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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-04-2006

Francia inaugura una nueva etapa poltica en Europa

Osvaldo Coggiola
Insrolux

Traducido del portugus para Rebelin y Tlaxcala por S. Segu y Ulises Jurez Polanco. Revisado por Caty R.


El retroceso del Gobierno francs, el 10 de abril, en la imposicin del proyecto de CPE (Contrato de primer empleo) liquid literalmente el Gobierno derechista Chirac-De Villepin. ste ltimo, una semana antes, haba prometido defender el CPE hasta el final [1]. Ms tarde, un comunicado de la Presidencia afirmara lacnicamente que el presidente de la Repblica haba decidido sustituir el artculo 8 de la Ley de igualdad de oportunidades por una serie de medidas destinadas a apoyar la insercin laboral de los jvenes con dificultades. Despus de ms de dos meses de manifestaciones masivas, impresionantes incluso para un pas especialista en esta materia, la lucha de estudiantes y trabajadores cre una situacin de carcter prerrevolucionario en uno de los pilares de la Unin Europea.

Los sindicatos y asociaciones de estudiantes han cantado victoria en su enfrentamiento con el Gobierno, pero unos y otros reclaman prudencia de cara al futuro, y afirman que era preciso esperar a ver en qu se traducirn, concretamente, las nuevas medidas anunciadas por Chirac. Bruno Julliard, lder de la UNEF, sindicato de estudiantes, prometi mantener la presin sobre el Gobierno. Maryse Dumas, dirigente del principal sindicato francs, la CGT, consider la retirada del CPE un xito de la accin convergente de los trabajadores y los estudiantes, y de la unidad sindical. Por su parte, Franois Chrque, del sindicato CFDT, afirm que se haba conseguido el objetivo, aunque rechaz comentar las medidas de insercin propuestas por el Gobierno. Ninguno de los citados entr en el anlisis de las repercusiones polticas de la nueva situacin, ni tampoco reivindic lo que s se reclam en las manifestaciones de masas: la cada del gobierno Chirac-De Villepin.

El primer ministro se neg a hablar sobre la posibilidad de su dimisin, pero los comentadores polticos franceses consideran que De Villepin es ya un cadver poltico, sin ninguna esperanza de llegar a ser candidato de la derecha a la sucesin de Jacques Chirac. El candidato presidencial De Villepin est prcticamente muerto y el primer ministro De Villepin se encuentra enfrentado a graves dificultades, afirm el semanario conservador LExpress. El partido que constituye la base del Gobierno, la Union pour un mouvement populaire (UMP), ha afirmado que las siglas CPE corresponden a Cmo Perder unas Elecciones, en la perspectiva de las prximas generales de 2007.

El principal elemento de contestacin del CPE reside en la posibilidad de que los menores de 26 aos sean despedidos sin ninguna justificacin durante los dos primeros aos del contrato de trabajo. El CPE era el primer paso para el cambio (supresin) del Cdigo de Trabajo, el principio del fin de la estabilidad en el empleo.

En Francia existen varios tipos de contrato de trabajo. Hay, por ejemplo, el Contrato de duracin indeterminada (CDI) que se aplica en el sector privado, con una estabilidad adquirida a los dos meses. Este tipo de contrato permite algunas ventajas, como conseguir un prstamo para la adquisicin de la vivienda o un contrato de alquiler de un apartamento. Existe otro contrato, llamado Contrato de duracin determinada (CDD), que puede variar desde un mes renovable hasta cuatro o seis meses. En un mismo puesto de trabajo, es posible pasar de un CDD a un CDI. En general, al empleado se le promete, en el momento de su admisin, el posterior acceso a un CDI. Existe tambin el trabajo por das u horas trabajadas, que se realiza a travs de las empresas de trabajo temporal, las cuales ofrecen sus seleccionados a los empresarios. En esta modalidad, es posible ganar hasta un 30% ms que con un CDD o un CDI por hora trabajada, si bien no se garantiza el trabajo todos los das del mes. Para los jvenes escolarizados existe tambin el contrato de becario, en el que el salario es de 300 euros mensuales, sin ninguna estabilidad [2].

El Contrato de primer empleo (CPE) ofreca al empresario la posibilidad de despedir a los trabajadores menores de 26 aos sin justificacin, dentro de los dos primeros aos de contrato. Era un globo sonda con vistas a acabar con la estabilidad del empleo en general. Adems, el CPE era slo un elemento de la Ley de igualdad de oportunidades. Segn esta ley, la edad laboral de los aprendices comenzara a los 14 aos y a partir de los 15 podran realizar trabajos nocturnos. Por otra parte, el contrato senior permitira, en el caso de los trabajadores mayores de 57 aos, ofrecer a stos contratos temporales de hasta 18 meses, renovables varias veces, con un salario cercano al mnimo vital (SMIC). Con ello, no habra necesidad de ofrecer trabajos decentes a los viejos, por lo que los patrones podran despedir a trabajadores dotados de un contrato normal y contratar a otros trabajadores experimentados, con un contrato precario y un salario bajo. Se trata de la instalacin de la precariedad permanente [3].

