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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-03-2006

Latinoamrica se desencadena
Perder EEUU su influencia sobre pases que han pagado sus prstamos al FMI?

Mark Engler
Rebelin


Durante dcadas el fondo Monetario Internacional (FMI) sirvi como uno de los pilares fundamentales del "Consenso de Washington". Dominado por la Casa Blanca, el Fondo permiti que sucesivas administraciones controlaran la poltica econmica de los pases ms pobres del hemisferio y ms all. Esas naciones que queran resistirse al plan norteamericano de globalizacin corporativa corran el riesgo de perder el acceso a los prstamos internacionales. El bestial FMI no slo manejaba sus propios fondos, sino tambin funcionaba como el guardin del dinero de otros acreedores, como los bancos regionales de desarrollo. Este poder hizo que la institucin fuera tan odiada en todo el Sur global como admirada dentro de la Circunvalacin.

Luego, no es tan sorprendente que una Latinoamrica cada vez ms progresista est comenzando a decirle adis.

En los ltimos meses los principales pases de la regin han decidido pagar de manera adelantada sus deudas al FMI y librarse de la supervisin directa de esa institucin. Anuncios en diciembre por parte de Argentina y Brasil, los cuales estn pagando $9,8 mil millones y $15,5 mil millones, respectivamente, inauguraron la tendencia en la regin. Adicionalmente, Bolivia fue liberada de sus obligaciones con el FMI por el acuerdo tomado el ao pasado por el G8 de condonar la deuda. El recin elegido presidente del pas, Evo Morales, ha indicado que puede que deje expirar a fin de mes su acuerdo actual con el FMI.

La motivacin para eliminar los vnculos ha sido explcitamente poltica. El electorado latinoamericano est cansado de polticas como la privatizacin y la reduccin del gasto social; estas polticas, caractersticas del "neoliberalismo" del FMI, han golpeado ms duramente a las mayoras pobres de los pases.

Otra cosa sera si las recetas del Fondo hubieran creado economas que sirvieran a los pueblos. Pero en un pas tras otro los mandatos econmicos neoliberales han producido, en el mejor de los casos, un crecimiento opaco, y a menudo ha sido una catstrofe. Argentina fue en un tiempo la vitrina de la economa al estilo del FMI; es decir, hasta que la economa se derrumb en 2001. A medida que los electores en toda la regin exigieron cambios y colocaron a gobiernos de centro izquierda en el poder, lderes como el presidente argentino Nstor Kirchner proclaman que deshacerse de las cadenas de la deuda del FMI constituye una victoria que deba haberse realizado hace tiempo -un paso hacia la "soberana poltica y la independencia econmica".

Es interesante observar que, en el debate poltico interno de Argentina y Brasil, la izquierda ha criticado la decisin de pagar. Activistas del movimiento social argumentan que las deudas, algunas de la cuales se han acumulado durante los gobiernos militares, son injustas y deben ser rechazadas. En Argentina, los crticos mantienen que el FMI deba pagar por una crisis de la cual es responsable en gran medida. En su lugar, miles de millones de dlares que podan haber sido usados en programas sociales necesarios estn regresando a los cofres del Fondo.

Puede que los activistas tengan un argumento slido. Pero ahora que los acuerdos se estn realizando, es hora de evaluar su impacto. Llevar la independencia del FMI a un camino econmico verdaderamente independiente?

A primera vista, el distanciarse del FMI dar espacio a los pases pobres y de ingreso medio para planear un curso ms autnomo. Sin embargo, existen factores de complicacin. Las deudas restantes con instituciones como el Banco de Desarrollo Interamericano y el Banco Mundial pueden ser usadas para presionar a los gobiernos para que impongan polticas neoliberales. En Brasil, donde el gobierno ostensiblemente progresista de Lula da Silva se ha adherido principalmente a las recetas econmicas ortodoxas de la globalizacin corporativa, puede que falte la voluntad poltica para el cambio. Finalmente, el FMI podr continuar dando sus recomendaciones a otros acreedores.

