obligada a huir hacia el norte: la casa por la que ella y su esposo haban estado ahorrando durante aos pudo acabar de construirse a finales del ao pasado. Pero un mes despus se vieron forzados a desplazarse.

Esta tienda es ahora toda mi existencia, dijo Nadia.

Sin un lugar adnde ir

Idlib est inmersa en la crisis de desplazamiento ms devastadora hasta el momento. Una creciente ofensiva de las fuerzas progubernamentales est haciendo huir por cientos de miles a los residentes que an permanecan en sus hogares, que dejan atrs pueblos fantasmas diezmados por las bombas.

Segn las Naciones Unidas y los gestores locales de los campos, quienes subsisten a duras penas en pueblos y campamentos improvisados ​​ sin los ms mnimos servicios bsicos a lo largo de la frontera noroeste de Siria con Turqua, son abrumadoramente mujeres y nios.

En una conferencia de prensa celebrada el lunes, Stephane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, dijo que las mujeres y los nios representan alrededor del 80% de los desplazados desde que se iniciaron los ltimos bombardeos en diciembre.

Segn la ONG Save the Children, que tiene su sede principal en el Reino Unido, hay alrededor de 37.000 nios entre las personas que tuvieron que salir huyendo en enero.

En Sarmada, donde Nadia y su familia sobreviven en su tienda de campaa improvisada, el administrador local del campamento de desplazados, Mohammed al-Sheij, declar a MEE que de las 170 familias que viven all, 40 estn encabezadas por viudas o madres solteras. Casi la mitad de ellas han llegado al campo desde principios de febrero.

Segn el ltimo recuento de la ONU, las personas que han huido de sus hogares en los ltimos dos meses buscando seguridad ante los ataques son ms de medio milln.

Es probable que ese nmero aumente a medida que las fuerzas progubernamentales continen avanzando en la zona rural del sur de Idlib, machacando sus ciudades y pueblos con ataques areos y fuego de artillera. Cerca de 200 personas murieron asesinadas en enero, segn el grupo de medios local Macro Media Center.

Entre quienes huyeron en enero hay alrededor de 37.000 nios (Foto: Muhammad al-Hose/MEE)

La provincia de Idlib, en el noroeste de Siria, as como las zonas rurales de las vecinas Lataquia y Alepo constituyen el ltimo enclave importante del territorio controlado por los rebeldes en el pas tras aos de victorias militares de las fuerzas leales a Damasco. La zona est controlada en gran medida por el grupo islamista de lnea dura Hayat Tahrir al-Sham.

Desde hace aos, Idlib se ha convertido en el punto final para cientos de miles de sirios desplazados coercitivamente desde Alepo, la zona rural de Damasco y otros lugares a medida que las fuerzas gubernamentales, respaldadas por Rusia, se van apoderando de las zonas con bolsas de rebeldes en una sucesin letal.

El patrn seguido: asedio y bombardeos; despus, convoyes de autobuses para enviar a los civiles y combatientes que queden al noroeste controlado por los rebeldes del pas.

Pero como solo queda Idlib, no hay otro lugar adonde ir. Alrededor de tres millones de personas viven ahora en esa zona, aproximadamente la mitad de ellas desplazadas de otras partes de Siria, con cientos de miles amontonadas a lo largo de la frontera de la provincia con Turqua, buscando refugio en casas alquiladas y campamentos informales.

El bombardeo se ha intensificado en las ltimas semanas, ya que las fuerzas progubernamentales, respaldadas por el poder areo ruso, se esfuerzan en apoderarse de las ciudades a lo largo de un par de carreteras estratgicas que cruzan Idlib.

La semana pasada, las fuerzas gubernamentales retomaron Maret al-Numan, una ciudad estratgica por la que pasa la carretera M5 que conecta Alepo con Damasco.

El resultado ha sido devastador para los residentes que viven en la primera lnea del frente. Las filas de automviles, camiones y tractores agrcolas con todos los objetos personales que puedan caber han estado saliendo durante semanas de la provincia surea de Idlib en medio de la escalada.

En un video publicado en Twitter el martes por la noche, una calle en la provincia de Idlib apareca atascada por el trfico de los vehculos que huan de la ciudad.

Matriarcas

Entre los huidos recientemente hay mujeres que han abandonado por su cuenta sus hogares e intentan ahora subsistir a lo largo de la frontera turca.

Las oportunidades de trabajo son bien escasas para ellas; una mujer le dice a MEE que vende hierbas desecadas para conseguir algn estipendio.

Um Fuad hace todo lo posible para criar a su hija de 13 aos y su hijo de 10 aos en el campamento improvisado a las afueras de Sarmada, cerca de la tienda de Nadia.

Un montn de mantas de lana se apiaban en un rincn; no disponen de ninguna fuente de calor. Cont que llevaba sola desde que su esposo la dej para casarse con otra mujer. Un ao despus, un ataque areo en su ciudad natal de Jan Sheijun le arrancaba una pierna.

Una vecina la ayud a ella y a sus hijos a llegar al norte; ahora vive en Sarmada, con una pierna protsica que le proporcion una enfermera de forma gratuita.

Um Fuad no puede caminar con facilidad y an no ha encontrado una fuente de ingresos. Depende de las donaciones para alimentarse a s misma y a sus hijos. Su sueo, dijo, es simplemente regresar a Jan Sheijun, donde estn todos mis recuerdos.

El campamento de Harbanush, al norte de la provincia de Idlib, 14 de enero de 2020 (Foto: Muhammad al-Hose/MEE)

Pero, por ahora, el regreso es una perspectiva poco probable: la ciudad est bajo el control del gobierno desde que las fuerzas de Asad la retomaron el verano pasado. Qued tan solo un pueblo fantasma, con muchos de sus edificios arrasados.

Cerca de la tienda de Um Fuad en Sarmada, Sana, de 43 aos, tambin suea con volver a casa. Su hogar se halla en Hass, un pueblo de la provincia rural del sur de Idlib que ha sido objeto de fuertes bombardeos.

Un bombardeo reciente mat a su hija menor e hiri gravemente a su esposo, que ahora usa una silla de ruedas debido a las heridas causadas por la metralla.

Con escasas opciones de trabajo que no sean manuales, Sana y su esposo envan a su hijo de 15 aos a trabajar en un taller de reparacin de automviles, donde gana 1$ al da.

El desplazamiento es difcil para cualquiera, dijo Sana a MEE en su tienda de campaa dentro del campamento. Pero las mujeres que tienen que salir adelante sin un esposo tienen que hacer frente a una carga muy dura, una carga social y una responsabilidad al tener que sacar adelante a los nios en solitario.

No deseo ms que volver a casa y ver a mis hijos jugar en el jardn como solan hacer siempre.


Sonia al-Ali es una escritora siria que colabora con numerosos medios locales e internacionales.

Madeline Edwards es una periodista independiente que vive actualmente en Amn y dedica sus trabajos a las comunidades sirias desplazadas y a la literatura rabe. Anteriormente trabaj como editora asistente de Syria Direct y como reportera para el peridico libans The Daily Star, en Beirut.

Fuente: https://www.middleeasteye.net/news/threadbare-idlib-displacement-camp-womens-dreams-shattered

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a las autoras, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.  

 



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