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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-03-2006

Por qu a Condoleezza Rice no le gustan ni Bielorrusia ni su presidente?
El fenmeno bielorruso

Roy Medvedev
Sovietskaya Rossia

Traducido del ruso para Rebelin por Josafat S.Comn y Andrs Urruti






Situacin de Bielorrusia en Europa

La crtica occidental a Bielorrusia


Como es sabido, los polticos occidentales y la prensa occidental no escatiman en medios para desacreditar y criticar la situacin actual de Bielorrusia. Durante su encuentro en Vilnius (Lituania) con un grupo de activistas de la oposicin bielorrusa, Condoleezza Rice prcticamente inst abiertamente a derrocar a Alexander Lukashenko, ltimo dictador en Europa. Ya en su toma de posesin como Secretaria de Estado de los EE.UU., declar que consideraba a Bielorrusia como baluarte de la tirana en Europa. El periodista estadounidense, Peter Savodnik describa Bielorrusia como un rgimen surrealista de corte estalinista, que se sustenta nicamente en el miedo, el hambre y el culto a la personalidad. Lukashenko ya ha destruido todo el sector privado de la economa. El pueblo vegeta en medio de la pobreza y la falta de dinero, pues hasta el cobro de los mseros sueldos y pensiones, depende de la voluntad del presidente. La nica oportunidad de lograr la democracia en Bielorrusia segn Savodnik- pasa por el derrocamiento de Lukashenko. Para lograrlo hay que recurrir a todo: ayudar econmicamente a la oposicin, dificultar las inversiones en el pas, hacer todo lo necesario, sin tener que recurrir a suministrar armas a la resistencia. Europa Occidental considera que no puede empujar a los bielorrusos a la fuerza hacia la democracia. Pero si realmente quiere ayudar a la revolucin bielorrusa a lograr lo que ya hicieron en Serbia, Georgia y Ucrania, la Unin Europea debe empezar por quitarse los guantes de piel de cabritilla (Wall Street Journal. 11/02/2005. Slate. EE.UU. 16/02/2005).

Los polticos europeos y especialmente los economistas y los hombres de negocios europeos son ms prudentes en sus valoraciones sobre la Repblica Belarus, un estado pacfico y tranquilo en el corazn de Europa, que arroja buenos dividendos en el intercambio comercial con Europa Occidental. Solo en el pasado 2005, Holanda increment la compra de artculos de fabricacin bielorrusa en 33 veces y Francia en 38. Incluso los Estados Unidos incrementaron las importaciones de Bielorrusia en un 50% (Moskovskie Novosti 25/11 - 1/12/2005).

El Fondo Monetario Internacional, en la comparativa de sus tablas de indicadores de desarrollo, constat con cierta sorpresa, que ya en el 2003 el volumen del PIB per cpita de Bielorrusia, prcticamente duplicaba al ucraniano y superaba en un 15-20% al de Kazajstn o Rusia. El FMI saba perfectamente que las inversiones extranjeras y los crditos de los centros financieros internacionales no estn al alcance de Bielorrusia. Cmo son posibles entonces esos ritmos de crecimiento que parecen contradecir todas las leyes de la economa?

En el verano de 2005 el FMI public un informe especial:El crecimiento econmico bielorruso, milagro o no?. La investigacin mostraba como la economa bielorrusa viene desarrollndose con bastante xito durante los ltimos 10 aos y segn numerosos indicadores supera los niveles no solo de los pases de la CEI, sino tambin de Polonia, Lituania, Hungra, Bulgaria, Rumania y otros pases de Europa Oriental. Sin embargo los expertos del FMI no pudieron terminar de explicar los motivos de este rpido crecimiento. No podan mencionar factores como la firme, estable y competente direccin del ltimo dictador en Europa o como la recuperacin en Bielorrusia de los principios soviticos de economa planificada.

Durante muchos aos, tanto los medios occidentales como los rusos, han intentado imponer la imagen de Bielorrusia como la de un pas atrasado, indigente, msero, con un pueblo olvidado y pasivo.

