Portada :: Argentina :: 30 aos por la verdad y la justicia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2006

El mundo por el avieso
Hace 30 aos se cerraba el ciclo de terror

Emir Sader
Agncia Carta Maior

Traducido del portugus para Rebelin y Tlaxcala ( www.tlaxcala.es) por lex Tarradellas


Da 24, se completan 30 aos del golpe militar en Argentina, que cerr el crculo de regimenes de terror que dominaron a Amrica del Sur. La alianza entre el gobierno de los EUA y las elites militares y de gran empresariado de los pases de la regin impuso los mayores sufrimientos de los que fueron vctimas nuestros pueblos, desde las masacres de los pueblos indgenas a la esclavitud.

En esta semana, en el da 24, se completan 30 aos del golpe militar en Argentina. Con esto se cerraba el crculo de regimenes de terror que dominaron la regin, desde los golpes militares en Brasil y en Bolivia en 1964, pasando por los realizados en Chile o en Uruguay en 1973.

Fue el periodo ms oscuro de la historia del continente. La alianza entre el gobierno de los EUA y las elites militares y del gran empresariado de los pases de la regin impuso los mayores sufrimientos de los que fueron vctimas nuestros pueblos, desde las masacres de los pueblos indgenas a la esclavitud. Varios millares de personas fueron ejecutadas, centenas de millares fueron presas y torturadas, sin rdenes legales, otros tantos se exiliaron de sus pases. Se cometieron crmenes pudorosos tortura, secuestro, desaparicin, ejecucin en nombre de una "Doctrina de Seguridad Nacional", pionera de las doctrinas de guerra del gobierno de Bush.

Fueron atacados todos los vestigios de democracia social y poltica, fueron destruidos los sindicatos y los partidos, perseguidos los movimientos estudiantiles, obrero y campesino, reprimidas las universidades y toda forma de pensamiento crtico e independiente. Las economas de la regin fueron sometidas abiertamente al dominio del capital extranjero, desnacionalizadas las empresas, privatizado el patrimonio pblico, desarticuladas las formas de integracin regional, mercantilizada la imprenta, se impuso definitivamente el monopolio en los sectores industrial, comercial, bancario, agrario y meditico.

La historia de la regin pas a estar marcada por un antes y un despus de las dictaduras militares. Las elites dominantes, a travs de esos regimenes de terror, trataron de hacer que las clases populares pagasen caro su atrevimiento de disputar el poder a nuestras sociedades. Quisieron reducirlas a "su lugar" de clases subalternas, exploradas, humilladas, discriminadas y, con la represin que desataron contra ellas, prepararon el camino para los gobiernos neoliberales.

El golpe argentino fue el ms sangriento de todos, porque tuvo que enfrentarse con una oposicin que, adems de la fuerza de las masas, consigui construir una impresionante fuerza militar. Contando con las tenebrosas experiencias de tortura de la dictadura brasilea el "palo de arar" fue una de las mercancas de pauta exportadora de la dictadura - y de los fusilamientos de la dictadura pinochetista, la dictadura argentina tambin aprendi, como la chilena, que no vala la pena detener las personas. Pinochet dijo a Videla que la experiencia del Estado Nacional era negativa, que se sucedan campaas por la liberacin de los presos, que desgastaban el rgimen. Haba que "hacerlos desaparecer".

A partir de all, los presos que eran interrogados sin capucha saban que seran fusilados, porque no importara a sus torturadores ser reconocidos. Millares de personas tuvieron sus cuerpos abandonados en el ro de la Plata, en los dos vuelos semanales conocidos como vuelos de la muerte, que eran acompaados siempre por un sacerdote de la iglesia catlica argentina.

Fue probablemente ste el destino de Teorinho, el pianista de Vinicius que se encontraba de excursin en Buenos Aires, cuando fue detenido, por engao, por usar barba, confundido con un lder montonero. Como haba sido torturado sin capucha, porque el dirigente montonero sera fusilado, Teorinho fue asesinado para no transmitir su testamento sobre las torturas y sobre los torturadores.

Fueron dos dcadas de horror para la regin, que todava no se recuper de sus efectos. Muchos polticos que participaron de las dictaduras en Brasil, para citar apenas los que andan por los noticiarios del peridico, como Antonio Carlos Magalhes, Jorge Bornhausen, Marco Maciel, para citar apenas a algunos, mayoritariamente en el PFL (Partido da Frente Liberal) continuaron impunemente ocupando cargos pblicos.

Las amnistas encubrieron los criminales y sus cmplices. Por lo menos Videla y Pinochet tienen que afrontarse con algunas de las consecuencias de sus crmenes. Pero las races que los regimenes de terror implantaron - incluida la promocin vergonzosa de algunos grupos econmicos continuaron presentes en nuestras sociedades.

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Emir Sader es profesor de la Universidad de Ro de Janeiro (UERJ), coordinador del Laboratorio de Polticas Pblicas de UERJ y autor, entre otros, de "A vingana da Histria" ("La venganza de la Historia").

Versin en portugus: http://agenciacartamaior.uol.com.br/templates/colunaMostrar.cfm?coluna_id=2996



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