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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-03-2006

Venezuela
Petrleo sembrando emancipacin

Luciano Wexell Severo
Rebelin


Los datos divulgados recientemente por el Banco Central de Venezuela (BCV) confirman que la economa venezolana present crecimiento de 10,2% en el cuarto trimestre de 2005 en relacin al mismo perodo del ao anterior, acumulando la novena alza consecutiva desde el ltimo trimestre de 2003. El resultado final del PIB en 2005 present elevacin de 9,3%.

As como en las otras ocho ocasiones anteriores, el fuerte incremento fue impulsado fundamentalmente por las actividades no relacionadas con el petrleo: construccin civil (28,3%), comercio (19,9%), transporte (10,6%) e industria manufacturera (8,5%). El sector petrolero tuvo incremento de 2,7%. Segn informe del Instituto Nacional de Estadsticas (INE), el desempleo en diciembre de 2005 fue de 8,9%, dos puntos porcentuales abajo del mismo mes del ao 2004; la reduccin equivale, en trminos absolutos, a 266 mil personas. En el ao, la inflacin acumul 14,4% contra los 19,2% de 2004. Las tasas de inters nominal bajaron a 14,8%.

Dichos resultados ratifican las expectativas del Ministerio de Finanzas y contraran a las todava pesimistas previsiones de los periodistas econmicos de la oposicin, que persisten con la idea del rebote estadstico. Esta denominacin fue inventada en junio de 2004 como explicacin del crecimiento de la economa: el PIB estara subiendo como reflejo meramente numrico de la cada de los perodos anteriores. Se tratara de un caso fantstico, y hasta hoy desconocido, de una pelota que cae en el piso y, como respuesta fsica al impacto, empieza a subir sin parar. Comentando un alza ms en la economa, el ministro de Planificacin y Desarrollo, Jorge Giordani, declar irnicamente: Contina el rebote productivo la prctica y los numeritos desmintieron las voces agoreras de la oposicin poltica. Los juicios polticos disfrazados de tecnicismos econmicos quedaron desnudados ante la nueva realidad.

Se ha demostrado que una de las herencias del perodo neoliberal es el desprecio por el proceso histrico. La estratgica inmediatista, de corto plazo, la razn del sistema financiero: virtual, atemporal, despegada de la realidad, ficticia. Esta podra ser una de las explicaciones para que analistas ortodoxos consideren el gobierno Chvez el responsable por los malos resultados de la economa entre 1999 y 2003, perodo que intentan rotular como el quinquenio perdido. Frente a esto, es oportuno recordar: Hugo Chvez justamente gan las elecciones presidenciales de diciembre de 1998 porque Venezuela enfrentaba su ms catastrfica crisis econmica, poltica, social, institucional y moral, despus de 40 aos de alternancia en el poder de los partidos AD y COPEI. El pas y el pueblo agonizaban como efecto de la corrupcin, el despilfarro y la perversidad de la IV Repblica (1958-98).

Venezuela, que muy poco o casi nada supo beneficiarse de los dos choques del petrleo, de 1973 y 1979, vena hundindose en una situacin cada da ms complicada desde el inicio de los aos ochenta. Segn Maza Zavala, solamente entre 1976 e 1995, el pas recibi cerca de 270 mil millones de dlares de ingresos petroleros, equivalentes a veinte veces el famoso Plan Marshall. Paradjicamente, el saldo total de la deuda pblica externa venezolana se duplic entre 1978 y 1982. Este es un claro ejemplo de la dinmica dilapidadora y salvaje de la llamada Venezuela Saudita.