En Francia, donde la enseanza es obligatoria hasta los 15 aos, una parte importante de los estudiantes se encamina hacia los estudios profesionales a partir de los 16 aos. Hasta los 18 trabajan como aprendices y consiguen un diploma tcnico. Los jvenes estn superexplotados durante sus aos de aprendizaje. Con el CPE, los estudiantes, a partir de los 16 aos, podran pasar de ser considerados aprendices a becarios, contratados por tiempo determinado (CDD), etc. y al final a contratados por duracin indeterminada, con lo que totalizaran diez aos de sus vidas de asalariados sin haber alcanzado el estatuto que confiere el CDI [4].

De Villepin ech lea al fuego an no extinguido de la movilizacin de las banlieues de octubre y noviembre pasados, demostrando que aquella no fue una movilizacin de marginados o desesperados, sino el comienzo, en el sector ms explotado de la sociedad, de la lucha general de la juventud y los trabajadores. La revuelta de la juventud de los barrios y guetos sacudi a Francia y conmovi a Europa y al mundo. Sus protagonistas eran los miembros de una nueva generacin sin ningn porvenir social, en las condiciones reales del capitalismo. El levantamiento generalizado de los adolescentes franceses se produjo en el mismo momento en que la mayor parte de los estados europeos, as como Estados Unidos, se enfrenta a una crisis de rgimen poltico, y estn encabezados por los Gobiernos ms dbiles de los ltimos veinte aos. La sublevacin juvenil se desarrolla en las condiciones de una crisis de conjunto, social y poltica, de los principales estados imperialistas.

Este estadio precede a una crisis mayor en la que se cuestionara el propio poder poltico. La izquierda europea, sin embargo, est empeada en varios pases en formar Gobiernos de centro-izquierda que salven al Estado de la crisis. La revuelta francesa ha abierto una nueva perspectiva en la crisis mundial del capital, al instalar la movilizacin de masas en el centro del propio imperialismo capitalista.

El levantamiento de octubre-noviembre fue el sntoma anunciador de una crisis sin precedentes. En un escrito de la principal revista de la comunidad de negocios Le Point su editor no escatim adjetivos: Tras la trombosis social, tras el crash cvico de 2002, tras la jacquerie electoral de mayo (el no francs a la Constitucin de la Unin Europea), las revueltas urbanas del otoo de 2005 son una nueva ilustracin de la crisis nacional de Francia y de la descomposicin de su cuerpo social.

Mediante el CPE, De Villepin uni a estudiantes de secundaria, universitarios y trabajadores, que estaban sufriendo una serie de medidas impopulares, con fracasos en las huelgas y las movilizaciones contra la privatizacin de las empresas estatales de agua, energa elctrica y gas, contra las expulsiones de los inquilinos insolventes y en sus campaas salariales. El Gobierno Chirac-De Villepin-Sarkozy se haba desgastado en la crisis de noviembre de 2005, pero los jvenes desempleados no tenan un programa poltico. Ahora, han sido todos los jvenes los afectados: no estn en absoluto satisfechos con el salario mnimo francs, de en torno a 1.000 euros mensuales, que no responde al drstico aumento del coste de la vida tras la implantacin del euro en 2002 (los alquileres, por ejemplo, llegaron a aumentar un 150% en tres aos, y en determinadas ciudades hasta un 60% ya en los primeros meses.)

Ha sido el rgimen poltico en su conjunto el que se ha jugado su suerte en el proyecto del CPE. A pesar de las protestas masivas, el Gobierno, inicialmente, no dio marcha atrs. El Consejo constitucional declar la legalidad del dispositivo y el presidente Chirac lo sancion. Un retroceso disminuira las posibilidades de cualquiera de los candidatos de la UMP a las elecciones, tanto las de De Villepin, como las de su rival de partido y gobierno, Nicolas Sarkozy, ministro del Interior.

La movilizacin creci constantemente, ya desde el anuncio del CPE en enero de 2006. El 7 de febrero, primer da de protestas, las manifestaciones en todo el pas alcanzaron la cifra de 220.000 asistentes. Slo en Pars, participaron ms de 30.000 personas y se registraron incidentes cuando jvenes lanzaron objetos a las fuerzas del orden, que respondieron con gases lacrimgenos. En Marsella, la protesta reuni entre 7.000 y 15.000 personas, profesores incluidos, y en Burdeos fueron 25.000, segn los organizadores. Los jvenes llevaban pancartas en las que poda leerse Contrato Predestinado al dEsastre o Contrato Para Esclavos.

En muchas otras ciudades, estudiantes universitarios y de secundaria, profesores y sindicalistas se adhirieron a la protesta: Toulouse, Grenoble, Limoges, Le Havre, Rennes, Ajaccio, Pau, Dax, Pamiers, Perpin fueron algunas de ellas. Los manifestantes paralizaron el trnsito en las zonas en que se concentraron y algunas protestas desembocaron en enfrentamientos con la polica.

Decenas de institutos de enseanza media sufrieron perturbaciones en su funcionamiento y cerca del 70% de las universidades del pas dejaron de impartir clases, a la vez que innumerables institutos cerraron sus puertas. La Universidad de la Sorbona fue ocupada por los estudiantes. Las manifestaciones continuaron los das siguientes, centradas en Pars. La central sindical Sud-PTT anunci que uno de sus miembros se hallaba en estado de coma despus de haber sido agredido por la polica en los enfrentamientos que tuvieron lugar en la Place de la Nation, en pleno centro de Pars. En la lucha participaron estudiantes, reunidos en masivas asambleas generales en institutos y facultades, y tambin los sindicatos de educacin, funcin pblica, as como la principal confederacin de asociaciones de padres [5].

