Portada :: Mundo :: Nepal, rebelin en el techo del mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-04-2006

Los nepales pierden el respeto a su monarqua y la acorralan con protestas diarias que han paralizado el pas

David Jimnez
El Mundo


Con las calles de Katmand tomadas por manifestantes, una rebelin maosta ganando terreno en el campo y los siete principales partidos polticos aliados en su contra, el rey Gyanendra parece tener suficientes problemas por los que preocuparse. Pero no es ninguna de esas tres cosas lo que ha puesto su trono en peligro, sino el mensaje que subyace tras ellas: la monarqua ha dejado de ser sagrada en Nepal.

El rey Gyanendra, que vive sus momentos ms bajos desde que lleg al poder en 2001, ha perdido el escudo protector que le ofreca la mezcla de tradicin y creencias populares que consideran a los reyes los descendientes directos del Dios hind Vishnu. Los manifestantes que desde hace dos semanas han desafiado el poder real y los toques de queda para pedir la restauracin de la democracia no dudan en denigrar al rey en trminos que hace unos pocos aos habran sido impensables. Abajo el rey, muerte a Gyanendra!, claman los numerosos manifestantes, cuatro de los cuales murieron la semana pasada durante los disturbios que han paralizado el pas.

La sociedad civil nepal, desde los universitarios a la Justicia pasando por la prensa o los funcionarios, lleva meses unida en su exigencia de que se celebren elecciones y se restablezca el Parlamento. La negativa del rey a asumir sus demandas les ha empujado a ir ms all en sus objetivos y por primera vez la calle pide abiertamente la cabeza del monarca.

Girija Prasad Koirala, cuatro veces primer ministro del pas, es de los que creen que el tiempo se acaba para el rey y su cada vez ms dbil monarqua. Nuestra revuelta continuar hasta que la soberana del pueblo sea restablecida, aseguraba hace unos das el lder del principal partido poltico del pas.

La crisis actual ha comenzado a provocar cortes en los suministros de la capital, Katmand, que vive su segunda semana de huelga general. Los manifestantes han tomado en las ltimas horas las zonas tursticas, hasta ahora fuertemente defendidas por el Ejrcito, y han ignorado las amenazas de las fuerzas de seguridad de disparar a quienes salgan a la calle durante los prolongados toques de queda.

Gyanendra, que justific la disolucin del Parlamento y la toma del poder absoluto en 2005 en la necesidad de acabar con la guerra civil que enfrenta al Ejrcito con la guerrilla maosta desde 1996, se enfrenta por primera vez a una oposicin unida que en los ltimos meses ha coordinado sus acciones con los lderes de la revuelta comunista. La promesa del lder revolucionario Prachanda El Feroz de ahorcar al rey el da que sus soldados entren en la capital es ahora coreada en unas manifestaciones en las que el pueblo ha demostrado haber perdido el respeto por su monarca. La reiteracin del rey de que tiene previsto celebrar elecciones el prximo ao no ha logrado, hasta ahora, calmar los nimos.

El origen de los problemas de Gyanendra nace desde su traumtica ascensin al trono despus de que su sobrino y prncipe heredero, Dipendra, respondiera en 2001 a la oposicin de su familia a contraer matrimonio con su novia asesinando a sus padres y a otros siete miembros de la realeza. El XII rey de la dinasta Shah alcanz el poder en medio de rumores que lo hacan partcipe de una conspiracin contra su hermano y con la mayora de los nepales dispuestos a darle una oportunidad. Cinco aos despus, el pas se encuentra sumido en el caos y la mayora de los nepales culpan a Gyanendra de la situacin.

La adoracin por el monarca se ha visto reducida a una elite que teme la llegada al poder de los comunistas y al Ejrcito, tradicionalmente ligado a la monarqua. El portavoz de Gyanendra y ministro de Informacin, Sumshere Rana, se puso el pasado viernes como ejemplo de la cada vez ms minoritaria parte de la sociedad que sigue creyendo en la santidad del monarca al responder a una pregunta sobre posibles errores cometidos por Gyanendra con una escueta frase: Mi rey jams comete errores.

La prensa local asegura que el monarca pasa estos das de manifestaciones en su contra encerrado en su palacio de Katmand, consultando a sus astrlogos y confiando en que los soldados que han jurado defenderle devuelvan el orden a las calles.

Incluso en el supuesto de que eso suceda, lo que parece ms improbable es que Gyanendra recobre algn da el respeto que durante siglos mantuvo a los reyes de Nepal a la altura de los dioses.




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter