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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2006

Espaa
La ley de gestin del ciclo integral del agua, se queda corta, muy corta

Daniel Lpez Marijun
Ecologistas en Accin


Una cierta decepcin nos deja el borrador de anteproyecto de Ley de Gestin del Ciclo Integral del Agua, que nos ha remitido la Consejera de Medio Amiente, a travs de la Agencia Andaluza del Agua. La distancia entre las pretensiones del articulado, nada menos que gestionar todo el ciclo del agua de aplicacin econmica, y los resultados, se nos antoja muy grande.

En primer lugar, cmo es que ambiciona regular todo el ciclo de uso humano del agua y en el artculo 1 restrinje a las de uso urbano? Pero es que adems no se confirma con el desarrollo del texto, que s entra a gestionar los usos industriales y slo de refiln los usos agrcolas.

A pesar de la consabida oposicin de las comunidades de regantes, la Ley renuncia a aplicar el impuesto ecolgico a los regados, salvo lo que llama contaminacin de carcter especial, o sea, por abonos, pesticidas o materia orgnica. No entendemos el carcter especial de esta contaminacin, cuando es consustancial con las prcticas agrcolas intensivas habituales de la mayor parte de la agricultura andaluza. Parece ms bien una frmula de pretender, sin conseguirlo, sortear la necesidad de poner freno a la alarmante contaminacin de los cauces pblicos y de los acuferos por una desmedida aplicacin de fertilizantes y pesticidas.

En este sentido, carece de justificacin que siendo la agricultura andaluza responsable del 81,8 % de la demanda total del agua para el consumo (4.630 Hm3 al ao) y ocupe una superficie de casi un milln de hectreas, pretenda quedarse al margen de la aplicacin de esta Ley. Ni siquiera la propuesta del Ministerio de Medio Ambiente de tasa sobre el agua exclua a este sector, aplicndole cnones desde 0,001 a 0,003 euros por metro cbico, segn tipo de usos; ni que decir tiene que esta muy moderada propuesta sigue en barbecho. El principio de recuperacin de costes, es decir, que los servicios relacionados con el agua repercutan sus costes sobre los precios, parece que no se desea aplicar al sector agrcola, que sigue pagando el recurso hdrico menos de lo que vale y de forma ineficiente, al relacionar el pago no con el consumo real, sino con la superficie regada. De esta forma, el precio del agua en regado supone solamente el 20% del coste real.

La Ley manifiesta la intencin de incorporar la nueva concepcin del uso y proteccin del agua reflejada en la Directiva Marco de Agua 2000/60/CE; sin embargo, de los tres grandes principios que inspiran esta importante Directiva:

principio de no deterioro de los ecosistemas acuticos

principio de participacin social y transparencia en las polticas del agua

principio de plena recuperacin de costes,

slo ste ltimo y de manera parcial es el que se garantiza.

Aunque la Ley proclame como primera finalidad la ordenacin del ciclo integral del agua, desde el abastecimiento en alta o aduccin hasta la depuracin de las aguas residuales urbanas, los aspectos verdaderamente ecolgicos de la gestin hidrolgica, y no meramente hidrulica, como son la proteccin de los ecosistemas, la restauracin hidrolgico-forestal y la conservacin de hbitats acuticos, quedan ignorados en el borrador. En concreto, resulta irritante que la recaudacin del impuesto del agua (0,20 por metro cbico de agua) sirva para financiar infraestructuras de aduccin y depuracin (artculo 20.1), marginado los fines ecolgicos. Tampoco ofrece relevancia a la enormemente importante (casi 400.000 hectreas) Agricultura Ecolgica, ejemplar en el uso sostenible del agua y en la conservacin de recursos agronmicos, sin ningn trato especial respecto a la agricultura convencional.

En el caso de la participacin social, el borrador es bien cicatero a la hora de reconocer los derechos de los usuarios del agua (artculo 4); en la prctica, se circunscriben a mecanismos de consulta en la planificacin y gestin del uso del agua. En qu se queda la estrategia del Plan de Medio Ambiente de Andaluca 2004-2010 de impulsar un modelo participativo en la gestin del recurso?

