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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-03-2006

Lo que Carlos Taibo parece ignorar
Algunas matizaciones sobre la 'construccin del chiringuito' de Milosevic

Jos Daniel Fierro
Rebelin


Cuando el profesor Carlos Taibo escribe sobre la exYugoslavia, parece que lo hiciera llevado por una pasin que lo perturba. La claridad y objetividad demostrada en otros temas, desaparece como por encantamiento al referirse a la cuestin de los Balcanes.

No es una pasin nueva. Hace ms de una dcada que se decant por el discurso occidental en esta cuestin, y sus artculos se limitan a vilipendiar a Slobodan Milosevic como si fuera el artfice y, prcticamente, responsable nico de todos los desastres sufridos en esa regin de Europa.

Desde luego que Slobodan Milosevic puede ser criticado por muchas razones. Y existen argumentos y pruebas que pesan en su contra. De lo que no estoy tan seguro es de que pueda ser condenado, sin previamente haber sido juzgado. Y como muy acertadamente escribe Javier Ortiz:

No se puede ocultar que casi todos los comentarios publicados tras la desaparicin del mundo de los vivos del que fuera presidente de Yugoslavia han dado por probada la totalidad de los delitos de los que estaba acusado, e incluso ms que ni siquiera llegaron a formularse contra l.
En esas condiciones, no cabe duda de que el muy extrao fallecimiento de Milosevic le ha venido de perlas al Tribunal de La Haya, que ha obtenido una condena de facto sin tener que probar ni argumentar nada.
Vale la pena preguntarse por las razones de la evolucin que ha seguido el juicio contra Milosevic, que empez hace cuatro aos y medio como un gran espectculo [...] El inters por aquel circo se apag a toda velocidad en cuanto se vio que el ex presidente yugoslavo era capaz de responder a las acusaciones del tribunal aportando datos que venan a probar que sus enemigos, incluidos los de la OTAN, no haban tenido un comportamiento mucho ms presentable que el que se le reprochaba a l. Recurdese o spalo quien lo ignorara que hoy en da ya no hay duda de que algunas de las matanzas que se le atribuyeron durante aquella guerra fueron meros montajes propagandsticos, fabricados para inclinar a la opinin pblica occidental del lado de la intervencin, y que hubo hechos de guerra muy luctuosos que le fueron reprochados y que, en realidad, haban sido actos de provocacin de la parte opuesta.
El peligro que present el discurrir del juicio de La Haya no fue que Milosevic pudiera demostrar su inocencia angelical, ni mucho menos, sino que quedara patente que las fuerzas que lo derrocaron, con la OTAN al frente, tambin cometieron actos abominables, contrarios a las leyes de la guerra y merecedores de enrgico castigo. Si de veras se hubiera tratado de que un tribunal imparcial sometiera a juicio a los criminales de guerra de ese conflicto, en el banquillo de los acusados debera haberse sentado tambin no poca gente del otro bando.

Como si nada de esto tuviera importancia, Taibo esquiva cualquier referencia al papel jugado por la OTAN en los Balcanes y todas las cuestiones que rodean al Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia. Aunque de otro modo, difcilmente habra visto publicados sus artculos en El Pas. Sus afirmaciones, apoyadas en no se sabe qu fuentes, nicamente tratan de justificar su opinin personal sobre el asunto, pero no pueden ser tomadas en cuenta pues carecen del ms mnimo rigor.

A diferencia de Taibo, no soy un estudioso en profundidad de lo ocurrido en los Balcanes, por tanto slo citar algunos ejemplos para tratar de aclarar a qu me estoy refiriendo.

Cuando nuestro autor asegura en su artculo (Adios a Milosevic?) que Slobodan Milosevic, entre 1986 y 1991, acometi un decidido y planificado proceso de dinamitado del Estado federal [yugoslavo], parece olvidar que ste no lleg a la presidencia de la Repblica hasta mayo de 1989. Y que para entonces, la suerte ya estaba prcticamente echada.

Michel Chossudovsky asegura que la desintegracin de la federacin Yugoslava tiene una relacin directa con el programa macro-econmico de reformas, impuesto al gobierno de Belgrado por los acreedores extranjeros. Este programa, adoptado en varias etapas desde 1980, actu como iniciador del colapso de la economa nacional, que comenz con la desintegracin del sector industrial y la destruccin y el desmantelamiento del estado del bienestar. [...] La reestructuracin macroeconmica aplicada en Yugoslavia bajo una programa de poltica neoliberal condujo inequvocamente a la destruccin de un pas entero. Ya desde el comienzo de la crisis, este papel principal de las reformas macroeconmicas fue cuidadosamente disimulado e incluso negado por los grandes medios de comunicacin mundiales. [...] El impacto social y poltico de la reestructuracin econmica en Yugoslavia fue cuidadosamente borrado de nuestra conciencia social y de la comprensin colectiva [...] Las divisiones culturales, tnicas y religiosas se presentan dogmticamente como la nica 'causa' de la crisis cuando en realidad son la 'consecuencia' de un grave proceso de quiebra econmica y poltica [i].