Pero veamos las impresiones sobre Minsk del periodista ruso Andrei Bogdanovich, quien en el pasado haba escrito de forma poco halagadora sobre la situacin en Bielorrusia. A los viajeros de Mosc les recibe el nuevo edificio de la estacin, de cristal y metal, con resplandecientes escaleras mecnicas y ascensores. La ciudad sorprende por su limpieza. Las amplias calles estn perfectamente limpias, no hay vallas publicitarias ni letreros de nen que las afeen. Minsk produce la impresin de una ciudad sovitica modlica, con amplias avenidas, donde apenas hay atascos, con predominio del transporte pblico, con un asfalto excelente, con las lneas como recin pintadas y con los edificios de viviendas muy cuidados, como si los acabasen de remozar. Conforme nos acercamos a las afueras vemos ms bloques de viviendas de varios pisos, de nueva planta. En ocasiones encontramos barrios enteros, donde hace cinco aos solo haba campos y predios vacos. En la ciudad el metro sigue ampliando sus lneas a gran velocidad, y se construyen nuevos equipamientos sociales. Despus del Palacio de Hielo, se ha construido un nuevo centro deportivo, y ahora estn terminando la construccin de la nueva Biblioteca Nacional. En general, las sensaciones que deja Minsk son muy agradables. Lo mismo podemos decir del conjunto del pas. Poca gente lo sabe fuera de las fronteras del pas pero Bielorrusia tiene una de las economas que ms est creciendo en Europa. En 2004 el PIB creci en un 11%. En 2005 se espera que sea del 85% y para 2006, los pronsticos hablan del 8%.

Bogdanovich finaliza diciendo: si, la economa bielorrusa crece a todo ritmo, a pesar de la activa intromisin del estado. No hay ningn milagro. El crecimiento del papel del capital privado en la vida econmica del pas es inevitable. (Expert, 12-18/12/2005).

Esta conclusin no acaba de tener lgica, pues la economa bielorrusa crece 10 aos consecutivamente, y la razonable intromisin del estado representa uno de los importantes factores del xito. No en vano Vladimir Putin felicit en enero de este ao al presidente Alexander Lukashenko por los xitos econmicos bielorrusos.

Bielorrusia avanza


Como integrante de la Unin Sovitica, Bielorrusia se consideraba una de las repblicas ms desarrolladas en lo econmico, ocupando el segundo lugar tras la Federacin Rusa en cuanto a nivel de PIB per cpita y a los indicadores de nivel de vida. El tercer lugar lo ocupaba Ucrania, que segua de cerca a Rusia y Bielorrusia. Kazajstn se inclua en las repblicas que reciban subsidios y sola ocupar el sexto o sptimo puesto en las tablas, que reflejaban el nivel de desarrollo de la economa. (Cuestiones de economa n4-6, 1992). Est correlacin haba variado ya para el 2000 y continu hacindolo en aos siguientes. En cinco aos (2001-2005) el producto interior bruto de Bielorrusia aument en un 42%. En los ltimos 10 aos el PIB de Bielorrusia se ha duplicado. (Repblica. Minsk. 24/12/2005)
Por sus niveles de PIB per cpita, Bielorrusia ocupa el primer lugar en la CEI, algo que han tenido que reconocer los expertos del FMI.

Segn datos de los centros de anlisis del FMI y teniendo en cuenta la paridad de la capacidad de compra de las divisas nacionales en 2001, el PIB per cpita creci en 2000-2003:

En Ucrania de 475 a 585 mil dlares;
En Rusia. de 675 a 775 mil dlares;
En Kazajstn. de 6 a 78 mil dlares;
En Bielorrusia. De 725 a 87 mil dlares.
(Economa mundial y relaciones internacionales. N2, 2004)

En los dos aos siguientes Rusia increment su PIB en un 138%, Ucrania en un 143%, Kazajstn en un 192%, Bielorrusia en un 202% (Principales indicadores macroeconmicos de los pases de la Comunidad de Estados Independientes, M.,2005)
Bielorrusia lidera la CEI en lo referente al peso de la produccin tecnolgica en el conjunto de la economa, en primer lugar de la automocin y fabricacin de maquinaria. Bielorrusia tambin lidera las estadsticas per cpita en cuanto a fabricacin de televisores, frigorficos, tela y calzado. Supera en 3 veces a Rusia y Ucrania en produccin de carne y en 7 veces a Kazajstn. En productos lcteos, mantequilla y leche, Bielorrusia supera en 2-3 veces a Ucrania y Rusia, y ocupa el primer lugar en produccin per cpita de azcar, patatas, frutas y huevos. Solo se ve superada por Kazajstn en produccin de grano, y por Ucrania, Rusia y Kazajstn en produccin de aceite vegetal. Bielorrusia construye 25-3 veces ms metros cuadrados de vivienda cada 10 mil habitantes , que Ucrania o Kazajstn y 15-20% ms que Rusia. (Comunidad de Estados Independientes. M,.2004).

