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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2020

No ms feminicidios

Cristbal Len Campos
Rebelin


Las imgenes no pueden otra cosa que hacernos sentir una real sensacin de horror, la reciente noticia del brutal asesinato de Ingrid Escamilla, conmueven a cualquiera con un poco de sentido comn, pero desafortunadamente como suele ocurrir en estos casos, la violencia tan normalizada en la sociedad mexicana en contra de la mujer, hace que pasados unos das y en algunos casos unas horas, todo se diluya y lo que fuera una sensacin de pesar, sea dirigida a otro lado mediante las estrategias del mercado que nos ofrece consumir mercancas desechables a cambio de nuestra dignidad humana.

La violencia contra las mujeres es tan real como lo es la resistencia del machismo a reconocer su papel en ella, la constitudianaria violacin de los derechos de la mujer en nuestra sociedad es una constante histrica arraigada a patrones culturales que la sostienen, la justificacin cnica recurrente que culpa a la vctima de la violencia ejercida sobre ella y niega el carcter estructural del machismo es la defensa que de s mismo hace el sistema para continuar siendo machista, pero es algo mucho ms complejo, no es nicamente una respuesta automtica, es en realidad, una estrategia comprobada para mantener el statu quo, ello significa, que la estructura sistmica est basada justamente en la opresin, en este caso, en la opresin de la mujer por el hombre o incluso por otras mujeres que han aceptado ser parte de la dominacin.

Ntese la propia defensa del asesino, rick Francisco, al pretender justificarse diciendo que haba consumido drogas y fue posedo por el demonio, alegato desvergonzado para declararse sorprendido ante los hechos, exponerse psicolgicamente incapaz y as buscar una pena menor a la correspondiente, el problema es que el sistema lo permite, no sera la primera vez y mientras sea posible no ser la ltima, Ingrid haba denunciado meses atrs a su agresor y como es costumbre nada se hizo al respecto. Lo anterior no es otra cosa que la ejemplificacin de que la violencia contra la mujer no slo es negada mientras se ejerce, es muestra de que todo el sistema est constituido para oprimir, por eso la justa crtica del feminismo al patriarcado, es decir, a la lgica estructural del sistema. Claro, lo anterior no significa que hombres no opriman a otros hombres y no ejerzan violencia sobre ellos, pero s significa que adems de la violencia natural del sistema, la mujer es doblemente violentada por el simple hecho de ser mujer, algo as como el pecado original que tanto gusta a los sacerdotes recordar.

En este contexto tan adverso, todos y todas tenemos responsabilidad, el feminismo ya desde hace dcadas ha tomado su responsabilidad activa generando una amalgama de caminos para transformar la realidad social y otorgar a las mujeres su lugar, sus derechos y su dignidad. Por el lado de los hombres no puede decirse que estamos en cero, poco a poco se diversifican y socializan grupos, ideas y acciones a favor de la generacin de una nueva masculinidad, aunque claro, la violencia reitera en todas sus manifestaciones contra la mujer de manera constante, deja en claro que nos falta muchsimo.

Necesitamos la generacin de conciencia generalizada para procurar el replanteamiento de la idea del hombre y la masculinidad, requerimos romper el eterno condicionamiento del ser masculino representado por el macho, una creencia sostenida que deber ser desnaturalizada, requerimos poner fin a todas las formas opresivas ejercidas de manera consciente e inconsciente por el hombre sobre la mujer y tambin sobre otros hombres.

Repensar la masculinidad para cambiar el mundo es una de las tareas urgentes para el movimiento progresista, hacer de este siglo XXI, el tiempo de la emancipacin total, superando la dominacin sistmica en todos sus mbitos y, con ello, dejar atrs al machismo y la violencia contra la mujer. Los hombres tenemos que reconocer nuestra responsabilidad en la reproduccin del patriarcado y de la opresin violenta sobre la mujer. Una nueva conciencia para un nuevo mundo, la idea de humanidad necesita tambin una nueva interpretacin en conjunto, mujeres y hombres, construyendo ese mundo soado donde quepan todos los mundos. Dejemos atrs la explotacin, la discriminacin, la desigualdad, la violencia y opresin contra la mujer y contra otros hombres, pongamos fin al feminicidio; erradiqumoslo de nuestra cultura y sociedad. Hagamos del mundo un lugar realmente justo, superando las arcaicas estructuras patriarcal-capitalistas.

Ni una menos!

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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