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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2020

Nicaragua 2020
Un ao de dolores de parto

Equipo Envo


La unidad y la organizacin de la heterognea oposicin azul y blanco experimentarn este ao los dolores de un parto que est siendo prolongado y complicado. Algo nuevo quiere nacer.

Nicaragua est pariendo una nueva historia y por eso hay dolor, por eso hay angustia, por eso hay sangre As predicaba en su parroquia de Masaya, alumbrada por mil candelas en la misa de Nochebuena, el padre Edwin Romn. 40 das antes, haba acompaado, arriesgando su salud, a diez mujeres que hicieron una huelga de hambre en el templo para lograr la liberacin de sus hijos y familiares, presos polticos del rgimen. La represin con que les respondi la dictadura conmovi al pas y volvi a colocar en la agenda internacional los dolores del parto que vive Nicaragua desde abril de 2018.

ALIANZA CVICA Y UNA BUENA NOTICIA

El 17 de enero de 2019 Nicaragua recibi la esperada buena noticia de que comienzan los dolores del parto de la unidad: los desacuerdos entre las dos organizaciones que han liderado durante meses dilogos, negociaciones y movilizaciones, las que cuentan con mayor proyeccin nacional y con reconocimiento internacional, la Alianza Cvica por la Justicia y la Democracia (ACJD) y la Unidad Azul y Blanco (UNAB), anunciaron que finalmente sellaban la unidad para conformar una Coalicin Nacional que enfrente a la dictadura.

En un escueto mensaje que no menciona la palabra dictadura declaran que la reconstruccin de Nicaragua es posible.

Para lograrla indican los tres pasos que dar la Coalicin: El primer paso que estamos dando para esta reconstruccin es unirnos todos sin exclusin para repotenciar esta lucha. Ese paso es un desafo en su relacin con los partidos polticos existentes. Todos, de una manera o de otra, han colaborado antes de abril con Ortega y con el FSLN. Y todos, de una o de otra manera, quieren participar en el fin de su rgimen. Qu concrecin tendr ese sin exclusin?

El segundo paso fundamental -expresan- es impulsar las reformas electorales que nos permitan una vida mejor para que, cvica y democrticamente, podamos acceder a la comida, salud, educacin y seguridad social. Sin mencionar el cmo y el cundo de las elecciones aceptan que sa ser la salida, dando tambin por seguro que se requieren reformas.

El tercer paso -dicen- es hacer un llamado a todos los nicaragenses a sumarse a esta Coalicin Nacional. (Ver texto completo al margen). Al da siguiente de anunciar la unidad inici ese llamado y se dijo que el 25 de febrero, aniversario de la derrota de Ortega en 1990, estara ya definitivamente conformada la Coalicin Nacional.

EL ALTO COSTO DE LA POLTICA REPRESIVA

2019 fue un ao de creciente exigencia de la sociedad clamando por la unidad de la oposicin frente al imparable estancamiento econmico y al atolladero poltico del que Ortega no parece querer salir... todava? No hubo anlisis que no sealara la falta de unidad entre los azul y blanco como una de las ventajas con las que el rgimen cuenta.

Despus del fracaso de la mesa de negociacin (febrero-mayo), Ortega mantuvo el estado de excepcin no declarado: contingentes policiales armados en las ciudades para evitar cualquier brote opositor y campesinos opositores asesinados en las zonas rurales. Segn un informe del Colectivo Nicaragua Nunca + ante la CIDH, fueron 30 las vctimas entre enero y septiembre de 2019; segn el Movimiento Campesino suman 100 desde el estallido de abril. El rgimen exhibe un dficit de reflejos polticos para responder al rechazo social. Siempre es la misma su respuesta: represin, intimidacin, control...

El costo es una economa estancada y una poblacin emocionalmente daada, una sociedad en la que reina la indefensin ante todas las instituciones del Estado y la desconfianza en barrios y centros de trabajo. La dictadura ya no le ofrece futuro ni al pas ni tampoco a los suyos. Son cada vez ms quienes en sus filas sienten ya hasto y desazn por la falta de horizontes. Cuajarn todos estos descontentos en una implosin en el centro del poder...?

Los azul y blanco y los simpatizantes defraudados -son una mayora social- comparten la conviccin de que con l y con ella en el poder esto no se compone. Un poder tan extremadamente centralizado en slo dos personas, la ausencia total de debate en el crculo del poder y los consejos de la gerontocracia cubana, han esclerotizado al rgimen.

AUTOCONVOCADOS DE ORIGEN

Se acab lo viejo... En Nicaragua es posible una nueva manera de hacer poltica, dice el mensaje fundacional de la nueva Coalicin Nacional. No es una afirmacin potica. Es sa la criatura que se espera del parto: debe nacer algo nuevo.