La organizacin de la movilizacin fue muy rpida. La Coordinacin nacional de estudiantes de Dijon acogi a cerca de 400 delegados de toda Francia, que representaban a centenares de miles de universitarios. Para la mayora de stos se trataba de su primer movimiento de lucha. Una gran parte de los delegados era independiente. Los representantes del ala mayoritaria de la UNEF (militantes del PS y del PCF), pese a ser ste el sindicato estudiantil ms importante del pas, configuraban una minora entre los delegados. Por otro lado, la minora de este sindicato, la corriente Tous ensemble (Todos juntos), integrada por Lutte Ouvrire y Ligue Communiste Rvolutionaire era bastante numerosa.

Una de las opciones de De Villepin era mantenerse intransigente, a la espera de que las protestas acabasen por agotarse. Las divisiones en el mbito estudiantil y sindical podran colaborar en este sentido. El riesgo, finalmente concretado, era que la situacin en las calles se hiciera insostenible. La segunda opcin pasaba por la modificacin del CPE. De Villepin afirm estar dispuesto a negociar y admita revisar la ley a los seis meses de su aplicacin. Una de las posibles modificaciones, finalmente ofrecida por Chirac, era reducir la duracin del CPE de dos a un ao. La oposicin de izquierda (PS y PCF) ofreci de hecho una va de salida a la crisis del Gobierno, impugnando el CPE ante el Tribunal Constitucional, afirmando que la ley era discriminatoria y contraria a la Constitucin francesa. Si el Tribunal le hubiese dado la razn y hubiese anulado la ley, De Villepin hubiera tenido a su disposicin una salida rpida y segura de la crisis, sin perder la cara. Todo hubiera vuelto al punto de partida [6].

Un nuevo punto lgido de la lucha se alcanz el 7 de marzo. Las manifestaciones se multiplicaron y la polica anunci la detencin de 420 personas en los enfrentamientos, que dejaron tambin 60 heridos, de los cuales 27 eran policas. El nmero de detenciones fue el ms elevado desde el comienzo de las manifestaciones contra el CPE. Slo en la capital 140 personas fueron detenidas. Los manifestantes prendieron fuego a coches, saquearon comercios, destruyeron restaurantes y lanzaron piedras a la polica. Los estudiantes universitarios y de secundaria abandonaron la Place dItalie en direccin a los Invlidos, una amplia explanada. Sin embargo, antes de alcanzar ese lugar los choques ya se haban multiplicado. Tambin en otras ciudades (Rennes, Marsella, Lyon) las manifestaciones se hicieron violentas con la intervencin de la polica.

Las protestas masivas del 7 de marzo fueron decisivas. La represin violenta de la ocupacin de la Sorbona mostr que el Gobierno tema que las huelgas se extendieran an ms. En Savigny-sur-Orge, en la regin parisina, y en Saint-Denis, suburbio de la capital, las manifestaciones acabaron tambin en batallas campales. La extensin de la lucha a los suburbios motiv que el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy hiciese una llamada de atencin al peligro que representaba la efervescencia estudiantil, por cuanto podra reavivar la agitacin de las banlieues, en las que el clima sigue siendo muy tenso. El fantasma de la rebelin de octubre-noviembre reapareca, ahora aumentado por la perspectiva de la unificacin de la juventud estudiantil con los jvenes desempleados, hijos de inmigrantes, de las banlieues.

La Coordinacin nacional de estudiantes present una declaracin, adoptada en Poitiers el 11 de marzo, en la que se afirmaba: La prxima fecha decisiva ser el 16 de marzo: hacemos una llamada a los trabajadores y sus organizaciones a manifestarse y a utilizar su arma ms efectiva, la huelga. Tambin es preciso comenzar ya a dar continuacin a las jornadas de accin del 16 y el 18, con una medida de mayor calado: pedimos a los sindicatos que convoquen una huelga general el 23 de marzo y una manifestacin nacional en Pars. La regional sindical del departamento de Bouches-du-Rhne (que rene a CGT, FO, SUD, etc.) adopt tambin un texto conjunto en el que se afirmaba: La prxima fase de la movilizacin debe establecerse en la perspectiva de una convocatoria conjunta a una huelga general, que nos permitir potenciar la accin conjunta con la juventud. Sin embargo, los lderes sindicales (en particular la CFDT y la CGT) se negaron a hacer un llamamiento claro a la huelga.

El sbado 18 de marzo, las acciones de los estudiantes y trabajadores se masificaron y radicalizaron, delimitando una clara confrontacin poltica. Las manifestaciones gigantescas causaron, slo en Pars, heridas en al menos a siete policas y a unos 20 manifestantes, con la detencin de ms de 160 personas. La Place de la Nation, local donde termin la marcha de aproximadamente 400.000 manifestantes, fue uno de los escenarios de los encuentros que, adems de los heridos, dejaron atrs automviles quemados y comercios saqueados.

Despus de los violentos enfrentamientos durante la embestida policial a la Sorbona, ocupada por piquetes estudiantiles, la universidad parisiense fue tambin, la noche del sbado 18, uno de los escenarios de lucha. Caones de agua, gas lacrimgeno y cargas policiales fueron los instrumentos utilizados contra centenares de personas que marchaban sobre la barrera de seguridad de la polica. Liberad la Sorbona!, gritaban algunos manifestantes. Polica en todas partes y justicia en ninguna, repetan otros. Muchos de los jvenes inmigrantes y desempleados involucrados en las protestas de noviembre en los alrededores de Pars, se mezclaban en las manifestaciones estudiantiles para ajustar sus cuentas con la polica.

