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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-02-2006

Informe contra el imperio
Algunas cosas que usted debe saber antes de que se acabe el mundo

William Blum


Cmo utilic mis quince minutos de fama

El 19 de enero de este ao se dio a conocer la ltima grabacin de Osama bin Laden y en ella declaraba: Si ustedes [los norteamericanos] son sinceros en su deseo de paz y seguridad, ya les hemos respondido. Y si Bush decide continuar con sus mentiras y su opresin, entonces les vendra bien leer el libro Estado villano que plantea en su introduccin... Y seguidamente citaba el inicio de un prrafo que escrib (que solo aparece en el Prefacio de la edicin britnica, la cual fue luego traducida al rabe), el cual dice en su totalidad: Si yo fuera el presidente, podra detener los ataques terroristas contra Estados Unidos en pocos das. Y en forma permanente. Primero pedira disculpas de manera pblica y muy sincera a todas las viudas y los hurfanos, los empobrecidos y los torturados, y a todos los otros muchos millones de vctimas del imperialismo norteamericano. Luego anunciara que las intervenciones globales estadounidenses incluidos los espantosos bombardeos han llegado a su fin. E informara a Israel que ha dejado de ser el estado 51 de la unin para ser por extrao que parezca un pas extranjero. Ms tarde reducira el presupuesto militar en, al menos, un 90 % y usara ese dinero ahorrado en pagar indemnizaciones a las vctimas y reparar los daos causados por los numerosos bombardeos e invasiones norteamericanas. Habra dinero ms que suficiente. Sabe usted a qu equivale un ao de presupuesto militar estadounidense? Un ao. Pues equivale a ms de veinte mil dlares por hora por cada hora transcurrida desde el nacimiento de Jesucristo. Eso es lo que hara en mis tres primeros das en la Casa Blanca. El cuarto da sera asesinado.

En pocas horas fui asediado por la prensa y pronto fui invitado a muchos de los programas televisivos de mayor audiencia, docenas de programas radiales, y amplias semblanzas sobre m aparecieron en el Washington Post, y en varias pginas web. Durante los diez aos precedentes, el Post se neg a publicar una sola de mis cartas, en la mayora de las cuales sealaba errores que haban cometido al reportar sucesos en el extranjero. Ahora mi foto figur en la primera pgina.

Muchos de los reporteros deseaban que dijera que me irritaba la recomendacin de Bin Laden de que leyesen mi libro. No dije tal cosa porque no era cierta. Despus de ser entrevistado durante un par de das, logr coordinar bien mi respuesta y era algo parecido a esto:

Aqu hay dos elementos a tener en cuenta: por un lado, yo rechazo por completo cualquier tipo de fundamentalismo religioso y las sociedades basadas en ellos, tales como los talibanes en Afganistn. Por otro lado, formo parte de un movimiento que tiene el ambicioso propsito de dificultar, si no detener, el avance del Imperio Norteamericano por el mundo con su carga de bombardeos, invasiones, derrocamientos de gobiernos y torturas. Para tener algn xito en ello, necesitamos que nuestro mensaje llegue al pueblo norteamericano. Y para llegar al pueblo norteamericano necesitamos acceso a los medios masivos de comunicacin. Lo que acaba de pasar me ha dado la oportunidad de dirigirme a millones de personas que, de otro modo, habran estado fuera de mi alcance. Por qu no habra de sentirme satisfecho? Cmo podra desperdiciar tal oportunidad?

La celebridad el mayor logro cultural de la civilizacin moderna es un fenmeno peculiar. En realidad no sirve de nada, a menos que usted haga uso de ella.

Los oyentes y espectadores que llamaban a los programas a los que fui invitado, y en ocasiones tambin el animador, adems de numerosos correos electrnicos que recib, repetan dos argumentos principales en mi contra:

1) En qu otro lugar del mundo, aparte de los Estados Unidos, tendra la libertad de decir lo que deca en medios nacionales?

Adems de su profunda ignorancia al no conocer montones de pases que tienen al menos una libertad de palabra equivalente (en particular desde el 11 de septiembre de 2001), lo que queran decir realmente era que yo deba estar agradecido por esa libertad de expresin y deba mostrar mi gratitud abstenindome de utilizarla. Si no era eso lo que queran decir, qu era entonces?

2) Estados Unidos ha hecho siempre cosas maravillosas en el mundo, desde el Plan Marshall y la derrota del comunismo y el talibn hasta la reconstruccin de pases destruidos y la liberacin de Iraq.

