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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-04-2006

De quien es el agua?

Milagrosa Carrero Snchez
Rebelin


El choque de criterios entre la postura de los distintos asistentes al reciente Foro Mundial del Agua, en Ciudad de Mxico, donde se han dieron cita 130 pases, ha impedido que se materializase la propuesta boliviana de consagrar el agua como un derecho fundamental. Los intereses de las grandes empresas concesionarias de su explotacin, ejercen una influencia decisiva en las postura de grandes potencias, como EEUU, y Francia. Segn datos referidos en el evento, casi el 22% de la poblacin mundial carece de agua "potable". La OMS estima que en el ao 2002, 1.100 millones de personas carecan de una fuente de agua segura, 2.600 de saneamiento bsico y casi 1,8 millones de personas padecan, como consecuencia, enfermedades asociadas, el 90% de las mismas nios menores de 5 aos. Entre los objetivos previstos por las Naciones Unidas, para el ao 2015, se encuentra el de proporcionar agua a otros 1.500 millones de personas, y saneamiento bsico a 2.000 ms. Pero el lquido elemento no es solo vital para la alimentacin, sino para la agricultura, la ganadera, el turismo y la industria. En las zonas rurales, siempre han tenido presente la importancia de este recurso, y por ello la mayor parte de los afectado se han opuesto, en su da, a compartir "su agua", negndose a las obras de canalizacin necesarias para los trasvases, como el del "Tajo-Segura", previstos en un Plan Hidrolgico Nacional, que una vez acometido este trasvase, fue revisado, considerando otras opciones preferibles, como la desalinizacin y, en su caso, potabilizacin del agua.

El agua puede transformar un desierto en un vergel, y permitir que los pastos sean abundantes para la alimentacin del ganado, reduciendo el gasto en la adquisicin de piensos, y agua. En las zonas ridas del mundo rural han vivido, desde siempre, mirando al cielo, y sacando a los santos en rogativa, para pedir que lloviese.

Pero si para el buen funcionamiento del sector primario es vital el agua, para el desarrollo del turismo, es igualmente indispensable. Las instalaciones de hostelera -restaurantes, bares, hoteles o casas rurales- requiere abundancia de agua, para su simple funcionamiento, pero adems las ldicas de tipo acuticos piscinas, parques acuticos, zona de esparcimiento en ros y playas, clubes nuticos, baos termales, etc...-potencian el flujo turstico, llegando incluso a ser un destino en s mismas. Si nos referimos a la industria, cualquiera a la que hagamos referencia requiere agua para su funcionamiento, empezando por las manufactureras de productos agropecuarios, y terminando por las prevista centrales solares de ltima generacin, como la que Solar Milenium, y Neo Energa, con sede en Asturias, piensan construir en Extremadura, y cuyo funcionamiento consiste en transformar en vapor, el agua contenida en un depsito, calentado por paneles solares, para mover una turbina.

El agua es un bien cada vez ms escaso y por consiguiente cotizado. Agua equivale a desarrollo, bienestar y riqueza. Pero este rico tesoro no es gratis como tampoco lo es el aire, si queremos conservarlo limpio. El uso del lquido elemento requiere, su extraccin, tratamiento, y transporte, lo que marca un precio de entrada por cada litro consumido, y en funcin de la calidad que se requiera para cada uso. Es un precio que hay que pagar, y de ah que la disponibilidad del oro transparente suela ser directamente proporcional al nivel econmico de las distintas zonas, como lo demuestra el hecho de que los EEUU, y Australia tengan 100 veces ms capacidad de almacenamiento por habitante que Etiopa, donde este tipo de construcciones, podran paliar, si no solucionar el terrible problema de la desertizacin y de la hambruna que padecen.

Pero a los problemas tcnicos y financieros que plantea la conservacin y utilizacin de los recursos hdricos hay que sumarle, los creados por intereses econmicos, pues mientras una parte del mundo piensa que el lquido vital debe ser un derecho de todos, por ser esencial para la vida, entendiendo que las administraciones pblicas deben administrarlo como un bien pblico, otra parte opta por considerarla un objeto mercantil que puede dar jugosos dividendos a sus propietarios. Y mientras las multinacionales del sector intentan repartrsela como un botn, las pugna entre los estados se mantiene paralela. En nuestro pas, son continuas las tensiones derivadas del el uso del agua, entre las diferentes comunidades autnomas, siendo ste uno de los problemas en el que hay que seguir profundizando. En un pas, donde aspiramos a un desarrollo sostenible, que combine la competitividad de nuestro sector primario, con el desarrollo de la industria, y el turismo y donde el riesgo de desertizacin acecha cada ao, habr que tomarse muy en serio la explotacin y el control de todos nuestros recursos hdricos. Porque De quien es el agua?


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