Los sindicatos y lderes estudiantiles emitieron un ultimtum, dando al gobierno hasta la noche del 20 de marzo para retroceder la aplicacin de la ley. Damos ese tiempo al gobierno para ver si entiende el mensaje, afirm Rene Jouan, del sindicato CFDT. La derecha burguesa insista con su discurso de que el nico error de De Villepin sera ceder a la presin, porque al hacerlo juntara a los sepultureros que han enterrado la competitividad de Francia.

El discurso de la competitividad es slo una excusa ideolgica para imponer un retroceso histrico de las condiciones de vida del conjunto de la clase obrera francesa (que tard muy poco en comprender que de eso se trataba la imposicin del CPE, por eso se moviliz junto a los estudiantes, obligando a los sindicatos, en un principio inmviles, a adoptar una postura activa). En 2005, las 40 empresas ms importantes del pas tuvieron un lucro neto de 84.000 millones de euros (ms de 100.000 millones de dlares), una nueva marca histrica, 50% superior a las ganancias de 2004. La ausencia de empleo podra ser, pero no lo es, el retrato de una economa detenida en el tiempo. Las ganancias de los 40 grupos franceses ms grandes fueron las que ms crecieron en 2005 y las empresas francesas se colocaron en tercer lugar en el ranking de participacin de fusiones y adquisiciones en 2005, segn inform la revista The Economist [7]. Las ganancias de productividad de 2001 y 2002, despus de la reestructuracin productiva, fueron sealadas como responsables del resultado [8].

Entretanto, el nmero de personas viviendo en un estado mnimo de subsistencia aument un 4,7% de 2004 para 2005. Pero la referencia a la competitividad descascaraba el pretexto oficial del CPE: el presidente Chirac, y el primer ministro De Villepin, alegaban que el contrato era una forma de reducir el desempleo porque Francia es uno de los pases con la tasa ms alta de desempleo entre jvenes en toda Europa. Ms del 20% de los jvenes entre 18 y 25 aos estn desempleados, el doble de la media nacional de desempleo, que es de 9,6%. En la periferia de las grandes ciudades, el ndice de desempleo entre los jvenes es de 40%. Y lleg el final virtual de los empleos estables. Dos tercios de los franceses entre 15 y 24 aos que tienen empleo estn contratados temporalmente.

El flagelo del desempleo viene siendo utilizado, desde hace ms de diez aos en Europa para arremeter cada vez ms encarnizadamente contra las condiciones de vida de los trabajadores y para aumentar los lucros del capital, tanto por la derecha como por la izquierda. En Francia, se adopt la semana de 35 horas, cantada en verso y prosa por la izquierda reformista mundial. El propsito declarado de la ley, aprobada en 1997, era generar ms empleos. La ley concedi a los empleados y empleadores un perodo de dos aos para la adaptacin, pero, desde su aprobacin, el gobierno concedi incentivos para que las empresas se adhieran a la nueva jornada, mediante la reduccin de impuestos o, ms claramente, aumentando las ganancias patronales.

Las empresas renegociaron con los sindicatos un sinnmero de cambios en el contrato de trabajo, disminuyendo los intervalos de descanso, modificando turnos, intensificando el tiempo parcial, trabajando hasta los sbados y varias otras medidas que buscaban elevar la productividad del trabajo para compensar el aumento de costo de la hora trabajada. A pesar de todos los incentivos y ajustes del sistema de produccin, la ley no gener los empleados pretendidos. En una primera etapa (1997-2001), el desempleo baj del 12% al 8,7%, pero eso se debi a un intenso brote de crecimiento econmico. A partir de 2002, el crecimiento se enfro, la jornada continu reducida y el desempleo subi, llegando al 10% en enero de 2005 [9].

En las primeras manifestaciones contra el CPE slo se vean jvenes entre 18 y 25 aos por las calles de Pars y las principales ciudades francesas, ya que ellos son los destinatarios de estos contratos. Pero despus fue el pas entero el que protest contra las medidas del gobierno. Las organizaciones estudiantiles se unieron y una gran marcha se anunci para el jueves 23 de marzo en Pars.

A esta marcha le siguieron manifestaciones en todas las ciudades hasta el 28 de marzo, cuando muchos millares salieron a las calles para decirle no a la ley de De Villepin. Fue una movilizacin sin precedentes, una verdadera manifestacin de fuerza. Tres millones de manifestantes en total, 700.000 slo en Pars, segn los sindicatos. Eran, sin duda, incomparablemente ms que en las manifestaciones anteriores[10].

La huelga afect principalmente el sector de transportes areo, ferroviario y metro- adems de las escuelas, donde casi la mitad de los docentes no fue a trabajar. Los peridicos tampoco se distribuyeron. Al final del da, en la Plaza de la Repblica, se registraron enfrentamientos con la Polica, que us gas lacrimgeno y caones de agua para contener a los manifestantes. En toda Francia hubo manifestaciones: 31.000 en Burdeos, 28.000 en Marsella, 26.000 en Grenoble, 17.000 en Lyon... Al llegar la tarde, individuos encapuchados agredieron y golpearon a los manifestantes.

