Que conste que lo que
distribuyen está disponible a su vez en los sitios web de las
administraciones y que por tanto la acción que realizan es
perfectamente legal. Eso sí, el distribuirlo en las redes P2P hace a
estos documentos mucho más alcanzables que el tener que buscarlos en
las profundidades de los sitios ofciales. En un mismo sitio, en este
caso el programa P2P de su elección, el internauta tiene a su alcance
todos los datos.
En las declaraciones a Wired, los responsables del sitio se desmarcan de la militancia estilo Michael Moore y su Farenheit 9/11, afirmando que buscan la experiencia del usuario frente a los documentos en su ordenador y sin intermediarios.
En
tiempos en que se quiere criminalizar a las redes P2P tipo Soulseek y a
sus usarios, incluso llegando a querer prohibirlas en Estados Unidos,
ejemplos como este muestran que las redes de intercambio de ficheros
son un mecanismo muy potente para comunicarnos y compartir información
que debemos luchar por mantener.