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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-03-2006

Una triloga de La Jornada tras la muerte del ex presidente yugoslavo
Slobodan Milosevic y sus verdugos, La limpieza tnica y La matanza de Srebrenica

Jos Mara Prez Gay
La Jornada


Slobodan Milosevic y sus verdugos. I Parte

Nacido en Belgrado en 1941, Milosevic no era hombre de amigos, sino de cmplices y verdugos. Mira Milosevic, su esposa, fue quiz la nica persona en la que el poltico confiaba sin reservas. Milosevic siempre se gan la cooperacin de muchos compaeros y, con el tiempo, se convirti en un cuadro poltico importante en la Yugoslavia de Tito. Se mantuvo en el poder a pesar de las derrotas militantes que sufri a lo largo de siete aos.

El marxismo-leninismo nunca le import gran cosa. Le importaban los individuos que le servan para mantenerse en el poder. Por eso nunca vio una flagrante contradiccin entre su alianza con los comunistas que crean en la Yugoslavia de Tito, en 1991, como Borislav Jovic o los generales Abdic y Velko Kadijevic y su gobierno en Serbia, que contaba entonces con dos viceministros: uno, Vojislav Seselj, el fascista confeso que describi con todo detalle el placer que senta cuando decapitaba a croatas y albanenses, y otro, Vuk Draskovic, un eglatra iluminado que durante una poca encarn a la oposicin democrtica. A ambos los tuvo en su da en la crcel, los someti a torturas indecibles y, unos meses despus, los nombr en su Consejo de Ministros.

Los verdugos de Milosevic en Bosnia fueron durante la guerra Radovan Karadzic y el general Ratko Mladic; el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia los busca hoy por genocidas. Milosevic los erigi en los directores generales de "la limpieza tnica" como antes haba nombrado a Milan Babic y a Milan Martic en Croacia. Los cuatro verdugos exterminaron -se calcula- a 40 mil personas. El ultranacionalismo serbio reflejaba entonces -adems de una fuerte proclividad a delinquir en el espacio del derecho internacional- un proyecto poltico e histrico suicida, una sombra tendencia a la destruccin que convirti la estrategia del establishment de Belgrado en no slo una guerra despiadada, sino tambin en una derrota permanente. La estrategia que desintegr la Yugoslavia de Tito, Eslovenia, Croacia, Macedonia y Bosnia-Herzegovina, que orill a Montenegro a la proclamacin de la independencia y hundi a Kosovo en un mar de sangre. La guerra de Kosovo comenz en 1989, cuando Slodoban Milosevic, iniciando la frentica campaa de exaltacin nacionalista serbia que le permiti hacerse con el poder absoluto -y al mismo tiempo precipit la desintegracin de Yugoslavia-, aboli el estatuto de autonoma de aquella provincia, prohibi a los albano kosovares sus escuelas y toda representatividad pblica, y pese a constituir el 90 por ciento de la poblacin, los convirti en ciudadanos de segunda respecto al diez por ciento restante -la minora serbia. Si en aquel momento los pases occidentales hubieran apoyado -escribe Elizabeth Bumlin-Bill- a los demcratas que en Yugoslavia resistan los embates de los apparatchik, que a fin de consolidarse en el poder, cambiaron su ideologa marxista por el nacionalismo y provocaban a eslovenos, croatas, bosnios y kosovares con la amenaza de una hegemona serbia sobre la Federacin para, en el clima de xenofobia y divisin as creado, impedir la democratizacin de Yugoslavia que hubiera puesto fin a su carrera poltica, Europa se hubiese ahorrado los 200 mil muertos de Bosnia y los sufrimientos incontables de los Balcanes.