El estallido ciudadano iniciado en abril de 2018 fue probadamente masivo y autoconvocado y, por eso, fue un acontecimiento poltico y cultural cuya novedad an no hemos terminado de dimensionar.

Ningn partido poltico ni movimiento social encabez ni dirigi una rebelin que creca y creca. El 18 de abril estuvieron all los de siempre: feministas y representantes de los organismos de derechos humanos... y mucha juventud. Muy pronto estuvieron ms y en pocos das estaban todos.

No hubo ningn liderazgo pblico, de los ya conocidos o de los muchos que emergan a diario en Masaya, en Len, en Jinotepe, por todos lados, que convocara a las protestas contra Ortega... El 20 de abril fueron muchsimos los convocados por un nio de 15 aos, lvaro Conrado, slo conocido hasta entonces por sus profesores y sus compaeros de colegio

En pocos das, todos agarramos calle sin que nadie nos llamara. Durante ms de cuarenta das y sus noches fueron miles de miles los que llenaban las calles en marchas multitudinarias... creyendo que obligaran a Ortega a rectificar o a renunciar o a adelantar las elecciones o a abandonar el pas... La autoconvocacin se prolong demasiado en el tiempo, entre otras causas, por la crisis de representacin que ya arrastraban desde haca aos todos los partidos polticos. Todos.

Que el movimiento fuera autoconvocado tuvo sus ventajas: nadie era insustituible y la falta de un entramado territorial organizado no fue impedimento para la masividad, ms bien la facilitaba. Pero la prolongacin de la horizontalidad autoconvocada profundiz la desorganizacin debilitando la correlacin de fuerzas de los azul y blanco para hacerle frente a la dictadura.

AS NACI LA ALIANZA CVICA

Las dos organizaciones que se han unido ahora para reconstruir Nicaragua y anuncian que lo harn con una nueva manera de hacer poltica surgieron en las distintas oleadas de las mareas de autoconvocados que produjo la rebelin de abril.

La Alianza Cvica naci en los primeros das de mayo. Fue convocada por los obispos y respaldada enseguida por los empresarios -hasta entonces estrechos aliados del gobierno- a peticin del propio Ortega, quien presionado y sorprendido por la masividad de las protestas que lo rechazaban, y que no cesaban, propuso a los obispos resolver la crisis con un dilogo que dirigieran los prelados. Lo que Ortega quera era un dilogo por sectores y sobre agendas sectoriales para eludir el problema central, la tragedia que ya estbamos viviendo Ernesto Medina explica cmo obispos, empresarios y todos los sectores rechazaron el dilogo sectorial. As relat a Envo cmo se forj la Alianza Cvica https://www.envio.org.ni/articulo/5680

De parte de Ortega nunca hubo buena fe: sin renunciar a reprimir a bala las protestas, el dilogo le permitira ganar tiempo para organizar mejor el aparato represivo. Los representantes de la dictadura fijaron su visin en aquel dilogo: se negaron a aceptar las razones y las demandas de la rebelin ciudadana que expresaban las calles y afirmaron -hasta el da de hoy lo mantienen-, que se trat de un golpe de Estado.

EL GRAN LOGRO DE LA PRIMERA ALIANZA

De parte de los representantes de la Alianza hubo inexperiencia y un exceso de emocionalidad. El pliego de demandas que le presentaron al gobierno era extenso, inalcanzable.

Quisieron conseguirlo todo, cuando la correlacin de fuerzas no lo permita. La postura timorata del sector empresarial -tan sorprendido como Ortega por la masividad de la rebelin- tambin influy en cmo se desarrollaron las cosas. Pudo ser ms enrgica, como la que vimos de parte de la gran empresa boliviana al inicio de la crisis que culmin con la renuncia de Evo Morales. Una posicin ms decidida del sector empresarial pudo haber mejorado la correlacin de fuerzas de los azul y blanco en aquel primer momento? Es muy posible. Una ms clara respuesta la dar el tiempo.

A pesar de la mala fe de una parte y del optimismo de la otra, la firmeza de aquella primera Alianza en exigirle al gobierno la presencia en Nicaragua de organismos de derechos humanos internacionales como condicin para iniciar / continuar el dilogo fue trascendental en todo lo que sucedi despus.

Hasta el da de hoy Ortega se lamenta de haber permitido entrar al pas a los ojos y odos de la comunidad internacional, que han documentado la gravsima crisis de derechos humanos que el rgimen ha provocado y los crmenes de lesa humanidad que Ortega y sus cmplices han cometido, hacindolos sujetos de tribunales de justicia internacional.

