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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-03-2006

Participacin de la Comisin Sexta del EZLN en el Encuentro de Intelectuales. Guadalajara, Jalisco, Marzo 21 del 2006
Otra teora?

Subcomandante Marcos
La otra campaa


Hace ya tiempo, la madrugada tapata encontr a Elas Contreras, comisin de investigacin del EZLN, sentado en una de las bancas del parque que est frente a la catedral que impone su doble poder, el simblico y el real, a la ciudad de Guadalajara. Elas Contreras haba llegado a esta ciudad para encontrarse con el Ruso en su puesto de tortas salvadas y, despus, con el chino Feng Chu en los baos pblicos de la Mutualista, cuando estaba metido en lo de resolver aquel desconocido caso del Mal y el Malo.
Para quien no lo sepa, Elas Contreras era un compaero base de apoyo del EZLN, veterano de guerra, que apoyaba a la Comandancia General del EZLN en labores de lo que ustedes llaman de detective y nosotros llamamos de comisin de investigacin.

Pero, antes de las desconcertantes tortas del Ruso y de la parquedad del Chino , Elas Contreras haba estado sentado en uno de los parques del centro de esta ciudad de Guadalajara, garabateando en su libreta dibujos, frases sueltas, prrafos completos y lneas imprecisas, mientras esperaba que el sol manchara la pared oriente de la catedral.
Yo no saba de la existencia de esa especie de bitcora de vuelo o diario de campaa en el que, paradjicamente, Elas Contreras no escribi nada que se refiriera directamente al caso aquel en el que el amor, ese otro amor, le lleg como llega de por s el amor, es decir, por donde menos lo espera uno; en su caso, acompaado del desconcierto y el miedo que suelen acompaar el encuentro con lo otro. El amor que se le fue por donde uno teme siempre que se vaya: por la irremediable ruta de la muerte. Porque, tal vez alguien lo recuerde, La Magdalena cay peleando de nuestro lado, el zapatista, contra el Mal y el Malo. Y era nuestra compaera por partida doble: porque eligi ser mujer y porque escogi serlo con nosotros. Pero es otra historia que tal vez encontremos en otra parte.
Elas Contreras nunca dijo que se hubiera enamorado de La Magdalena, el o la travesti que le salv la vida en las calles de la Ciudad de Mxico y que lo acompa en la persecucin del tal Morales. Nunca lo expres abiertamente, es cierto; pero uno que aprende a escuchar palabras, silencios, gestos y maneras, sabe tambin encontrar secretos de los que ni siquiera se sospecha su existencia. Y Elas Contreras, comisin de investigacin del EZLN, hablaba de La Magdalena callndola, como si las palabras fueran a lastimarla. Creo, es algo que se me ocurre ahora, que Elas Contreras no era correspondido en los mismos sentimientos que abrigaba por La Magdalena, y que eso, de alguna forma, le alivi del desbarajuste que esa emocin le provocaba.
Pero del oculto amor del ahora finado Elas Contreras por La Magdalena y de lo que en l haba en su libreta de apuntes, tal vez les cuente en otra ocasin. O tal vez no les cuente nunca, porque hay personas que no slo dejan, como peso, el manifiesto de su muerte; tambin nos dejan los secretos de su vida.
Ahora quiero contarles de algunas partes del cuaderno que cargaba Elas Contreras. No pocas veces la madrugada nos encontr parados frente al fogn de su cocina y, cuando los silencios de uno y otro se alargaban lo suficiente, Elas sacaba de su morraleta la ajada libreta y me la pasaba sin mirarme o decirme algo siquiera.
Yo me asomaba a ella como un intruso torpe. Bastaba darle una mirada rpida para darse cuenta que slo el autor podra descifrar lo que ah estaba escrito o dibujado. Como si se tratara de un rompecabezas cuya figura total ignoran todos, menos quien dise las piezas.
A veces lea yo en voz alta alguna frase y l, Elas Contreras, empezaba a armar las piezas. Como hablando para s mismo, rehaca una ancdota o un argumento.
Estaba, por ejemplo, esa sencilla y concisa tica del guerrero que, en trazos casi ilegibles, debe haber copiado Elas Contreras de algn lado:
1.- El guerrero debe ponerse siempre al servicio de una causa noble.
2.- El guerrero debe estar siempre dispuesto a aprender y hacerlo.
3.- El guerrero debe respetar a sus ancestros y cuidar su memoria.
4.- El guerrero debe existir para el bien de la humanidad, para eso vive, para eso muere.
5.- El guerrero debe cultivar las ciencias y las artes y, con ellas, ser tambin el guardin de su pueblo.
6.- El guerrero debe dedicarse por igual a las cosas grandes y a las pequeas.
