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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2006

Una hertica necesaria

Fernando Buen Abad Domnguez
Fundacin Federico Engels Instituto de Investigaciones sobre la Imagen


Est permitido responderemos, todo lo que conduce realmente a la liberacin de la humanidad.

Y puesto que este fin slo puede alcanzarse por caminos revolucionarios, la moral emancipadora

del proletariado posee indispensablemente un carcter revolucionario.

Se opone irreductiblemente no slo a los dogmas de la religin, sino tambin a

los fetiches idealistas de toda especie, gendarmes filosficos de la clase dominante.

Deduce las reglas de la conducta de las leyes del desarrollo de la humanidad,

y por consiguiente, ante todo, de la lucha de clases, ley de leyes. Len Trotsky.


No se es poeta si no se es, entre otras cosa, hereje2, incluso de s. En pocas de miseria 3 y muerte 4 la doble moral del Imperialismo se esmera en alienar conciencias para silenciarlas. Hay emanaciones de extermino a diestra y siniestra mientras la barbarie predica su epopeya de muerte. Como en Faluya 5 . El capitalismo extiende su agona mientras actualiza el fascismo y acelera el horror, con guerras preventivas, economa de mercado, esttica de la humillacin y moral de verdugo actualizado y encarnizado. Reina la mentira, la calumnia, la venalidad, la intolerancia, la violencia el crimen en proporciones inauditas. Devastacin de la natura y la cultura. Hay gastos en espionaje, corrupcin, falsificaciones judiciales, asesinatos a mansalva. Para silenciarnos pretenden ilusionarnos, alienarnos, entretenernos con discursos, promesas, televisoras, democracias, parasos paliativos... Pan y circo a raudales. Y contra eso es necesaria una rebelda a toda prueba.
Que las herejas hagan visibles las rebeldas.
Aunque las definiciones ms aceptadas entienden el trmino hereja referido a quienes rechazan o niegan los dogmas religiosos, tambin se aplica a quienes disienten y se oponen a los mandatos oficiales, institucionales, polticos, acadmicos, estticos, filosficos Generalmente las herejas, todas, son perseguidas con lujo de violencia por las autoridades para hacer que los herejes a rindan cuentas ante algn tipo de verdugo que los har expiar culpas, bajo modalidades diversas, a cambio de su salvacin. A propsito de esto salvacin vino significar, hasta hoy, segn algunos diccionarios, "la obtencin del ltimo fin del hombre, entrando el alma en el cielo, en contraposicin a la frustracin de dicho fin por la eterna condenacin en el infierno."
Hereja para muchos, censores en la tierra y en los cielos, significa, ms o menos: error en materia de fe sostenido con pertinacia Tal definicin, con sus variedades, es voz, entre otros, de los s acerdotes de la verdad, empiriocriticistas, utilitaristas, racionalistas, positivistas que con tica de mercenario, situada encima de las clases, conducen a la glorificacin de la miseria, tienen exceso de s mismos y se aposentan en claustros universitarios, sectas polticas y aparatos burocrticos de todo color y palabrera. Polica ideolgica.
Hereje es el maldito que no acepta lo que se le impone.
Desde el punto de vista de la moral y los valores dominantes herejes son todos los otros, los diferentes, los outsiders. Herejes porque se rehsan a aceptar las reglas creadas para los explotados y nunca respetadas por los explotadores mismos. Herejes cuyo carcter e intereses de clase determinan el lugar, importancia y necesidad histrica de su lucha. Algunos herejes han asimilado mtodos revolucionarios y eso forja una definicin distinta a sus herejas porque causan espanto enorme a los recitadores moralistas, costumbristas, oficialistas, profetas de caf y hroes de saliva. Todos los instructivos ideolgicos burgueses que se afanan en el embellecimiento de la propiedad privada, la familia, las instituciones burocrticas y el devenir de gobiernos vidos de violencia rentable, suponen tener el derecho de penetrar en las conciencias para depositar las deyecciones estticas de su proyecto esclavista. Suponen que pueden hacerlo impunemente, que pueden hacerlo mesinicamente y que uno deber estarles agradecido hasta la eternidad. Y no es mal antdoto la hereja.

