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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2004

El gnero no debera ser una categora dual

Teresa Flores Bedregal
Creatividad Feminista


Introduccin

Este artculo parte de la premisa que no se puede disociar sexo de gnero, como no se puede separar el cuerpo de la mente, por ello refuta la idea de que lo socialmente construido no tiene ninguna correlacin con lo biolgico y en este contexto busca explicar que por qu es incorrecto plantear que slo existen dos gneros femenino y masculino. Para lo cual hace un anlisis de la categora gnero desde sus orgenes.

El buscar la mxima claridad terica posible, a la luz de los nuevos descubrimientos cientficos, es una necesidad imperativa, si queremos que la categora gnero perdure y siga siendo de utilidad para superar las exclusiones, puesto que ninguna teora basada en premisas dbiles o errneas puede mantenerse en el tiempo. Este trabajo est escrito desde la perspectiva del feminismo de la diferencia y de una visin holstica y ecolgica de las sociedades humanas. Parte de la idea de no se trata de que las mujeres nos "liberemos de la biologa", como han sostenido muchas feministas, sino liberarnos a nosotras, al mundo y a la biologa del paradigma androcntrico.

Orgenes de la categora Gnero

El gnero es una categora dual, que slo incluye hombres y mujeres, para refutar esta dualidad y comprender su origen y limitaciones, nos remitiremos al Diccionario de Sociologa, que dice: Segn Ann Oackley, quien introduce el trmino a la sociologa, el trmino sexo se refiere a la divisin biolgica entre hombre y mujer; gnero a su paralelo que resulta de la desigual divisin social en feminidad y masculinidad (Sex, Gender and Society, 1972). El gnero, entonces llama la atencin sobre los aspectos socialmente construidos de las diferencias entre hombre y mujer.(Marshal, Gordon, 1999)

Cabe aclarar que si bien Ann Oackley lo introdujo a la sociologa, ella lo tom prestado del psicoanalista Robert Stoller quin lo haba incorporado para comprender los problemas de identidad sexual que tenan sus pacientes intersexuales y homosexuales.1 Oackley, no obstante, le cambi el significado psicolgico para darle un carcter sociolgico y con implicaciones muy diferentes. Para Stoller gnero significaba el sexo psicolgico de las personas, mientras que para Oackley partiendo del supuesto que la socializacin/educacin es la que determina la identidad sexual y lo utiliza para referirse a las construcciones, roles y prescripciones sociales existentes en una determinada cultura sobre lo que se considera como masculino y femenino.

El gnero como sexo mental

El libro de Stoller Sexo y Gnero (1968), resultado de sus estudios sobre la identidad sexual y la homosexualidad, utiliza el concepto gnero para referirse a los caracteres sexuales mentales (Stoller 1968: viii). El, como otros psicoanalistas y psiquiatras, necesitaban un nuevo trmino para diferenciar el sexo fsico del sexo psicolgico, porque ellos comprobaban que la identidad sexual de sus pacientes homosexuales y/o transexuales no tena correspondencia con sus genitales y caractersticas fsicas sexuales externas. Stoller, lleg a la conclusin que: Gnero es un trmino que tiene connotaciones psicolgicas y culturales ms que biolgicas; si los trminos adecuados para el sexo son varn y hembra, los correspondientes al gnero son masculino y femenino y estos ltimos pueden ser bastante independientes del sexo biolgico.(Stoller: 187) Es decir que, de acuerdo a esta lnea de pensamiento, el gnero del transexual con caractersticas fsicas masculinas, sera mujer porque se identifica con este sexo No obstante lo biolgico, no solamente incluye las caractersticas anatmicas visibles, sino tambin las psicolgicas o mentales.

Las investigaciones de Stoller si bien realizaron aportes valiosos, estaban limitadas, como el mismo afirma, por el mtodo psicoanaltico freudiano que le daba un carcter especulativo (Stoller 1966: 262) y por los conocimientos biolgicos de su poca. Stoller como psicoanalista, crea que en las relaciones que la madre estableca con sus hijos/as eran el factor determinante en la formacin de la psiquis y de la identidad sexual de sus hijos/as.2 Para l, la homosexualidad era resultante de una relacin disfuncional con la madre. No obstante, en la actualidad, por una parte, ya se ha superado la visin psicoanaltica que tenda a responsabilizar y/o culpabilizar a la madre por los problemas psicolgicos de sus hijo/as y por sus inclinaciones naturales.3 Y, por otra parte, la idea de que la homosexualidad y la transexualidad sean "aberraciones" resultantes de relaciones disfuncionales, puesto que ahora, cada vez ms se va reconociendo que son variabilidades de sexualidad con las que ciertos individuos nacen (Colapinto, 2000) La falla de Stoller, muy comprensible en los aos 60, es que no lleg a reconocer que tanto en las caractersticas fsicas como mentales no solamente existen dos gneros y dos sexos y que lo mental no slo est determinado por la sociedad, sino tambin por la qumica del cuerpo.