7.- El guerrero debe ver hacia delante, imaginar el todo ya completo y terminado.
No una madrugada, sino una tarde, viendo como el sol saltaba de una nube a otra hasta esconderse tras la montaa, con su cuaderno en mis manos, le le a Elas Contreras las siguientes frases, escritas por l mismo,:
La resistencia es detener el destino que impone el de arriba, justo el tiempo preciso para hacer la fuerza necesaria y destruir entonces esa desgracia y a quien nos la procura.
Al escucharla, Elas Contreras dijo Guadalajara, cuando el Ruso y el Chino . Y acto seguido me cont que escribi ese su pensamiento en la madrugada de espera en el centro de la llamada Perla de Occidente.
Despus segua otra frase. La le en voz alta:
A los cabezas grandes que se venden al dinero les falta la inteligencia, como les faltan el coraje, la vergenza y el buen modo. Como dicen los ciudadanos: son mediocres, cobardes, imbciles y maleducados .
All arriba, me dijo Elas Contreras mirando hacia abajo con rencor, no slo se inventan una religin donde vale el que tiene y no el que es. Tambin hacen unos como sus sacerdotes que escriben y predican la doctrina del poderoso entre los de arriba y entre los de abajo. Pero son como sacerdotes pero tambin como policas y vigiladores de que nos portemos bien, que sea que nos aceptemos la explotacin y estemos como mansitos, con la cabeza diciendo s o no segn la orden. Que sea que el poderoso te chinga tambin con el pensamiento. Y esos sacerdotes del pensamiento de los de arriba son los cabezas grandes que se venden al dinero.
- Los intelectuales de arriba? -, pregunt.
- sos -, dijo Elas Contreras, comisin de investigacin del EZLN, y, sentado en un tronco, viendo hacia occidente, repiti para m el argumento que construy aqu en Guadalajara, cuando le segua la pista al Mal y al Malo, en esa todava inconclusa tarea de nosotros, los llamados neozapatistas.
De ese argumento, que Elas Contreras me expuso en tzeltal y que, por lo tanto, tiene palabras para las que no hay equivalentes en los diccionarios de los idiomas dominantes y dominadores, saqu los siguientes apuntes:
LOS INTELECTUALES DE ARRIBA.
Si las policas y los ejrcitos son los comisarios del buen comportamiento del ciudadano frente al despojo, la explotacin y el racismo, quin cuida del buen comportamiento en la reflexin intelectual, en el anlisis terico?
Si el sistema jurdico que viste de racional y humana la violenta imposicin del capital tiene jueces, vigilantes, policas y crceles, cules son sus equivalentes en la cultura en Mxico, en la investigacin y la academia, en la produccin terica, el anlisis y el debate de ideas?
Respuesta: los intelectuales que arriba dicen qu es ciencia y qu no lo es, qu es serio y qu no lo es, qu es debate y qu no lo es, qu es verdadero y qu es falso, en suma: qu es inteligente y qu no lo es.
El capitalismo no slo recluta a sus intelectuales en la academia y en la cultura, tambin fabrica sus cajas de resonancia y les asigna sus territorios. Pero lo comn a ellos y ellas est en su fundamento: simular humanismo donde slo hay sed de ganancias, presentar al capital como sntesis del devenir histrico, y ofrecer la comodidad de la complicidad por la va de las becas, el pago de publicidad y la interlocucin privilegiada. No hay una diferencia apreciable entre un libro de superacin personal y las revistas Letras Libres, Nexos, Quin? y TV y Novelas. Ni en la redaccin, ni en el precio ni en el lugar que ocupan en los Sanborns de Carlos Slim Hel, si acaso en que se venden y leen ms las dos ltimas. En el contenido? Todas ofrecen el espejo imposible a los que arriba son los que son.
LOS INTELECTUALES DE EN MEDIO.
Igual que en el imposible centro de la imposible geometra del Poder, en las frgiles torres de cristal de la neutralidad y la objetividad estn los intelectuales que navegan dirigiendo discretas o descaradas coqueteras al sistema, sin importar el color de quien detente el poder poltico.
Mirando hacia arriba, estos intelectuales responden a la pregunta explcita o implcita con la que arranca su quehacer: Desde dnde?. Y en esta pregunta se anudan las otras preguntas: Por qu?, Con quin?, Contra quin?
Desde la antesala del Poder, haciendo mritos en la corte del mandarn de moda sexenal, estos intelectuales no estn en medio, sino en trnsito hacia arriba. Se ponen a disposicin, con la herramienta del anlisis y el debate tericos, en las banquetas del poder poltico y econmico de Mxico, con un letrero que reza: Se hacen discursos. Se justifican programas gubernamentales. Se asesoran empresarios. Se hacen publicaciones al gusto. Se amenizan fiestas, reuniones de accionistas y gabinetes.