Francia funcion a medio gas, sin peridicos, con perturbaciones en los transportes urbanos y en el trfico areo. Hasta la Torre Eiffel cerr las puertas. Slo en Pars fueron desplegados 4.000 policas. La manifestacin tuvo un aspecto de espontaneidad, de reaccin airada. Por fin por la maana, el primer ministro francs, Dominique De Villepin, reaccion ante las hostilidades, y declar que estaba dispuesto a hacer cambios en el CPE [11], pero que el gobierno no retrocedera. De Villepin recibi el apoyo de las principales asociaciones empresariales francesas y un voto de confianza del presidente Jacques Chirac, que apel al espritu de responsabilidad de las asociaciones sindicales y estudiantiles. El gobierno comprometa toda su responsabilidad en los intentos de fuerza. Como respuesta, los manifestantes comenzaron a concentrarse por toda Francia. Por la tarde, eran centenares de miles, riadas de gente: Somos ms de tres millones en las calles, repetan. Los manifestantes marcharon por las calles de 250 ciudades con carteles contra el CPE y contra el premier y el ministro del Interior.

La manifestacin de Pars tard tres horas en llegar a la Plaza de la Repblica. Los estudiantes estaban al frente, y despus los sindicatos. El ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, pas a defender que la aplicacin de la ley debera ser prorrogada, y propuso suspender la entrada en vigencia de la ley del CPE durante las negociaciones con los aliados, en busca de un acuerdo. Dos de cada tres franceses defendan que la ley deba ser retirada. De Villepin slo tena el apoyo del presidente Jacques Chirac y dependa del parecer del Tribunal Constitucional sobre la validez del CPE. La crisis poltica ya era total.

Estbamos frente a una crisis de rgimen, como lleg a definirla la izquierda ms osada: La definicin llega tarde: la crisis del rgimen provoc la rebelin popular. No es por casualidad que los partidos que dependen de la situacin no propondrn la cada del gobierno mientras las masas estn en la calle. Les acosa, por otro lado, la pesadilla de que la movilizacin en curso, relativamente encuadrada por la burocracia de los sindicatos y por los sindicatos de los estudiantes, se empalme con una nueva revuelta de los barrios [12].

Los estudiantes tenan plena conciencia no slo del carcter poltico de la movilizacin, sino tambin de que estaba en juego la propia supervivencia del gobierno. Los estudiantes rechazaron la invitacin del primer ministro para un encuentro, con vista a llegar a un consenso sobre el CPE. El retroceso del gobierno comenz. El presidente propuso dos cambios en el texto: disminuir de dos aos a uno el plazo de experiencia para que los menores de 26 aos puedan ser despedidos, y la inclusin de una causa para el despido.

El retroceso slo agrav la situacin del gobierno ChiracDe Villepin. Segn un columnista, el movimiento completo es para recusar la totalidad de la ley. Desde este punto de vista, no habr ningn alivio. Los estudiantes bloquearon varias autopistas y lneas frreas, causando 345 kilmetros de congestin en el pas. Despus del pronunciamiento del presidente hubo protestas en la Plaza de la Bastilla. La tensin social es muy grande. Y probablemente es el movimiento social ms denso desde 1995, que derrib al entonces primer ministro, Alain Jupp, o incluso que el de 1968", afirm el mismo columnista.

Despus de la jornada del 28 de marzo, la lucha endureci. Los estudiantes bloquearon las estaciones ferroviarias y hasta las autopistas. Cerca de 1.500 jvenes ocuparon la estacin de Lyon, en Pars durante una parte del da. Al mismo tiempo se produca un embotellamiento enorme en el perifrico, la autopista circular de regreso a Pars. Centenares de adolescentes salieron de los liceos para ir a bloquear la arteria principal de la capital francesa. La polica termin deteniendo a los estudiantes en el perifrico y en la Gare de Lyon. Acciones idnticas ocurrieron en provincias de norte a sur, de Lille a Marsella, pasando por Toulouse, Grenoble, Metz, Dijon o Rennes. El endurecimiento contra los estudiantes fue todava ms claro, y tambin ms tenso, en los liceos. La vspera, el ministro de Educacin dio orden a los rectores de abrir los establecimientos a la fuerza y, si fuese necesario, con la intervencin de la polica. La movilizacin de los alumnos, despus de conocida la orden, llev a los rectores a desobedecer, para evitar incidentes.

El 5 de abril, los sindicatos, al descomps con la intensidad de la movilizacin estudiantil, endurecieron posiciones, y dieron al presidente Jacques Chirac 15 das para abolir el CPU, lo que sucedi en menos de la mitad de ese plazo. La izquierda mostr que su papel fundamental era el de desmontar la bomba creada por la movilizacin juvenil, pidi una rpida intervencin del presidente Chirac [13], mientras que el ministro del Interior, Nicols Sarkozy, admiti que el gobierno debe moverse ahora, en otro gesto de distanciamiento de De Villepin, que qued ms frgil despus que los cinco sindicatos (centrales sindicales) rechazaran su invitacin a reunirse para debatir el tema

En el contramano de la calle estuvo la izquierda, que inclua la extrema izquierda. Diez partidos de la oposicin de izquierda francesa pidieron al presidente Chirac, en un manifiesto conjunto, no promulgar el CPE: Las organizaciones y partidos polticos de izquierda piden solemnemente a Jacques Chirac que retire el CPE [de la ley sobre la igualdad de oportunidades] para iniciar negociaciones con los sindicatos y presentar inmediatamente [un nuevo texto] al Parlamento, refera el manifiesto elaborado en una reunin de la Asamblea Nacional (la comilla es nuestra). Conociendo las condiciones excepcionales de su eleccin en 2002, Chirac asumira una gran responsabilidad al promulgar la ley. Sera un golpe de fuerza inaceptable, subrayaron los diez partidos en el manifiesto. Chirac renov su segundo mandato presidencial gracias al frente comn con izquierda, que le dio sus votos en 2002, con los resultados que ahora evidenciaban: ms que un manifiesto, el texto de la izquierda es una confesin.