La planificada intervencin de Washington a este respecto, se encontraba en el documento secreto titulado "Poltica de Estados Unidos hacia Yugoslavia". Una versin censurada del mismo fue autorizada en 1990, y gracias a ella se conocieron los objetivos que incluan "extender esfuerzos para promover una 'revolucin silenciosa' y derribar Partidos y Gobiernos Comunistas" mientras se reintegraba a los pases del este europeo hacia una economa de mercado [ii].

La primera fase de las reformas macroeconmicas iniciadas en 1980 poco antes de la muerte del Mariscal Tito causaron estragos econmicos y polticos... Redujeron el crecimiento, incrementaron la deuda externa y encarecieron, especialmente, el mantenimiento de los servicios, provocando tambin una devaluacin que ocasion una cada del nivel de vida yugoslavo... La crisis econmica amenazaba la estabilidad poltica... tambin amenazaba con agravar las tensiones tnicas que se encontraban a punto de estallar [iii]

En 1983, un segundo grupo de medidas se aplicaron con ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) lo que ocasion una masiva inflacin. El crecimiento de la produccin industrial, que alcanz un ndice del 7'1% anual durante el periodo 1966-1979, descendi al 2'8% en el periodo 1980-87, pas cero entre 1987-88 y se precipit hasta un -10'6% en 1990 [iv].

En 1988, un nuevo "Programa contra la posible inflacin" aceler an ms la crisis. "Todo se estaba yendo por el desage despus de la sublevacin de Octubre [1988] en Vojvodina y Montenegro. Slobodab Milosevic dijo en la Sesin de la Presidencia de la YCLCC [Comit Central de la Liga Comunista de Yugoslavia], que los tipos de inters estaban desgastando la economa. En un clima de caos total, los salarios se hallaban sin control... [v]. Recordemos que por entonces Milosevic era unicamente presidente de la Liga.

Ante Markovic, el gran reformador

Las medidas de reforma econmica alcanzaron su clmax bajo el gobierno pro-estadounidense del primer ministro Ante Markovic. ste "continu con las mismas viejas promesas de 'una poltica positiva' en apoyo de las manufacturas, mientras de hecho, se iniciaba un desmantelamiento del sistema. Una vez que se fueron aboliendo reglamentaciones obligatorias, las presiones inflacionarias, que se haban contenido durante aos, surgieron como una ola de hiperinflacin..." [vi]. La inflacin, que fue creada casi deliberadamente, creci gracias a la liberalizacin de precios y a las devaluaciones del cambio un 2.700 por ciento en 1989.

En mayo de 1989 Milosevic lleg a la Presidencia de la Repblica. Pero para entonces, Markovic ya haba establecido con Bush (padre) la implantacin de ms amplias reformas econmicas incluyendo una nueva devaluacin de la moneda, una congelacin de salarios, la reduccin de los gastos pblicos, la mejora de la legislacin para las inversiones extranjeras y la anulacin de empresas de titularidad pblica y en rgimen de autogestin [vii].

El paquete de medidas econmicas fue puesto en marcha en diciembre de 1989 bajo un Convenio de Apoyo del FMI y un prstamo del Banco Mundial (BM). Los recortes presupuestarios supusieron el colapso de la estructura fiscal de la federacin y, consecuentemente, la suspensin de transferencias de pago del Gobierno Central de Belgrado hacia las Repblicas y Provincias Autnomas, alimentando de ese modo un proceso de separacin de hecho. La aplicacin de estas condiciones eran tambin parte de los acuerdos alcanzados con los clubes de Londres y Pars para la negociacin de la deuda. El gobierno de Serbia rechaz de plano el programa de Markovic, encabezando una huelga de protesta de unos 650.000 trabajadores serbios dirigida contra el Gobierno Federal [viii]. El salario real descendi un 41% en los primeros seis meses de 1990 [ix].

Las reformas tambin llevaron al sector industrial a la bancarrota. En apenas 2 aos ms de 600 mil trabajadores (sobre un total de 2,7 millones) quedaron en la calle. Fue en Serbia, Bosnia-Herzegovina, Macedonia y Kosovo donde ms casos de quiebra de empresas y despidos se dieron [x].

