El presidente Bush firmó como ley, la nueva ACTA
CONTRA LA VIOLENCIA DOMÉSTICA, conocida como VAWA 2005, que incluye el «Acta de Huellas Dactilares DNA», que exige colectar
el DNA de todo inmigrante que simplemente haya sido detenido, con el objetivo de
incluirla en un registro nacional, conocido como CODIS.
Esta ley identifica
directamente a los inmigrantes como criminales, porque se comenzará a tomar el
DNA, a quienes violen las leyes de inmigración o sean detenidos para
cuestionamiento en la frontera, aunque esta sea una violación civil.
La obtención del DNA, incluirá a inmigrantes que estén
implicados en un proceso judicial, sin importar la gravedad de su caso o
culpabilidad; a jóvenes que han cometido un delito menor (misdemeanor) porque
las bases de datos de los estados serían incluidas a nivel federal; y a
inmigrantes detenidos cuando se realizan redadas en lugares de trabajo, o en
situaciones donde ocurra una detención injusta y momentánea.
Se estima
que esta ley, creará un sistema de identificación que promoverá arrestos basados
en un perfil racial. Ciudadanos que parecen o tienen acentos extranjeros serán
victimas de la colección de DNA, a no ser que demuestren su nacionalidad.
El temor existente en el pueblo norteamericano, lleva a sus
representantes electos a establecer leyes que utilicen al inmigrante como chivos
expiatorios, pero que perjudican a toda su población.
La promulgación
de esta ley, como otras que limitan las protecciones legales de los inmigrantes,
debe ser considerada muy seriamente por los residentes permanentes y más que
todo, por los inmigrantes indocumentados.
Si no ha comenzado su trámite
de residencia no espere más tiempo.
Si es un residente permanente,
comience su ciudadanía inmediatamente.
En ambos casos, existen muchos
programas para asistirle.