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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2020

Entrevista a Francisco Loua
"La economa financiera impide al pueblo decidir"



El martes 4 de febrero se present en Madrid el libro Sombras. El desorden financiero en la era de la globalizacin (Sylone-Viento Sur, 2019), escrito a cuatro manos por el economista portugus Francisco Loua y por el estadounidense Michael Ash. Aunque se public en agosto, Loua visita esta semana Madrid y Barcelona para promocionar la obra, un completo anlisis de los efectos de la globalizacin y del actual sistema financiero, caracterizado por la irrefrenable especulacin. Loua es conocido especialmente por ser uno de los fundadores y liderar durante siete aos, de 2005 a 2012, el Bloco de Esquerda en Portugal. Es tambin una de las voces ms crticas de las polticas de austeridad impuestas desde la Unin Europea a su pas.

-Quin se mueve en la sombra de las finanzas mundiales?

El trmino economa de sombras se refiere a todas las organizaciones financieras que no son bancos comerciales y que escapan al control de los bancos centrales, a la regulacin y a la garanta de depsito: agentes financieros, fondos de inversin, agencias de Bolsa, etctera. Michael Ash y yo queramos investigar este tipo de organizaciones porque en ellas est el origen de la crisis de 2008. Pudimos comprobar que la mayor parte de estas organizaciones o bien son de los bancos o bien tienen una relacin comercial con ellos. Es decir, el sistema financiero se ha reproducido en la banca tradicional y se ha multiplicado en nuevas formas de captacin de ahorro y de productos financieros, muchos de ellos ficticios cuyo valor es producto de la especulacin. Eso es el sistema financiero a la sombra.

-Ustedes definen el actual sistema financiero como "opaco, desregulado y fuertemente especulativo".

La economa especulativa tiene una dimensin an mayor de la que tena antes, y eso que durante la crisis hubo mucha doctrina y mucha promesa de regulacin. Pero lo cierto es que a da de hoy la parte del ahorro mundial que est bajo el control de la llamada economa en la sombra es mayor de lo que ya haba en 2007. Frente a esta situacin tenemos dos alternativas: aceptar como un hecho inevitable un rgimen de acumulacin financiera o recuperar el control por parte de los Estados de los movimientos internacionales de capital y considerar que las finanzas son un bien pblico. La primera alternativa tiene una consecuencia negativa: la vulnerabilidad de los Estados y de la democracia. Los pases tienen menos soberana si existe la libertad absoluta de circulacin de capitales porque as no puede haber poltica econmica coherente decidida por y para el pueblo.

-Es posible frenar o al menos limitar esa especulacin financiera?

En algunos casos anteriores se hizo. La consecuencia de la crisis de la crisis de 1929 en Estados Unidos y en el resto del mundo fue restringir la libertad de circulacin de capitales e implantar impuestos progresivos con las polticas del New Deal impulsadas por Franklin D. Roosevelt. Luego apareci el Estado de bienestar en Europa, tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la paradoja es que la respuesta a la crisis financiera ms importante del siglo XX, la de 1929, fue reducir la agresividad del sistema financiero, mientras que la respuesta a la crisis financiera del siglo XXI ha sido todo lo contrario, dejar crecer esa agresividad.

El capitalismo es incompatible con la democracia?

Un economista muy tradicional como Dani Rodrik dice: "O tienes globalizacin o tienes democracia", y yo matizo: "En una globalizacin sin freno la soberana o la democracia estarn limitadas". Eso implica un riesgo y lo estamos viendo en la descomposicin de los sistemas polticos de referencia en algunos pases muy importantes: Estados Unidos con Donald Trump, Turqua con Erdogan o Brasil con Jair Bolsonaro. Uno de los efectos de esta crisis de la democracia es el auge de la derecha extrema. Pero es que, adems, la destruccin de la capacidad econmica de los Estados mina la democracia. La economa financiera destruye la posibilidad de que el pueblo pueda decidir sobre su futuro.

-Da la impresin de que la democracia no est generando polticas que conduzcan al capitalismo por el buen camino: cunde una cierta sensacin de impotencia por parte del poder poltico.

El capitalismo actual es agresivo y se caracteriza por una gran concentracin de renta financiera. Los grandes grupos financieros tienen incluso ms poder que los Estados y eso los hace ms invulnerables a la presin de la democracia o la presin de las necesidades del pueblo. El capitalismo controlado es un sueo del siglo pasado, pero hay que intentar recuperar la capacidad del pueblo de intervenir en su economa, de hacer de la poltica una cosa de la gente.