Yo haba tenido que lidiar desde antes con estos mitos y conceptos errneos; como las partculas subatmicas, los mismos se comportan de manera diferente cuando son observados. Por ejemplo, en mi informe del mes anterior [Blum circula mensualmente informes que titula Informe contra el Imperio. Algo que usted debe saber antes de que se acabe el mundo. El artculo actual es su informe de febrero] yo sealaba en detalle que los pases destruidos por lo general deban su destruccin a los bombardeos norteamericanos, y Estados Unidos no los reconstrua. En cuanto a los talibanes, el gobierno estadounidense derroc un gobierno afgano seglar, que defenda los derechos de las mujeres, lo que permiti el ascenso al poder de los talibanes, de modo que mal puede nuestra nacin reclamar honores por haberlos expulsado una dcada ms tarde, y reemplazarlos con una ocupacin norteamericana, un presidente ttere, sus correspondientes seores de la guerra y mujeres encadenadas.

Pero traten de explicar todo esto en el minuto que le conceden a uno en radio o televisin. Creo, no obstante, que me las arregl para deslizar bastante informacin e inquietudes nuevas en la psiquis estadounidense.

Algunos de los animadores y muchos de mis interlocutores telefnicos mostraban verdadero dolor al escucharme decir que los terroristas antinorteamericanos estaban tomando represalias por el dao infligido a sus pases por la poltica exterior estadounidense, y no eran simples mentes perversas y enloquecidas de otro planeta.1 Muchos de ellos asuman, con total seguridad y sin argumento alguno, que yo era partidario del Partido Demcrata y proferan ataques contra Bill Clinton. Cuando les aclaraba que no era seguidor ni de Clinton ni de los demcratas, quedaban por lo general confusos y silenciosos por breves momentos, antes de lanzarse por cualquier otra senda disparatada. No tienen idea de que existe todo un mundo de alternativas por encima y ms all de demcratas y republicanos.

En fecha reciente hemos escuchado y ledo comentarios en los medios estadounidenses sobre las desesperadamente retrgradas y violentas protestas de los musulmanes contra las caricaturas de Mahoma en Dinamarca, y que en ellas se enarbolaron carteles que pedan que se decapitara a los que insultaban al Islam. Pero una de las personas que llam a un programa de radio en el que fui entrevistado dijo que deban hacerse cargo de m y uno de los cientos de mensajes electrnicos insultantes que recib comenzaba diciendo: Muerte a ti y a tu familia.

Uno de mis momentos favoritos: en un programa de radio en Pennsylvania, donde discutamos sobre el conflicto Israel-Palestina, la locutora (con verdadera angustia en su voz) me pregunt: Pero qu dao le ha hecho Israel a los palestinos?, a lo que respond: Por casualidad estuvo usted en estado de coma durante los ltimos veinte aos?

Pudiera haber hecho esa misma pregunta a muchos de los que me interrogaron en las ltimas semanas. En realidad deba haber elevado el plazo a sesenta aos.

Las elecciones de las que nunca me habl mi maestro

Los norteamericanos hemos sido enseados desde la niez acerca de la significacin y santidad de las elecciones libres: No se puede tener lo que llamamos democracia sin lo que llamamos elecciones libres. Y cuando usted tiene elecciones libres eso es sinnimo virtual de tener democracia. Y quin nos ensearon que era el mayor campen de las elecciones libres en todo el mundo? Pues, nuestro propio maestro, el pas elegido por Dios, Estados Unidos de Amrica.

Pero qu estaba haciendo en realidad ese pas elegido por Dios durante todos esos aos en que fuimos adoctrinados y convencidos de esta enseanza? Interferir en todas las elecciones libres que se llevaban a cabo en cualquier parte del mundo conocido, y con toda seriedad.

El ltimo ejemplo son las elecciones recientes en Palestina, donde la AID derram unos dos millones de dlares (una cifra respetable en una zona tan pobre) para tratar de impulsar la eleccin de la Autoridad Palestina y su rama poltica: Al Fatah, y evitar que el grupo radical Hamas tomara el poder. El dinero fue invertido en varios programas sociales y eventos para aumentar la popularidad de la Autoridad Palestina; los proyectos no mostraban evidencias de la participacin de Estados Unidos y no podan ser considerados dentro de las acciones de desarrollo tradicionales. En adicin a esto, EE.UU. financi numerosos anuncios en la prensa divulgando estos proyectos en nombre de la AP, sin mencionar a la AID.

