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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2006

A quin conviene la guerra civil en Iraq
La sospechosa voladura de la mezquita de Samarra

Hedelberto Lpez Blanch
Rebelin


Durante muchos aos las operaciones encubiertas para desestabilizar pases o gobiernos indeseables mediante cualquier mtodo, han sido una de las principales especialidades de los servicios secretos y de inteligencia de Estados Unidos y algunos de sus aliados.

El estancamiento y los reveses sufridos por las tropas norteamericanas e ingleses en Iraq desde que se inici la invasin contra esa nacin rabe en marzo de 2003, han motivado que Washington y Londres pongan en prctica nuevos mtodos para intentar cambiar la situacin.

Hasta ahora, los centros de torturas como el de la base naval de Guantnamo o el de Abu Ghraib, el traslado de detenidos para ser torturados en vuelos secretos de la CIA donde no existe ninguna ley jurdica, la creacin de una fuerza militar gendarme, o las represiones masivas contra poblados o barrios de ciudades que no aceptan a los ocupantes, han fracasado.

La ineptitud de las tropas invasoras para enfrentar las acciones de la resistencia es cada vez ms evidente y el pueblo estadounidense, a la par que recibe a sus miles de muertos y heridos, reclama la salida de sus tropas de Iraq.

Por esos motivos, resulta sumamente sospechosa la voladura del domo dorado de la mezquita chiita de Samarra, centro sagrado de la religin musulmana. Tambin llama la atencin que segn las investigaciones, el atentado fue perpetrado por expertos en explosivos con alto nivel de preparacin.

Tras la explosin, se desat una ola de violencia entre los feligreses sunitas y chiitas que ha dejado centenares de muertos civiles, y disminuido los ataques contra las fuerzas ocupantes.

Los grandes medios de comunicacin que reciben instrucciones desde Langley, el Pentgono y Londres para informar sobre la situacin en ese pas, han omitido relacionar ese atentado con otras fracasadas acciones llevadas a cabo por comandos terroristas de la coalicin.

Se han olvidado a ex profeso que el martes 11 de octubre de 2005, dos soldados estadounidenses, vestidos con los atuendos rabes, fueron sorprendidos por la polica colaboracionista cuando intentaban hacer estallar un coche con explosivos en el distrito de Al-Ghazaliyah, un rea residencial al oeste de Bagdad.

Cuando los gendarmes los conducan hacia un centro de detencin para interrogarlos, apareci una numerosa fuerza militar norteamericana, rescat a los prisioneros y huy rpidamente de la zona.

Una pgina rabe en internet denunci que tras una pequea pesquisa realizada por la administracin iraqu impuesta por Estados Unidos, se conoci que el objetivo final era matar indiscriminadamente a personas civiles para incrementar las tensiones entre las tendencias musulmanas y tratar de disminuir los atentados contra los ocupantes.

Un mes antes, el 19 de septiembre, dos soldados ingleses camuflados con vestuarios rabes y portando explosivos en un vehculo civil, fueron apresados por la polica iraqu en Basora, a 450 kilmetros al sur de Bagdad.

Inmediatamente, los jefes de las fuerzas inglesas destacadas en la nacin rabe presionaron a los iraques para que soltaran a los terroristas y ante la demora decidieron actuar con rapidez. Un comando britnico con tanques y helicpteros atac y destruy la crcel, mat a varios iraques y liber a los prisioneros. La violenta accin, como era de esperar, qued impune.

Al paso de los das se supo que los dos militares con vestimenta rabe, pertenecan al Special Air Service (SAS), una fuerza entrenada para atravesar las lneas enemigas por tierra, agua y aire en ambientes hostiles.

Numerosas publicaciones alternativas, o mejor dicho, progresistas y democrticas, han revelado que esas operaciones no son casuales ni espordicas y que estn plenamente concebidas por los servicios de inteligencia de los ocupantes para tratar de desviar el accionar de la resistencia hacia una guerra de desgaste entre las distintas confesiones musulmanas.

Hasta la voladura del Domo de la mezquita de Samarra, haban sido infructuosos los esfuerzos de los agentes ingleses y estadounidenses por provocar una lucha fraticida entre chiitas y sunitas, pesa a que tras cualquier indiscriminado ataque, las fuerzas ocupantes y el gobierno iraqu impuesto ha acusado a la resistencia de realizarlo.

Si las tcticas terroristas de los anglo-norteamericanos triunfan, Iraq podra llegar a dividirse en tres pequeos estados con gobiernos tteres, lo que asegurara el abastecimiento de petrleo no solo a Estados Unidos sino tambin a su aliado israel.

Por eso resultan importantes los llamados a la calma realizados en los ltimos das por los lderes religiosos, a la par que indican quines son los verdaderos culpables.

El clrigo chiita Moqtada al-Sadr envi representantes a las plegarias que se desarrollaron en mezquitas sunitas en Hilla, en el sur de Bagdad, como un gesto de unidad, mientras llamaba a luchar contra los verdaderos enemigos que eran las fuerzas ocupantes. Todo el que ataca a un musulmn no es un musulmn, seal.

El lder sunita Ahmed Hasan al Taha, durante los rezos en una mezquita, puntualiz que el ataque en Samarra fue una conspiracin para arrastrar a los iraques a un conflicto sectario.

El tiempo se encargar de demostrar quines estuvieron detrs del atentado a la sagrada mezquita chiita. Mientras tanto, todas las lneas de conexin sealan hacia los ocupantes occidentales.





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