Lo que para Chossudovsky fue una planificada intervencin de Washington, que certifica con datos e informes, para Taibo se debi al premeditado plan de Milosevic, quien en la construccin del chiringuito correspondiente no falt, dicho sea de paso, y aunque a menudo se olvide, una inmoral privatizacin de la economa pblica en provecho de algunos de los familiares ms cercanos de nuestro hombre, sin que para creer en ello haga falta ms prueba que su palabra.

Y otro tanto ocurre cuando relata un chascarrillo al parecer sucedido durante la negociacin de Dayton, donde no faltaron las disputas entre Milosevic y el primer ministro bosnio, Haris Silajdzic, granado defensor de la multietnicidad en su repblica. Sabedor el primero del deseo del segundo en el sentido de trazar por determinado lugar la lnea de frontera entre las dos entidades que deba determinar el acuerdo, al conocer que el motivo de fondo del bosnio no era otro que dejar de su lado una localidad en la que se hallaba una antiqusima mezquita, irrumpi en risas no exentas de sarcasmo y explic que con toda certeza el templo en cuestin haba sido dinamitado por Karadzic y compaa.

Taibo quisiera hacernos creer que la particin de Bosnia se realiz mediante un acuerdo de las partes en conflicto (Serbia, Croacia y Bosnia-Herzogovina), sin influencia extranjera y en alegre francachela. Pero la realidad fue bien distinta. Bosnia-Herzegovina se convirti en un protectorado, inicialmente en manos de las tropas de ocupacin de la OTAN, con una poltica macro-econmica confiada a las instituciones financieras internacionales y al Tesoro estadounidense [xi]. Y en ese contexto, los acuerdos de Dayton incluan la precisa delimitacin de las fronteras, atendiendo a la importancia estratgica de los intereses econmicos occidentales, y no a los intereses de los yugoslavos, fueran estos serbios, croatas o bosnios.

En este sentido es muy clarificador el trabajo de Scott Cooper [xii], cuando recuerda que los documentos declarados ahora en manos de serbios y croatas, pero conocidos por el gobierno de Bosnia, indican que los yacimientos de carbn y petrleo fueron identificados en la regin de Dinar -el principal frente de batalla en este verano (1995) entre la ofensiva del ejercito croata y los serbios de Bosnia llevadas a cabo en Bosnia y Krajina... De acuerdo con los oficiales bosnios: Amoco (American Oil Company) -radicada en Chicago- y otras empresas extranjeras iniciaron entonces sus propias prospecciones en la regin.... De la misma poca es la referencia que sobre este tema public el San Francisco Chronicle: Occidente esta colrico por explotar esas regiones... El Banco Mundial -y las multinacionales que dirigen las operaciones- estn poco dispuestos a divulgar sus ltimos informes, sobre exploraciones, a los gobiernos combatientes mientras la guerra contine [xiii].

Mucho ms se podra escribir sobre el papel de la OTAN, los crmenes de guerra, y las supuestas matanzas convenientemente armadas y publicitadas por Occidente, a las que Taibo nunca se referir, salvo para legitimar lo ya dicho por el discurso dominante de los vencedores. Queda para otra ocasin.

Baste este pequeo apunte para advertir sobre el discurso, turbio y premeditadamente tendencioso, que entorno a esta cuestin despliega Carlos Taibo.

Notas:

[i] Michel Chossudovsky. Desmantelamiento de la economa en la antigua Yugoslavia (1995). [Traduccin propia]

[ii] Sean Gervasi, Alemania, Estados Unidos y la crisis yugoslava, Covert Action Quarterly, N 43, Invierno 1992-93

[iii] Sean Gervasi, ob. cit.

[iv] Banco mundial, Estudio de Reestructuracin Industrial, Consideraciones, Resultados y Estrategia para las reformas, Washington DC, Junio 1991.

[v] Dimitrije Boarov, Un breve repaso a los programas Anti-inflacin, la Maldicin de los Programas de Muerte Vreme News Digest Agency, N 29, 13 de abril 1992. (http://www.scc.rutgers.edu/serbian_digest/29/t29-2.htm)

[vi] Dimitrije Boarov, ob. cit.

[vii] Sean Gervasi, ob. cit.

[viii] Sean Gervasi, ob. cit.

[ix] Banco Mundial, Yugoslavia, Reestructuracin Industrial.

[x] Banco Mundial, ob. cit.

[xi] Michel Chossudovsky, ob. cit.

[xii] Scott Cooper, Ambicin occidental desenmascarada en la ex-Yugoslavia, The Organizer, 24 de septiembre 1995.

[xiii] San Francisco Chronicle, 28 de agosto 1995.



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