No me gustan los poseedores de la verdad, quienesquiera que sean.
Me aburren y me dan miedo. Yo soy antifantico (fanticamente).
Luis Buuel.


Toda hereja ha de desarrollarse poltica y dialcticamente si no quiere sucumbir. La moral dominante con sus valores es arma de guerra ideolgica en la lucha de clases, es producto del desarrollo social que se halla al servicio de los intereses sociales y la expresin de clase. Contra tal moral y valores luchan y han luchado siempre los herejes que suean con abolir todos los privilegios, que declaran la guerra a la desigualdad social para dar justicia completa a las relaciones sociales. En tal escenario de lucha sorda, muchas herejas se transforman en revolucionarias guiadas por un odio implacable y el desprecio absoluto por la opresin que impregna su papel histrico su bravura y abnegacin. Herejas capaces de condenar toda altanera contra los explotados.
Pero el hereje ha de saber siempre que es imposible reemplazar a las masas; que slo en su seno podr desarrollarse tilmente porque la importancia histrica de sus herejas se desprender de las necesidades internas de la lucha colectiva. La emancipacin de la humanidad no puede ser obra de caudillos, por herejes que sean. La hereja en soledad se vuelve intil. La virtud del hereje radica en que sabe reconocer la vacuidad de las normas universalmente vlidas y en saber que, en toda situacin decisiva, las personas sienten su pertenencia a una clase por encima de su pertenencia a una "sociedad". La fuerza del hereje se enriquece cuando entiende que las normas o reglas "universalmente vlidas", que el sistema impone a fuerza de miseria y muerte, cargan un contenido de clase que le es antagnico. Hoy por hoy el Imperialismo que actualiza las expresiones ms horrendas del fascismo, con su barbarie y crisis, es campo perfecto para la militancia organizada del hereje. Y es que las normas concretas del catecismo burgus pletricas de abstracciones morales, designios religiosos y "sentido comn" hace de la conducta hereje un acto revolucionario. Slo si ocurre junto a las masas.

La transformacin de una realidad no es tarea de un solo actor, por ms fuerte, inteligente, creativo y visionario que sea. Ni solos los actores polticos y sociales, ni solos los intelectuales pueden llevar a buen trmino esa transformacin. Es un trabajo colectivo. Y no slo en el accionar, tambin en los anlisis de esa realidad, y en las decisiones sobre los rumbos y nfasis del movimiento de transformacin. Cuentan que Miguel ngel Buonarroti realiz su "David" con serias limitaciones materiales. El pedazo de mrmol sobre el que trabaj Miguel ngel era uno que ya haba sido empezado a trabajar por alguien ms y tena ya perforaciones, el talento del escultor consisti en hacer una figura que se ajustara a esos lmites infranqueables y tan restringidos, de ah la postura, la inclinacin, de la pieza fina. De la misma forma, el mundo que queremos transformar ya ha sido trabajado antes por la historia y tiene muchas horadaciones. Debemos encontrar el talento necesario para, con esos lmites, transformarlo y hacer una figura simple y sencilla: un mundo nuevo.

Vale de nuez. Salud y no olvidis que la idea es tambin un cincel. Sub Comndante Insurgente Marcos6


