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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2006

Respuesta a los reportajes de la revista Dialogo sobre biotecnologa

Carmelo Ruiz Marrero
Rebelin


A: Peridico Dilogo. San Juan, Puerto Rico.

De: Carmelo Ruiz Marrero. Director, Proyecto de Bioseguridad de Puerto Rico.

De manera tarda lleg a mis manos una copia del ejemplar de Dilogo de octubre-noviembre de 2005, que tiene el titular de portada "Biotecnologa: entre el progreso y la tica". Siendo director del Proyecto de Bioseguridad de Puerto Rico y habiendo investigado y escrito sobre el tema de la biotecnologa por varios aos, me veo en la necesidad de comentar los reportajes en el ejemplar mencionado y responder a lo que en ellos se plantea.

Con la honrosa excepcin de "Debates globales en torno a la biotecnologa" de Marie A. Custodio, los dems reportajes son poco ms que un panfleto publicitario de la industria biotecnolgica. Realmente decepciona la ausencia de informacin acerca de los riesgos y peligros de abrazar una tecnologa nueva de manera acrtica y sin el debido escepticismo y precaucin. En los artculos domina- de manera poco disimulada- uno de los temas principales de la propaganda de la industria: que los cientficos estn todos a favor del desarrollo irrestricto de la biotecnologa y que los sectores de sociedad civil que presentan objeciones carecen de peritaje cientfico.

Riesgos reales

Tomemos por ejemplo la acalorada controversia mundial en torno a los cultivos y alimentos genticamente alterados (transgnicos) que ya estamos consumiendo desde 1996. Son seguros los transgnicos? El gobierno de Estados Unidos y la industria biotecnolgica nos aseguran que s, pero hasta el da de hoy no existe en la literatura cientfica un solo estudio independiente que demuestre que estos productos novedosos sean seguros para consumo o para el ambiente. El argumentar que no hay evidencia de que hagan dao no es meritorio, ya que no hay nadie haciendo averiguaciones a respecto. Adems, ausencia de evidencia no equivale a evidencia de ausencia. Un nmero creciente de cientficos est presentando serias interrogantes acerca de lo supuestamente seguros que son los productos transgnicos, pero sus planteamientos y advertencias han sido ignorados por la prensa estadounidense y puertorriquea. Desafortunadamente, Dilogo no es excepcin a esta tendencia.

* El 22 de mayo de 2005 el peridico ingls The Independent report la existencia de un informe secreto de la compaa de biotecnologa Monsanto sobre su maz transgnico Mon 863. Segn el informe, ratas alimentadas con este maz por trece semanas tuvieron conteos anormalmente altos de clulas blancas y linfocitos en la sangre, los cuales aumentan en casos de cncer, envenenamiento o infeccin; bajos nmeros de reticulocitos (indicio de anemia); prdida de peso en los riones (lo cual indica problemas con la presin arterial); necrosis del hgado; niveles elevados de azcar en la sangre (posiblemente diabetes); y otros sntomas adversos.

* Tambin en 2005, un guisante transgnico desarrollado en Australia por la Commonwealth Scientific and Industrial Research Organization provoc una fuerte reaccin inmunolgica en ratas de laboratorio. A este guisante se le haba insertado un gen tomado de la habichuela rosada, el cual codifica un rasgo que ayuda a combatir plagas. Las pruebas que hicieron los australianos no son requeridas por ley para alimentos transgnicos en Estados Unidos. Por lo tanto, este producto hubiera entrado al mercado estadounidense si hubiera pasado por el sistema regulatorio de la Administracin de Alimentos y Medicamentos (FDA) y el Departamento de Agricultura (USDA). No nos debe sorprender que productos transgnicos igual o ms nocivos que el guisante en cuestin puedan estar en el mercado ahora mismo.

* El cientfico noruego Terje Traavik encontr que aldeanos filipinos cercanos a cultivos de maz transgnico se enfermaban durante el perodo de polinizacin. Muestras de sangre demostraron que sus sistemas inmunolgicos estaban reaccionando a una sustancia en el polen. Sus hallazgos son de conocimiento pblico por lo menos desde 2004.