Milan Milutinovic, el sucesor en Serbia cuando Milosevic asume la presidencia de Yugoslavia, es un ejemplo perfecto de la legendaria seleccin negativa que defini a los regmenes comunistas desde Stalin. Slo hablaban cuando saban lo que quera escuchar el jefe. Algunos llegaban hasta la ignominia de imitar su voz, sus rdenes y, por supuesto, sus crmenes, como el primer ministro serbio Radomir Bozovic. Esa actitud molestaba tanto a Milosevic, que a los dos meses destituy a Bozovic. El rgimen despobl a Serbia de profesores, intelectuales, artistas y escritores; emigraron ms de 300 mil jvenes universitarios, en el aparato de Milosovic slo quedaron los que saban que su propio futuro era el del Jefe supremo.

Slodoban Milosevic nunca tuvo confianza en los militares. Siempre recurri a la retrica de la gran Yugoslavia, a la figura de Tito, a la inquebrantable unidad de la nacin. El Jefe del Estado Mayor, Abdic, y el ministro de la Defensa, Kadijevic, lo apoyaron en todo momento para controlar los separatismos, la nacin comenzaba a desintegrarse. Pero Milosovic cometi la tontera de purgar a sus mejores cuadros militares, y nombr a militares cercanos al panserbinismo. Por ese entonces, en abril de 1999, permiti que un nuevo cuerpo policiaco se apoderara del Ministerio del Interior, y lo convirti en un segundo ejrcito con mejor armamento. Un cuerpo privilegiado en una Serbia cada vez ms pobre, en el que los mandos, y no slo ellos, desde la guerra de Bosnia, estaban implicados en crmenes de guerra, y saban que su seguridad significaba la supervivencia de su lder.

La tercera columna del rgimen de Milosevic era la mafia, en ntima relacin con el aparato poltico, econmico y con las fuerzas de la milicia y soporte de las bandas paramilitares que actuaban como una vanguardia vandlica, cuyo encargo principal era el exterminio de los musulmanes. La milicia compensaba la falta de entusiasmo en los reclutas resignados al abismo, fatalistas incorregibles y las crecientes dificultades para la leva. Aqu ejercan un papel esencial delincuentes habituales como Arkan., que se hicieron millonarios en dlares con favores que se aadan a los cuerpos de los muertos, la cadena de cadveres que dejaba a su paso.

Zeljko Raznatovic, alias Arkan (1957-2000), asesino a sueldo de Slodoban Milosevic, contratado por los servicios secretos yugoslavos; asaltante de bancos buscado por la Interpol, secuestrador de musulmanes acaudalados, narcotraficante de cocana y herona; rey del bajo mundo de Belgrado, diputado en el Parlamento serbio, traficante de armas, hroe de la Gran Serbia, lder de los hinchas, hooligangs, del equipo Estrella Roja de Belgrado, dueo del equipo de futbol Obilich, maestro del futbol yugoslavo; polglota (hablaba seis idiomas a la perfeccin), cocinero, padre de nueve nios, contrabandista, dueo de tres casinos, marido de la popular cantante Svetlana Velickovic, llamada Checha, comandante del grupo terrorista "Tigres"; Seor de la Guerra en Croacia y Bosnia, jefe de los francotiradores que asolaron durante dos aos la ciudad de Sarajevo y asesinaron a ms de 876 nios; saqueador, pirmano, habitante de un castillo en Kosovo, portador de la Gran Cruz Serbia, comerciante en importaciones y exportaciones, mayordomo del strapa Ratko Ladic; durante los bombardeos de la OTAN, uno de los personajes ms entrevistados por la BBC de Londres y la CNN de Atlanta; facilitador de Milo Djukanovic, presidente reformista de Montenegro, dolo de la juventud serbia, favorito de los peridicos de Nota Roja, asesino serial, genocida. Arkan es el emblema del rgimen de Milosevic. El 15 de enero de 1999 cay traspasado por una lluvia de balas en la sala de recepcin del Hotel Intercontinental, en Belgrado. Sus asesinos, miembros de los servicios secretos serbios, huyeron con la proteccin de la polica.