Es inadmisible la indiferencia ante la barbarie que nos devasta.
Y ahora hojeemos a Jorge Falcone sentados frente al fuego de sus herejas. Su linaje hertico entronca con la poesa rebelde como quien busca una mujer sinnimo de revolucin, enigmtica y huidiza, pasional y magntica como iluminacin visionaria y transgresora hertica pues.
Este trabajo establece vinculaciones entre la hereja y la rebelda gracias a un pacto editorial con el diablo de la poesa. Mete Falcone en una bolsa de gatos negros su repaso afilado sobre la cultura y las manifestaciones indmitas de sus pasiones. Las agita y vuelca sobre la mesa de una existencia enaltecida con dolores y ofrendas. No hay acrobacias del lenguaje. Hay una furia tierna, un futuro bien histrico, una hidalgua nerviosa y, bien en primer plano, mil interrogaciones que tejen las certidumbres mejores. Por eso es creble y amable.
Como hereje, entre otras cosas, Jorge Falcone abofetea a la realidad y a sus muladares cotidianos con una esttica dolorida, dolorosa y esperanzada. Todas las agudezas, ironas, trasposiciones, coloquialismos, descripciones y escaramuzas se desbordan en un lenguaje empeado en juntar cielos e infiernos. Es a veces excesivo, en ocasiones contradictorio y exagerado. Como todo poeta o casi. Le deleitan ciertos fuegos artificiales idiomticos, como un nio, y eso jams es peyorativo, por momentos hace travesuras temticas para luego delatarse casi ingenuamente. Su idea de hereja es un paseo en la cuerda floja de ciertas palabras e ideas peligrosas sobre el abismo del silencio. Es un hereje lleno de sutilezas y guios al lector. Por momentos aterrorizante, por momentos enternecedor, por momentos salvaje, por momentos cndido.
Sobre todo enamorado, su hereja mayor, en los tiempos nuestros de la barbarie imperial, invoca al amor loco y revolucionario. Sensualidad desbordante y adolescente, nostlgica y militante, emplazada en sus pginas como un manifiesto que enmudece a muchos. Est claro que, aqu, la hereja es un arma, una mujer, una declaracin de guerra y amor como trminos equivalentes. Jorge Falcone se suma a la lista inmensa de Poetas Herejes que hierven pcimas para acabar con las atrocidades macabras en Irak o en el Puente Avellaneda contra las mismas atrocidades que han padecido los zapatistas y Pocho Lepratti. Hereje y brujo, Jorge Falcone prepara y ofrece sus pcimas y ungentos contra las desgracias contemporneas. Incluido el desamor.
Quema en lea potica a los inquisidores que encuentra. Su poesa slo puede ser comunicada por el diablo que lo habita. Demonio que empuja cada palabra y la desliza gradualmente desde el manifiesto poltico hasta la poesa revolucionaria, como ocurre en algunos libros de demonologa clsica. Acaso para Jorge Falcone la poesa revolucionaria mantiene el poder de curarnos del desamor clasista, por medios simblicos, o mediante el uso de fuerzas emocionales, es obvio que Falcone lucha por cambiar al mundo, transformarlo, y no mediante reconciliaciones utpicas, reformas o caudillismos, sino mediante procedimientos poticos que no excluyen las armas de la poesa, ni la poesa de las armas. En todos los poemas de estas herejas hay vnculos privilegiados entre la rebelda y potencias del amor. Y eso nos hace cmplicesY eso se agradece.
Este trabajo es tambin una historia que fluye como un ro caudaloso y bravo, acaso el propio Ro de la Plata, que ve desde sus lados, el saldo de las revoluciones industriales, la produccin en lnea y devastacin infligida por el capitalismo. Arrastra los sedimentos de la realidad latinoamericana con sus derrotas ante el imperialismo. Arrastra eso que intoxica a diestra y siniestra la geografa poltica de nuestro tiempo sin olvidar la presencia e influencia de las mejores luchas rebeldes y revolucionarias, con excepciones pero a veces incluso pese a las excepciones. Arrastra tambin la historia del disciplinamiento humano a las normas ideolgicas capitalistas que taran y alienan. Es una historia potica de lucha y por eso una historia de amor. En este libro hermoso, Falcone con sus herejas, nos hace ver tambin, y bien clara, la hoguera dolorosa, poltico-religiosa, donde se ha martirizado, inclementemente, la magia rebelde de los pueblos y desde donde retoa siempre.

La libertad es como la maana. Hay quienes esperan dormidos a que llegue,

pero hay quienes se desvelan y caminan la noche para alcanzarla.

Sub Comandante Insurgente Marcos.


Este delito de hereja cometido por Jorge Falcone, es contagioso, nace, incluso, de las crisis, de miseria y muerte que atormentan a la humanidad toda y nos compromete sin evasiones a una lucha, paso a paso, donde no hay excusa que valga. No se trata aqu especficamente, acaso no slo, de inscribir las Herejas de Jorge Falcone en la lista oficial de la s corrientes contrarias a la doctrina de la Iglesia Catlica ni de negar la divinidad de cristo, por ejemplo, como el Adopcionismo, los Agnoetas, Apolinaristas y, cuantos cite, en orden alfabtico, cualquier diccionario de Herejas 7 se trata de una poesa hertica que no excluye de sus purificaciones a los SeDSSe
propios poetas. Hereja hacia adentro y hacia fuera.
En efecto, para Jorge Falcone el chispazo de imaginacin hertica no es asunto de pureza sino de intervencin directa y organizada contra la imbecilidad y la alienacin. Poesa hertica en rebelin contra doctrinas, iglesias y toda negacin del hombre basada en especulaciones racionalistas y degeneracin del amor. Hay poesa hertica, en el sentido que encontramos en el trabajo de Jorge Falcone, cuando nos confronta objetos y sujetos, capital y trabajo, es decir, cuando nos hace entablar una lucha y tensin dialctica de significados con lo real. Cuando nos deja verlos con los ojos de su rebelda. Cuando estallan los objetos y sujetos en imgenes rebeldes. Cuando el trance hertico, potico, se hace poesa revolucionaria.
El punto donde deben encontrarse el trabajo potico y el trabajo poltico es la lucha revolucionaria. Uno de los aspectos internos en el trabajo de Jorge Falcone, y que seguramente ser fuente de muchos debates, radica en la relacin y tensiones posibles entre sus posiciones polticas y la poesa misma. Falso dilema. Cmo soluciona Jorge Falcone la dialctica de tal relacin y qu produce esa praxis potica en sus lectores? Habr que observarlo.
Quien hace poesa desarrolla un trabajo socialmente determinado. No hay, pues, poesa sin ideologa como no hay clase social sin produccin cultural. La poesa es expresin del grado de desarrollo social y particular, material y espiritual, de sus productores... su clase. Y es el marco terico lo que fija, para el concepto poesa, como para todo concepto, sus definiciones. No existe la poesa por la poesa misma. Importa mucho hacer y pensar la poesa como prctica... accin revolucionaria, trabajo, expresin de la lucha de clases y tambin como arma. Se acepte o no.
La poesa es una forma superior de la materia en imgenes... una lgebra profunda. Un producto de cierto trabajo purificado y purificante... una alquimia del ser. Trabajo que no es mejor o peor que otros, que no es beneficiario de iluminaciones o privilegios de especie. Trabajo de exteriorizacin donde las formas vibran emocionalmente electrizadas por ese esfuerzo humano arrobado por la maravilla que no est slo en las formas.
La poesa es una necesidad humana sometida a las mismas calamidades a que se somete toda necesidad humana, ha sido manoseada, denigrada y secuestrada para beneficio de un plan perverso fundado en destruir la fuerza emocional de la humanidad. La poesa ha sido secuestrada y encerrada para domesticarla al servicio de cirqueros complacidos con sus propias payasadas mientras sus cmplices aplauden. La burguesa no produce su poesa por ocio. Nadie financia producciones poticas inocentemente. La poesa burguesa es parte de un arsenal de guerra ideolgica, puesto a fabricar jabones para lavar la sangre derramada por una civilizacin (globalizacin) que no encuentra dnde esconder los muertos que ha producido.
Los poetas revolucionarios de nuestro tiempo deben tener un temple extraordinario, y, aqu ms que en ninguna otra parte, el temple moral es inseparable del intelectual Len Trotsky: Literatura y Revolucin
El trabajo potico de Jorge Falcone debe sortear las trampas de ese debate y los estereotipos que estigmatizan toda relacin revolucionaria del poeta con la realidad histrica. Si es Poesa Panfleto, resabio de realismo socialista, poesa poltica o discurso poltico empeado e hacerse pasar por poesa es objeto de una lucha que slo los poemas resolvern cuando se encarnen en las mejores luchas y logros sociales y se hagan su voz entre muchas otras. Y la poesa sea hecha por todos.
Ninguna postura apoltica es sincera. Jorge Falcone, en este terreno, puede ser sealado por algunos como poeta rebelde y por otros inadaptado visceral, precisamente porque es un poeta no apoltico. Como debe ser. Durante toda su vida Falcone ha sido un poeta activo entregado a la transformacin del mundo, contra la decadencia y la barbarie. Ha puesto su poesa, con sus contradicciones y limitaciones necesarias, al servicio de la liberacin definitiva de la humanidad, de sus mejores cualidades, para que retoe pleno, libre de alienaciones, el amor mismo.