El acceso al pblico est integrado en el diseo de cada proyecto para destacar el papel de la AP en la satisfaccin de las necesidades ciudadanas, deca un informe sobre el avance de los proyectos. El plan es tener acciones desarrollndose cada da a partir del 13 de enero, de modo que haya un constante fluir de anuncios publicitarios y mensajes pblicos acerca de sucesos positivos en todas las reas palestinas durante la semana crtica antes de las elecciones.

Bajo las leyes del sistema electoral palestino, las campaas y candidatos tenan prohibido recibir fondos de fuentes extranjeras.2 La ley estadounidense prohbe lo mismo de manera explcita en las elecciones norteamericanas. Como Hamas gan las elecciones, Estados Unidos ha expresado claramente que no reconoce la eleccin como una victoria de la democracia y que no tiene intencin alguna de sostener relaciones diplomticas normales con el gobierno de Hamas. (Israel ha adoptado una actitud similar, pero no debe olvidarse que Israel financi y apoy el surgimiento de Hamas en Gaza, durante su etapa inicial, con la esperanza de que desestabilizara a la Organizacin por la Liberacin Palestina y a los elementos de izquierda palestinos).

Por mi conteo, Washington ha interferido de manera grosera en ms de treinta ocasiones en elecciones forneas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial desde Italia en 1948, pasando por Filipinas y el Lbano en los aos 50, hasta Nicaragua, Bolivia y Eslovaquia en los 2000 y en la mayora de los casos lo hizo de forma todava ms abierta que en el ejemplo palestino.3 Algunas de las tcnicas empleadas han sido utilizadas en el propio sistema electoral estadounidense, una vez que lo que fue motivo de gran orgullo nacional e internacional, el lema una persona, un voto se ha ido transformando de manera inexorable en un dlar, un voto.

A punto de suceder en un pas (o una ciudad) cercana a usted

El 13 de enero los Estados Unidos de Amrica, en su impactante y asombrosa sabidura, encontraron apropiado enviar una aeronave sobre una aldea remota en la nacin soberana de Paquistn y disparar un misil Hellfire (Fuego del infierno) en un complejo residencial con el fin de matar a algunos tipos malos. Varias casas fueron incineradas, dieciocho personas murieron, entre ellas un nmero no precisado de malos; los reportes desde entonces ofrecen indicios de que el nmero no precisado de los malos puede ser tan bajo como cero, y que el segundo al mando de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, que era el blanco principal, no est entre ellos.

La indignacin todava se hace sentir en Paquistn. En Estados Unidos, la reaccin en el Senado tipifica la indignacin norteamericana:

Lo lamentamos, pero no puedo decirle que no volveramos a hacerlo, dijo el senador John McCain, de Arizona.

Es una situacin deplorable, pero qu otra cosa podamos hacer?, dijo el senador Evan Bayh, de Indiana.

Mi informacin es que el ataque estaba claramente justificado por la informacin de inteligencia, dijo el senador Trent Lott, de Mississippi.4

Ataques estadounidenses similares utilizando dispositivos y misiles como esos han enfurecido a los ciudadanos y lderes polticos en Afganistn, Iraq y Yemen. En numerosos casos la destruccin ha llegado a extremos tales que ha sido imposible establecer el nmero de muertos, o de quines se trataba. Amnista Internacional ha elevado quejas ante los bushistas en cada ataque con estas caractersticas. Un informe de la ONU al da siguiente del ataque a Yemen en 2002, lo calificaba de un precedente alarmante [y] un claro caso de asesinato extrajudicial, que violaba las leyes y tratados internacionales.5

Podra alguien imaginar que los funcionarios norteamericanos dispararan un misil contra una vivienda en Pars, Londres u Ottawa, debido a que sospechasen que en ella se encontraban altos jefes de Al Qaeda? Incluso si se supiera que su presencia era un hecho, y no una mera especulacin como en los casos sealados anteriormente? Bueno, es muy probable que no, pero hay algo fuera del alcance de los Superarrogantes-Superpotentes-Vaqueros con esteroides? Despus de todo, ya lo han hecho con su propia gente, en Filadelfia, Pennsylvania. El 13 de mayo de 1985, una bomba lanzada desde un helicptero redujo a cenizas toda una manzana, cerca de sesenta casas destruidas, once muertos, entre ellos varios nios pequeos. La polica, la alcalda y el FBI estuvieron involucrados en este esfuerzo por eliminar una organizacin llamada MOVE, de la vivienda donde habitaban.

