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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-03-2006

Testimonio de un periodista ruso sobre el proceso y la muerte de Milosevic en La Haya
Un claro asesinato poltico

Viacheslav Titiokin
Sovietskaya Rossia

Traducido del ruso para Rebelin por Andrs Urruti


En una crcel de La Haya ha muerto el antiguo presidente de la Repblica Federal de Yugoslavia, Slobodan Milosevic. Otra vez surge un sentimiento de impotencia y rabia. Como hace 5 aos, a finales de marzo del 2001, cuando los traidores de las fuerzas especiales se acercaron a la casa de Milosevic en Belgrado para arrestarlo. Sabamos lo que ocurra, pero no podamos hacer nada. Y ahora otra vez. Presentamos que se preparaba algo terrible, pero no podamos ayudarle de ningn modo.
Se que el sentimiento de impotencia pasa rpido. A Luta continua! (N del T: en portugus, en el original) La lucha contina!. Este lema de los aos 70 del movimiento de liberacin nacional de Angola serva para apoyar a nuestros amigos en los tiempos ms duros. Hoy, como entonces, es una consigna extraordinariamente popular en frica.
Cuantos amigos han perecido desde el ao 1981, cuando yo me impliqu en el apoyo a la lucha de liberacin en el Sur de frica! Dulcie September, representante del Congreso Nacional Africano (ANC) en Francia, muerta a tiros en el umbral de su apartamento en Pars. Cassius Make, uno de los dirigentes de la lucha armada, abatido por disparos de metralleta, en un camino desrtico de Swazilandia. Ruth First, intelectual y periodista de talento, pereci por la explosin de una bomba enviada por correo. Chris Hani, el lder ms popular del partido comunista de Sudfrica, asesinado por un emigrante polaco ultraderechista, poco tiempo antes de la victoria del ANC. Y ellos son apenas una parte insignificante de la lista de luchadores muertos a manos del imperialismo.
Y ahora Slobodan Milosevic! Me encontr con l por primera vez en agosto de 1999, cuando todava estaban frescas las huellas de los incendios en las refineras de Pancevo y Novi Sad, cuando yacan en el agua los puentes destruidos por la aviacin de la OTAN, cuando en el centro de Belgrado se vean enormes agujeros en los tejados de las casas, all donde haban impactado los misiles. Pero el presidente de Yugoslavia se mantena firme y confiado en las fuerzas de su pueblo. Ya empezaban a toda prisa las labores para la restauracin de lo destruido. De ese primer encuentro recuerdo la mirada penetrante, la claridad del pensamiento y la fuerza de voluntad.
La ltima vez que me encontr con l fue en la sala del tribunal de La Haya, en noviembre del ao 2004. Ante m estaba la misma persona, con fuerte voluntad, mirada penetrante y claridad de pensamiento. La crcel no le haba doblegado. Luch por su pas y su pueblo desde el silln de presidente, ahora continuaba la lucha con la misma energa en el banquillo del ilegtimo, otanista tribunal de La Haya. A Luta continua!- La lucha contina!. Ahora sin Slobodan Milosevic. Pero contina. A Vitoria e certa! (N del T: en portugus, en el original)-Venceremos igualmente!.
Pero que miserables los jueces, y los titiriteros ocultos, que, escondindose detrs de los jueces, han dirigido esta farsa convertida en tragedia. Frecuentemente decimos que la fiera del imperialismo es maligna y despiadada. Despus de tragedias, como la ocurrida con Milosevic, uno se convence de que, de hecho, es an peor de lo que nos imaginamos. A Mykolas Burokevicius le retuvieron en una prisin OTAN-lituana durante 12 aos. Absolutamente por nada! (N. del T.: M. Burokevicius, lder comunista lituano, nacido en 1927, encarcelado en 1994, por su supuesta implicacin en un golpe a favor del mantenimiento de Lituania en la URSS en 1991, y liberado recientemente) Pero l al menos sali vivo. A Milosevic teman dejarlo salir vivo, aunque slo hubiera sido algunas semanas.
Los jueces del tribunal declararon apresuradamente, incluso antes del comienzo de la investigacin sobre los motivos de su muerte, que ellos no se consideran culpables en nada, que, al parecer, haba muerto por causas naturales. Eso mismo confirmarn indudablemente los serviciales mdicos holandeses que realizarn la autopsia(N. del T.: el artculo est escrito antes de que se realizara la autopsia). No en vano Milosevic, incluso cuando peor se encontraba, se neg categricamente a ingresar en un hospital holands. Saba que de la medicina de la OTAN no caba esperar ms benevolencia que de los bombarderos de la OTAN.