En el principio de los aos noventa, con el Gran Viraje y la Apertura Petrolera de Carlos Andrs Prez, continuados por la Agenda Venezuela de Rafael Caldera y Teodoro Petkoff, el pas fue entregado a los intereses del Fondo Monetario Internacional (FMI). Se inici el acelerado proceso de destruccin nacional: reduccin del papel del Estado en la economa, desinversin, desindustrializacin, privatizacin de los sectores estratgicos y reduccin de histricos derechos laborales. Entre otras, fueron privatizadas, e incluso desnacionalizadas, la Compaa Nacional de Telfonos (Cantv), la Siderrgica del Orinoco (Sidor), la Venezolana Internacional de Aviacin S.A. (Viasa), instituciones financieras, centrales azucareras, astilleros navales y empresas del sector construccin. En 1998, la entrega de PDVSA a los carteles internacionales ya estaba prevista.

Todo se hizo supuestamente a nombre de la reduccin del dficit fiscal, del estmulo a la entrada de capitales extranjeros, la modernizacin de la industria nacional, mayores eficiencia, productividad y competitividad, rebaja de la inflacin y disminucin del desempleo. Puro guitarreo semntico para disimular el Consenso de Washington y presentarlo con la dulzura de un canto de sirena. Menos de diez aos despus, organismos internacionales como la Cepal, el Banco Mundial, el FMI e, incluso, el Vaticano reconocieron el rotundo fracaso de dichas polticas. Sin embargo, mucho antes de estas muy tardas conclusiones, el pueblo venezolano ya se haba alzado y decidido trillar otro camino. Esto fue demostrado en el Caracazo del 1989 y en las dos rebeliones cvico-militares del 1992 -el primer de ellos liderado por el entonces desconocido Comandante Chvez. Estas insurrecciones, diferentemente de lo que sucedi en los dems pases de nuestra regin, frenaron en cierto grado la aplicacin de la agenda neoliberal.

CUATRO ETAPAS DE LA ECONOMA EN EL GOBIERNO CHVEZ

La economa venezolana durante el gobierno de Hugo Chvez posee cuatro etapas distintas y claramente definidas. Sostenemos, como resultado de un anlisis que hemos realizado de forma permanente en los ltimos cuatro aos, que en cada uno de estos momentos determinados hora por las acciones del propio gobierno, hora por las reacciones de la oposicin al proceso de cambios se verificaron diferencias considerables en la direccin de las polticas fiscal, monetaria y cambiaria del pas.

En 1999 el PIB venezolano cay 6%, fruto de la gravsima situacin econmica y de la campaa de chantaje emocional promovida en contra el presidente recin-electo por los grandes medios de comunicacin, histricamente comprometidos con los intereses extranjeros. Recordemos que Maritza Izaguirre, ministra de Finanzas de Caldera, permaneci en esta funcin durante los primeros nueve meses del nuevo gobierno. La retraccin de la economa es reflejo natural de este momento de adaptacin, de la tendencia decreciente verificada desde el tercer trimestre de 1998 y de la bajsima cotizacin internacional del petrleo, cerca de los 9 dlares en aquel entonces.

La recuperacin de los precios del crudo fruto directo de las acciones del Gobierno Chvez y las polticas fiscal y monetaria expansionistas marcaron el inicio de una nueva etapa. Durante los aos 2000 y 2001 el PIB acumul alzas de 3,7% y 3,4%, respectivamente. En estos ocho trimestres el PIB no-petrolero creci en promedio 4%, mientras el PIB petrolero se elev solamente en 1,2%. Se verificaron cadas en el desempleo, en el ndice de precios al consumidor y las tasas de inters; con consecuente aumento del crdito, del consumo y del PIB per cpita.

Entre la toma de posesin de Hugo Chvez, en febrero de 1999, y mediados del ao 2002, los sectores oligrquicos, asociados a los intereses extranjeros sobre el petrleo, tuvieron una postura prudente. El estallido de insatisfacciones se dio justamente a fines de 2001, cuando el gobierno present un paquete de leyes que buscaban implementar profundos cambios estructurales en los principales sectores de la economa: estatal Petrleos de Venezuela S.A. (PDVSA); Leyes de hidrocarburos lquidos y gaseosos, de tierras, del sistema financiero, del impuesto sobre la renta, de las cooperativas.