* En un experimento realizado en la dcada de los 90, dirigido por el Dr. Arpad Pusztai del Rowett Research Institute de Escocia, ratas de laboratorio alimentadas con una papa transgnica sufrieron daos sustanciales a sus sistemas inmunolgicos y reduccin de peso en varios de sus rganos, incluyendo cerebro, testculos y el hgado. Algunas tuvieron crecimiento anormal en sus clulas intestinales, lo cual podra ser un sntoma pre-canceroso.

* En el ao 2003 una veintena de destacados cientficos de siete pases, que abarcan las disciplinas de agroecologa, agronoma, biomatemtica, botnica, qumica mdica, ecologa, histopatologa, ecologa microbiana, gentica molecular, bioqumica nutricional, fisiologa, toxicologa y virologa formaron el Grupo de Ciencia Independiente (Independent Science Panel) y presentaron un detallado informe sobre los productos transgnicos en el que sostienen que "Los peligros ms graves de la ingeniera gentica son inherentes al proceso mismo".

En realidad la FDA no fiscaliza los alimentos transgnicos. Lo que tiene la agencia es un proceso de "consulta voluntaria" que le permite a las corporaciones biotecnolgicas decidir cules pruebas de seguridad llevarn a cabo, si alguna, y cmo se ejecutarn. La compaa determina cules datos, si algunos, son compartidos con las autoridades reglamentadoras. De hecho, la compaa hasta determina si va a consultar con la FDA o no.

En 2001 el Centro para el Control de Enfermedades de Estados Unidos inform que la alimentacin era responsable del doble de casos de enfermedad que siete aos antes (un perodo de tiempo que coincide con la introduccin masiva de alimentos transgnicos al mercado). Estamos hablando de 76 millones de casos anuales de enfermedad, de los cuales 325 mil resultan en hospitalizacin y 5 mil muertes. A esto le aadimos el aumento de 33% en los casos de diabetes entre 1990 y 1998, y el vertiginoso aumento en la obesidad y el cncer. Estn por lo menos algunos de estos casos relacionados al consumo de transgnicos? No sabemos. Ningn cientfico se ha molestado en hacer la averiguacin. Aadiendo a esto, el York Nutritional Center report los casos de alergia a la soya en Inglaterra aumentaron 50% en un perodo que coincidi con la introduccin masiva de soya transgnica en el mercado ingls.

Contaminacin gentica

Se puede entender que por razones de espacio la redaccin no haya podido cubrir la problemtica de los transgnicos en todos sus variados aspectos y ngulos. Pero el no hacer la ms mnima mencin del fenmeno de la contaminacin gentica es una omisin fatal.

Los productos de la ingeniera gentica son seres vivos, por lo tanto se reproducen, se mueven de un ecosistema a otro y en general se comportan de maneras no del todo predecibles. Los portavoces de la industria biotecnolgica han alegado que los organismos transgnicos no se proliferaran de manera descontrolada, que no apareceran donde no deben estar, que todo estara bajo control, haciendo referencias a la precisin de sus tecnologas, la exactitud de sus inventarios y reglamentos federales supuestamente estrictos. Pero la realidad es otra:

* En 2000 sali a luz que cientos de productos de supermercado en Estados Unidos estaban contaminados con Starlink, un tipo de maz transgnico prohibido para consumo humano. An hoy da, aparecen peridicamente trazas de este maz en cargamentos de exportacin.

* En 2001 Ignacio Chapela y David Quist, de la Universidad de California, descubrieron la presencia de maz transgnico creciendo en el estado mexicano de Oaxaca, a pesar de que el gobierno haba prohibido su siembra desde 1998. Estudios hechos desde entonces han confirmado la presencia subrepticia de este maz en Mxico, cruzndose con variedades tradicionales. Las consecuencias- especialmente a largo plazo- de esta masiva contaminacin del centro de origen y diversidad del maz- podran ser potencialmente catastrficas.

* En noviembre de 2002 la soya de la cooperativa agrcola Aurora en Nebraska, Estados Unidos, fue contaminada con un maz transgnico de la empresa Prodigene que produca una vacuna para cerdos. Personal del USDA logr intervenir justo antes de que toda esa soya acabara en productos de supermercado. Por este suceso, el gobierno mult a Prodigene por la risible suma de $500 mil.