Contrariamente, la Coordinacin nacional de estudiantes, organismo independiente de los gremios estudiantiles, y que rene representantes de alumnos de universidades y liceos franceses, reivindic la renuncia del gobierno. El Gobierno deber salir aunque retire su proyecto, propuso la CNE en una declaracin leda a los medios de comunicacin despus de dos das de reuniones en Aix-en-Provence. El organismo, con representantes en aproximadamente 60 universidades y 100 liceos, justific su peticin de renuncia en la arrogancia del gobierno, al haber utilizado el procedimiento de urgencia para adoptar el CPE en el Parlamento. Adems de eso, la Coordinacin critic al Gobierno por haber hecho apostado por la violencia policial. Cerca de 300 representantes estudiantiles comparecieron a ese encuentro de la Coordinacin, que haba reivindicado la integracin del organismo en el grupo de sindicatos de trabajadores y estudiantes, que convoc las jornadas de huelga y manifestaciones.

La capitulacin final del gobierno, inevitable, apenas oficializ su liquidacin poltica [14] y la completa crisis del rgimen poltico francs de la V Repblica, creado por De Gaulle a travs de un golpe de Estado, en 1958. Su supervivencia tiene por base que aunque consciente de la miseria social, no hay evidencia de que en Francia la vanguardia de los trabajadores, o la izquierda tengan conciencia de esta verdadera crisis de poder. No existe, el clima de anlisis ni tampoco de propaganda o agitacin; ni el ms pequeo esbozo de consignas que propongan el gobierno de los trabajadores.

La llamada extrema izquierda teme mucho ms pecar de radicalismo que de conservadurismo; los fracasos del pasado la acobardaron. Para ella, lo que sucedi en Francia no tiene ningn punto de contacto con mayo de 1968. Est claro que la crisis no es exclusivamente francesa, toda Europa se encuentra en un atolladero. La situacin italiana es explosiva, por eso la burguesa recurre a su ala izquierda, incluso a su extrema izquierda. Las amenazas a la Unin Europea desnudan la fragilidad de la restauracin capitalista en Europa oriental, cuya base es el capital europeo internacional. El poder est cuestionado por una crisis internacional de conjunto. Es precisamente eso lo que aterroriza a la izquierda reformista y paraliza a la izquierda no reformista [15].

Se debe hacer la salvedad de que la Nouvelle Gauche Communiste (Nueva Izquierda Comunista) declar que no existe ninguna razn para limitar la ambicin de lucha. Contentarse con el retroceso del gobierno es permitir respirar a la burguesa para preparar (las elecciones de) 2007 en mejores condiciones. Si la lucha impone una retirada del CPE, el presidente, el gobierno y su mayora parlamentaria han sufrido una derrota que les debera impedir continuar gobernando el pas. Entonces, seamos realistas, luchemos parar derrumbar al poder [16].

Despus del retroceso, muy deprisa, el gobierno se emple en reconstituir un cuadro poltico de colaboracin con la oposicin de izquierda. El primer ministro De Villepin dej claro que quera acabar con la crisis del CPE, evitando una nueva movilizacin en las calles para nuevas reivindicaciones. El CPE slo fue sustituido; un nuevo proyecto de ley se aprob por la Comisin de Asuntos Sociales de la Cmara de Diputados, y fue a debate en el plenario. Los socialistas prometieron no obstruir la votacin. Las manifestaciones estudiantiles, convocadas antes de la revocacin del CPE, reunieron centenares de personas en Marsella, Lyon y Rennes, y millares en Toulouse y en Paris. En total, 100.000 personas participaron en las marchas en 66 ciudades [17].

Los manifestantes y los grupos de jvenes queran mostrar que estaran alerta hasta la promulgacin de medidas sustitutivas al CPE, pero tambin reivindicaban el fin de la ley de igualdad de oportunidades (que prev la formacin profesional desde los 14 aos y el trabajo nocturno de los adolescentes), y la anulacin del Contrato de Nuevo Empleo (CNE), considerado el hermano mayor del CPE. El CNE, implantado tambin por De Villepin y en vigor desde agosto de 2005, que vale para trabajadores de cualquier edad en empresas con menos de 20 operarios, permitiendo el despido sin causa justificada durante los dos primeros aos.

La lucha de la juventud francesa consigui mover parcelas significativas de la clase obrera, conscientes de que el futuro de todo el pas y de la clase estaba en juego. Francia no es una excepcin en Europa [18], por sus particulares y peculiares obstculos corporativos a los lucros sin medida, como se empearon en demostrar, en las ltimas semanas, todas las personas al servicio del capital. Francia es el ejemplo donde se refleja el futuro de la lucha de clases en Europa. El gallo francs vuelve a marcar el camino del continente y del resto del mundo. Una nueva generacin entr de lleno en la lucha, mostrando que el viejo topo est ms que nunca en accin. Y a los que entonaron apresuradamente el rquiem de la revolucin en el pas revolucionario par excellence, cabe ahora slo responder, como hiciera Marx hace siglo y medio: bien creus, vieille taupe!