Sin duda, los jueces no se consideran culpables de nada. Ellos han llevado a la muerte a Slobodan Milosevic de forma completamente consciente. Inmediatamente despus del secuestro bandidesco de Milosevic, de Belgrado a La Haya, en Occidente comprendieron que l no estaba doblegado, y que su potencial poltico no estaba, en modo alguno, agotado. La lucha en defensa de Yugoslavia que llev en el juicio despert en Servia simpatas hacia l, incluso de quienes anteriormente no las tenan. Todos estos aos, mientras estaba en prisin, Milosevic apareca siempre, de forma segura, como uno de los tres lderes ms populares de Serbia.
Pese a la absoluta desigualdad de fuerzas (contra l trabajaban cientos de funcionarios del Tribunal Internacional para la antigua Yugoslavia), Milosevic, en solitario, aniquil los argumentos mentirosos de la acusacin. Result ser un luchador excepcionalmente resistente y hbil, no slo en el silln de jefe de estado, sino tambin en el banquillo de los acusados.
Incapaces de rendir esta fortaleza, sus enemigos resolvieron destruirla hasta los cimientos. Se puso en juego la ms vil de las tcticas. La sala del juicio se convirti en una cmara de torturas. Sesiones agotadoras de cinco das a la semana, de la maana a la tarde. Y despus, a Milosevic se le mantena durante varias horas en el edificio del tribunal. Como si no hubiera transporte o convoy para llevarle hasta la crcel. Le quitaban el descanso, incluso en la prisin. Los jueces le sometieron a cargos increbles, abarrotndole con montaas asfixiantes de papeles en millones de pginas.
Yo estuve con Milosevic en su prisin varias veces. Y cuando le pregunt como empleaba la hora de paseo al aire libre, nicamente sonri con amargura: cada minuto estaba absorbido por la preparacin de las sesiones. Era informado del orden del da, a menudo, en el ltimo momento, obligndole urgentemente a prepararse para acusaciones inesperadas. Las colosales presiones se iban incrementando. Tanto ms cuanto que se iban superponiendo a las ya muy duras cargas de un jefe de estado rodeado y acosado por sus enemigos durante aos.
Entre tanto, fueron promovidas en Yugoslavia acusaciones absolutamente absurdas contra su mujer y su hijo. Tras lo cual se declar orden de bsqueda internacional contra ellos, y el ir a La Haya habra supuesto para ellos el arresto inmediato. As que se le arrebat a Milosevic el apoyo, que habra sido tan importante para l, de la familia. A las colosales presiones le aadan esta tortura moral. Su muerte estaba programada.
Se realiz una primera consulta mdica internacional, con participacin del miembro de la Academia rusa de ciencias mdicas E. Z. Golujova en diciembre del ao 2003. Ya entonces haba sntomas preocupantes. En otoo del ao pasado el estado de Milosevic comenz a empeorar rpidamente. Un nuevo concilio mdico, en noviembre del 2005, con participacin de la doctora en medicina Margarita Vladimirovna Shumilina, fij la peligrosidad de la situacin. Yo pude conversar con Margarita Vladimirovna a mediados de diciembre pasado, y ella me expres su extrema inquietud sobre la posibilidad de un brusco giro a peor.
El director del Centro de Ciruga Cardiovascular A. N. Bakulev, el acadmico L. A. Bokeri envi una invitacin oficial a Milosevic, para que viniera a ser tratado a Mosc. Eso fue an en octubre. A finales de febrero del presente ao, el tribunal neg al enfermo el viaje a Rusia. El escenario para la tragedia estaba preparado.
Sovietskaya Rossia ya advirti hace tiempo que en La Haya se estaba preparando una represalia fsica contra el expresidente de Yugoslavia. Desgraciadamente, se ha demostrado que estbamos en lo cierto. Conscientemente le hundieron en un estado que el organismo no poda soportar. El ltimo de nuestros conciudadanos rusos con el que se encontr Milosevic, el 28 de febrero, fue el colega de la redaccin de nuestra publicacin y diputado de la Duma Estatal por el PCFR Y. A. Kvitsinski. Entonces, cuando pregunt a Milosevic sobre su salud, el vigilante prohibi hablar de ese tema...