All empez la tercera fase; una batalla que dur aproximadamente un ao y medio. Entre el final de 2001 y febrero de 2003 ocurri de todo en Venezuela: el paro patronal en diciembre de 2001; el Golpe de Estado promovido por la CIA en abril de 2002; las conspiraciones y el sabotaje petrolero entre el ultimo trimestre de 2002 y febrero de 2003.

El resultado previsible: la economa venezolana cay 8,9% y 7,7% en los aos 2002 y 2003, respectivamente. Fueron derrumbes similares a una economa de guerra. El resultado sorprendente: Hugo Chvez sali ms fortalecido de la crisis. Despus del Golpe de Estado, quedaron evidentes y desmoralizados los sectores golpistas de las Fuerzas Armadas. Con la sdica arremetida contra PDVSA, se demostr el carcter antinacional y desesperado de la clase privilegiada, que se senta amenazada por las acciones nacionalistas del gobierno. La conspiracin manejada desde Washington provoc el derrumbe de la produccin petrolera de los 3 millones de barriles diarios a 25 mil, frenando el aparato productivo y provocando la quiebra de centenares de empresas. En el primero y el segundo trimestres de 2003, el PIB cay 15% y 25%, respectivamente. En total, fueron siete trimestres consecutivos de cada de la economa, de la renta per cpita, de las reservas internacionales; acompaados por la elevacin del desempleo a 20,7%, de la inflacin a 27,1% y las tasas de inters a 22%.



Ya en el tercer trimestre de 2003, empez la cuarta y actual fase de la economa venezolana en el gobierno Chvez: la reactivacin. Para comprender la magnitud de la recuperacin es necesario interpretar la dimensin de los desastres de 2002 y 2003. Hoy, por ejemplo, la Formacin Bruta de Capital Fijo la acumulacin adicional de bienes de capital alcanza el 24,2% del PIB total. En medio a las conspiraciones de 2003, lleg a caer a los 14,0%. Venezuela recin ahora reempieza a caminar.

POR QU CRECE LA ECONOMA VENEZOLANA?

La efervescencia de la economa venezolana es fruto directo, pero no exclusivo, de la expansin de los precios del petrleo para un promedio de 57,4 dlares por barril tipo brent (diciembre de 2005). Los hidrocarburos son y continuarn siendo por muchos aos un poderoso instrumento de soporte de la economa. Pero, entonces, qu hay de nuevo en Venezuela?

Lo novedoso es que definitivamente el pas est sembrando el petrleo en los sectores productivos de la economa, como rog Arturo Uslar Pietri hace 70 aos. Parte de los ingresos petroleros son utilizados como fuente de financiamiento para la estructuracin y el fortalecimiento del mercado interno desarrollo endgeno, para un proceso soberano de industrializacin y la definitiva independencia econmica. El petrleo significa un arma para la superacin de la economa rentista, improductiva e importadora, establecida desde poco antes de los aos 1920, cuando empezaron las explotaciones del excremento del diablo en el Lago de Maracaibo.

La siembra de petrleo se hace posible especialmente a travs de siete mecanismos: 1) modificacin de la Ley de Hidrocarburos y aumento de la regala cobrada por el gobierno a las transnacionales petroleras; 2) adopcin del control de cambio en principios de 2003, que aument las reservas internacionales de 15 mil millones de dlares para 30 mil millones de dlares e posibilit la aplicacin de otras medidas; 3) la nueva Ley del Banco Central y la creacin del Fondo de Desarrollo Nacional (FONDEN), que ya cuenta con un monto de casi 9 mil millones de dlares; 4) nuevo enfoque del mximo rgano de recaudacin de tributos, el SENIAT, que este ao aument en un 60% la recoleccin de impuestos sobre todo de las grandes empresas nacionales y transnacionales, histricamente morosas y evasoras; 5) amplio plan de inversiones publicas en la plataforma de industrias bsicas, con su consiguiente efecto multiplicador y acelerador de la inversin privada en el sector transformador de insumos bsicos en productos de mayor valor agregado; 6) aporte en 2005 de cerca de 5 mil millones de dlares a las Misiones Sociales, como mecanismo de emergencia para pagar la inmensa deuda social acumulada, disminuir el desempleo y combatir la inflacin; 7) el trabajo del Ministerio de Agricultura y Tierras (MAT) por rescatar y activar productivamente un milln y medio de hectreas de latifundios improductivos, fortaleciendo el Plan de Siembra 2006 e incorporando a miles de campesinos y trabajadores al proceso productivo.