* La Union of Concerned Scientists encontr en 2004 que 50% de las semillas de maz, 50% de las de soya y 83% de las de canola que se venden a agricultores estadounidenses como supuestamente no transgnicas, estn contaminadas con material transgnico.

En vista de estas y muchas otras instancias de contaminacin gentica a travs del mundo reportadas en los ltimos aos, es increble or a estas alturas a acadmicos y profesionales de las ciencias decir que la contaminacin gentica causada por cultivos transgnicos no es real, y que si lo es, es pequea y no es de consecuencia alguna. Tales alegaciones son insensatas e imprudentes; en el mejor de los casos son muestra de ignorancia, y en el peor de los casos evidencian motivos y agendas inmencionables.

No es posible indagar los pros y contras de la agricultura transgnica sin mencionar este problema de la contaminacin gentica, por lo que al no hacer mencin alguna de ste, el peridico le hizo un favor a la industria y aport a su campaa de propaganda. A veces callar es una manera de tomar partido.

Patentando la vida

Ms sorprendente fue el artculo "Inters por patentar invenciones futuras". El escrito reproduce con fidelidad el discurso de las corporaciones transnacionales en torno al tema de las propiedades intelectuales (patentes) al presentarlo como uno exento de controversia y nada problemtico. No hace ni una mnima mencin de la candente polmica a nivel mundial en torno a los derechos de propiedad intelectual (DPI), que tanto tienen que ver con la agricultura, la gentica, la ecologa y la globalizacin neoliberal. De nuevo, callar equivale a tomar partido.

En las ltimas dos dcadas las industrias de alta tecnologa (mayormente biotecnologa e informtica) han logrado cambiar las leyes de DPI a su favor y en contra del inters pblico. Estos cambios se han dado no solamente a nivel nacional, sino a nivel internacional tambin mediante instituciones antidemocrticas y faltas de transparencia como la Organizacin Mundial de Comercio y arreglos regionales como el Tratado de Libre Comercio de Norteamrica. Hoy da se pueden patentar, es decir privatizar, secuencias genticas, protenas, rboles, variedades de granos y hasta clulas humanas. Reclamar propiedad privada sobre los elementos de la vida misma implica vastas consecuencias negativas en lo tico, poltico y socioeconmico, y puede amenazar la proteccin ambiental, la soberana de las naciones, los derechos de los agricultores, la libertad acadmica, la integridad de la investigacin cientfica, la alimentacin mundial y los derechos humanos ms bsicos, como han denunciado en innumerables ocasiones organizaciones y movimientos populares y progresistas. Pero tales denuncias son regularmente ignoradas por los medios noticiosos, y fueron ignoradas en el artculo en cuestin.

Las patentes sobre semillas criminalizan la prctica ancestral y milenaria de guardarlas y compartirlas y desmienten de manera contundente las declaraciones de las compaas biotecnolgicas al efecto de que se disponen a erradicar el hambre del mundo. Las nuevas legislaciones en torno a patentes sobre semillas son todas represivas y coercitivas, constituyen crecientes listas de prohibiciones que limitan las opciones y prerrogativas del agricultor y otorgan amplios derechos de monopolio a compaas de biotecnologa. Esta tendencia es particularmente alarmante cuando uno considera que hace unos 30 aos haba alrededor de siete mil compaas semilleras y ninguna de ellas llegaba a controlar siquiera el 0.5% del mercado mundial. Hoy da, diez corporaciones controlan 49% del mercado mundial de semillas. De stas, la mayor es la estadounidense Monsanto, que adems controla aproximadamente 90% del mercado de semillas transgnicas.

La combinacin de las patentes con contaminacin gentica est llevando a situaciones ttricas. El agricultor canadiense Percy Schmeiser sembr canola por dcadas usando su propia semilla, pero un da encontr que su cosecha estaba contaminada por una variedad transgnica de Monsanto. La compaa lo demand a l, acusndolo de piratera, de sembrar un producto patentado sin autorizacin. El caso lleg al Tribunal Supremo de Canad en 2004, el cual fall en favor de la compaa. En su informe "Monsanto versus US Farmers", el Center for Food Safety document numerosos casos de agricultores cuyos cultivos fueron contaminados por intrusos transgnicos y fueron luego demandados por compaas de biotecnologa que alegaron que se les estaba "infringiendo la patente". Cunto tiempo pasar antes de que Monsanto le pase factura a Mxico por la contaminacin gentica?