El sexo biolgico

En trminos biolgicos el sexo es una forma de reproduccin que consiste en el intercambio de genes que corresponde en un 50 por ciento de la hembra y 50 por ciento del macho.4 Sin embargo, en la naturaleza las cosas no son tan simples y se presentan variabilidades de sexo, entre ello, varias especies que pueden cambiar de sexo dependiendo de las condiciones ambientales o especies en las que los individuos tienen los dos sexos. En los seres humanos tampoco las cosas son simples. En Santo Domingo, por ejemplo, est bien documentado que hay nios que desarrollan los genitales masculinos recin al llegar a la pubertad (Sndrome de deficiencia de la Dehidrotestosterona). Adems, el hecho de que la homosexualidad y la bisexualidad sea comn en muchas especies de animales indica que es una caracterstica biolgica y no socialmente adquirida.

Para comprender la complejidad de la sexualidad humana, hay que mencionar que los especialistas distinguen una serie de variabilidades de sexo tanto a nivel de los cromosomas, de las gnadas, del ambiente hormonal fetal, del aparato reproductivo interno, de la apariencia de los genitales externos, de las hormonas de la pubertad, de las caractersticas anatmicas y de la identidad sexual. A nivel de los cromosomas, por ejemplo, no solamente existen las variables del sexo femenino determinado por los cromosomas XX , o el masculino determinado por los XY, sino tambin que al copiarse los genes se producen una serie de variedades como puede ser XXX (metamujer), XYY (superhombre), XXY (sndrome Klinefelter, considerado hombre), X- (Sndrome Turner, considerado mujer), mientras que los fetos que solamente tienen el cromosoma Y- (son inviables y mueren en el tero) y finalmente XX-XY (mosaico que puede tener las caractersticas de ambos sexos) que se los suele considerar hermafroditas.

Estas variantes son ms comunes de lo que imaginamos, ya que por ejemplo el sndrome de Klinefelter se presenta en uno entre mil infantes, y el hermafroditismo , segn estimaciones, se presenta en un individuo de cada dos mil. (Colapinto 2000: 31) Por lo tanto, estas diferencias deberan dejar de ser vistas como "anormalidades" para ser consideradas como variabilidades naturales y ser socialmente aceptadas.

Adems, hace ya ms de tres dcadas que ha sido demostrado que las hormonas prenatales juegan un rol fundamental, no slo en el desarrollo de las caractersticas sexuales fsicas y en la aparicin de los genitales, sino tambin en el sexo mental. Por ejemplo, en ausencia de hormonas andrgenas el feto masculino (XY) no llegar a desarrollar las caractersticas masculinas y presentar un aspecto femenino al nacer, porque el plan biolgico bsico es mujer y no hombre. Enke Ehrhardt estudi diez nias que estuvieron expuestas a altas dosis de testosterona durante el embarazo debido a la progestina utilizada para prevenir los abortos espontneos. Nueve de estas nias nacieron con genitales masculinizados y desde la infancia mostraron comportamientos e inclinaciones masculinas "marimachos". (Colapinto: 55) El rol crucial de las hormonas en el desarrollo de la sexualidad, particularmente en la pubertad ha sido ampliamente estudiado y actualmente muchas personas se someten a tratamientos hormonales sea para femenizar sus caractersticas fsicas o masculinizarlas y recientes estudios indican que las hormonas no slo cambian el aspecto fsico, sino tambin el comportamiento.

Por otra parte, Hines afirma que como las hormonas influencian el desarrollo del cerebro, "La mayor parte del cerebro de los mamferos es similar en los machos y en las hembras, pero hay regiones que defieren por sexo. Estos estn localizadas primariamente en las partes ms primitivas del cerebro, como en el hipotlamo y la amgdala. Las regiones del cerebro que difieren en hembras y machos tambin tienen receptores que permiten a las clulas responder a los andrgenos". (Hines, 2000) Existen tambin estudios que han mostrado diferencias en el cerebro no slo de la mujeres y los hombres, sino tambin de los gays y de los transexuales (Zhou, et. alt., 1997). Esto muestra que el substrato biolgico del comportamiento sexual es mucho ms complejo de lo que se suele pensar y que va ms all de la divisin binaria entre hombre y mujer. Significa que existe un continuo de diferencias entre lo que se considera mujer y hombre, o tal vez entre supermujer (XXX) y superhombre (XYY). Es as que cuando nos referimos al sexo y al gnero deberan tomarse en cuenta estos factores y, en consecuencia, debera ponerse en cuestin la arraigada creencia de que biolgicamente slo existen dos sexos y dos gneros.

El dualismo del gnero

En este sentido, la teora Queer propuesta por los homosexuales, transexuales y los intersexuales (hermafroditas o con genitales ambiguos) tiene razn al negar que solamente existen dos sexos y afirmar que este razonamiento forma parte del pensamiento binario o dualista, muy cuestionado hoy en da. Concordando con la teora Queer que en la naturaleza no existen categoras binarias, slo en la mente humana, y que tampoco es correcto ver al sexo en trminos dualistas, como hemos tratado de demostrar en la argumentacin anterior, esto no significa que el sexo masculino y femenino no sean los ms comunes y que las categoras binarias deban desaparecer.5 Las categoras binarias son un principio organizador del pensamiento particularmente til para el aprendizaje. El problema radica que en la lgica occidental stas son utilizadas predominantemente como opuestos excluyentes. Por ejemplo, si no se es hombre, se es mujer, sin concebir otras posibilidades. No obstante, cuando se entiende las categoras binarias como opuestos complementarios incluyentes, esta oposicin no niega uno u otro, sino que incluye otras posibilidades. La sabidura hermtica nos dice que las cosas slo varan en grado, es decir que en todo se presenta un continuo de gradaciones. Como en la gama de colores que va del blanco al negro. Sin embargo, como la categora del continuo es menos til para procesos mentales simples, no se pueden desechar las categoras binarias, sino ms bien comprenderlas como opuestos complementarios incluyentes.

En suma el gnero, entendido como sexo mental, sirve para distinguir la identidad sexual que cada persona asume y lo que actualmente se llama opcin o preferencia sexual, que no es simplemente una opcin, sino que forma parte de las caractersticas con las que algunos individuos vienen al mundo. Las dolorosas experiencias de los transexuales que persisten en cambiar de sexo, demuestran que no optan libre y espontneamente por ello, sino que tienen fuertes inclinaciones naturales para hacerlo. Uno de los grandes problemas de los estudios en homosexualidad y transexualidad es que, al no salir de estas categoras binarias excluyentes, consideraban a sus pacientes como "anormales" y realizaban intervenciones quirrgicas, terapias hormonales y tratamientos psicolgicos para convertirlos en "normales". Como reaccin a esto, los intersexuales de los Estados Unidos realizaron protestas en los aos noventa en contra de estas intervenciones quirrgicas realizadas en la infancia porque frecuentemente se trataba de mutilaciones de sus genitales. El reverso de esto, es el caso de los transexuales que llegada cierta edad y al no identificarse con el sexo asignado desde la infancia, por propia y espontnea voluntad solicitan intervenciones quirrgicas para cambiar sus genitales. En consecuencia, es menester reconocer que el gnero debera incluir no slo a los heterosexuales (hombres y mujeres) sino tambin , homosexuales (gays y lesbianas), transexuales o intersexuales y asexuales --porque tambin existen gente que no tiene ninguna inclinacin sexual. Si negamos esta acepcin original de gnero habra que inventar otro trmino, pues tratndose de sexualidad estas variabilidades no se pueden dejar de reconocer.

El gnero asignado

Basada en las afirmaciones de Stoller, Oackley cambia la lgica y lnea de razonamiento psicolgico para utilizar el concepto gnero como los roles y prescripciones asociadas, que las diferentes sociedades y culturas atribuyen a las mujeres y los hombres. Por ello, afirma que el sexo es independiente del gnero y que son la sociedad y la cultura las que lo determinan a travs de la educacin.6

Oackley afirma "A un nio recin nacido no slo se le clasifica inmediatamente segn su sexo, sino que tambin se le asigna un gnero desde entonces son las actitudes de los mayores hacia el beb las que van formando su identidad de gnero", y son "hechos que marcan el comienzo de una proceso de aprendizaje del gnero que resulta de capital importancia para el nio." Por ello se dedica a analizar "las formas concretas en las que se aprende el gnero, es decir, los mecanismos sociales y las respuestas personales implicadas en dicho aprendizaje. Examina la manera en que evolucionan la masculinidad y la femineidad de la personalidad, la conducta, las actitudes y los papeles sociales a causa de la experiencia culturalmente determinada del aprendizaje del gnero." (Oakley, 1972: 205). Desde entonces se ha sostenido que el gnero es simplemente aprendido y esto se lo ha repetido como una letana en los estudios y polticas de gnero. Oakley afirma: "el nio percibe perspicazmente que el gnero viene definido por la sociedad y no por la biologa" (Oackley: 189). Y justifica cientficamente que el gnero es aprendido basndose en las investigaciones de la Universidad John Hopkins de los Estados Unidos, llevadas a cabo por el Dr. Money y sus ayudantes John y Joan Hampson, de acuerdo a los que supuestamente se poda reasignar el gnero sin ningn problema.