Junto a estos intelectuales estn los que, lenta o rpidamente, declinaron sus principios, claudicaron y buscan desesperadamente una coartada que los salve frente al espejo. Son los intelectuales prudentes, maduros y sensatos que han depuesto las armas de la crtica con las caricias de quienes visten de izquierda su quehacer de derecha.
Pero no deja de ser desconcertante la posicin deshonesta de estos intelectuales afectos al sistema. La pobre coartada del cambio pausado, racional y responsable, no alcanza a santificar la cueva de ladrones que es la autodenominada izquierda electoral. Se visten con la frgil fugacidad de los medios de comunicacin, y con ella disfrazan no slo sus inconsecuencias, tambin su renuncia a todo ejercicio de anlisis crtico de la clase poltica. Acosados por los fantasmas que sus prudencias crearon, ratifican un profundo desprecio por la inteligencia.
Y los hay quienes se dicen de izquierda radical y hasta zapatistas (seguramente del mismo modo en que Guajardo se dijo zapatista). Desde la comodidad de la academia se erigen en los nuevos jueces, los neo comisarios de las buenas maneras en el debate sobre lo que realmente significa el irresistible ascenso de AMLO en la modernidad democrtica, es decir, en las encuestas.
Son quienes dicen que toda crtica a la clase poltica es promover el abstencionismo y, con una lgica tomista, que con eso se favorece a la derecha. Los que seleccionan y editan la realidad nacional para presentar lo impresentable. Los que guardan silencio ante el trato que el presidente municipal de Tulancingo, Hidalgo, de filiacin perredista, otorga a indgenas y personas de la tercera edad; ante el brinco frentico del PAN y del PRI a los brazos abiertos del PRD en cualquier punto de la geografa nacional; ante el nepotismo de los cabildos perredistas en Tabasco; ante la venta de su franquicia al cacique en turno de cualquier estado; ante la aprobacin de leyes de destruccin neoliberal por las bancadas del sol azteca; ante la sospechosa similitud de nombres y apellidos de las listas de candidaturas perredistas con las de antao del PRI y el PAN.
Son los mismos que quieren que nos traguemos la piedra de molino de que hay que sostener el proyecto macroeconmico, al mismo tiempo que se cambia la macropoltica.
Son los mismos que venden la ilustrada resignacin a domicilio: el cada vez menos malo es la nica opcin cmoda.
Son los mismos que dicen sin empacho que el gobierno protege la Otra Campaa para que ataque a Lpez Obrador, mientras las diversas policas fotografan, vigilan y hostigan a [email protected] integrantes de la Karavana, a las coordinadoras estatales, regionales y locales. Los mismos que sienten un profundo desprecio por sus lectores y que, sin vergenza alguna, un da les dicen que Rosario Robles es una herona y al otro si te vi ni me acuerdo.
Son los mismos que descalificaron a los jvenes estudiantes del CGH, que en 1999-2000 lograron con su movimiento, contra todo, mantener a la UNAM como universidad pblica y gratuita; los mismos que aplaudieron en silencio la represin a los jvenes altermundistas en esa vergenza del calendario de Jalisco que es el 28 de de mayo de 2004.
Son los mismos que suspiran con deleite por los segundos pisos, el tren bala, el proyecto transstmico, las co-inversiones en PEMEX y la industria elctrica, la entrada de Mxico al circuito de bisbol de ligas mayores, los conciertos en el Zcalo de la Ciudad de Mxico, el privilegio de la interlocucin con las autoridades.
Ah! Por fin una escenografa de nivel, o sea de segundo piso, para no ver o fingir no ver a [email protected] de abajo, [email protected] [email protected], [email protected] [email protected], [email protected] [email protected], [email protected] pelos parados, [email protected] [email protected], [email protected] [email protected], [email protected] [email protected], [email protected] de abajo.
A quin le importa que sean los mismos en la poltica de arriba y que sea el mismo programa macroeconmico de antes? Quin se fija en esas minucias? Quin se preocupa porque ese programa represente la continuacin y profundizacin de la destruccin de la Nacin mexicana?
Son los mismos que ofertan la calamidad de no conformarse con lo que hay, mano, tampoco hay que ponerse muy exigentes, mano, porque si Madrazo o si Caldern, si el PRI o el PAN, a ver, qu dirn las naciones extranjeras? Lo de los grandes inversionistas, mano, bueno pues sos ya entendieron, ahora falta que entiendan, o sea que obedezcan, los de abajo. Pero ya est amarrado todo, mano, es la nuestra, mano. Ahora s se nos hizo. Una asesora, viajes, comidas, codearse con los meros meros.