Las vctimas eran todas personas negras, por supuesto. De modo que replanteemos la cuestin: podra alguien imaginar que funcionarios norteamericanos dispararan un misil contra un rea residencial en Beverly Hills, o en la parte alta de Manhattan? Permanezca en sintona.

La lucha de un hombre contra la tirana es la lucha de la memoria contra el olvido. Milan Kundera

En ocasiones me recriminan que sea tan negativo acerca del papel de Estados Unidos en el mundo. Por qu insiste en sacar a la luz todo lo negativo y apartar lo positivo?, me preguntan. Bueno, es un trabajo desagradable, pero alguien debe hacerlo. Adems, por cada elemento negativo que expongo Al Qaeda me paga quinientos dlares. Y la publicidad que Osama ha dado a mis libros es inapreciable.

El nuevo documental realizado por Eugene Jarecki, Why we fight (Por qu luchamos), ganador del premio del Gran Jurado del Festival de Sundance, relata cmo las guerras llevadas a cabo por Estados Unidos despus de la II Guerra Mundial han estado impulsadas mucho ms por el afn de ganancias de los mercaderes de armas y las grandes corporaciones que por amor alguno a la libertad y la democracia. El increble hroe de este film es Dwight Eisenhower, cuya famosa advertencia acerca de los peligros que representaba el complejo militar-industrial es el leitmotiv principal de la obra. Veamos una entrevista realizada por el Washington Post a Jarecki:

Post: Qu lo llev a realizar Por qu luchamos?

Jarecki: La respuesta es simple: Eisenhower. Me tom desprevenido. Pareca tener tanto que decir acerca de nuestra sociedad contempornea y nuestra inclinacin general hacia el militarismo [] Los discursos en Washington y en los medios se han vuelto tan chillones [] Parece importante sumar algunas canas [aportar un poco de la pasada experiencia] a este conjunto.

Post: Cmo se definira usted polticamente? Ha sido acusado de izquierdista.

Jarecki: Soy un centrista radical [] Si Dwight Eisenhower es de izquierda, yo tambin lo soy. En ese caso estara al lado de Ike.6 [Las elipses pertenecen al texto original]

No resulta magnfico que un documental que muestra el lado ms oscuro del complejo militar-industrial est recibiendo tanta atencin del pblico? Y que seamos capaces de recordar con afecto a un presidente norteamericano? Por cunto tiempo ha sucedido esto? Bueno, aqu voy de nuevo.

Eisenhower, independientemente de lo que dijera al dejar la presidencia, no represent un obstculo para el militarismo norteamericano o el imperialismo corporativo. Durante los ocho aos de su mandato, Estados Unidos llev a cabo intervenciones en todo el mundo, y derroc los gobiernos de Irn, Guatemala, Laos, Congo y Guyana britnica, adems de intentar hacerlo en Costa Rica, Siria, Egipto e Indonesia, al igual que prepar el terreno militar y polticamente para el holocausto que sobrevendra en Indochina.

El altivo y supermoralista secretario de Estado de Eisenhower, John Foster Dulles, resumi la visin del mundo de su gobierno con la siguiente frase: Para nosotros hay dos clases de personas en el mundo: los cristianos que apoyan la libre empresa y los otros.7

Notas

1
Ver mi ensayo sobre el tema en http://members.aol.com/essays6/myth.htm

2 Washington Post, 22 y 24 de enero del 2006.

3 Estado villano, captulo 18, incluye el texto de la ley norteamericana que prohbe las contribuciones extranjeras en las elecciones estadounidenses.

4 Associated Press, 15 de enero de 2006

5 Los Angeles Times, 29 de enero de 2006

6 Washington Post, 12 de febrero de 2006, p. N3

7 Roger Morgan: Estados Unidos y Alemania Occidental, 1945-1973, p. 54

William Blum es el autor de Asesinando la esperanza: intervenciones de la CIA y el ejrcito de Estados Unidos desde la II Guerra Mundial (Editorial Oriente, 2005) y Estado villano: una gua para la nica superpotencia mundial (Editorial Abril, 2004). Sus Informe contra el Imperio pueden ser ledos en el sitio web: www.killinghope.org



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