El problema no fue el de las otras culturas que constituan la Federacin Yugoslava -Eslovenia, Croacia, Bosnia, ahora repblicas independientes- como tampoco lo fue Kosovo. El verdadero problema era la dictadura de Milosevic, fuente principal de los conflictos tnicos y de la explosin histrica de sentimientos nacionalistas que incendiaron los Balcanes. La soberana tena lmites, y si un gobierno atropella los derechos humanos ms elementales y comete crmenes contra la humanidad, con asesinatos colectivos y polticas de purificacin tnica, entonces su presidente deber ser juzgado en la Corte Internacional, como los grandes genocidas de Nuremberg, aunque un ataque cardiaco lo haya puesto fuera de la vida y su justificada condena.

Slobodan Milosevic: la limpieza tnica. Parte II

En abril de 1992, los conflictos en Eslovenia y Croacia se extendieron hasta Bosnia Herzegovina, donde tambin existan grupos importantes de poblaciones serbias. Un referndum de autodeterminacin celebrado a principios de 1992 en Bosnia Herzegovina se tradujo en respaldo mayoritario a una repblica independiente y, sobre todo, multitnica, que reproduca con toda claridad el temor de muchos bosnios a lo que empezaba a ser una realidad preocupante: una "Yugoslavia" en la que -a la luz de la independencia de Croacia y en Eslovenia- la dominacin ejercida desde Belgrado era un severo problema. El gobierno bosnio haba sentado, por lo dems, las bases de un equilibrio, muy precario, entre las principales comunidades y etnias residentes en la repblica. Haba garantizado, as, un grado notabilsimo de descentralizacin en la toma de decisiones, haba repartido el poder y haba decidido prescindir, en fin, de las unidades de la defensa territorial de la repblica. La respuesta de Milosevic y sus milicias serbiobosnias, apoyadas de nuevo en el ejrcito federal, fue, sin embargo, la misma que en Croacia: la limpieza tnica se abri camino en regiones muy extensas, mientras la capital, Sarajevo, era objeto de un bombardeo implacable contra su poblacin civil. Un porcentaje elevadsimo de la poblacin, y sobre todo de la bosnia, se vio obligada a abandonar sus casas y buscar refugio en otras reas de la repblica, en Croacia o en otros pases. Con el paso del tiempo, y en particular durante 1993, las propias milicias croatas llevaron a cabo tambin operaciones de limpieza tnica en la Herzegovina occidental, con la vctima principal, de nuevo, la poblacin civil de Bosnia.

El resultado de esta dinmica blica, de este proyecto genocida de Milosevic, se puede resumir en una cifra que se sita en torno a 150 mil muertos, unas 80 mil mujeres violadas y ms de la mitad de la poblacin bosnia obligada a buscar refugio o el exilio lejos de sus hogares. A mediados de 1995 las milicias serbiobosnias, dirigidas por el criminal Radovan Karadzic desde el llamado "Parlamento de Pale", controlaban, y haban limpiado tnicamente, 70 por ciento de la superficie de la repblica. Ante tal estado de cosas, la comunidad internacional decret un embargo de armas de todos los contendientes: el gobierno de Sarajevo fue, con mucho, la principal vctima de ese embargo, ya que se le priv de un elemento decisivo para defenderse, al tiempo que se permita que las milicias serbiobosnias hiciesen uso de los arsenales del ejercito federal yugoslavo.