AS NACI LA UNIDAD AZUL Y BLANCO

Fracasado el dilogo que condujeron los obispos y concluida la operacin limpieza (mayo-agosto 2018), etapa en la que el rgimen cometi de norte a sur todo tipo de crmenes para deshacer los casi 200 tranques que hubo por todo el territorio nacional, y as liquidar a sangre y fuego las protestas, Ortega inici una nueva fase: normalizar el pas con una represin por goteo diario, manteniendo en las crceles como rehenes a centenares de capturados -condenados como terroristas- y en las calles un estricto y represivo control policial.

Iniciaba as el estado de excepcin de facto. El 4 de octubre, 41 movimientos polticos y organizaciones civiles ya existentes, y nuevas organizaciones territoriales nacidas dentro del amplsimo movimiento azul y blanco autoconvocado, crearon la Unidad Nacional Azul y Blanco, a la que se integr en primer lugar la Alianza Cvica.

La Unidad Azul y Blanco naca para potenciar nuestras capacidades de planificacin, coordinacin, organizacin y ejecucin de acciones de protesta y de denuncia y anunciaba que la unidad se materializar en cada territorio de nuestra geografa, en el campo y la ciudad, y est abierta a una diversidad de actores.

Poco pudo cumplir de todo esto con el endurecimiento de la represin. En octubre las movilizaciones fueron prohibidas por el rgimen. La primera que convoc la UNAB concluy con 164 detenidos en Managua. La represin arreci provocando exilios, capturas, encarcelamientos y ms desasosiego social.

LA SEGUNDA ALIANZA CVICA

En febrero de 2019, cuando pareca inminente la cada de Maduro en Venezuela con el surgimiento del liderazgo poltico de Juan Guaid, Ortega se vio forzado a aceptar una mesa de negociacin que le propusieron los cuatro empresarios del gran capital nacional, con el respaldo del Nuncio y de la OEA.

La Alianza Cvica que lleg como contraparte a esa mesa era ya muy diferente a la de mayo de 2018: tena un sello predominantemente empresarial desde su origen. Muy pronto, viendo que Maduro aguantaba y no caa, Ortega, que tampoco negociaba de buena fe, liber a un nmero de presos polticos, lderes de las protestas, pero incumpli los acuerdos que firm. El dilogo 2.0 concluy en mayo, sin resultados.

Cuando salimos de la crcel -dice Nahiroby Olivas, uno de los lderes estudiantiles excarcelados entonces- pensamos que la gente segua en las calles, que podramos volver a encabezar aquellas grandes marchas... pero ya no haba nada y comenzaron a perseguirnos, a asediarnos a todos... Soy honesto, tuve miedo, tuve que irme de mi casa. All qued mi hermanita de trece aos. Recibir sus llamadas dicindome que los policas iban a entrar y no poder hacer nada me hizo sentir culpable

Desde entonces el terrorismo de Estado continu, arrastrando al pas al precipicio

SEPARACIN ESTRATGICA QUE NADIE ENTENDI

Hasta el 17 de enero de este 2019, cuando anunciaron que se unan para formar la Coalicin Nacional, siempre hubo acercamientos y desencuentros entre la Alianza Cvica y la Unidad Azul y Blanco. El rgimen acentuaba los conflictos. Los centenares de troles del rgimen que dedican sus das a las redes sociales contribuan activamente con todo tipo de noticias falsas y rumores. Tambin las redes azul y blanco perdan la brjula azuzando divisiones con descalificaciones y anlisis voluntaristas.

Los das previos al anuncio de la unidad hubo mucha tensin. El 5 de enero se realiz la eleccin del nuevo Consejo Poltico de la UNAB, que para entonces haba pasado de tener las 41 organizaciones que la fundaron a tener 92. La proliferacin de organizaciones no ha sido positiva. La mayora de ellas est compuesta por gente muy joven que est agarrando experiencia y discuten mucho de temas importantes, pero no prioritarios, dice el experto electoral Jos Antonio Pereza.

El 6 de enero, la Alianza y la Unidad anunciaron que se separaban para definir mejor sus identidades. Es una separacin estratgica para seguir trabajando en la unidad, dijeron, provocando gran confusin y una enorme decepcin y desnimo.

UN CHOQUE DE AGENDAS

La separacin entre ambas organizaciones revela, entre otros factores, los dolores de un parto que no puede ser sencillo en un contexto tan adverso y en un pas tan arraigado en una cultura poltica tradicional. Revela el inevitable choque entre la agenda del siglo 21 que viene en corazones y mentes de la juventud millenials y la agenda de las lites econmicas y polticas que permanece en el siglo 20 y an antes y que est presente no slo en la Alianza, tambin en la UNAB, en la que polticos tradicionales tienen influencia.

Todos coinciden en sacar a Ortega, en salir de la dictadura, pero falta claridad en la estrategia para lograrlo y los liderazgos necesarios para movilizar a la poblacin.