Estos siete dispositivos permiten que, a pesar del fuerte crecimiento de los precios del petrleo, desde 2004 el PIB no-petrolero haya crecido a tasas significativamente ms elevadas que el PIB petrolero, evidenciando el impacto positivo de las exportaciones de petrleo sobre las actividades no relacionadas directamente con el crudo. Mientras en el segundo trimestre de 1999 el PIB no-petrolero significaba un 70,5% del PIB total, hoy representa un 76,0%. En el mismo perodo, la participacin del PIB petrolero en el PIB total fue reducida de un 20,1% para un 14,9%.

Aun ms significativa es la aceleracin del PIB manufacturero la industria transformadora entre el inicio de 2003 y hoy. La manufactura fue el sector que ms creci en el perodo, recientemente ultrapasando el PIB petrolero por primera vez desde 1997, fecha de inicio de la actual serie estadstica del Banco Central de Venezuela. La activacin es verificada especialmente en los consistentes aumentos del consumo de electricidad, en las ventas de vehculos, cemento, productos largos para la construccin civil, hierro y aluminio. Dentro de la industria manufacturera, las ramas de actividad econmica que ms crecieron son: Fabricacin de vehculos automotores, remolques y semi-remolques (13,5%), Elaboracin de alimentos, bebidas y tabaco (10,6%), Cauchos y productos plsticos (10,3%) y Fabricacin de maquinarias y equipos (7,0%). La participacin de la manufactura en el PIB total, que haba sido comprimida a 14,7% durante el sabotaje petrolero, actualmente llega a 16,7% con tendencias crecientes. Tales resultados deben mejorar aun ms cuando se hagan sentir los impactos del Acuerdo Marco para la Reactivacin Industrial y la Transformacin del Modelo Productivo y del Decreto para el Suministro de Materias Primas al Sector Transformador Nacional, que buscan reducir las exportaciones primarias y garantizar insumos bsicos como aluminio, hierro, acero, madera, a los productores venezolanos. Desde principios del ao 2003 se ha verificado la reduccin de las importaciones de bienes para el Consumo Final del 37,6% al 24,2% del total importado, acompaada por un aumento de las adquisiciones de bienes para la Formacin Bruta de Capital Fijo, del 12,3% al 25,7% del total. Es decir, Venezuela ha invertido sus recursos en la obtencin de maquinarias, componentes y equipos que posibiliten el proceso de industrializacin soberana en marcha.

Los dlares del FONDEN han sido reservados para el financiamiento de planes estratgicos de desarrollo en sectores como: industrias bsicas, petrleo, gas, infraestructura, transportes, vivienda. Dentro de estos lineamientos se crean empresas y se desarrollan proyectos como la nueva siderurgia venezolana para la produccin de aceros especiales, una fbrica de tubos petroleros sin costura, tres nuevas refineras de petrleo, diez aserraderos de madera, las plantas de cemento, de concentracin de mineral de hierro, de laminacin de aluminio, de pulpa y papel y muchos otros. Adems de eso, recientemente fue aprobado crdito de 750 millones de dlares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para aportar a la construccin de la central hidroelctrica Tocoma. En total, solamente el Sistema Elctrico Nacional recibir inversiones que se aproximan a los 3 mil millones de dlares en 2006.