Sin embargo, el poder de tales consejos ya no es el mismo. El FMI ha perdido mucho poder en aos recientes, debido en gran medida a Argentina. Desde que ascendi al poder tras la crisis econmica del pas, Kirchner se ha mantenido firme en las negociaciones con el FMI y los acreedores privados. La estrategia funcion y permiti al gobierno negociar una reestructuracin muy favorable de su deuda. La posicin de Argentina ante el FMI fue el equivalente de que el dbil noqueara al abusador de la escuela. El aura de invencibilidad que tena el FMI se disip; la institucin probablemente nunca inspire otra vez el mismo respeto. Es ms, a medida que se hacen ms evidentes los fracasos del neoliberalismo, los acreedores como el Banco Mundial han sido obligados a moderar sus rigurosas condiciones a los prstamos.

Una crtica situacin final se dio con el gobierno rico en petrleo de Hugo Chvez en Venezuela, que ha dado un paso al frente para brindar a otros lderes latinoamericanos el financiamiento que por otra parte ellos hubieran tenido que mendigar a Washington. Venezuela ya compr $2,4 mil millones de la deuda de Argentina a fin de ayudar al pas a liberarse del FMI, y Chvez ha expresado su disposicin a hacer ms. Esta fuente de fondos de apoyo hace a los gobiernos de la Nueva Izquierda latinoamericana menos vulnerables a las amenazas de fugas de capitales.

El corte de las relaciones con el FMI no es solamente un fenmeno regional. Rusia y Tailandia han seguido estrategias de pago adelantado de la deuda e Indonesia y Pakistn estn entre los que ahora contemplan la misma accin. Los pases asiticos que sufrieron la crisis financiera neoliberal de la regin en 1997 estn acumulando grandes reservas de efectivo de manera de no tener que acudir al Fondo en caso de un bajn econmico.

Estas tendencias estn produciendo dficits de financiamiento para el FMI. Como Argentina, Brasil e Indonesia son tres de los cuatro mayores clientes del Fondo, una ausencia de pagos de intereses por parte de estos pases provocara una seria disminucin en el presupuesto operativo de la institucin. Actualmente, el FMI espera tener un dficit de $116 millones en el ao fiscal de 2006. No es que el FMI vaya a ir a la bancarrota. Entre otros activos, la institucin posee ms de $56 mil millones de dlares en oro. No obstante, el Director Administrativo Rodrigo de Rato ha iniciado una revisin estratgica de la actividad del FMI y la institucin est contemplando una reduccin de su influencia global en el futuro.

La mayor prueba ser la de Estados Unidos. A medida que declina la dominacin de esta administracin sobre sus vecinos del Sur, su retrica ser puesta a prueba. La Casa Blanca ha venido proclamando que la promocin de la democracia y la reduccin de la pobreza son objetivos claves de su poltica exterior, incluso mientras limita su apoyo a gobiernos dispuestos a seguir el camino neoliberal. Los lderes elegidos democrticamente en Latinoamrica estn aceptndole el farol. Se estn negando a someterse a las egostas prerrogativas de EE.UU. y en su lugar estn buscando polticas econmicas que puedan revertir los fracasos de la globalizacin corporativa.

Washington tiene ahora una disyuntiva: puede redefinir su sentido de inters nacional, dar la bienvenida a la renovacin democrtica en la regin y reconocer que el rgido programa econmico que una vez impuso el FMI en la regin no sirve para todos los pases. O se puede convertir en un adversario cada vez ms despreciado por parte de los ciudadanos de todas las Amricas.

-- Mark Engler, analista de Foreign Policy In Focus, puede ser contactado por medio del sitio web http://www.DemocracyUprising.com. Kate Griffiths ayud en la investigacin para este artculo.

Traducido por Progreso Semanal


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