Hay nuevas agendas en el mundo de hoy. Al ver el profundo estallido social que sigue sacudiendo a su pas, un sacerdote chileno reflexiona: En una marcha de las mujeres llam la atencin que los temas eran muy diversos: no slo eran los de ellas, tambin estaba el tema indgena, el ecolgico, el de los mayores -su salud y las pensiones-. Han estallado todos los temas que implican sensacin de injusticia y sufrimiento.

La juventud del mundo, tambin la de Nicaragua, es cada vez ms sensible a temas nuevos, que nunca estuvieron en la agenda de las lites econmicas y polticas nacionales, las de todos los colores.

NO ES LA ALIANZA UNO DE 1990

Sin duda, el surgimiento de la Alianza Cvica fue un logro excepcional de la rebelin de abril.

Obispos y empresarios, dos poderes fcticos y actores tradicionales de la poltica nacional, estrechos aliados de Ortega los empresarios, que aceptaron el modelo corporativo que les ofreci la dictadura, se encontraban y hablaban por primera vez con actores siempre excluidos de la poltica: campesinos, jvenes estudiantes, feministas, ambientalistas...

Y aunque en el primer dilogo, y an en el segundo, a la Alianza se incorporaron universitarios y representantes de organizaciones sociales -en el primero, campesinos-, siempre ha predominado en la Alianza una visin institucional y gerencial de la poltica. Esto es visible en sus formas, que tantas veces revelan el fondo.

En cambio, en la Unidad Azul y Blanco -aunque no faltan ah polticos con las maas de la vieja escuela- fueron confluyendo nuevos actores juveniles que antes de abril no haban tenido ninguna participacin ni en la poltica ni siquiera en los movimientos de la sociedad civil. (Como para mucha gente, para m la poltica era lo que pasaba en la Asamblea y no senta que yo fuera un ser poltico No saba nada del feminismo, hasta miedo me daba).

Abril los despert. Una mayora de jvenes y tambin de no tan jvenes llegaban con la pgina en blanco y con una agenda diferente, en la que convergen otros valores culturales y otras preocupaciones: el medioambiente y las relaciones de gnero tienen prioridad. Entre lneas, y an en desorden, se lee que su proyecto no tiene precedentes en la historia poltica nacional. No estn bien graduados los lentes que comparan la Coalicin Nacional de hoy con lo que fue la alianza poltica UNO en 1990.

LAS NUEVAS AGENDAS DE ESTA JUVENTUD

La reconstruccin de Nicaragua comenz en abril de 2018: as inicia la proclama de la Coalicin Nacional.

Comenz con la juventud, nadie puede negarlo. La rebelda de abril fue precedida por las protestas juveniles cuando anuncio que controlara las redes sociales, ecosistema en donde desde haca aos habitaba la juventud (Yo empec con esto el 17 de abril, fuimos ante la Asamblea a protestar contra la ley que iba a censurar las redes).

La insurreccin de abril tuvo su ltima chispa en las reformas al seguro social, pero tuvo un claro antecedente en las protestas juveniles por el incendio sin control que devoraba la reserva Indio-Maz ante la indolencia del rgimen (Yo ya haba estado en las protestas por Indio-Maz. Para m esa protesta signific hacer algo, despus segu en esto). A partir de abril, en las protestas siempre estuvieron presentes jvenes feministas y la juventud que representa la diversidad sexual nicaragense.

UN EXPEDIENTE

Un caso emblemtico, que sintetiza la trayectoria de muchos otros jvenes, es el del chontaleo Ulises Josu Rivas, activista del movimiento nacional contra la minera industrial en su departamento. Indignado por la apaleada que recibieron en abril los ancianos al reclamar por la reforma al seguro social, particip en todas las marchas de protesta y apoy el tranque de Santo Domingo (Chontales).

Amenazado de muerte por los paramilitares tuvo que huir al exilio en Costa Rica, y all, para defender sus derechos y los de muchas y muchos como l, a quienes se les rechazaba en los albergues para refugiados, fund una asociacin en defensa de la comunidad de nicas gays y lesbianas. Cuando regres a Nicaragua para ver a su padre antes de morir fue detenido en la frontera, capturado, torturado y apresado. Hoy se le acusa de delitos comunes para mantenerlo en prisin. Son bastantes los que tienen un expediente similar.

SE METIERON CON LA GENERACIN EQUIVOCADA

Esta generacin de jvenes entre los 15 y los 30, considerada durante aos por la gente adulta como aptica, apoltica y yoquepierdista frente a la destruccin institucional que vena realizando Ortega, fue la que despert a toda Nicaragua.