Podramos continuar con estas comparativas con multitud de otros indicadores de produccin industrial y agraria.
Bielorrusia encabeza la CEI por tiempos de crecimiento del comercio exterior. La balanza comercial en 2005 se acercaba a los 30 mil millones de dlares, con un balance positivo de 700 millones. Para un pas de 10 millones de habitantes, energticamente dependiente, es un resultado muy bueno.

Bielorrusia lucha por abrirse un hueco en los mercados. Mantiene relaciones comerciales con casi 70 pases y constantemente mejora el nivel y la calidad de sus productos. La estructura de su comercio exterior se corresponde con la de un pas europeo industrialmente desarrollado: su produccin es la de la industria transformadora, no la productora de materias primas. Bielorrusia es uno de los lderes mundiales en produccin de tractores y camiones volquete. Del total de exportaciones de Bielorrusia, el 36% tenan a Rusia como receptor, el 85 a los pases restantes de la CEI y el 44% a pases de la Unin Europea ( Sovietskaya Bielorrusia , 1/11/2005). Tambin han crecido mucho las exportaciones a China. Menos de un tercio de las exportaciones representan los abonos minerales y los derivados del petrleo. En ambos casos, son productos elaborados, y no materias primas en bruto.

La oposicin a Lukashenko habla y escribe mucho del bajo nivel de vida en Bielorrusia. Para la comparativa no se escoge Ucrania o Rusia, ni siquiera las vecinas Polonia, Lituania o Letonia, sino Alemania. Esas comparaciones no se sustentan. Debemos comparar Bielorrusia del 2005 con la de 1990, o con las actuales Ucrania o Rusia. As por ejemplo, la pensin media en Bielorrusia asciende a 104 dlares, la ms alta en la CEI si calculamos en dlares y ms an si tenemos en cuenta la capacidad adquisitiva por los precios ms que asequibles para la gente mayor de los productos de primera necesidad.

En Bielorrusia a da de hoy tenemos la mejor estructura alimentaria de la CEI y la cesta de la compra ms barata, tanto para la infancia como para la tercera edad. Tiene adems el mejor acceso a la vivienda de la CEI. Sin embargo la esperanza de vida de los bielorrusos ha descendido de los 71 aos en 1990 a los 69 en 2005. En Rusia encontramos la esperanza ms baja de vida al nacer, con 65 aos. El salario medio en Bielorrusia es de 250 dlares mensuales, lo que representa 80 dlares ms que Ucrania y 30 menos que Rusia. El presupuesto ruso no sufre hoy la falta de ingresos. En Bielorrusia , por el contrario, no se dan las diferencias en salario medio e ingresos, que tenemos en Rusia, tanto entre regiones, como entre esferas de la produccin. El salario medio en la esfera estatal es de 225 dlares al mes (Repblica. Minsk.24/12/2005)
Por supuesto estas cifras son muy modestas en comparacin con Alemania o Francia. Sin embargo aqu es muy importante la dinmica de crecimiento. Al duplicar en 10 aos (1996-2005) su PIB, Bielorrusia se fija como meta el triplicarlo para 2010. No hay una dinmica parecida ni en Europa ni en la CEI.

Lgicamente la oposicin bielorrusa conoce todas estas cifras, aunque las explica a su manera. Uno de los lderes de la oposicin, Alexander Lebedko escriba recientemente en el principal diario opositor de la repblica. Dnde est el sentido de la vida? En la verdad. Y la verdad es esta. En sus 11 aos de gobierno, Lukashenko ha creado un sistema basado en el engao y el miedo. No es efectivo. Solo funciona con el ltigo de un arriero. No depende de la gente que vive en las regiones. Esto es algo que el dirigente bielorruso y sus seguidores se han visto obligados a reconocer pblicamente (Narodnaya volia n226, 24/10/2005).

Es difcil comentar declaraciones de este tipo. Lukashenko ciertamente ha creado un efectivo sistema de direccin econmica, que l mismo denomina en ocasiones como socialismo de mercado. Veamos cuales son las principales particularidades de este sistema.

El modelo bielorruso


En los aos 1992-1993 en Bielorrusia no se produjo ninguna terapia de choque. El poder poltico era dbil y estaba dividido, pero la direccin de la economa no la manejaba un equipo de consejeros extranjeros, sino el ltimo gobierno sovitico, encabezado por el primer ministro Viacheslav Kebich. Este gobierno intent llevar a cabo algunas reformas cautelosas. A finales de 1993 se privatizaron en el pas algunos cientos de pequeas y medianas empresas. Sin embargo hasta el verano de 1994 apenas un 3% de los activos soviticos estaban en manos privadas.

La ley permiti la libertad total de comercio a precios de mercado, aunque leyes como esta no provocaron el entusiasmo entre la poblacin, ya que a finales de 1992 los precios de los principales artculos de consumo haban subido 11 veces. Mientras, la produccin se haba reducido en 1992 en un 26 % y en el 93 en un 11% ms. (P.G. Chigrinov. Historia de Belarus, Minsk. 2004) Esto demostraba la drstica cada del poder adquisitivo y del nivel de vida de la poblacin. Cientos de miles de personas de la hasta entonces prspera Bielorrusia pasaron a engrosar las listas de parados.

El descontrol y la crisis reinaban en el campo. A principios de 1994 aparecieron 2500 granjas privadas. Pero su peso especfico en el total de la produccin del sector agrario apenas representaba un 1%. La oposicin liberal exiga la liquidacin de todos los koljoses y sovjoses, aunque en el campo bielorruso pocos eran los que apoyaban esas exigencias. Tampoco haba en Bielorrusia propuestas serias de privatizacin de las grandes empresas industriales. Como es sabido, en una Bielorrusia relativamente pobre en recursos naturales, en los aos soviticos se desarrollaron con gran xito muchos sectores de la industria transformadora, en primer lugar la construccin de maquinaria. Muchos economistas denominaban a Bielorrusia como el taller de ensamblaje de la URSS. Decenas de sus empresas de maquinaria, as como de produccin de televisores, neveras, electrodomsticos, equipamiento mdico, completaban el ciclo tecnolgico que se iniciaba en Rusia o Ucrania. La economa bielorrusa en un 80% estaba formada por empresas de ltimo ciclo, dependientes en materiales y salida a mercados del mercado general de la Unin (La economa mundial y las relaciones internacionales). Esto presupona la existencia de un gran porcentaje de trabajo altamente cualificado y bien retribuido y una parte importante del valor del producto creado. La mayora de estas empresas se encontraba en dependencia de la Unin, y no se podan privatizar sin alterar el desarrollo normal de la produccin. Evidentemente, la desaparicin de la URSS destruy el funcionamiento normal de la industria bielorrusa.

Muchas fbricas no solo tuvieron que recortar la produccin. Tuvieron que detenerla. Los almacenes estaban llenos, pero no haba pedidos nuevos, ni suministro de piezas, de materia prima ni de energa. En Bielorrusia no era tan fuerte el deseo de independizarse de Rusia como lo poda ser en las repblicas blticas, dispuestas a cualquier sacrificio por la independencia. Adems los nacionalistas radicales bielorrusos tenan poca influencia, no tenan programa econmico. Sus preocupaciones principales giraban en torno a los problemas de la lengua. Despreciaban a la mayor parte de su pueblo, que segn ellos haba olvidado su idioma y los smbolos de sus antepasados.

En esta coyuntura, la victoria de Lukashenko en las primeras elecciones presidenciales fue algo lgico. Enseguida se reactiv la nueva poltica econmica, asentada en el pragmatismo, el realismo, el sentido comn y la recuperacin de los lazos econmicos y la cooperacin con Rusia. En Bielorrusia se reinstaur la economa planificada de tipo sovitico, con tareas prefijadas a un ao y a cinco aos vista.

El primer plan quinquenal desarrollado bajo la direccin de Lukashenko, Principales directrices del desarrollo socio-econmico de la Repblica Belarus para los aos 1996-2000, fue aprobado en Minsk por la Asamblea Popular Bielorrusa y se convirti en ley.