-Pero el neoliberalismo se ha terminado por imponer en todos los campos, hasta en las ctedras universitarias.

La crisis de los aos 30 del siglo XX nos dej el ascenso del keynesianismo y la respuesta en el siglo XXI es radicalizar el neoliberalismo. Eso provoca algunas paradojas histricas como que la actual extrema derecha abrace sin rubor las polticas ultraliberales cuando hace 80 aos era proteccionista y estatista. Eso es una prueba de la arrogancia y de la fuerza que tiene el neoliberalismo en nuestros das.

-Sin embargo, en el ltimo foro de Davos ha habido un intenso debate sobre el cambio climtico y la desigualdad, e incluso el FMI habla de aumentar el gasto social y dejar atrs la austeridad ante tanta protesta a nivel global. Atisba usted ah un cambio de discurso?

Son discursos contradictorios. En el FMI desde hace muchos aos hay dos discursos distintos: uno, ms tcnico, que se preocupa por el impacto social de las polticas de austeridad, pero luego est el discurso oficial, el discurso de la dirigencia respaldado por los Gobiernos, que es ms agresivo ahora que en el pasado. Y eso se ha visto con la crisis de la deuda soberana en Europa y con las medidas que se impusieron a Grecia y Portugal y en menor medida a Espaa y a otros pases. Pero s, es cierto que se aprecia alguna vulnerabilidad en ese discurso oficial. Eso sucede tambin en Davos con el discurso sobre el cambio climtico y sobre cmo reducir el impacto de las polticas sociales destructivas, pero si uno mira a los consensos alcanzados, hay que decir que la respuesta es nula. Y si nos referimos a las polticas sociales, ocurre lo mismo: la Unin Europea ha decidido disminuir an ms el presupuesto dedicado a estas polticas. De hecho, las autoridades europeas han tenido una reaccin muy negativa al aumento del salario mnimo en Espaa y Portugal. Esa reaccin contraria es herencia de las polticas de austeridad, que se han impuesto como un dogma inexpugnable. 

-Se puede dar respuesta a ese dogma de la austeridad?

S, claro. Un Gobierno puede resistirse. La UE puede hacer todos los informes que quiera sobre que el salario mnimo no crea empleo, pero la realidad es que el aumento del salario mnimo crea empleo, crea demanda, crea inversin y permite aumentar el gasto social. Los Gobiernos pueden, claro que s.

La desigualdad y la precariedad cada vez mayores son consecuencia de esa globalizacin salvaje en la que vivimos?

S, seguro. Al reducir los salarios, la precariedad crea una forma de disciplina social, impide a la gente tener una aspiracin y por tanto una capacidad de representacin colectiva y social que, como en la segunda mitad del siglo pasado, pueda poner imponer alguna prdida a la tasa de ganancia de las empresas y recuperar as algn poder real para los trabajadores. La precariedad divide y destruye.

-Estamos preparados para una nueva crisis?

Crisis habr, lo que queda por ver es en qu condiciones. Ahora hay algunas diferencias con respecto a lo que pasaba hace diez aos. La primera, y eso funciona como una forma de control del riesgo en caso de una nueva crisis, es que una parte muy importante de la deuda est ahora en los balances de los bancos centrales y eso implica que hay ms instrumentos de control poltico. Pero por otra parte, es cierto que la expansin de las polticas especulativas, la dimensin y la vulnerabilidad del propio sistema financiero junto la inestabilidad del sistema poltico internacional, con Donald Trump, la guerra comercial de Estados Unidos con China, con Alemania bordeando la recesin y con el brexit, aumenta el riesgo. En ese sentido, una crisis, incluso menor y con menor capacidad de contaminacin financiera que la de 2008, puede verse agravada por el hecho de que los responsables polticos no quieran o no estn capacitados para intervenir. Ese es el verdadero problema: tener a George Bush en Estados Unidos era un riesgo, pero tener a Donald Trump, tiene otra dimensin, es casi una declaracin de intenciones.

Fuente: https://www.publico.es/entrevistas/entrevista-francisco-louca-globalizacion-freno-soberania-democracia-estaran-limitadas.html



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