A esto debemos aadir las expediciones etnobotnicas de llamados bioprospectores a zonas de alta biodiversidad, como la selva amaznica, para recolectar especmenes, incluyendo plantas comestibles y medicinales, los cuales son luego patentados. Los pases pobres donde obtuvieron las plantas y las humildes comunidades que las descubrieron y compartieron libremente, ni reciben las gracias. Los pueblos indgenas y organizaciones solidarias le llaman a esta prctica "biopiratera".

Ni siquiera la integridad del ser humano ha sido respetada por la industria biotecnolgica en su afn de patentar todo material viviente. El pasado 14 de octubre el diario Wall Street Journal report que 18.5% de los genes humanos ya estn patentados. Tenemos el caso de John Moore, digno de una novela de Kafka, cuyas clulas fueron patentadas sin su conocimiento. Al tratar de reclamar soberana sobre su cuerpo en las cortes, el Tribunal Supremo de California le fall en contra, poniendo la propiedad privada por encima de la dignidad humana.

Para los pueblos indgenas y minoras tnicas, la apropiacin corporativa de genes humanos cobra dimensiones abiertamente racistas. Estas poblaciones han denunciado hasta el cansancio los proyectos de investigacin del sector pblico en los que se recolectan muestras de clulas de diferentes etnias, las cuales luego como por arte de magia aparecen patentadas por alguna universidad o corporacin farmacutica. Cunta gente sabe que hay genes humanos de Ecuador, Brasil, Guyana, Mxico y hasta de Puerto Rico a la venta por internet?

En el breve artculo "Etica y biotecnologa: el Proyecto del Genoma Humano", se toca el tema de la tica en las investigaciones sobre genes humanos de manera extremadamente superficial y se reproduce de manera acrtica el discurso de la industria biotecnolgica. No se menciona para nada la privatizacin del genoma humano.

Puerto Rico como laboratorio

Preocupa grandemente en el artculo "Biotecnologa: reto para la economa puertorriquea" ver cmo la actual administracin de gobierno y la Universidad de Puerto Rico se han tirado de lleno a abrazar la biotecnologa- o mejor dicho, el pequeo puado de corporaciones que la controla- sin el menor reparo. No creo exagerar ni faltar el respeto al decir que quienes dirigen el gobierno y la UPR no saben en qu se estn metiendo.

En el artculo, Jorge Silva Puras, secretario de Desarrollo Econmico y Comercio, habla de crear un ambiente favorable para las empresas biotecnolgicas y agilizar los permisos. Dada la historia reciente de Puerto Rico, podemos concluir que esto significa que el inters pblico y la proteccin ambiental caern en un segundo plano en aras de echar adelante la "revolucin gentica".

Traer experimentos de biotecnologa a nuestro pas no es ningn escenario futurista. Puerto Rico es en la actualidad el paraso tropical de la industria de los transgnicos. Documentos del USDA muestran que para enero de 2005 se haba otorgado un total de 1,330 autorizaciones (field releases) para experimentar con cultivos transgnicos en la isla, con las cuales se han realizado 3,483 experimentos (field test sites). De estas autorizaciones, 944 fueron para maz, 262 para soya, 99 para algodn, 15 para arroz, 8 para tomate, una para papaya y una para tabaco.

Con la excepcin de Hawaii, ningn estado de la unin americana tiene tantos de estos experimentos por milla cuadrada. Los nicos estados que han tenido ms experimentos son Hawaii (5,413), Illinois (5,092) e Iowa (4,659). Consideren la enorme diferencia de tamao: Illinois e Iowa tienen cada uno sobre 50 mil millas cuadradas, mientras que Puerto Rico tiene menos de 4 mil. Puerto Rico supera a California, que lleva 1,964 experimentos, aunque es 40 veces mayor que Puerto Rico y tiene una produccin agrcola mucho mayor.