Lo hizo movida por la indignacin emptica al ver atropellados a ancianos en Managua y en Len y al ver asesinados a otros jvenes, compaeros de universidad, de escuela o de barrio. Se metieron con la generacin equivocada: as retaba al rgimen lo que escribi en un cartn una joven que participaba en una de las muchas marchas de abril.

Nadie esperaba tanta determinacin en la juventud y una respuesta tan represiva 24 horas antes de aquella tarde del 18 de abril. Ese da inici la gestacin de algo nuevo... que an no termina de nacer. Y ese da, con la autoconvocacin de una creciente mayora, comenz a fraguarse una unidad tambin autoconvocada y desorganizada que, con todos los altibajos que provoca la represin y el cansancio, permanece hasta hoy en resistencia y es mayora social.

Ivania lvarez, joven electa en enero por la UNAB para su Consejo Poltico, por el sector territorial -es de Tipitapa-, expresa as algo de lo que son y quieren los jvenes que lideran la Unidad Azul y Blanco: Esto no es de derecha ni de izquierda. Aqu no preguntamos por ideologa. No slo queremos salir de este rgimen, queremos otra forma de hacer poltica, salir del autoritarismo, salir de eso que ha sido siempre, que uno o dos deciden. Queremos que la poltica no sea mandar y obedecer. Necesitamos de rostros jvenes y tambin de la experiencia de los no jvenes.

NUESTRA LUCHA ES CVICA Y PACFICA

Desde el primer momento de la rebelin de abril ha sido una constante la opcin por la lucha cvica, la decisin de hacer resistencia sin armas. Cvica y pacfica son dos adjetivos con los que sella cualquier persona azul y blanco sus declaraciones al hablar de la lucha. Para la permanente violencia poltica que caracteriza la historia de Nicaragua esto ha sido otra inmensa novedad.

Pero, cmo salir cvica y pacficamente de una dictadura que niega la realidad, no cesa de reprimir con armas y quisiera un enfrentamiento armado para desnaturalizar la insurreccin de abril y as sofocar definitivamente la rebelin?

Muy pronto la comunidad internacional seal, y la poblacin en rebelda tuvo que aceptar, que la salida no sera ni la renuncia de Ortega ni su huida del pas, entre otras cosas porque no existe una correlacin de fuerzas que lo obligue a hacerlo.

La ruta tendra que ser electoral. Y mientras los azul y blanco y tambin la comunidad internacional -durante unos meses- pidieron adelanto de elecciones, Ortega nunca dej de insistir en que concluira su perodo constitu-cional de cinco aos y los comicios se celebraran en noviembre de 2021. Ya a finales de 2018 aparecieron camisetas y gorras con el lema Daniel 2021 y ya se cantaba El comandante se queda.

Ms de veinte meses despus de abril, el adelanto de las elecciones parece ya descartado en la realidad, tanto dentro como fuera de Nicaragua.

SE ALBOROT EL AVISPERO

El inevitable horizonte electoral como salida de la crisis fue tambin un factor que contribuy a tensar las relaciones entre la Alianza Cvica y la Unidad Azul y Blanco, y a alborotar el avispero en la amplia oposicin azul y blanco. Porque un proceso electoral significa escoger candidatos, seleccionar unos liderazgos descartando otros, ponerse de acuerdo, renunciar a aspiraciones -y a ambiciones-, significa humildad (polo a tierra) y Nicaragua es un pas con ms caciques que indios, con una arraigada cultura de seguir a caudillos mesinicos, con una propensin al cortoplacismo y a soluciones mgicas y con escasa experiencia, desde la familia y la escuela, en el debate de opiniones y en la bsqueda de los consensos que exige la democracia o el camino que conduce a ella...

LA MAQUINARIA DEL FRAUDE

Si las subjetividades de votantes -que demandan liderazgos fuertes- y de votados -que se ofrecen como tales- complican el horizonte electoral, las condiciones objetivas para llegar a unas elecciones mnimamente decentes, sean en la fecha que sean, con las ms bsicas condiciones de transparencia y justicia, estn an por construirse.

Ni las mximas autoridades del sistema electoral, ni sus funcionarios medios, ni la legislacin electoral, ni las normativas vigentes para aplicar esa legislacin, garantizan elecciones capaces de resolver el terrible conflicto econmico y social en que Ortega ha sumido al pas. Ni lo que hay en el papel ni en la prctica las garantiza.

Desde 2006, cuando Ortega se alz con la Presidencia en primera vuelta, logrando que nunca se publicara el 8% de los votos y as evitar una segunda vuelta -jugada a la que se prest el poltico liberal Eduardo Montealegre, reconociendo la misma noche de los comicios la victoria de Ortega para as evitar la victoria de su rival liberal Jos Rizo- todo el aparato electoral qued bajo control absoluto de FSLN, convertido en una maquinaria de producir fraudes, uno tras otro.