 

Joan Corominas, director de la Agencia Andaluza del Agua, reflejaba lcidamente que estamos instalados en una situacin de exceso de demanda de recursos hdricos de carcter estructural. Sin embargo, no entendemos que asigne como consumo por habitante ecolgicamente sostenible la cantidad de 230 litros por habitante y da (El Pas, 19 de febrero de 2006), cuando la media espaola es de 167, por debajo de la media andaluza de 184 litros. Considera que todava podemos incrementar el consumo en casi 50 litros diarios?

Queda mucho trecho por recorrer hasta que la Nueva Cultura del Agua forme parte del bagaje ideolgico de los andaluces. El precio del agua en nuestra comunidad es todava bajo (0,69 por m3 de media), inferior al promedio nacional de 0,81; pero adems, las tarifas urbanas son muy ineficientes, sin primar el ahorro. Por ejemplo, en Cdiz ciudad, una de las ciudades con el precio ms caro de Andaluca, pagamos bimensualmente por saneamiento, depuracin , vertido y recargo transitorio, ms de la mitad del consumo real de agua, sin tramos que penalicen el derroche. La Ley no debera limitarse a fijar lmites a la base imponible (5 metros cbicos por usuario domstico y mes), debe entrar a determinar usos sostenibles y penalizar derroches.

Siguiendo con las exenciones del impuesto del agua, resulta indefendible que instalaciones tan derrochadoras como los parques acuticos eludan el gravamen; tampoco los usos hidroelctricos tendran que pagar ningn impuesto de vertido (0,000 de coeficiente, segn el borrador), cuando son bien conocidas las enormes alteraciones que causan sobre los cursos fluviales. Seguimos con tratos deferentes: el uso en refrigeracin se grava con un exiguo coeficiente de vertido de 0,050, muy por debajo del de uso domstico (1,000); bien barato que les va a resultar a las centrales trmicas, en particular la de Iberdrola en Arcos, contaminar con cloro y con elevaciones de temperatura las aguas receptoras. Y para redondear la arbitrariedad, a los campos de golf, con conocidos impactos por contaminacin (herbicidas) y demandas abusivas de agua no reutilizada, se les aplica un coeficiente de 0,600, tambin por debajo del uso domestico.

Tendramos que cuestionar que la produccin hidroelctrica o la refrigeracin representen usos no consuntivos de agua, o sea, que no signifiquen prdidas del recurso hdrico (artculo 4 f); de verdad una central trmica con o sin torres de refrigeracin, devuelve la misma cantidad de agua utilizada? Ni por asomo. En el caso de las grandes presas hidroelctricas, que adems estn sobradamente amortizadas, evitarn el pago del impuesto basndose en que no merman el recurso hdrico, pero y las perturbaciones del ecosistema fluvial?, eso no se penaliza?

En definitiva, a pesar de que en Andaluca la demanda urbana sea una quinta parte de la agraria y el 14,5% del total, va a soportar el grueso de la nueva fiscalidad ecolgica. El 77,6%, demanda agraria, no va a tributar salvo que exista contaminacin de carcter especial, para la que no se explicitan naturaleza, cantidades o efectos. Necesitamos que la agricultura avance hacia la adaptacin bioclimtica de los cultivos, la salubridad de la produccin y la reduccin de los impactos ambientales, y esta Ley no persigue estos objetivos que ha sealado el Congreso Ibrico sobre Gestin y Planificacin del Agua de Sevilla (Nov-02). Ms que abrazar la Nueva Cultura del Agua, tenemos la impresin de que la flamante Agencia Andaluza del Agua slo se ha rozado con ella y, eso s, ha incorporado su terminologa.

Con esta Ley en la mano no vemos garantizado el cumplimiento de los tres retos bsicos que propugna la Directiva Marco de Aguas (vase el Informe 2004 de Medio Ambiente en Andaluca, pg.27):

gestionar conjuntamente el agua y el territorio

moratoria para la ampliacin de regados en toda Andaluca

cambiar la estructura productiva, a fin de disminuir la demanda de agua.

Cuando el 33% de los cauces espaoles de encuentran en un estado de calidad inaceptable (Greenpeace) y cuando casi la mitad del agua tiene muy mala calidad para ser potable (presencia de trihalometanos, informe de la OCU), cuando la contaminacin de los embalses por herbicidas como la terbutilazina no permite abastecer a comarcas enteras, el objetivo de la Directiva es irrenunciable y escasamente garantizado con este borrador:

Proteger los ecosistemas acuticos, prevenir su deterioro y promover un uso sostenible del agua basado en la proteccin a largo plazo de los recursos hdricos disponibles.



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