El prestigio de la comunidad internacional, sobre todo de Europa, se haba visto erosionado una vez ms cuando los serbios se negaron a observar una resolucin de la ONU que, mayo de 1993, comprometa a garantizar la seguridad de seis enclaves bosnios: Behac, Gorazde, Sarajevo, Srebrenica, Tuzla y Zepa. Basta con mencionar que Srebrenica y Zepa fueron ocupadas por milicias serbiobosnias en julio de 1995, que en el primero de esos enclaves fueron ejecutados 25 mil varones musulmanes. Para entender cmo se lleg, en Bosnia Herzegovina, a la firma del tratado de Dayton, en 1995, es preciso resear algunos cambios operados en los escenarios posyugoslavos, la transformacin que se llev a cabo en las polticas de Milosevic a partir de 1994 tuvo un papel muy importante. Empeado en propiciar un levantamiento del embargo que su pas padeca, Milosevic abandon al menos formalmente el sueo genocida de la "Gran Serbia". Esta transformacin se tradujo pronto en una relacin muy tensa con los aliados serbiobosnios, las milicias asesinas que en cierto sentido eran vctimas de sus propios xitos: tras conquistar un territorio muy grande, se haban visto obligadas a defender una extensa lnea del frente de combate, en un escenario en que la prolongacin de la guerra provocaba un innegable cansancio, en que eran cada vez ms difcil las movilizaciones militares y en que se hacan valer las reticencias de Milosevic a la entrega de nuevos suministros. Milosevic accedi en una repentina decisin o conciencia, en suma, de que el tiempo de las conquistas militares haba pasado, de tal suerte que era preferible recoger algo antes de perderlo todo.

A principios de 1994, Milosevic se dio cuenta de que la limpieza tnica haba llegado a su fin, haba exterminado a 250 mil seres humanos reclamando una pureza racial que slo exista en sus delirios. En 1999, los combates que se reanudaron con intensidad en Kosovo y fracasan porque la limpieza tnica haba sido radical y diablica. De acuerdo con clculos de Naciones Unidas, para abril de 1999 la cifra total de bosnios, croatas, eslovenos, montenegrinos, macedonios y albanokosovares asesinados podra llegar a 480 mil personas. La ocupacin y limpieza tnica de la "zona protegida" de Srebrenica en presencia de un destacamento de cascos azules holandeses, en julio de 1995, signific el hundimiento definitivo de la misin internacional, y present algo inslito: el entendimiento entre los mandos de los cascos azules y los del ejrcito serbio con mayor crudeza. Srebrenica ha pasado a los anales de la historia de los genocidios como en noviembre de 1993 la artillera croata pas a los mismos anales cuando hundi el puente viejo de Mostar, smbolo de la ciudad desde 1566. Mostar asediada por los croatas lleg a considerarse "el mayor campo de concentracin de Bosnia", por sus dramticas condiciones de vida, descritas por el director del hospital de la ciudad cercada como Sarajevo, destruida como Vukovar y hambrienta como Zepa. Todo esto en presencia de los cascos azules que nunca pudieron hacer nada. Uno de los captulos ms ttricos de esa locura llamada la muerte de Yugoslavia. La historia del ejercito popular yugoslavo comienza con la lucha guerrillera contra los nazis y termina con el genocidio de su propia poblacin.

Slobodan Milosevic: la matanza de Srebrenica. Parte III y ltima

El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia present en 2000 la acusacin de genocidio contra el general Ratko Mladic, jefe del ejrcito serbiobosnio, y contra Radovan Karadzic, alguna vez presidente de la repblica de Srpska. Ambos se encuentran desde entonces fugitivos, nadie ha podido dar con su guarida. El Tribunal Penal Internacional no slo los acusa de la muerte de 200 mil musulmanes bosnios (1992-1995), sino tambin de la ocupacin de la zona protegida por la ONU, Srebrenica, y de haber dado la orden de exterminar a 7 mil hombres musulmanes. Ratko Mladic y Radovan Karadzic fueron los ms implacables genocidas despus de Milosevic.

