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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2006

Prlogo para "Alfonso XIII: un enemigo del pueblo" de Pedro L. Angosto

Eduardo Haro Tecglen
Rebelin


Alfonso XIII fue un mal rey. Naci y rein una poca difcil para Espaa, y l fue una dificultad aadida, a cuya torpeza hay que agradecer que, en fin, desapareciera la Monarqua y llegara la Repblica, aunque su dinasta no dej nunca de esperar la restauracin que al final le lleg.

Lo que se llama en 1898 El Desastre, la prdida de las ltimas perlas de la corona, Filipinas y Cuba, le alcanz siendo un Rey Nio junto a su madre, Maria Cristina, en cuyo regazo presida consejos de ministros a los tres aos de edad, vio venir el final de su reinado y de la vieja Espaa; todo lo que quiso hacer para impedirlo se le convirti en trampa, como quien se agita en un pantano, y apresur su hundimiento.

El Desastre produjo numerosos bienes al pas: el regreso de los soldados hambrientos, enfermos y mal tratados por sus jefes, rehizo un poco el campo que haban abandonado por el servicio militar; como ese campo se rehicieron ideas de los que siempre haban sido aniquiladas, como las que trascendan de Francia desde principios de siglo. Como Iba a ocurrir en los aos sesenta del siglo XX, cuando las grandes potencias europeas se desprendieron o perdieron simplemente su imperio colonial, la nacin comenz a recuperar el aliento que vena perdiendo desde otro peor rey, Felipe II, porque los imperios solo trajeron riqueza a los grandes, aristcratas o empresarios favoritos, y los gastos los pag el pueblo con impuestos y sangre. Podramos considerar que el ltimo imperio espaol fue el de Franco; un imperio con los limites de su propia patria, trado por los mismos .

An Alfonso XIII fue llamado el Africano por esa guerra de sustitucin que fue la de frica, donde los generales volvieron a ganar medallas. frica: un nombre pomposo para una sola y pequea franja en territorio rifeo que trataba, por voluntad inglesa y de otros pases europeos, de evitar que Francia tuviera una posicin privilegiada en el Estrecho que pudiera oscurecer la de Gran Bretaa: los enormes caones protegidos por la roca del monte apuntaban hacia todo barco, hacia toda tropa, que quisiera atravesar o transitar. Otra vez Espaa volvi a sufrir los gastos de sangre y de dinero de la guerra estpida, incomprensible; y Alfonso XIII el frica, el mal rey, tuvo que llamar en su auxilio al Ejrcito. La dictadura de Primo de Rivera se recuerda an como uno de los perodos de malestar y dominio en Espaa de un solo hombre, pintoresco y duro, que despus de marchar al exilio dej una herencia al pas: su hijo Jos Antonio, que quiso remedar la dictadura del padre y muri en el empeo, pero no sin dejar el encargo al general africano Franco.

Pero estoy entrando ya en el terreno de Pedro L. Angosto en este libro; importante porque est lleno de verdades bien investigadas, bien probadas. Tiene sed de archivos y de viejos peridicos y de ellos han salido ya obras importantes y con documentacin poco rebatible, aun que sern sin duda rebatidos en un tiempo donde la mentira es el ltimo imperio de las viejas fieras. De los dolores del pueblo cuyo enemigo fue Alfonso XIII sali la II Repblica; de ella, la guerra civil lanzada por la vieja Espaa que pareca perdida con Alfonso XIII; en estas pginas estn sus antecedes reales, o mejor dicho regios. Monrquicos. Pedro Luis no es solo revelador de historias perdidas en la masa de lo que llamamos informacin, aclarador con sus investigaciones de temas ocultos, sino tambin un excelente escritor y periodista, y de ello ha dado ya pruebas importantes en sus libros anteriores. Sufre, como todo el que aclara la maraa negra del pasado que est todava presente, y mucho, en la vida de hoy de marginaciones, o de alejamientos; saldr adelante de ellos, y ojal este libro le sirva para ello, si es que no cae en la indiferencia que es tambin una de las armas de los otros, de aquellos entre los que no estamos ni el ni yo. Escrito con claridad, adjetivado sin precaucin, hecha la historia sin miedo; este libro sobre el pasado es un libro sobre nuestros propios das. Nada empieza nunca en la historia; todo es una continuidad, reformada o empeorada, pero la misma lnea aparece en la vida relatada y en la vida contempornea. Pedro Luis ha tomado de los peridicos de la poca, especialmente del El Socialista, su base de informacin y de comprobacin, y crea por si mismo la ilacin de los acontecimientos: hasta nuestra guerra civil. Es in libro recomendable en todos sus aspectos, y es un autor que va a suponer un hito importante en la historia difcil, spera y traidora de Espaa.





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