Hoy, en la Constitucin, que reform a su medida Ortega en 2014, existe la reeleccin indefinida, no existe ningn porcentaje mnimo para ganar la Presidencia y qued suprimida la segunda vuelta.

EL COMPLEJO HORIZONTE DE LA SALIDA ELECTORAL

En la medida en que la violenta represin de las protestas en 2018 fue indicando que aunque la ruta era la salida de Ortega del poder, eso no lo conseguiran las calles sino las urnas, muchos esfuerzos unitarios se concentraron en cules deben ser las reformas electorales para que la poblacin recupere confianza en ir a votar.

En las ltimas elecciones presidenciales, la desconfianza total en el sistema provoc una abstencin que super el 70%, segn los recuentos artesanales que lograron hacer voluntarios de tica y Transparencia y otros organismos civiles asociados a este organismo nacional de observacin electoral. Tan alta abstencin fue una clara seal del colapso en que se encontraba ya el sistema electoral. Fue con tan mnima participacin que Ortega inici su cuarto perodo presidencial.

El 12 de diciembre de 2019, la Alianza Cvica, la Unidad Azul y Blanco y el Grupo Promotor de las Reformas Electorales -un movimiento de la sociedad civil que empez a trabajar desde 2002, cuando el sistema electoral ya tena sntomas antidemocrticos por efecto del pacto Ortega-Alemn- anunciaron pblicamente un importante consenso sobre las reformas que el sistema requiere para garantizar elecciones que den confianza al electorado.

Semanas antes, en noviembre, Jos Antonio Peraza, experto electoral y miembro del Grupo Promotor, habl en Envo sobre cules son las reformas esenciales e indispensables para unas elecciones crebles y legtimas: al menos dos nuevos magistrados en el Poder Electoral, cambio en la composicin de quienes dirigen las juntas receptoras de votos, observacin electoral nacional e internacional a todo nivel, fiscalizacin de los partidos polticos a todo nivel, publicacin de los resultados en tiempo real Seal tambin la importancia estratgica de conseguir la aprobacin de un nuevo partido poltico en el que puedan agruparse todos los azul y blanco. https://www.envio.org.ni/articulo/5707

STA ES LA RUTA?

A pesar de este consenso, persisten diferencias acerca de si se debe aceptar que Ortega sea candidato a su cuarta reeleccin, incluso si debe haber elecciones con l en el gobierno...

Hay quienes piensan que a medida en que se acerque el proceso electoral, la unidad azul y blanco ser grantica y todos participarn en la Coalicin Nacional, sea cual sea la casilla en la que se agrupe. Hay quienes opinan que habr que ir a elecciones con mnimas reformas y contando con el estado de excepcin de facto que hoy existe y paraliza a tanta gente. Y no es legitimar a Ortega participar en unas elecciones con l en el poder y decidiendo l cmo sern los comicios?

Sobre las reformas electorales que hara Ortega, el 10 de enero lo nico que dijo el sancionado presidente del Legislativo, Gustavo Porras, es que esas reformas estn en la agenda parlamentaria y que se discutirn con los partidos polticos.

No mencion la participacin de la OEA, como qued escrito en el memorndum que firm con el gobierno en 2017. Despus, en la resolucin de junio de 2019 la Asamblea General de la OEA reconoci a la Alianza Cvica como contraparte de las negociaciones con el gobierno para hallarle una salida a la crisis nicaragense. Al terminar el ao, y antes de que se anunciara la conformacin de la Coalicin Nacional, se oyeron voces disonantes en el sector empresarial de la Alianza Cvica. Agobiados por el declive econmico, quieren una pronta salida, sean como sean las elecciones. Con reformas o sin reformas -dijeron-hay que ir ya a las elecciones y ya hay cinco casillas de cinco partidos existentes en las que los azul y blanco pueden participar, restando as importancia estratgica a la formacin de un nuevo partido o alianza con nombre, bandera, colores y casilla propia.

Un sector de la clase empresarial estara satisfecho con unas elecciones que dejaran satisfecho a Washington. Pero Washington ha expresado en varios momentos durante este conflicto que no reconocer ningn proceso electoral si no es transparente, competitivo y con observacin internacional. Y para que as sea son necesarias reformas al sistema electoral.

Washington sabe que para garantizar estabilidad en Nicaragua el sistema electoral requiere de profundas reformas previas.

LA ECONOMA EN EL FONDO DEL BARRIL

Puede el pas llegar a elecciones en 2021 con la economa tocando el fondo del barril? Terminadas las fiestas navideas y de fin de ao, y revitalizada mnimamente la economa con remesas y aguinaldos, la economa contina estancada.

El rgimen atraviesa una cada vez ms severa sequa de recursos para sostener el gasto pblico y tuvo que hacer importantes recortes al presupuesto. Mantiene, s, un incrementado presupuesto para la Polica, protagonista omnipresente de la represin, y exprime el bolsillo de la gente con alzas en los combustibles, incrementos en la tarifa de electricidad, multas de trnsito injustificadas

La crisis lleg tambin a las arcas de las alcaldas, castigadas desde 2018 con serios recortes a los reducidos presupuestos con que emprenden obras municipales.

El 10 de enero, al iniciarse las sesiones del Legislativo, en control de Ortega, se anunciaron reformas a 33 leyes, la mayora de contenido econmico, con el nico objetivo de garantizar la supervivencia del rgimen.

EL DERRUMBE ECONMICO EN CIFRAS

En materia de crecimiento econmico, en 2018 y en 2019, nos despeamos y ahora seguimos en una lnea horizontal. El derrumbe econmico que ya hubo equivale a una cada de 9 aos. Despus de resolver el problema poltico, para recuperarnos pueden pasar fcilmente 13 o15 aos, afirma con seguridad el economista independiente Nstor Avendao.

As sintetiza la crisis: No hay confianza entre los agentes econmicos del pas. Los consumidores ahorran y no gastan. Los empresarios ahorran y no invierten. Y el gobierno ahorra y congela el gasto.

LA SANCIN AL NEGOCIO PETROLERO

Tambin anda mal la economa de la familia en el poder, que tuvo al finalizar 2019 el golpe ms certero de los recibidos hasta ahora. El 12 de diciembre el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancion el estratgico negocio petrolero de la familia: la importacin-exportacin-venta de combustibles.

Por la Orden Ejecutiva 13851, dictada para bloquear la propiedad de ciertas personas que contribuyen a la situacin en Nicaragua, el Departamento del Tesoro sancion a Rafael Ortega Murillo.

De l dice el Departamento del Tesoro: Rafael Ortega es el administrador de dinero clave detrs de los esquemas financieros ilcitos de la familia Ortega. Y ha brindado asistencia, patrocinio o asistencia financiera, material o tecnolgica para bienes o servicios, en apoyo de la Vicepresidenta de Nicaragua, quien fue sancionada el 27 de noviembre de 2018.

En 2009 la familia en el poder se apropi de la estatal DNP (Distribuidora Nacional de Petrleo), privatizndola y hacindola vrtice del conglomerado de negocios familiares. Segn expertos, la DNP les dej en ganancias 42 millones 600 mil dlares anuales durante una dcada.

Con Rafael Ortega, el Departamento del Tesoro, sancion adems de a la DNP, a la empresa de seguridad y vigilancia El Goliat, y a Inversiones Zanzbar, ambos negocios dedicados a lavado de dinero y apoyo a la corrupcin.

Zanzbar es una empresa fachada que cre Rafael Ortega para salvar de eventuales sanciones las ganancias del negocio petrolero cuando la estatal petrolera venezolana PDVSA, y de rebote Albanisa y todo el entramado de sus negocios en Nicaragua, fueran sancionados en enero de 2019 por el Departamento del Tesoro.

El mensaje al sancionar a Zanzbar, una hasta ahora desconocida empresa de extico nombre africano, fue claro: para nosotros no hay nada oculto

Dos das despus de anunciadas las sanciones, los inventarios de la DNP, incluidas las 69 gasolineras que administraba en todo el pas, fueron nacionalizados, declarndolos de seguridad soberana y de inters nacional y devueltos al Estado en una operacin de urgencia realizada bajo total secretismo, cuyas consecuencias para el Estado y la sociedad an no se conocen.

EL EJRCITO HA JUGADO A LAVARSE LA CARA

Vienen ms sanciones. Al Ejrcito? A militares del alto mando? A sus finanzas? Un da despus de la sancin al negocio petrolero, el 13 de diciembre, Mauricio Claver-Carone, asesor especial para Amrica Latina del Presidente de Estados Unidos, present el programa Amrica Crece, una iniciativa para el crecimiento econmico de los pases del continente, del que Washington excluir a Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Claver-Carone se refiri al papel del Ejrcito de Nicaragua con las palabras ms duras escuchadas hasta ahora de boca de un funcionario estadounidense sobre la institucin militar: Van a venir ms sanciones, ms intensas y ms impactantes an Daniel Ortega y Rosario Murillo seguirn sintiendo esa presin. El crculo se les seguir achicando. Las Fuerzas Armadas han querido jugar un juego para lavarse un poco la cara, decir que ellos son independientes de los grupos de represin que ha habido. Nosotros vemos incrementarse ms la complicidad de las Fuerzas Armadas de Nicaragua. Y obviamente, buscamos que ellos tomen un papel civilizado, basado en su Constitucin, que el papel de las Fuerzas Armadas de Nicaragua sea el de proteger a la poblacin de Nicaragua, no el de ser un brazo represor de Daniel Ortega, que es lo que incrementalmente estamos viendo que est ocurriendo.

ORTEGA DESCONFA DEL EJRCITO

El 14 de noviembre, y en su discurso ante el Consejo Poltico del ALBA, y lamentando la cada de Evo Morales, Ortega haba sealado que el Ejrcito y la Polica son determinantes en situaciones como stas, refirindose a la de Evo... y a la suya.

El experto en seguridad Roberto Orozco coment a Envo que el Ejrcito sabe muy bien del derrumbe institucional de la Polica y por pragmatismo no ha seguido esos caminos y es la nica institucin que ha preservado institucionalidad.

Orozco piensa que, tarde o temprano, al Ejrcito le tocar desarmar a los paramilitares y si no lo hace, un nuevo gobierno tendr que llamar a una fuerza armada internacional. Y considera que a la hora de negociar su futuro el as que tiene bajo la manga el Ejrcito es que cumpla con la Ley de Seguridad Soberana, que le obligaba a pasarle informacin de inteligencia al Presidente, la que us la Polica para la estrategia operativa de la represin.

Orozco opina que Daniel Ortega desconfa del Ejrcito y afirma que lo ha demostrado en sus discursos, recalcando que el de Nicaragua tiene orgenes revolucionarios y que no se prestara a ninguna aventura golpista.

Observa que Ortega demuestra ms confianza en la Polica, a la que ha convertido en su guardia pretoriana y seala que hoy el Ejrcito tiene 14 mil oficiales en planilla y la Polica 16 mil, a los que se han sumado un nmero no precisado de paramilitares.

Del Ejrcito -dice- consigui fidelidad institucional Ortega mantenindole negocios que ya tena desde antes de asumir el FSLN el gobierno. Y aade que una importante razn para desconfiar del Ejrcito es que nunca ha roto sus relaciones con el Comando Sur de Estados Unidos.

MS Y MS PREGUNTAS CON RESPUESTAS INCIERTAS

2020 ser un ao nuevamente incierto, nuevamente desgastante para una sociedad en resistencia durante una crisis tan prolongada.

El parto no ser sencillo. Va a costar mucho lograr que tantos intereses como los que hoy estn en juego en la oposicin confluyan en la Coalicin Nacional. Y va a costar an ms conseguir cambiar la correlacin de fuerzas porque la dictadura est dispuesta a matar, a aniquilar todo lo nuevo que quiere nacer.

Nuevos interrogantes se abren al iniciarse el nuevo ao. Se unirn los partidos polticos a la Coalicin Nacional? Lo har el partido Ciudadanos por la Libertad, que funciona a la sombra de Eduardo Montealegre? Y el PLC de Arnoldo Alemn, enemistado desde hace aos con Montealegre? Qu har el Movimiento Campesino, que representa a buena parte de la poblacin rural, de tradicin liberal y de corazn antisandinista desde la guerra de los aos 80, que se libr es sus tierras? Y si se llega a un acuerdo con estos dos partidos polticos liberales -rivales entre s-, cul ser la gobernabilidad de la Coalicin?

La Coalicin insiste en que no es una organizacin slo electoral. Pero, bastar un proceso unitario, por amplio que sea, para reactivar las calles? Por qu lo permitira Ortega? Bastarn las sanciones coordinadas de Estados Unidos y de la Unin Europea para forzarlo a ceder?

Y sin reactivar las calles, sin libertad de expresin y de movilizacin, puede haber una campaa electoral y elecciones que generen confianza para que la gente salga a votar masivamente? Qu llevara a Ortega a garantizar las libertades necesarias para elecciones autnticas sabiendo que si son libres las perder y que le espera un tribunal de justicia?

Y si la clase empresarial sigue apostando a elecciones de cualquier tipo y a cualquier precio, bajo estado de excepcin, no se dividir la Coalicin? Y si no se divide, se decidir por participar o por abstenerse en pleno, como una medida de mxima presin sobre Ortega?

LA LUCECITA EN EL TNEL

La oscuridad no puede prevalecer. Muchos dicen que no ven luz en este tnel, pero en medio de esta oscuridad yo ya veo una lucecita, dice el padre Edwin Romn desde Masaya, tal vez la zona ms castigada del pas.

Esa lucecita se alimenta con la persistencia de la memoria de todo lo que signific abril de dolor y de despertar de la conciencia, de valor y de ansias de libertad. Esa lucecita acompaa este parto, inevitablemente doloroso.

Fuente: http://www.envio.org.ni/articulo/5733


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