Mladic es un hombre robusto con una gran cabeza y cuello de toro. Cuando daba las rdenes con gritos militares, su cara se enrojeca y el sudor cubra su frente. Le gustaba comer y beber muy bien, le encantaban el Cevapcici y la Sarma, los embutidos turcos, especialidades bosnias. Su nombre era para miles de musulmanes sinnimo del terror. Mladic asedi tres aos Sarajevo, una ciudad que conoca de memoria, donde vivan su mam y sus amigos, donde tena tambin una casa y una novia. Cuando sus tropas y sus francotiradores, entre ellos Arkan, se retiraron, haban muerto 14 mil personas. Pero faltaban Gorazde y Srebrenica. Los peridicos serbios comparaban a Mladic con el prncipe Lazar Hrebeljanovic, que en 1389 comand a los serbios en la batalla de Amselfeld contra los musulmanes, y los turcos devastaron sus ejrcitos y los sometieron durante siglos. Un da antes de esa batalla, el profeta Elas se le apareci al prncipe Lazar en la forma de un halcn cruel y lo puso ante una alternativa: o ganaba la batalla y conquistaba el reino de Dios en la tierra, o la perda y alcanzaba con su pueblo un lugar en los cielos. Y desde aquel 28 de junio de 1389, al perder la batalla contra los musulmanes, los serbios se sienten un pueblo asistido por la divinidad, una comunidad diferente, porque haba conocido el verdadero martirio.

En el valle de Javor, dentro de la antigua Yugoslavia, rodeada por montaas azules y extensos bosques de un verde oscuro, en el corazn de Europa, se encuentra Srebrenica, una pequea ciudad luminosa del noreste de Bosnia Herzegovina, conocida por su balneario, su riqueza forestal y sus minas. Entre 1992 y 1995, Srebrenica se convierte en sinnimo de la barbarie en los Balcanes, una de las manifestaciones ms contundentes de la miseria humana y del mal. A pesar de que la ONU declar a la ciudad "zona protegida", sus 37 mil habitantes, la mayora, musulmanes, sufrieron el asedio de las milicias serbias.

Apenas protegidos por un destacamento de cascos azules holandeses, al mando del coronel Tom Karremanns, los defensores de Srebrenica ofrecen una tenaz resistencia a la ofensiva de las milicias serbias y sus obuses devastadores. Sin agua ni vveres, sin luz elctrica ni servicios sanitarios, deciden sobrevivir y esperar el desenlace de la guerra. Pero la maana del 11 de julio de 1995, las brigadas serbias al mando del general Ratko Mladic ocupan la ciudad y, ante la incomprensible pasividad de los cascos azules, asesinan a 7 mil musulmanes, en su mayora varones de entre 18 y 60 aos. La mayor matanza en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial. En el granero principal de Srebrenica, los verdugos de Ratko Mladic queman vivos a 2 mil 400 musulmanes. Los cascos azules observan impasibles el martirio, escuchan los gritos y la agona de las vctimas. Wesley Clark, antiguo alto mando de la OTAN en Europa, acus hace seis meses ante el Tribunal de La Haya al ex presidente serbio Slobodan Milosevic de haber permitido la carnicera de las tropas serbiobosnias. Cada metro cuadrado de esta ciudad, dice la Asociacin de Madres de Srebrenica, est teido de sangre.

En El genocidio bosnio, Norman Cigar ha escrito que la guerra de Kosovo y el genocidio en Bosnia comenzaron en 1989, cuando Milosevic, iniciando la frentica campaa de exaltacin nacionalista serbia que le permiti hacerse del poder absoluto -y, al mismo tiempo, precipit la desintegracin de la Federacin Yugoslava-, aboli el estatuto de autonoma de esa provincia, prohibi a los kosovares albaneses sus escuelas y toda representatividad pblica y, pese a constituir 90 por ciento de la poblacin, los convirti en ciudadanos de segunda y los someti al poder de 10 por ciento de serbios. "La palabra exterminio calza como un guante", escribe Cigar, "a la operacin de Milosevic. En plena negociacin de la paz en Rambouillet, Milosevic -en contra de los compromisos pactados- inicia la movilizacin de 40 mil hombres del ejrcito yugoslavo hacia Kosovo y, unos das ms tarde, impermeabiliza la provincia mediante la expulsin de la prensa internacional. Los testimonios recogidos mediante los refugiados kosovares en Macedonia y Albania, indican una fra planificacin, ejecutada con precisin cientfica". En los poblados ocupados por la soldadesca serbia se separa a los jvenes de los nios, ancianos y mujeres, y se les ejecuta, a veces hacindolos cavar primero sus propias tumbas. Los registros pblicos desaparecen quemados, as como toda documentacin que acredite a kosovares y musulmanes como propietarios de casas, tierras o, incluso, de que alguna vez vivieron all. En cualquier caso, la locura de Milosevic es la limpieza tnica: hacer de Kosovo una regin ciento por ciento serbia y ortodoxa, sin rastro de musulmanes o albaneses.