Ha sido un claro asesinato poltico. Los jueces acosaron premeditadamente a Milosevic. Es posible que quisieran que muriera, no de repente, sino que se apagara lentamente. Y no en La Haya, sino en alguno de los pases a donde le habran enviado en reclusin perpetua, por ejemplo, alguno de los fieles aliados de EE.UU., Dinamarca, Noruega o Islandia. Pero, ms probablemente, en los cuarteles secretos de la OTAN se adopt la resolucin de acelerar los acontecimientos.
El asunto es que, har ao y medio, en la cpula dirigente de los EE.UU. hubo conversaciones en las que se coment que era necesario terminar con el Tribunal Internacional para la Antigua Yugoslavia. Los cargos contra Milosevic se deshacan a ojos vista, y, en cambio, el sucio papel de la OTAN en el derramamiento de sangre de los Balcanes se revelaba cada vez ms claramente. Uno de los principales halcones yanquis, el actual representante ante la ONU, Bolton, se descolg con un artculo sobre la necesidad de suprimir el Tribunal. Es precisamente Bolton quien, ahora, solicita con dureza reformas en la ONU, significando recortes de sus poderes y presupuesto. La muerte de Milosevic conviene precisamente a los Bolton de turno: se deshacen de su principal oponente en los Balcanes, y, a la vez, crean un pretexto para la eliminacin del Tribunal. Por innecesario...
Por lo que se refiere a la tcnica de la ejecucin, ya en la misma Holanda empezaron a hablar de la posibilidad de un envenenamiento de Milosevic, del hallazgo en su sangre de algunas sustancias que no deban estar ah. Segn afirmaciones del asistente jurdico de Milosevic, el expresidente de Yugoslavia escribi una carta sobre el riesgo de envenenamiento al Ministro de Exteriores de la Federacin Rusa S. Lavrov, algunos das antes de su muerte.
No hay dudas, sin embargo, de que el anlisis toxicolgico no encontrar ningn rastro de veneno. Ya hace tiempo que se habr escamoteado todo! Y quien se imagina, hoy en da, a alguien vertiendo un frasquito de veneno para su enemigo poltico, como en la Edad Media? La farmacologa ha conseguido notables resultados desde aquel entonces.
As que Carla del Ponte y otros participantes en este asesinato poltico encontrarn algn modo de lavar sus sucias conciencias. Si es que las tienen! En el Tribunal intentarn poner cara de que aqu no ha pasado nada. Ese voraz monstruo (que ya se ha tragado ms de mil millones de dlares del presupuesto de la ONU) se propone prolongar su existencia indefinidamente. Pero eso no se puede permitir.
No olvidamos que en las mazmorras del tribunal se encuentra todava uno de los lderes populares serbios, Vojislav Seselj. A l no se le puede cargar nada, pues durante la mayor parte de los 90 estuvo en la oposicin. Pero ya hace dos aos que le mantienen encarcelado. Su proceso judicial ni siquiera se ha iniciado. Probablemente a Seselj querrn atormentarle con el mismo mtodo refinado que a Milosevic. Pues es conocido como un apasionado patriota de Serbia.
Rusia tambin tiene asuntos pendientes con estos infames depredadores con apariencia humana. Del tipo del sonriente Javier Solana, uno de los lderes de la UE. Este exsecretario general de la OTAN, que dio la orden para los bombardeos de pacficas ciudades en Yugoslavia, no pestaeara para aprobar el bombardeo de ciudades tambin en Rusia.
La decisin de asesinar a Milosevic no se tom en La Haya, sino en algn sitio entre Londres, Washington y Bruselas. En ese mismo tringulo se examinan sin descanso variantes de la liquidacin de Rusia. Nuestros socios de la OTAN son lobos agazapados para el ataque. Los gobernantes de la Federacin Rusa, destructores del ejrcito y la economa, confan en que podrn evitar ese trago. As no lo evitarn... Occidente reconoce y respeta slo la fuerza. Como autnticos depredadores, EE.UU. y sus aliados de la OTAN slo esperan el debilitamiento de Rusia para saltar y agarrarse a la garganta de nuestro pas. La cuestin es slo de tiempo.
Y en lo que respecta a Milosevic, se ha ido invicto. Muri en el combate. Y cayendo, venci! A Luta continua! A Vitoria e certa!

 



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