 

Cronologa

Octubre noviembre 2005: Rebelin de los jvenes. El asesinato de dos jvenes hijos de inmigrantes provoca violentos enfrentamientos con la polica en los suburbios de varias ciudades.

16 de enero de 2006: El primer ministro De Villepin anuncia una serie de medidas para combatir el desempleo, incluyendo el CPE.

7 de febrero: El primer da de protestas contra el CPE atrae cerca de 220.000 manifestantes.

7 de marzo: Protestas masivas en todo el pas, con centenares de detenciones.

9 de marzo: El Parlamento aprueba la Ley de Igualdad de Oportunidades, en cuyo artculo 8 se incluye al CPE.

11 de marzo: Estudiantes invaden la Universidad de la Sorbona, que permanece ocupada durante tres das hasta que la polica consigue desalojarlos.

28 de marzo: Entre uno y tres millones de personas salen a las calles a protestar contra el CPE.

31 de marzo: Chirac promulga la Ley de Igualdad de Oportunidades, pero suspende la aplicacin del CPE hasta la introduccin de cambios.

6 de abril: A pesar de la continuacin de las protestas, De Villepin promete luchar hasta el fin.

10 de abril: Chirac anuncia la sustitucin del CPE por medidas de apoyo a la insercin en el trabajo de los jvenes.

11 de abril: Aunque con menos participantes, continan las marchas, tambin contra la Ley de Igualdad de Oportunidades y la anulacin del Contrato de Nuevo Empleo, considerado el hermano mayor del CPE.

 

Notas

[1] El presidente me ha confiado una misin y la llevar a trmino, afirm De Villepin el 6 de abril, y dos das ms tarde, el 8 de abril, calific de inaceptable cualquier modificacin del proyecto.

[2] Guilherme Carvalho. O Maro Francs de 2006. Manuscrito, marzo de 2006.

[3] Durante los ltimos 20 aos, tanto los Gobiernos de izquierda como de derecha multiplicaron los contratos de trabajo inseguros, desde el Trabajo de utilidad colectiva del Gobierno socialista de Laurent Fabius en 1984 (contratos de trabajo parcial de un ao de duracin y bajo salario) hasta los trabajos de juventud de Jospin (contratos de hasta cinco aos, renovables cada ao). Todos los gobiernos aadieron a esta serie otros tipos de contratos precarios, sin olvidar que la izquierda plural de Lionel Jospin privatiz ms que los dos Gobiernos de derecha (Balladur y Jupp) precedentes.

[4] En una interpretacin que recupera la tradicin revolucionaria francesa, la clave de la crisis de legitimidad creada por el CPE de De Villepin estara en el deseo del pueblo francs de no ser dominado por sus barones o prncipes. Qu es lo que repiten unnimemente los jvenes? Que no admiten ser despedidos sin justificacin. El CPE otorga al empresario un poder que les parece abusivo, que les hiere en su susceptibilidad poltica, y que les ofende en su condicin de asalariados. No es la perspectiva futura de una popularizacin del CPE y el fin del CDI lo que moviliz ms de un milln de personas el sbado 18 de marzo. La precariedad del CDD, del becario, del contratado por jornadas, ya exista y no movilizaba a los jvenes. Por qu? Entre otras razones ms generales, estos contratos son claros desde su implantacin. Desde el comienzo se sabe que la admisin al empleo es por un corto tiempo y tiene carcter precario, todo ello es conocido previamente por el asalariado. El CPE ofrece incluso ms garantas que las citadas modalidades de empleo, incluso ms ingresos. Lo que ofende en este contrato es saber que sin justificacin de ningn tipo, sin conocimiento desde su admisin, el empresario puede despedir al trabajador. El despido es diferente de un fin de contrato, sea ste diario, semestral o como becario. El movimiento que rechaza este contrato en las calles lo hace por considerarlo una humillacin, un poder ilegtimo de un agente econmico ms fuerte (Guilherme Carvalho. O Maro Francs de 2006. Manuscrito, marzo de 2006).

[5] Catherine Rollot. En Pars, numerosos padres participan en las manifestaciones. Le Monde, Pars, 21.3.2006; e http://www.luttes-etudiantes.com/forum/viewtopic.php?t=1316.

[ 6] La Ligue Communiste Rvolutionnaire (LCR) no tom ninguna iniciativa especfica. Su propuesta, tras la represin policial de los estudiantes de la Sorbona, fue llamar a todas las fuerzas de izquierda (incluido el PS) a organizar una gran reunin de todas las fuerzas de izquierda, representadas al ms alto nivel, a fin de dar apoyo y solidaridad a la juventud movilizada; realizar una reunin, tan pronto como fuera posible, para organizar una respuesta unificada y obligar al Gobierno a dar marcha atrs y conseguir la retirada del CPE (Declaraciones de Olivier Besancenot, 12.3.2006)

[ 7] Francia vive en las calles nas ruas os dilemas da modernizao. Valor Econmico, So Paulo, 4 de abril de 2006.

[8] Nathalie Brafman y Frdric Lematre. Nouvelle anne record pour les groupes franais. Le Monde , Pars, 16 de marzo de 2006.