"Estos son experimentos al aire libre y sin control", afirm Bill Freese, del grupo ecologista Amigos de la Tierra, comentando sobre la situacin en Puerto Rico en entrevista con este servidor en 2004. "Estos rasgos transgnicos experimentales estn casi sin duda contaminando los cultivos convencionales. Y los cultivos transgnicos experimentales ni siquiera son sujetos al proceso superficial de sello de goma por el cual pasan los que son comerciales. Por eso es que pienso que la alta concentracin de pruebas experimentales con cultivos genticamente alterados en Puerto Rico es definitivamente causa de preocupacin."

Por qu traen las compaas biotecnolgicas tanto experimento a Puerto Rico? Varias respuestas a esta pregunta se ofrecieron en un simposio sobre biotecnologa realizado en San Germn en 2002, organizado por el Servicio de Extensin Agrcola. Uno de los presentadores dio una razn muy interesante: dijo que Puerto Rico tiene "buen clima poltico".

Y a la industria se le hace cada vez ms difcil encontrar "buenos climas polticos". Por todo el mundo hay ecologistas, agricultores, intelectuales, acadmicos progresistas, pueblos indgenas, estudiantes, bilogos, agrnomos y ciudadanos comunes y corrientes de todos los caminos de la vida, organizndose y educando y movilizando en contra de los cultivos transgnicos y en pro de una agricultura ecolgica y socialmente justa. Estn lo mismo en Bangladesh y Francia que en Brasil, Surfrica y Estados Unidos, luchando por la soberana alimentaria, la reforma agraria, por preservar la semilla como patrimonio de los pueblos, por una globalizacin solidaria y alternativa, y por demostrar que otro futuro es posible.

Un futuro agroecolgico para Puerto Rico

Alternativas las hay de sobra. No hay necesidad de recurrir a los cultivos transgnicos para alimentar a los hambrientos o para vitalizar la economa puertorriquea. Ni siquiera hay necesidad alguna de recurrir a venenos txicos para combatir plagas o causar algn dao ambiental para hacer agricultura. Una esperanzadora revolucin agroecolgica est arropando el mundo, en pases pobres y ricos por igual, que se manifiesta en huertos caseros, jardines comunitarios, mercados agrcolas, cooperativas de alimentos, intercambios de semillas, movimientos en pro de la soberana alimentaria y la reforma agraria, y el auge de la agricultura orgnica.

La agricultura orgnica es un conjunto de prcticas y conceptos encaminados a unir la produccin de alimentos saludables con la proteccin ambiental. En ella se evita el uso de sustancias txicas como insecticidas y herbicidas, las cuales han sido cientficamente vinculadas a la destruccin ambiental y a enfermedades degenerativas en seres humanos.

Quienes creen que este tipo de produccin agrcola no es prctico ni pasar de ser un mercado de nicho especializado simplemente no estn debidamente documentados. Hoy da 59 millones de acres alrededor del mundo estn dedicados al cultivo orgnico, segn Miguel Altieri, profesor de agroecologa de la Universidad de California. Nueve millones de estos acres estn en Europa: Alemania tiene alrededor de ocho mil fincas orgnicas, mientras que Italia tiene unas 18 mil. La Unin Europea y sus pases miembros tienen directrices especficas para ayudar y fomentar este tipo de agricultura. Se espera que para 2010 de 30% a 50% de la agricultura europea sea orgnica. El mercado global de alimentos orgnicos alcanz los $23 mil millones en 2002.

Estudios han comprobado que las fincas orgnicas pueden ser tan productivas como las convencionales, pero sin usar agroqumicos, dice Altieri. Tambin consumen menos energa, a la vez que conservan los suelos y el agua. La evidencia muestra de manera contundente que los mtodos orgnicos pueden producir alimentos para todos, y hacerlo de generacin en generacin sin desgastar recursos naturales.

Las ventas de alimentos orgnicos en el mercado estadounidense sobrepasaron los $11 mil millones en 2002. Se espera que el mercado para productos orgnicos en EEUU llegue a los 30 mil 700 millones de dlares para 2007, con un crecimiento promedio anual de 21.4%, segn la firma Datamonitor. El USDA tiene un Programa Nacional Orgnico y su Agencia de Manejo de Riesgo asegura a los cultivos orgnicos. Encima de todo esto, la Cmara de Representantes tiene ahora un caucus orgnico que promueve esta nueva agricultura.