"Cambiar la vida, deca Rimbaud.

Transformar el mundo, deca Marx.

Para nosotros estos dos lemas forman slo uno"

Andre Breton.

1 hertico, ca. (Del lat. haeretĭcus, y este del gr. αἱρετικός). 1. adj. Perteneciente o relativo a la hereja o al hereje. 
Real Academia Espaola.

2 hereja. (De hereje). 1. f. En relacin con una doctrina religiosa, error sostenido con pertinacia. 2. f. Sentencia errnea contra los principios ciertos de una ciencia o arte. 3. f. Disparate, accin desacertada. 4. f. Palabra gravemente injuriosa contra uno. 5. f. Dao o tormento grandes infligidos injustamente a una persona o animal. http://www.rae.es/

3 Hambre: 840 millones castigados por hambre; 25 mil vctimas diarias; en las naciones donde la situacin es ms trgica, un pequeo tiene una expectativa de vida sana de apenas 38 aos; uno de cada siete nios nacidos en los pases pobres morir antes de completar su primer lustro de existencia; ms de 2 mil millones de personas sufren falta de micro nutrientes, con los infantes y las mujeres como los grupos ms vulnerables. ONU y (FAO) alrededor de 30 pases hacen frente en la
actualidad a situaciones de emergencia alimentaria, 67 millones de personas necesitan ayuda urgente. El dato es conservador, segn la propia fuente. frica presenta el cuadro ms crtico -las cifras ms recientes revelan que aproximadamente 200 millones de personas (el 28 por ciento de la poblacin africana) estn crnicamente hambrientas. Pero, hasta dentro de los propios pases industrializados, se contabilizan 11 millones de personas con dficit nutricional. ...ser preciso reducir cada mes 2 millones de hambrientos de las cifras mundiales, un ritmo insospechado a partir de las estrategias actuales, que necesariamente deben rebasar el principio de las ayudas internacionales.

4 Muerte: Por guerras, epidemias, desatencin mdica, desnutricin, desastres naturales, indiferencia para ver datos actualizados: http://www.worldometers.info/ y el Informe sobre Desarrollo Humano 2004 de Naciones Unidas. http://hdr.undp.org/reports/global/2004/espanol/

5 El 12 de noviembre, (2004) mientras aviones norteamericanos a reaccin bombardeaban Faluya por noveno da consecutivo, un jurado en Redwood City, California, declar que Scott Peterson era culpable de asesinar a su esposa y a su hijo nonato. Ese macabro tema captur los titulares o domin la conversacin en centros de trabajo y hogares. Es ms, la noticia acerca de Peterson casi opac la aseveracin de los militares norteamericanos de que los bombardeos exitosos con aviones y artillera de una ciudad de 300 000 habitantes haban hecho blanco slo en sitios donde se haban refugiado los insurgentes. El 15 de noviembre, un periodista de la BBC insertado en un destacamento de infantes de Marina asegur que el estimado no oficial de muertos estaba por encima de los 2 000, muchos de ellos civiles. http://www.redvoltaire.net/article3019.html


6 Oximoron http://www.ezln.org/documentos/2000/20000400.es.htm

7 Ver acaso Las principales corrientes de pensamiento contrario a la doctrina de la Iglesia Catlica. . http://www.encuentra.com/includes/documento.php?IdDoc=583&IdSec=134



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