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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-03-2006

S a la guerra de la resistencia iraqu

Walter Wendelin
Gara


Comenzaron los bombardeos sobre Irak el 19 de marzo hace 3 aos y las movilizaciones contra esta barbaridad de los civilizados demcratas se esfumaron inmediatamente. Llamarlo guerra cuando se trata de una invasin y un crimen de lesa humanidad en toda regla mientras contra toda regla no haba habido siquiera una declaracin de guerra era un error.

Paremos la Guerra: el lema deba aglutinar a gran parte de la ciudadana. Con ello hemos demostrado nuestra incapacidad de ver ms all de la punta de nuestras narices. Una vez comenzado el bombardeo, no haba con qu seguir movilizando a la sociedad.

A pesar de ello algunos aspirantes a protagonistas utilizaron foros sociales como tribunas para vociferar que el movimiento contra la guerra se haba vuelto ms fuerte que nunca. Lo cierto es que la guerra en Irak se ha ido acomodando en la conciencia social para formar parte de nuestra normalidad cotidiana, salvo el 11 de marzo en Madrid. Debido a las bombas de unos y las mentiras de otros hubo un repunte efectivo en forma de votos de la actividad contra la guerra. Dur lo suficiente para arrancar al PP del Gobierno del Reino de Espaa y obligar a Zapatero a deslocalizar a sus soldaditos espaoles, con cabra incluida, de Irak para que realizaran sus tareas huma- nitarias en Afganistn.

Los medios de manipulacin han conseguido insensibilizar a la sociedad con la repeticin diaria de medias verdades y mentiras obviando las causas e involucrando gente del famoseo rosa y aspirantes a ello. El movimiento contra la guerra ha intentado aglutinar las masas de sociedad civil inocente mediante discursos ambiguos ofreciendo actividades legales light idneas para grandes y peque- os para que se sientan en paz con su conciencia. A la vez se han rechazado las posturas ms radicales y comprometidas para poder hablar en nombre de la gran mayora democrtica. Esto ha llevado al movimiento contra la guerra a la complicidad con la insensibilizacin meditica.

Al insistir en la no-existencia de armas de destruccin masiva en Irak como argumento principal para parar la guerra se ha legitimado subliminalmente una guerra en caso de que existan estas armas. Evidentemente el objetivo de cualquier persona con sentido comn es un mundo sin estas armas. Pero resulta de una candidez suprema obviar que fue precisamente la existencia a ambos lados del teln de acero de estas armas lo que impidi una guerra caliente durante la guerra fra. Si Irak hubiera tenido armas de destruccin masiva hubiera evitado su masiva destruccin. Mientras un solo pas tenga este tipo de armamento y estemos muy lejos de saber cmo desarmarlo con qu autoridad moral podemos criticar o condenar a aquellos que soberanamente se procuran una bomba atmica o dos para intentar prevenir una destruccin y masacre como la de Iraq?

EEUU pretendi ganar en tres meses. Desde entonces a diario les devuelven metiditos en bolsas de plstico negras, tres soldados estadounidenses, adems de algn contratista-mercenario. La izquierda ilusa utiliza este dato para demostrar que EEUU est perdiendo la guerra y que la resistencia est ganando. Sin embargo por cada invasor muerto caen 20... 50... 100 iraques, sin contar los que mueren por hambre, enfermedad curable, por el conflicto interno. En Vietnam tuvieron que caer muchos ms para que la sociedad civil estadounidense comenzara a dejar de ser culpable.

Los iraques no han perdido la guerra pero la guerra les ha hecho perder: bienestar, salud, soberana, cientos de miles de vidas, futuro. Mientras tanto aqu nos solidarizamos con Irak moralmente pero nos vamos a casa a ver las noticias sin con- tribuir a que EEUU, Europa y todo el modelo capitalista imperialista pierdan algo ms. Olvidamos que para disfrutar del petrleo barato con el que seguir construyendo y cimentando la Euskal Hiria y mantener el crecimiento econmico vasco de los de Neguri es imprescindible aportar, al menos, una cabra en la guerra de Irak o cualquier otra forma de complicidad con la ocupacin.

Antes de la Guerra del Golfo Irak tampoco era un paraso. La guerra contra Irn (instigada y subvencionado por EEUU) caus mucha muerte, el pueblo kurdo fue bombardeado y gaseado, los derechos humanos versin occidental sistemticamente violados. Sin embargo, Irak disfrutaba de un laicismo considerable en comparacin con los pases del entorno. Un sistema sanitario, educativo y de ayuda social provea un bienestar notable a la gente. Los conflictos religioso-sectarios eran limitados y entre la gente hubo menos violencia que entre los hinchas de ftbol de la civilizada Europa. Un desarrollo econmico y tecnolgico ofreca progreso suficiente para as- pirar a una posicin de poder en el Cercano Oriente. A Irak le faltaba el petrleo de Kuwait y una salida al mar para garantizar su soberana frente a Israel y tener el poder para no dejarse robar por Occidente.

Ya en 1982 Oded Yinon desde el Msinisterio de Asuntos Exteriores sionista planteaba la necesidad de dividir Irak. Bush hijo tena que terminar lo que el padre haba comenzado. Ms importante que el control del petrleo es el objetivo geo- estratgico: el fragmentar la unidad pan-rabe o pan-islamista, despedazar Oriente Prximo en mini-estados sectarios y religiosamente enfrentados, provocar guerras civiles que adems justifican la presencia de los ejrcitos humanitarios occidentales, aunque a la primera se rajen como en Jericco/Palestina hace unos das. Nada tiene que ver este desmembramiento con el derecho de autodeterminacin de los pueblos sino con la estrategia imperialista del divide y vencers aunque nos quieran vender esta moto.

Para impedir la unificacin de la resistencia nacionalista iraqu los invasores prometen privilegios a unos, pactan con otros, corrompen, chantajean, eliminan ciudades enteras, imponen gobiernos tteres y si esto es insuficiente promueven el enfrentamiento religioso y la guerra civil mediante bombas en las mez- quitas y otros muchos crmenes que perpetran los propios invasores o cometen a travs de terceros.

La confusin sectaria desmoviliza ms an al movimiento contra la guerra. Quin est dispuesto a solidarizarse con unos fanticos fundamentalistas religiosos que se masacran entre s? Primero idealizamos a la resistencia iraqu y les exigimos una coherencia, visin estratgica y disposicin de sacrificio que nosotros mismos no tenemos. Luego los criminalizamos y despreciamos porque no responden a nuestras expectativas romnticas y revolucionarias de saln.

Si no sabemos con quin ni cmo solidarizarnos al menos deberamos movilizarnos en casa en contra de todos los cmplices directos e indirectos, desenmascarando nuestros propios h.p., integristas demo-cristianos fanticos, modernos Dr. Mengele del terrorismo financiero-industrial quirrgico pero buenos vecinos. En Irak la resistencia est realizando el trabajo sucio, el ms complicado, la ms dura lucha para que otro Mundo-otra Europa y otra Euskal Herria-sea posible. Reconozcmoslo. Salgamos a la calle este sbado apoyando todas las iniciativas y plataformas locales con el firme propsito de trabajar el resto del ao para que el prximo marzo no tengamos que ser tan autocrticos y podamos responder con una gran manifestacin nacional como resul- tado de la solidaridad diaria de todo el pueblo vasco con la resistencia en Irak.




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