Ante esta encrucijada, nuestro gobierno probablemente pretender promover ambas cosas por igual: el desarrollo desbocado de cultivos transgnicos junto con la agricultura orgnica. Tal postura es inherentemente absurda, ya que las instancias de contaminacin gentica demuestran que la coexistencia de ambas agriculturas es imposible. Adems, tratar de acomodar el modo de produccin orgnico al modelo imperante agroindustrial- inherentemente antiecolgico, socialmente retrgrado, que existe solo para lucrar a corporaciones transnacionales- convertira la agricultura orgnica en una pattica parodia de s misma.

Estoy en la mejor disposicin de abundar sobre estos y otros temas relacionados a la biotecnologa. Reitero mi gran decepcin con los reportajes sobre el tema publicados en su ejemplar de octubre-noviembre de 2005.

BIBLIOGRAFIA PARCIAL:

Altieri, Miguel (2004). "Genetic Engineering in Agriculture: The Myths, Environmental Risks, and Alternatives" (Segunda edicin). Food First Books.

Center for Food Safety (2005). "Monsanto vs. US Farmers". http://www.centerforfoodsafety.org/Monsantovsusfarmersreport.cfm

Freese, William y David Schubert. "Safety Testing and Regulation of Genetically Engineered Foods". Biotechnology and Genetic Engineering Reviews - Vol. 21, Noviembre de 2004.

Independent Science Panel (2003). "The Case for A GM-Free Sustainable World". http://www.indsp.org/ISPreportSummary.php

Pusztai, A. et al. (2003) "Genetically Modified Foods: Potential Human Health Effects". En: Food Safety: Contaminants and Toxins (ed. JPF D'Mello) pp. 347-372. CAB International, Wallingford Oxon, Reino Unido.

Pusztai, Arpad (2005). "Pusztai Answers His Critics" http://www.organicconsumers.org/ge/pusztai112805.cfm

Pusztai, Arpad (2006). "National Regulations Should Reflect Risks of GE Crops" http://www.biospectrumindia.com/content/columns/10601061.asp

Ribeiro, Silvia (2005). "Las Ratas de Monsanto". La Jornada (Mxico), 11 de junio.

Rowell, Andrew (2003). "Don't Worry, It's Safe to Eat: The True Story of GM Food". Earthscan Books.

Smith, Jeffrey (2003). "Seeds of Deception: Exposing industry and government lies about the safety of the genetically engineered foods you're eating". Yes! Books/Chelsea Green Publishing. http://www.seedsofdeception.com

Smith, Jeffrey (2005). "Genetically Modified Peas Caused Dangerous Immune Response in Mice". http://www.gmwatch.org/archive2.asp?arcid=6076

Smith, Jeffrey (2006). "Un-Spinning the Spin Masters on Genetically Engineered Food". http://www.gmwatch.org/archive2.asp?arcid=6124

TexPIRG Education Fund (2005). "Raising Risk: Field Testing of Genetically Engineered Crops in the United States".

Tokar, Brian, ed. (2001). "Redesigning Life?" Zed Books.

Union of Concerned Scientists (2004). "Gone to Seed: Transgenic Contaminants in the Traditional Seed Supply". http://www.ucsusa.org/food_and_environment/genetic_engineering/gone-to-seed.html



PROYECTO DE BIOSEGURIDAD DE PUERTO RICO Edificio Darlington, apartamento #703 San Juan, Puerto Rico 00925 [email protected] http://www.bioseguridad.blogspot.com/ http://groups.yahoo.com/group/proyectodebioseguridad/

El Proyecto de Bioseguridad de Puerto Rico fue formado para educar a la ciudadana acerca de las implicaciones ticas, ecolgicas, polticas, econmicas y de salud pblica de los cultivos y productos genticamente alterados, y acerca de las alternativas que existen. En el 2006 estaremos ofreciendo charlas y talleres por todo Puerto Rico, y presentando el libro "Balada Transgnica: Biotecnologa, Globalizacin y el Choque de Paradigmas" de Carmelo Ruiz Marrero.


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