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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2006

Se avecinan guerras por los recursos

Michael T. Klare
TomPaine.com


Es oficial: la era de las guerras por los recursos est prxima. En una importante declaracin pblica, el secretario de Defensa britnico, John Reid, advirti que al combinarse los efectos del cambio climtico global y los mermados recursos naturales se incrementa la posibilidad de conflictos violentos por tierras, agua y energa. El cambio climtico, indic, "har ms escasos los recursos y el agua limpia, y la tierra agrcola en buen estado ser ms escasa". Esto generar que la emergencia por conflictos violentos sea ms probable".

Aunque existen precedentes, la prediccin de un surgimiento de conflictos por los recursos, en boca de Reid, es significativo, debido al alto rango oficial que respalda sus expresiones y a la vehemencia de stas. "La cruda verdad es que la falta de agua y de tierra de sembrado es un factor significativo que contribuye al trgico conflicto que se desarrolla en Darfur", declar. "Debemos tomarlo como seal de alerta".

Es ms fcil que surjan estos conflictos por recursos en pases en desarrollo, indic Reid, pero los pases avanzados y acaudalados no necesariamente se salvarn de los efectos dainos y desestabilizadores del cambio climtico global. En un momento en que sube el nivel del mar, cuando el agua y la energa comienzan a ser ms y ms escasos, cuando las frtiles pero escasas tierras de labor se vuelven desiertos, las guerras mortferas por el acceso a los recursos vitales terminarn siendo un fenmeno global.

El discurso de Reid, pronunciado en la prestigiosa Chatham House, de Londres (equivalente britnico del Consejo de Relaciones Exteriores), es la ms reciente expresin de una tendencia, creciente en crculos estratgicos, que considera a los efectos por desajustes en el ambiente y los recursos (no la orientacin poltica o la ideologa) como la mayor fuente de conflictos armados futuros.

El momento en que crece la poblacin mundial, se disparan las tasas de consumo, desaparecen rpidamente las fuentes de energa y el cambio climtico erradica valiosas tierras de cultivo, fija el escenario para luchas persistentes por el mundo en pos de los recursos vitales. La lucha poltica o religiosa no desaparecer del escenario, pero ser canalizada a la competencia por agua, alimentos y energa.

Antes del discurso de Reid, la expresin ms significativa de esta perspectiva fue el informe preparado en octubre de 2003 por una consultora, con sede en California, para el Departamento de Defensa estadunidense. Con el ttulo de Un escenario de abrupto cambio climtico y sus implicaciones para la seguridad nacional de Estados Unidos, el informe advierte que son amplias las probabilidades de que este fenmeno genere repentinos sucesos ambientales cataclsmicos por encima de un incremento gradual (por tanto manejable) de las temperaturas promedio. Dichos sucesos podran incluir un incremento sustancial del nivel del mar, intensas tormentas y huracanes, y regiones en sequa, con grandes ventarrones de polvo a escala continental. Esto disparara agudas batallas entre los supervivientes de estos efectos por el acceso a comida, agua, tierra habitable y fuentes de energa.

"La violencia y perturbacin originadas por las tensiones que crean los abruptos cambios del clima implican un tipo diferente de amenaza a la seguridad nacional de lo que conocemos hoy", se anota en el informe. "Pueden surgir confrontaciones militares debido a la necesidad imperiosa de recursos naturales tales como energa, alimento o agua, y no tanto por conflictos ideolgicos, religiosos o de honor nacional".

Hasta ahora, este tipo de anlisis no ha captado la atencin de quienes disean las polticas estadunidenses o britnicas. La mayora insiste en que las diferencias ideolgicas y polticas -el choque entre los valores de la tolerancia y la democracia, por un lado, y las formas extremistas del Islam, por el otro- siguen siendo los principales motores de conflicto internacional. Sin embargo, el discurso de Reid sugiere que se gesta un viraje importante en el pensamiento estratgico. Los peligros ambientales pueden dominar pronto la agenda mundial de la seguridad.

Este viraje se debe en parte al creciente peso de las evidencias que sealan el papel humano en la alteracin de los sistemas climticos bsicos del planeta. Estudios recientes muestran una reduccin rpida de las capas de hielo polar, acelerado derretimiento de glaciares en Amrica del Norte, mayor frecuencia de huracanes, entre otros efectos, pero todo prev que ya comenzaron los dramticos cambios del clima, potencialmente dainos. Lo ms importante, concluyen los estudios, es que la conducta humana -sobre todo la utilizacin de combustibles fsiles en fbricas, plantas de energa y automotores- es la causa ms probable de tales cambios. Esta evaluacin puede no haber penetrado an en la Casa Blanca y otros bastiones de un pensamiento "que tiene la cabeza en la arena", pero es claro que cobra fuerza entre los cientficos y analistas del mundo.
Peligro social del cambio climtico

En gran medida, la discusin pblica del cambio climtico tiende a describir sus efectos como un problema ambiental -una amenaza contra el agua segura, la tierra frtil, los bosques templados, ciertas especies-. Por supuesto, el cambio climtico es una gran amenaza para el ambiente; de hecho es la mayor amenaza imaginable. Pero considerar el cambio climtico slo como problema ambiental no hace justicia a la magnitud de los peligros que entraa. Como lo esclarecen el discurso de Reid y el estudio del Pentgono, el mayor peligro no es la degradacin de los ecosistemas per se, sino la desintegracin de sociedades enteras, lo que producira una hambruna descomunal, migraciones masivas y recurrentes conflictos por los recursos.

"Conforme las enfermedades, la hambruna y los desastres relacionados con el clima golpeen, debido al abrupto cambio climtico -anota el informe del Pentgono-, muchas necesidades de los pases excedern la capacidad de lidiar con ellos, es decir, la capacidad de proporcionar requisitos mnimos para la supervivencia humana. Esto "crear un sentido de desesperacin, que muy probablemente conducir a la agresin ofensiva" contra los pases que cuenten con un abasto mayor de recursos vitales. "Imaginen a los pases de Europa oriental que luchan por alimentar a sus poblaciones ante la cada de los suministros de comida, agua y energa: mrenlos vigilar a Rusia, cuya poblacin va en descenso, para tener acceso a granos, minerales y fuentes energticas".

Escenarios semejantes se replicarn por el planeta conforme aquellos que no cuentan con los medios para sobrevivir invadan o migren a lugares de mayor abundancia -lo que producir luchas interminables entre quienes "tienen" y quienes "no tienen" recursos.

Es esta perspectiva, ms que nada, lo que preocupa a John Reid. En particular, expres preocupacin por la inadecuada capacidad de los pases pobres o inestables para lidiar con los efectos del cambio climtico, y por el riesgo resultante de colapsos estatales, guerras civiles y migracin masiva. "Ms de 300 millones de personas en Africa carecen actualmente de agua segura", observ, y "el cambio climtico agravar esta situacin", lo que generar guerras como en Darfur. Aun en el caso de que estos desastres sociales ocurran en los pases en desarrollo, los pases ricos tambin se vern atrapados, sea por participar en operaciones de mantenimiento de la paz o de ayuda humanitaria, por frenar a los migrantes indeseados o por luchar para acceder a fuentes extranjeras de alimento o petrleo.

Cuando uno lee sobre estos escenarios de pesadilla es fcil convocar imgenes de gente hambrienta, desesperada, que se mata con cuchillos, estacas o garrotes -como ocurri en el pasado y como podra ocurrir-. Pero estos escenarios tambin avizoran el uso de armas letales. "En este mundo de estados guerreadores", el informe del Pentgono predice: "es inevitable la proliferacin de armas nucleares". Conforme desaparezca el petrleo y el gas natural, ms pases confiarn en la energa nuclear para responder a sus requerimientos -y esto "acelerar la proliferacin nuclear conforme los pases desarrollen capacidades de reprocesamiento y enriquecimiento de metales para garantizar su seguridad".

Pese a ser especulativos, los informes dejan algo claro: cuando se piense en los efectos del cambio climtico debemos enfatizar sus consecuencias sociales y polticas tanto como sus efectos ambientales. Una sequa, una inundacin o una tormenta pueden matarnos, seguramente lo harn, pero tambin las guerras entre supervivientes de las catstrofes cuando peleen por las sobras de comida, agua y refugio. Como lo indica Reid, no importa qu tan acaudalada sea una sociedad, no escapar a estas formas de conflicto.

Podemos responder a estas predicciones en dos formas: confiando en las fortificaciones y la fuerza militar para contar con cierto grado de ventaja en la lucha global por los recursos, o dando los pasos significativos para reducir el riesgo de un cambio climtico cataclsmico.

Sin duda habr muchos polticos y expertos -especialmente en Estados Unidos- preocupados en impulsar la superioridad de la opcin militar, enfatizando la preponderancia de la fuerza con que cuenta ese pas. Argumentarn que fortificando las fronteras y costas para frenar la entrada de migrantes indeseables y luchando por las fuentes de crudo necesarias, podremos mantener nuestro privilegiado nivel de vida durante ms tiempo que otros pases menos dotados de instrumentos de poder. Tal vez as sea. Pero la penosa guerra en Irak, que no parece concluir, y la fallida respuesta ante el huracn Katrina muestran qu tan ineficientes son estos instrumentos cuando se confrontan con la dura realidad de un mundo que no perdona. Y como nos recuerda el informe del Pentgono, "las batallas constantes por recursos que disminuyen, reducirn los recursos todava ms de lo que se reduzcan por los efectos climticos".

La superioridad militar puede darnos una ilusin de ventaja en las luchas venideras, pero no puede protegernos de los estragos del cambio climtico. Aunque estemos mejor que Hait o Mxico, tambin sufriremos las tormentas, las sequas y las inundaciones. Conforme los socios comerciales se sumerjan en el caos, nuestras importaciones de alimentos, materia prima y energa desaparecern tambin. Es cierto, podemos establecer puestos militares en algunos sitios para garantizar el flujo de materiales crticos, pero el precio siempre ir en aumento en sangre y recursos necesarios para pagar esta empresa y eventualmente nos rebasar y destruir. En ltima instancia, nuestra nica esperanza para un futuro seguro y garantizado yace en una sustancial reduccin de las emisiones de gases de efecto invernadero y en trabajar con el mundo para frenar el ritmo del cambio climtico global.

Traduccin de Ramn Vera Herrera para La Jornada

* Nota de Correspondencia de Prensa: Michael T. Klare, catedrtico en estudios de paz y seguridad internacional, profesor en el Hampshire College, Amherst, Massachusetts. Autor de numerosas obras sobre el tema. En castellano ha sido publicado "Guerra por los recursos. El futuro escenario del conflicto global". Urano-Tendencias, Barcelona 2003.


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