Los estudios del Dr. Money que supuestamente confirmaban la reasignacin exitosa de gnero, han demostrado ser uno de los mayores fraudes de la medicina del siglo pasado. El ms famoso paciente del Dr. Money, David Reimer , quien, al perder su pene a los 8 meses, fue castrado para que sus genitales se asemejen a los femeninos, se le reasign el gnero y fue criado como mujer bajo las pautas del Dr. Money. Este jven no dej de mostrar fuertes comportamientos masculinos y, despus de largos sufrimientos y tortuosos tratamientos para hacer que su personalidad corresponda a la del gnero reasignado, entre ello hormonas para femenizar sus caractersticas fsicas, se revel en su adolescencia para reconvertirse en hombre y actualmente se encuentra felizmente casado con una mujer. Los detalles de este caso y otros han sido ampliamente documentados en el libro: "As Nature Made him" (Colapinto, 2000) Los estudios del Dr. Money fueron frecuentemente utilizados para demostrar que el gnero es una construccin social y que la educacin es ms importante que la biologa. La falacia de la fcil reasignacin de gnero fue ampliamente repetida en textos feministas. Una de las ms famosas crticas feministas de las teoras biolgicas sobre el sexo, Anne Fausto Sterling afirma: "El (Money) encontr que resignar el sexo era fcil, cuando ste produca en los primeros tres aos de vida, pero luego los cambios seran psicolgicamente difciles, si es que no imposibles." Ms an, agrega: "La nocin de Money de la fijacin psicolgica irrevocable (del gnero), puede haber sido establecida de forma demasiado rgida. Los humanos, especialmente los nios, estn llenos de sorpresas. Y lo mismo puede suceder con el desarrollo de la identidad de gnero" (Fausto-Sterling 1992: 86, 87).

Conclusin

La idea de que la educacin es ms importante que nuestras caractersticas biolgicas ha plagado los estudios de gnero. No obstante, si el gnero fuera solamente aprendido, bastara con la enseanza en un determinado gnero y no habra homosexuales o transexuales. Ms an, a travs de la educacin podramos llegar a conformar un gnero neutro o intermedio que no sea masculino o femenino, sino andrgino (mitad hombre y mitad mujer), como lo propuso Simone de Beauvoir hace ya ms de 50 aos. Sin embargo, las evidencias cientficas demuestran que esto no es posible. Actualmente existen muchos estudios y testimonios de intersexuales que corroboran que la educacin no determina la identidad sexual

El movimiento de liberacin de los/as homosexuales y transexuales ha demostrado que por ms que se los o las eduque con todas las normas del sexo atribuido, se rebelarn y no se comportarn de acuerdo a ste. La homosexualidad ha existido en todo tiempo y lugar, a pesar de que se ha tratado de reprimirla, jams se la pudo eliminar puesto que es una variable natural de sexualidad, por lo que tambin se presenta en muchas especies animales y es comn entre los primates.

En conclusin, el dualismo del gnero debera superarse e incluir las otras variabilidades, puesto que al considerar el sexo y al gnero en trminos binarios, estamos implcitamente negando los derechos humanos de una buena porcin de la humanidad que no se ajuste al canon heterosexual femenino y masculino. Significa, en otras palabras, perpetuar las exclusiones, las discriminaciones y que no se reconozcan los derechos de homosexuales y transexuales, como su derecho a casarse, tener familia, a heredar los bienes de su pareja, etc. Por ello, es necesario que el movimiento feminista, vaya ms all de la dualidad de la categora gnero.-

Referencias

Colapinto, John. 2000 As Nature Made Him. The boy who was raised as a girl. New York: HarperCollins Publishers. Fausto-Sterling, Anne. 1992 Myths of Gender. New York: BasicBooks, HarperCollins Publishers. (Second Revised Edition) Hines, Melissa. Hormones and Sexual Destiny. BBC website. Heatlh. Hendricks, Melissa. Into the Hands of Babes. Johns Hopkins Magazine. September, 2000. Marshal, Gordon, 1999. A Dictionary of Sociology. Oxford. Oackley, Ann. 1977. La mujer discriminada Biologa y Sociedad. Madrid: Editorial Debate. (Traduccin de Sex, Gender and Society, 1972) Stoller, Robert.1968. Sex and Gender. New York :Science House. Zhou, J. -N, Hofman, L.J. Goren, Swaab, D.F. (1997) A Sex Difference in the Human Brain and its Relation to Transsexuality. IJT 1,1. <www. symposion.com/ ijt/ijtc0106.htm>

Teresa Flores Bedregal, 2003 / [email protected]



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