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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-04-2006

El factor tnico incrementa su peso en el mercado de trabajo de Estados Unidos
'Crash': mercado laboral del futuro?

Andy Robinson
La Vanguardia

En las ltimas tres dcadas el nmero de inmigrantes en la poblacin activa de Estados Unidos ha pasado de representar un 2,6% al 13%, lo que convierte este factor en clave estructural del sistema laboral. Los choques y tensiones recogidos en el cine a travs de la aclamada pelcula Crash esconden un trasfondo econmico de extrema vigencia


Crash, la mejor pelcula del ao segn Hollywood, es una denuncia de la insolidaridad intertnica en Los ngeles: los asiticos desprecian a los hispanos, los centroamericanos se indignan por ser confundidos con los mexicanos y los afroamericanos insisten en que los latinos hablen ingls. El nico punto de contacto entre todas estas comunidades, son los accidentes de automvil (crash).El sndrome crash, segn se percibe en Los ngeles y otras regiones del pas, es una de las claves del mercado de trabajo de Estados Unidos, en el que los sueldos no suben y los beneficios s.

LOS NGELES. Tras las movilizaciones de protesta de la semana pasada en defensa de los inmigrantes indocumentados, escolares hispanos discutieron con jvenes afroamericanos que se consideran perjudicados por la mexicanizacion de la metrpoli californiana - el 46% de la poblacin procede de Mxico- y por la irrupcin masiva de indocumentados en sectores como la construccin, la agricultura, la hostelera, la limpieza y el mantenimiento de edificios. Los salarios reales de los trabajadores no cualificados - muchos de ellos afroamericanos- no levantan cabeza en este ciclo expansivo, pese a que el porcentaje de los beneficios en la economa bate rcords desde 1968. Muchos en Los ngeles culpan de ello a los sin papeles. Los mexicanos, por su parte, dirigen su ira contra los afroamericanos por la nueva legislacin que criminalizar a los sin papeles. "Nosotros somos muy trabajadores, pero los negros no quieren trabajar", afirma una camarera de un restaurante del barrio hispano de Maywood.

NUEVA ORLEANS. Una gasolinera a las ocho de la maana del da siguiente al Mardi Gras es uno de los puntos de encuentro de quienes buscan trabajo en las tareas de desescombro y reconstruccin de la ciudad tras el Katrina. Hay afroamericanos, mexicanos, puertorriqueos, cubanos y guatemaltecos y cada grupo se mantiene separado. Pasan camionetas y vehculos 4x4 conducidos por los jefes de obra -blancos y negros- que recogen a seis o siete hombres para llevarlos a los barrios en reconstruccin. "Poco despus del Katrina cobrbamos 20 dlares la hora", dice un inmigrante mexicano de Toluca, de 29 aos. "Luego vinieron los puertorriqueos y los guatemaltecos y ahora slo cobramos 7,5". Dos puertorriqueos se acercan enfurecidos e insultan a los mexicanos, mientras un tercero acusa a los afroamericanos de actitudes "racistas con los latinos". Los afroamericanos se quejan de que los hispanos indocumentados se han aprovechado de la ausencia de hasta el 80% de la poblacin negra para acaparar el empleo en construccin y servicios baratos. "Los mexicanos hacen lo que hizo la gente negra", dijo Yvonne Warren, afroamericana procedente de Chicago.

CAROLINA DEL SUR. En las siniestras plantas de carne del sur del estado, cerca de la base militar de Fort Bragg, la mitad de los 26.000 trabajadores que despedazan cerdos y pollos son hispanos, el 30% son negros y el resto son indgenas locales -de la tribu lumby- y blancos. Aqu tambin los afroamericanos culpan a los hispanos de la cada en picado de los sueldos; la remuneracin por hora de un trabajador de los mataderos oscila entre los 6 y los 8 dlares la hora en estos momentos, una tercera parte de lo que se cobraba hace treinta aos, cuando las plantas de carne an se ubicaban en los alrededores de Chicago y la fuerza de trabajo tena representacin sindical. Trabajadores mexicanos de la planta de Smithfield, donde 6.000 trabajadores matan y descuartizan a un cerdo cada dos segundos, acusan de vagos a los afroamericanos. "Los prietos son pendejos", dice Alberta Lagunas, 68 aos, de Guerrero (Mxico), cuyos hijos indocumentados trabajan en Smithfield y en la cercana planta de pollos. En Smithfield, segn el sindicato UFCW, existe una jerarqua tnica del trabajo: los supervisores son blancos, los trabajadores de almacenes son lumby, y los mexicanos y afroamericanos -como se percibe por las heridas en sus dedos- manejan los cuchillos. El peor trabajo lo hacen indgenas guatemaltecos, dice Dennis Treacy, reportero local: "Limpian las plantas durante la noche, a veces con sangre hasta las rodillas", aade. La compaa Smithfield, que en el 2004 compr un 22% de Campofro, es el lder mundial de produccin de carne y no permite organizacin sindical en su seno.

El sndrome crash parece ser el resultado de un mercado de trabajo escasamente regulado, en combinacin con una constante ampliacin de la oferta de mano de obra por medio de la inmigracin, en gran parte indocumentada. Hay discrepancias entre economistas respecto al impacto de la inmigracin sobre los salarios en general, pero parece claro que, ausentes sindicatos y con escasa legislacin laboral, el aumento de oferta de mano de obra de baja cualificacion abarata al factor trabajo en sectores como construccin, industrias de bajo valor aadido y la hostelera. El porcentaje de inmigrantes en la poblacin activa en Estados Unidos ha subido del 2,6% en 1970 al 13% en el 2003. George Borjas, de la Universidad de Harvard, cree que es responsable de una reduccin del 9% del sueldo medio de los trabajadores de baja calificacin nacidos en Estados Unidos, muchos de ellos afroamericanos. La afiliacin sindical ha cado del 24% del empleo al 14% desde 1980. Se agrava el sndrome crash.

Sin embargo, donde se supera la insolidaridad tnica y los sindicatos se refuerzan, la inmigracin ha coincidido con subidas de salarios incluso en trabajos de baja cualificacion. En Los ngeles, una campaa del sindicato SEIU con varias huelgas ha podido frenar la cada de los salarios de los porteros de inmuebles. El desplome se produjo en los ochenta por la sustitucin de trabajadores afroamericanos sindicados por inmigrantes centroamericanos indocumentados. Tras caer desde siete dlares la hora a menos de cuatro, los sueldos han vuelto a subir en los ultimos aos pese a la mayor presencia de sin papeles en la ciudad californiana. Asimismo, el origen del descenso de los salarios en la industria de la carne no era la inmigracin, sino la decisin de las empresas de desplazarse desde el Medio Este al Sur en los setenta y ochenta huyendo de los sindicatos. Ahora son los latinos en Carolina los que encabezan las campaas de organizacin sindical de la UFCW. Varias plantas ya tienen representacin sindical y han subido los salarios. Smithfield, sin embargo, sigue rentabilizando el sndrome crash.



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