Son lo que cargan sus agujereadas cubetas de agua para enfrentar la promesa escrita en Guanajuato: an hay muchas alhndigas por incendiar. Son los de la piel frgil que se resquebraja ante el primer sealamiento crtico y se desgaitan repartiendo etiquetas de intolerantes, estalinistas, ultras, trasnochados, inmaduros.
Los intelectuales de en medio Donde la Otra dice despierten, estos intelectuales dicen, suplican, ruegan, imploran: sigan dormidos.
[email protected] [email protected] INTELECTUALES.
Desde abajo y desde la izquierda, un movimiento que se construye a s mismo, la Otra, construye tambin nuevas realidades. Los neozapatistas pensamos que estas nuevas realidades que ya surgen, y que irn apareciendo ms adelante, necesitan otra reflexin terica, otro debate de ideas.
Esto requiere de [email protected] [email protected] intelectuales, primero, la humildad de reconocer que se est frente a algo nuevo; y, segundo, integrarse, hacer suya la Otra, en ella conocerse y conocer al indgena, al obrero, al campesino, al joven, a la mujer, al nio, al anciano, al maestro, al estudiante, al empleado, al homosexual, lesbiana y transgnero, a la trabajadora y trabajador sexual, al ambulante, al pequeo comerciante, al cristiano de base, al trabajador de la calle, al otro, a la otra.
Nosotros pensamos que deberan participar directamente en las reuniones de adherentes en sus estados y, adems, escuchar todo lo que dicen [email protected] [email protected] adherentes en todo el pas. Gracias a los medios alternativos, los otros medios, es posible seguir de cerca esta hermosa leccin de historia nacional contempornea. En su medio y con su modo, [email protected] [email protected] intelectuales seguramente producirn anlisis y debates tericos que asombrarn al mundo.
Como zapatistas pensamos que la Otra campaa puede decir con orgullo que se merece a [email protected] mejores intelectuales de este pas que forman parte de ella; ahora que ellas y ellos, con su quehacer propio, digan si se merecen a la Otra Campaa.
LA PALABRA QUE FALTA.
En el viejo y ajado cuaderno de apuntes de Elas Contreras, comisin de investigacin del EZLN, hay una hoja suelta, cuidadosamente doblada, donde se lee:
Hay piedras que an callan. Cuando hablen los secretos que guardan, ya nada ser igual, pero, es seguro, ser mejor para todos. Valdr el ser y no el tener. Otra mano levantar la bandera y el mundo oler, se oir, sabr y se sentir como lo que debe ser: la digna casa de quienes lo trabajan.
OTRA VELA PARA SOMBRA.
Madrugada. Arriba la luna sigue en su deslavado desnudarse de la luz azul que la viste. La oscuridad le perdona la cicatrices y le ofrece, generosa, otro velo para su impudicia. Abajo la sombra se acurruca en el ltimo rincn de su desvelo.
Eso que se levanta, es un viento o un puente buscando lejos la otra orilla para acabar de tenderse?
Un suspiro, tal vez.
Y otra vez la duermevela y sus ilusiones: una serpentina suspirada y liada en un cuello ausente, el ansia levantndose y hundindose en el bajo vientre, el leve respirar de la sombra en el odo de la noche, el deseo vistiendo la morena luz de la penumbra, un beso largo y hmedo en los otros labios, la mano escribiendo una carta que nunca llegar a su destino:
Dara lo que fuera por enredarme entre sus piernas, por confundir nuestras humedades, por desgastarme en la luna hendida de sus caderas. Dara lo que fuera, menos dejar de hacer lo que es mi deber hacer.
Amanece.
El sol empieza a ayudar a las casas y edificios en su lnguido inclinarse a occidente.
El otro Jalisco afila la palabra y afina el odo.
Afuera preguntan:
Listo?.
Adentro la sombra dobla con cuidado el ansia, la pone en el bolsillo izquierdo de la camisa, cerca del corazn, y responde:
Siempre.
Desde la Otra Guadalajara. Subcomandante Insurgente Marcos. Mxico, Marzo del 2006.
del.icio.us -->| La otra campaa, Jalisco | Permalink

El texto original puede consultarse en ingls:
Participation of the EZLNs Sixth Commission at the Meeting of Intellectuals. Guadalajara, Jalisco (Mexico), 21 March, 2006: ANOTHER THEORY?
Subcomandante Marcos. Translated from Spanish into English for Axis of Logic by Manuel Talens and revised by Mary Rizzo (Tlaxcala*)
http://www.axisoflogic.com/artman/publish/article_21655.shtml


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