Llama la atencin el pliego consignatorio de Louise Arbour, fiscal del Tribunal Penal para la ex Yugoslavia, en mayo de 1999, contra Milosevic. "Se le acusa de haber planificado, instigado, ordenado y efectuado una campaa de terror, violencia y limpieza tnica sistemtica efectuada por las fuerzas yugoslavas en Kosovo". En cambio a los militares Ratko Mladic y a Radovan Karadzic se les acusa directamente de "genocidio" y crmenes de guerra, como el de Srebrenica. Unos meses despus el Tribunal Penal Internacional de La Haya para la antigua Yugoslavia acus a Milosevic tambin de genocidio. Mladic y Karadzic desaparecieron desde la firma de los acuerdos de paz de Dayton que dieron fin a la guerra en diciembre de 1995. Desde hace 11 aos, las tropas de la OTAN desplegadas en la zona han intentado en vano detener a ambos criminales y llevarlos a juicio en La Haya. Intil. Una parte de la poblacin serbia los protege, los considera sus hroes de guerra: en el centro de Belgrado se venden camisetas con las efigies de los dos genocidas, prueba ms que evidente que un sector de la sociedad serbia apoy sus delirios nacionalistas y genocidas. Mladic y Karadzic, al parecer, pueden haberse sometido a una operacin de ciruga esttica y haber cambiado de rostro, o residir con una identidad falsa en cualquier pas extranjero.

Mientras un organismo de la ONU investiga en fosas comunes descubiertas en Bosnia oriental para hallar los miles de cadveres, la Asociacin de Madres de Srebrenica pide justicia y denuncia miles casos. Gordon Bacon, responsable de la Comisin Internacional para Personas Desaparecidas, (ICMP, por sus siglas en ingls) tiene a su cargo la investigacin sobre las fosas abiertas de Srebrenica. "Son ms de 5 mil", escribe el periodista alemn Rolf Schubert, "apenas han descubierto la cuarta parte".

Desde el siglo XIX, Manuel Jos Othn descifra otra vez el horror:

Qu enferma y dolorida lontananza!

Qu inexorable y hosca la llanura!

Flota en todo el paisaje tal pavura

Como si fuera un campo de matanza

Y la sombra que avanza, avanza, avanza.

Parece, con su trgica envoltura,

El alma ingente, plena de amargura,

De los que han de morir sin esperanza.

"Todava se encuentran restos de cadveres en la zona, Hay tantas fosas comunes en esta zona de Bosnia oriental que cada metro esta teido de sangre", dice Hatidza Mehmedovic, la vocera de la Asociacin de Madres de Srebrenica. "El nico perdn es la justicia. Las madres nos encontramos con gran falta de ayuda, porque los organismos internacionales se llenan la boca con el recuerdo de Srebrenica, pero despus no hacen nada. De los 11 mil desaparecidos en julio de 1995, han sido encontrados unos 2 mil restos y otros 5 mil, exhumados, pero permanecen sin identificar. Los dems cadveres no han aparecido. Nadie fren esta matanza, los soldados de la ONU nos vieron morir. Muchos serbios saben dnde fueron enterradas las vctimas, pero el miedo les impide hablar".



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