A finales del ao 2005 ms del 80% de los activos, en la ciudad y en el campo de Bielorrusia, correspondan a la propiedad estatal y cooperativa. No existen oligarcas, y no hay grandes corporaciones privadas. Pero las empresas bielorrusas, los koljoses y sovjoses, funcionan, por lo general, mejor que en la poca sovitica, puesto que ahora tienen que competir en los mercados ruso y mundial. En la economa bielorrusa se mantienen, fundamentalmente, las formas de organizacin econmica (de direccin administrativa) soviticas, y el estado apoya incluso a muchas empresas deficitarias. Pero en Bielorrusia no hay un partido nico dirigente, sino un grupo de partidos que apoya al presidente, y otro grupo de partidos que forman la oposicin. Bielorrusia no persigue el estatus de pas con economa de mercado, sino que construye una sociedad de justicia social, empleando relaciones de mercado, que se corrigen segn las necesidades. As, por ejemplo, en Bielorrusia se apoya, mediante subsidios, el mantenimiento de precios bajos para los productos de primera necesidad, los servicios de viviendas sociales y los transportes pblicos. Aleksandr Lukashenko ha dado en muchas ocasiones una clara definicin de lo que es el modelo bielorruso: La esencia del modelo socioeconmico de desarrollo de nuestro estado, dijo Lukashenko, en una conferencia de prensa, el 23 de noviembre del 2005, consiste en crear un estado para el pueblo. Construimos un estado orientado a lo social. No hemos ido por el camino de la destruccin, e incluso renunciamos a la palabra reforma, que atemorizaba a nuestras gentes, en Rusia como en Bielorrusia. Nosotros no hablamos de reforma, sino de perfeccionamiento. No tomamos el camino de destruccin de lo anterior. Partimos de lo que tenamos, le dimos a todo la vuelta, y pusimos en pie lo que mereca la pena, y comenzamos a perfeccionar todo esto. Y bsicamente, nos apoyamos en ese fundamento, que fue creado en la Unin Sovitica, aqu, en esta tierra, y levantamos un edificio econmico normal, que hoy nos aporta el resultado definido. Construimos un modelo que tiene en cuenta, ante todo, al ser humano. Y nicamente en esto se encuentra la base de la fuerza del presidente y de nuestro estado, que nunca sacaremos del campo de visin de los intereses del ciudadano (Repblica, 25/11/2005).

La oposicin a A. Lukashenko critica resueltamente ese rumbo de construccin del socialismo de mercado sobre fundamentos soviticos (Narodnaya volia, 5/01/2005). Sin embargo, ninguno de los lderes de la oposicin ha sido capaz, hasta el momento, de proponer ninguna otra estrategia econmica o concepcin sociopoltica distinta.

Bielorrusia y Rusia

La repblica de Bielorrusia es el socio y amigo ms importante de la Federacin Rusa en la CEI y en Europa. En las fronteras entre Rusia y Bielorrusia no hay puestos ni postes fronterizos. Los ciudadanos de Rusia pueden llegar y trabajar en Rusia sin visado ni permiso, y los ciudadanos de Bielorrusia pueden hacer otro tanto en Rusia. En nuestros pases hay un nico espacio de defensa con respecto al oeste, que mantiene y desarrolla la infraestructura militar sovitica. Nuestros pases tienen un sistema comn de organizacin y distribucin del rea de defensa y de produccin de tecnologa militar. La lengua rusa es, junto al bielorruso, idioma oficial en Bielorrusia. Bielorrusia nunca ha sido colonia de Rusia, y el pueblo de Bielorrusia carece de complejos antirrusos, que han intentado inspirarle los nacionalistas radicales, declarando decadente a su propio pueblo. Ms cercano a la realidad estuvo A. Lukashenko, cuando dijo, medio en broma, que los bielorrusos son rusos, pero con label de calidad. Entre Rusia y Bielorrusia nunca ha habido, a lo largo de la historia, enemistad o conflictos, y, precisamente eso, ha determinado la opcin final de la lite bielorrusa en su orientacin hacia Rusia despus de la disolucin de la URSS. Como escribi hace poco A. Lukashenko, el pueblo bielorruso analiz serenamente la situacin e hizo su eleccin, en el sentido de demostrar su incorruptible lealtad a la hermandad eslava. El adoptar una orientacin hacia Rusia, abierta y conscientemente, fue un paso muy responsable. Esa era mi posicin de principio, porque yo crea firmemente en la fuerza creadora de la unidad de nuestros pueblos (Nash sovremennik, N 12, 20005).
En Rusia y Bielorrusia hay un modesto, pero comn, Estado federado, con parlamento conjunto, consejo de ministros, Consejo superior de estado y presupuesto, que en el 2006 contaba con 3000 millones de rublos (N del T.:cerca de 100 millones de euros). Ms de un millar de funcionarios, dirigidos por Pavel Borodin, trabajan en Minsk en el Secretariado ejecutivo de este Estado federado, que pronto deber establecer su Acta constitutiva. Prosiguen los preparativos para la introduccin de una divisa comn para los dos pases, sobre la base del rublo ruso. Naturalmente, tambin hay problemas. Es fcil cerciorarse de que casi todas las principales iniciativas de integracin en los ltimos 10 aos han partido no de Rusia, sino de Bielorrusia. Muchas de las iniciativas econmicas y polticas de Bielorrusia son silenciadas y tergiversadas, no solo en una parte significativa de la prensa rusa, sino en las informaciones que llegan al presidente de Rusia. Result extrao escuchar las palabras de V. V. Putin acerca de que toda la economa de Bielorrusia supone un 3% de la de Rusia, as como algunas conclusiones de esas equivocadas comparaciones.

La poblacin de Bielorrusia correspondera a un 7% de la poblacin de Rusia, pero la economa de Bielorrusia corresponde a un 8% de la economa de Rusia. En el conjunto de la economa de la CEI, en el 2003, Rusia aportaba el 615% del total del Producto Interior Bruto (PIB) de la Comunidad, y Bielorrusia, un 48%. En el mundo existen ya muchos esquemas de integracin, pero Rusia y Bielorrusia deben encontrar su propia variante de Unin, que tenga en cuenta nuestra historia y nuestras realidades. Bielorrusia debe llevar a cabo la integracin, conservando su soberana nacional y estatal, y esta es una postura comprensible y razonable. Nuestras economas son totalmente compatibles, pero la economa de Rusia, a da de hoy, incluye demasiados elementos irracionales, que justifican la cautela de Bielorrusia.

Los problemas de la democracia en Bielorrusia


Los problemas de la democracia en Bielorrusia pueden examinarse desde distintos ngulos, y por tanto, describir cuadros muy diferentes, en su mayor parte, muy subjetivos. Pero lo mismo podra decirse de cualquier pas occidental, con ejemplares, en opinin de muchos, regmenes democrticos. Mejor sera hablar de las instituciones reales de poder y de los hechos. Es absolutamente evidente que el presidente de Bielorrusia posee, de acuerdo con la Constitucin del pas, enormes poderes, mucho mayores que los presidentes de Francia, EE.UU. o Rusia. El presidente bielorruso coordina y dirige la actividad de todas los poderes del estado, ejecutivo, legislativo y judicial. Los decretos del presidente de Bielorrusia se consideran leyes provisionales. El parlamento bicameral bielorruso es, en gran medida, un rgano representativo y tcnico, ms que poltico. No es una tribuna para declaraciones polticas y lucha de partidos, de los cuales hay muchos en Bielorrusia, pero que no son grandes, en cuanto a influencia, y no son capaces de constituirse en alternativa de poder.
Claro est que, en comparacin con el orden sovitico en Bielorrusia, no slo en tiempos de Brezhnev, sino tambin en los de Gorbachov, la Bielorrusia actual es un rgimen democrtico mucho ms avanzado. Aqu se limita, pero no se prohbe a la prensa opositora, ni se silencian las emisoras de radio occidentales. Se puede profesar cualquier religin o adherirse a cualquier filosofa.

Aleksandr Lukashenko lleg al poder en 1994, como resultado de unas elecciones plenamente democrticas. Sin apoyarse en ningn partido, y sin tener ningn apoyo financiero slido, gan las elecciones, en primer lugar, gracias a su excepcional talento oratorio, inteligencia natural, fuerte voluntad y honradez, cualidades de las que todos pudieron entonces convencerse. En aquellas condiciones de desgobierno y desbarajuste, sin contar con un fuerte equipo profesional, venci a competidores mucho ms potentes que l en varios parmetros, logrando el 81% de los votos en la segunda vuelta. Su programa principal se condensaba en una sola frase: No estoy ni con los de derechas, ni con los de izquierdas; estoy con el pueblo. Este lema se mantiene como lo principal en su programa electoral del ao 2006.

Sera extrao y absurdo culpar de la debilidad de la sociedad civil en Bielorrusia a Aleksandr Lukashenko, y no a la oposicin bielorrusa. Al igual que en el ao 1991, hoy en da, demasiados lderes ambiciosos y grupos polticos de la oposicin se dan empujones, estorbndose unos a otros en un escenario poltico muy pequeo. En Rusia, Vladimir Zhirinovsky y Aman Tuleyev se presentaron a las elecciones presidenciales contra Yeltsin, ya en 1991, y Guennadi Ziuganov, desde 1996. En Bielorrusia no hay figuras semejantes. Aqu, a la oposicin de primera lnea, la sustituy, a mediados de los aos 90, la oposicin de segunda lnea, y, hacia el ao 2001, la de tercera lnea. Semejante rpida sucesin de personas y grupos confundi incluso a los patrocinadores y asesores occidentales, que exigieron, aunque solo fuera para el momento de las elecciones de 2006, la unin de todos los movimientos opositores, desde los anarquistas a los monrquicos, y la presentacin, frente a Lukashenko, de algn candidato nico. A esta propuesta tambin se sumaron los liberal-demcratas, los nacionalistas y los comunistas del Partido de los Comunistas de Bielorrusia. Los ms ortodoxos comunistas del Partido Comunista de Bielorrusia, en cambio, apoyaban al presidente.

El Congreso unificado de fuerzas democrticas se constituy en Minsk, el 2 de octubre de 2005, en el Palacio de la Cultura de la fbrica de automviles de Minsk. Se reunieron ms de 800 delegados de 8 9 partidos. Entre los 70 invitados extranjeros se encontraban los expresidentes de Polonia, Lech Walesa, y de la Repblica Checa, Vaclav Havel. De los demcratas rusos, llegaron a Minsk, I. Hakamada, B. Nemtsov y N. Bielyj. Se realizaron 2 vueltas de votaciones. En la segunda vuelta venci Aleksandr Milinkievich, profesor de 58 aos, fsico de profesin, de la ciudad de Grodno. El hasta entonces poco conocido poltico de provincias, haba sido, en el pasado, activista del Frente Popular de Bielorrusia, pero no de los ms radicales. (N. del T.: los Frentes Populares fueron movimientos polticos, generalmente con tendencias de reivindicacin nacionalista, que surgieron en cada repblica de la URSS en la poca de Gorbachov, las primeras organizaciones polticas legales al margen, pronto en contra, del PCUS). En febrero del 2006 realiz una activa campaa preelectoral, dentro y fuera de los lmites de Bielorrusia. Los resultados de esta campaa poltica los conoceremos el prximo 19 de marzo. Las elecciones presidenciales en Bielorrusia se celebrarn una semana antes que las elecciones a la Rada Suprema (parlamento nacional) de Ucrania. Sern dos acontecimientos muy importantes, no slo para estos dos pases, sino para toda Europa.

Particularidades del panorama electoral bielorruso

A los lderes de la oposicin bielorrusa les va a resultar difcil llevar la lucha con Lukashenko en cualquier direccin y en cualquier campo de batalla electoral, y ya estn diciendo que su meta principal es, como en los Juegos Olmpicos, no ganar, sino participar. Ninguno de los lderes opositores prepara tiendas de campaa o infiernillos para un maidan bielorruso (N del T.: Maidan, nombre de la plaza donde se concentraron y acamparon los partidarios del actual presidente de Ucrania, Yushenko, durante la famosa Revolucin Naranja de Kiev, en 2004). Hasta los peridicos opositores y los grupos de investigacin sociolgica, desplegados desde la vecina Lituania, advierten: Lukashenko recibir en las elecciones del 55 al 60% de los votos, pero nos declararn una cifra del 75-80%. Exactamente lo que dijo en una entrevista para la televisin rusa el mismo Aleksandr Milinkievich.

Sobre que tesis construir la campaa? A cuenta de esto, hasta los observadores occidentales encuentran dificultades con sus consejos. En Ucrania, en el otoo del 2004, el principal tema para Yushenko y Timoshenko (N del T.: los cabecillas de la revolucin naranja)era la corrupcin. Pero el rgimen bielorruso no est corrompido, y la poblacin del pas lo sabe. Aqu no hay ni un poder dbil, ni ricos oligarcas. Es difcil acusar a Lukashenko de sumisin a Mosc o de renuncia a la soberana bielorrusa. Ms bien, es a los polticos rusos a los que algunos de sus colegas bielorrusos intentan atemorizar con la supuesta excesiva influencia que Lukashenko y el KGB bielorruso estaran adquiriendo en Mosc y en Rusia.