Todos estos planes han sido dirigidos por el Estado venezolano, que controlar por lo menos el 51% de estas iniciativas, aunque muchas sern concretadas a travs de asociaciones estratgicas con otros pases o con inversionistas privados, nacionales o extranjeros. Las metas son estrechar relaciones internacionales especialmente con las naciones latinoamericanas, con China, Espaa, India, Irn e Italia, obedeciendo a la orientacin de construir la Alternativa Bolivariana para la Amrica (ALBA) y de contribuir para la formacin de un mundo multipolar. Ejemplos de esto son el reciente lanzamiento de la refinera de petrleo Abreu e Lima, en el estado brasileo de Pernambuco, acordado entre PDVSA y Petrobrs; los acuerdos con Argentina para la construccin de embarcaciones petroleras por el Astillero Ro Santiago; y la fbrica binacional de tractores Venirn Tractor, con el gobierno de Irn, que ya ha entregado las primeras 400 unidades.

Son diversas las iniciativas de asociacin entre el Estado y el empresariado nacional, buscando reactivar el aparato productivo industrial y agrcola. El objetivo es no solamente la recuperacin de la actividad econmica, sino crear las bases para abandonar el modelo rentista, sustentado en la dadiva del petrleo, y construir un nuevo modelo productivo, endgeno, con dinmica y vida internas, capaz de garantizar el crecimiento econmico y el desarrollo nacional. En marzo de 2005 fue creado el Ministerio de Industrias Bsicas y Minera (MIBAM), justamente con la funcin de construir las bases para la industrializacin soberana.

NUEVAS AMENAZAS Y ACCIONES DESESTABILIZADORAS

Es bastante esclarecedora la nota publicada en el diario venezolano El Universal, intitulada nada ms nada menos que: Se avecina recesin econmica. El peridico reproduce la idea de que la economa venezolana muestra las primeras seales de la inminente aparicin de una etapa recesiva, debido al estancamiento del crecimiento del sector no-petrolero, exactamente el revs de lo que demuestran las estadsticas, conforme explicitado anteriormente.

Vuelven a la carga los mismos sectores antinacionales que sustentaron el paro patronal, el Golpe de Estado, el sabotaje petrolero y las permanentes conspiraciones contra el pas. El motivo de la nueva ofensiva est en el avance del profundo proceso de transformaciones y de distribucin de renta e inclusin social, que tuvo efectos muy positivos en la actividad econmica y en la vida poltica durante el 2005. Las acciones del gobierno de extender la mano a los empresarios nacionalistas buscan una forma unificada de trabajar en torno a la activacin de la industria y la agricultura, generando empleos y fomentando el desarrollo endgeno. Adems de esto, Venezuela viene ampliando sus relaciones internacionales con importantes pases e hizo efectivo su ingreso al MERCOSUR.

Todas las previsiones indican que en 2006 la economa venezolana acumular crecimiento cercano a los 6%, con consecuente progreso de los indicadores econmicos y sociales. Este es el mejor momento del gobierno desde su posesin y, con el planteamiento de Hugo Chvez de avanzar hacia el socialismo del siglo XXI, se disea claramente un proceso de cambios estructurales an ms intenso. Las prximas elecciones presidenciales sern realizadas en diciembre de este ao y la evidencia de ms una victoria de las fuerzas bolivarianas ha perturbado a la administracin de la Casa Blanca y sus aliados internos. Es posible que, ahogados en su progresivo aislamiento, jueguen otra vez a su tradicional alternativa de la violencia para interrumpir gobiernos democrticos y populares. Por otro lado, as como en las ocasiones anteriores, las acciones orquestadas por el gobierno estadounidense deben encontrar la resistencia del pueblo venezolano, que a cada agresin refina su conciencia e incrementa su ejercicio de la democracia participativa y protagnica.



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