Tambin es muy difcil criticar la poltica socioeconmica de Lukashenko, pues sus xitos son evidentes. Las proclamas de que el actual rgimen bielorruso no construye nada y vive de las rentas soviticas y de la riqueza acumulada en la poca de la URSS, son demasiado poco convincentes. Bielorrusia ha construido mucho por s misma en los ltimos 5 aos, ha renovado sus instalaciones y su tecnologa. El conocido cientfico y figura pblica bielorrusa, Guennadi Grushevoy, uno de los organizadores de la accin por los Nios de Chernobyl, simpatiza totalmente con la oposicin, pero les previene de que no se hagan ilusiones: El electorado dice- vota, no por el sistema poltico que cre A. Lukashenko, no por el modelo econmico, vota por su poltica social. Si nosotros le decimos que ahora hay que destrozar todo este sistema social (demostrado que esto es un soborno primitivo al pueblo), no encontraremos apoyos. No recibiremos nada, excepto desprecio, del electorado (A. Feduta. Lukashenko. Biografa poltica, M. 2005).

Pero, cmo demostrar que la poltica social del rgimen de Lukashenko es un soborno al pueblo, y no un sincero deseo de ayudar a la gente y preocuparse de la mejora de sus vidas? De hecho, la poltica social de Lukashenko surge de modo natural de su ideologa, que es hoy la ideologa del estado bielorruso. La ideologa estatal bielorrusa no se basa en los dogmas del marxismo-leninismo, pero tampoco rechaza las ideas y principios del socialismo, como una sociedad de justicia social. En todas las estructuras de poder de Bielorrusia hay secciones de trabajo ideolgico, y en la administracin del presidente hay una direccin de ideologa. A. Lukashenko expuso su esencia de la forma ms concisa en su mensaje a los ciudadanos con ocasin de la fiesta de Octubre. La historia lo atestigua de modo convincente: la Gran Revolucin Socialista de Octubre, cuyo principal objetivo era la construccin de una sociedad de justicia social, libre de desigualdad y opresin, estaba dotada de una enorme fuerza creadora. La energa de Octubre inspir la victoria en la Gran Guerra Patria, la conquista del cosmos, los logros laborales del pueblo sovitico, hechos reconocidos en todo el mundo. La revolucin de Octubre cambi el destino de Bielorrusia, dio un potente impulso al renacimiento social y espiritual de nuestro pueblo. Los bielorrusos consiguieron su propio estado, crearon una industria de alta tecnologa, una agricultura moderna, una cultura y ciencia de vanguardia. La repblica de Bielorrusia es un estado soberano, que goza de estima y prestigio en la comunidad internacional. Los rasgos distintivos de la Bielorrusia moderna son la estabilidad poltica y econmica, el acuerdo ciudadano y la preocupacin por la gente. Nuestro pas marcha decididamente por el camino de desarrollo elegido por el pueblo, en la base del cual se encuentran los ideales legados por Octubre de paz, libertad, igualdad y justicia (Sovietskaya Bielorrusia, 6/11/2005).

Las elecciones en Bielorrusia se observarn con la mayor atencin, no en Occidente, ni en Rusia, sino en la vecina Ucrania. Comparando los precios de los productos alimenticios en las ciudades de Ucrania y Bielorrusia, donde son dos veces ms baratos, y adems, los sueldos y pensiones son ms altos, uno de los publicistas ucranianos exclam: Ojal tuviramos nosotros esos precios! No, sera necesario pedir a Aleksandr Lukashenko, despus del fin de su mandato presidencial, trabajar un par de aos entre nosotros para beneficio de los pensionistas! De paso nos libramos de nuestro propio gabinete de ministros. Con qu nos puede consolar el poder? Acaso slo con palabras vacas sobre que en Ucrania hay democracia y en Bielorrusia no? Y cmo palpar o sopesar esta nuestra democracia o la opcin europea? Qu es ms importante para una persona sencilla: una familia bien alimentada o la satisfaccin de los guardianes de la democracia de Washington y la UE? Y, en general, quin es patriota de su pas? El que pone orden, da trabajo y pan a sus ciudadanos, o el que habla de honor y nacin, sin darse cuenta de cmo saquean el pas los oligarcas y sus compaeros de lucha? Mira por donde, los bielorrusos no tuvieron nuestra suerte. No tienen oligarcas. Ni siquiera millonarios. A cambio tienen qu y con qu comprar (2000, Kiev, 16/12/2005). Este artculo, escrito desde la ciudad ucraniana de Zhitomir se public en uno de los mejores semanarios ucranianos 2000, en la seccin Libertad de expresin.

Desde luego, la democracia es algo muy valioso, y hay que luchar por ella, pero no como lo entienden muchos polticos en Kiev o en Tbilisi (capital de Georgia). En la segunda mitad de marzo de 2006 sabremos que piensan acerca de esto los pueblos ucraniano y bielorruso.



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