[9 ] Jos Pastore. A Frana e as 35 horas. O Estado de S. Paulo, 22 de febrero de 2005.

[ 10] En las manifestaciones por toda Francia, el Ministerio del Interior dice que salieron a las calles 1.028.000 personas contra el CPE, de los cuales 84.000 en Paris. Para los sindicatos, fueron 3,1 millones de franceses que se manifestaron, 700.000 en Paris.

[ 11] De Villepin pidi a los estudiantes que dieran una oportunidad al CPE, admitiendo revisar la ley dentro de seis meses para estimar su impacto. Entre las mejoras que estaba dispuesto a introducir, realz la atribucin de un patrono a todos los jvenes que firmaren el CPE, y el pago de un complemento de formacin cuando el contrato fuese roto.

[12] Jorge Altamira. Adnde va Francia, adnde va Europa. Prensa Obrera n 940, Buenos Aires, 6 de abril de 2006.

[ 13] El presidente de la Confederacin General del Trabajo (CGT), advirti sobre el pedido para acordar cambios sobre el CPE que el gobierno debe entender no pueden dejar al pas sin respuesta; No se puede imaginar un movimiento tan fuerte y un primer ministro que no cambie nada. El dirigente sindical pidi al presidente Chirac que intervenga rpidamente porque el premier est bloqueado. Tambin el presidente de la coalicin socialista en la Asamblea Nacional, Jean Marc Ayrault, pidi al primer ministro que olvidara su orgullo e hiciera la paz con los franceses. Y pidi nuevamente a De Villepin que retirase el CPE. La izquierda poltico-sindical asumi claramente un papel de bombero, dentro del carcter masivo de la movilizacin.

[ 14] El veredicto de los franceses sobre la poltica econmica del gobierno de Dominique De Villepin es demoledor: el 72 por ciento la calificaban de bastante o muy mala, lo que, segn el mismo estudio, corresponde a un aumento de cinco puntos en un mes. De Villepin rompi as el rcord de impopularidad establecido por su antecesor, Jean-Pierre Raffarin, en abril de 2005.

[15] Jorge Altamira. Art. Cit.

[ 16] mile Fabrol. Licencions Chirac, Villepin et Sarkozy. La Lettre de Promthe n 2, Paris, marzo de 2006.

[17] Frana tenta enterrar a polmica do Contrato do Primeiro Emprego. AJB Online, 12 de abril de 2006.

[18] Tony Negri, que por misteriosos motivos continua siendo considerado como un idelogo de izquierda, afirm que para el movimiento contra el CPE, el desafo es abandonar las amarras del empleo del pasado y aprehender su propia excepcionalidad productiva: ir ms all de la defensa de la legislacin de la era industrial, y afirmar que la flexibilidad y movilidad no significan necesariamente precariedad y riesgo (Antonio Negri y Giuseppe Cocco. O trabalho de luto. Folha de S. Paulo, Caderno Mais!, 9 de abril de 2006). Para este ex idelogo anticapitalista, el capital dej de existir, hasta como categora de pensamiento.

 

Referencias

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Alain Duhamel. Comment inventer um nouveau modle social. Le Point n 1749, Paris, 23 de marzo de 2006.

Antonio Negri y Giuseppe Cocco. O trabalho de luto. Folha de S. Paulo, Caderno Mais!, 9 de abril de 2006.

Benoit Tessier. Frana: centenas de milhares nas ruas, um gigantesco no poltica de Villepin. Reuters, 29 de marzo de 2006.

Catherine Pgard. Le temps des dangers. Le Point n 1749, Paris, 23 de marzo de 2006.

Catherine Rollot. Paris, de nombreux parents parmi les manifestants. Le Monde, Paris, 21 de marzo de 2006.

Claude Imbert. Le pige franais. Le Point n 1749, Paris, 23 de marzo de 2006.

Elizabeth Pineau. Frana desistir de polmica lei trabalhista para jovens. Reuters , 10 de abril de 2006.

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France faces the future. The Economist, Londres, 1 de abril de 2006.

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Gilles Lapouge. Movimento das ruas exps mediocridade do governo. O Estado de S. Paulo, 11 de abril de 2006.

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Jos Pastore. A Frana e as 35 horas. O Estado de S. Paulo, 22 de febrero de 2005.

Jos Pastore. O primeiro emprego na Frana. O Estado de S. Paulo, 4 de abril de 2006.

Kerstin Gehmlich e Anna Willard. Protesto rene 1 milho na Frana contra lei do 1 emprego. Reuters, 28 de marzo de 2006.

Lionel Jospin. A esquerda precisa oferecer uma alternativa. Folha de S. Paulo, 9 de abril de 2006.

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Luis Oviedo. La maniobra del adelantamiento electoral. Prensa Obrera n 939, Buenos Aires, 30 de marzo de 2006.

Maria Laura Avignolo. Francia: traban nueva propuesta. Clarn, Buenos Aires, 9 de abril de 2006.

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Patrick Kovaric. Frana: vitria para estudantes e sindicatos, Chirac mata Contrato do Primeiro Emprego. Reuters, 10 de abril de 2006.

Philippe Wojazer. Prazo de 15 dias para abolir CPE: sindicatos apertam Chirac. Reuters, 6 de abril de 2006.

Violaine de Montclos. Parents gts, enfants frustrs. Le Point n 1749, Paris, 23 de marzo de 2006.

 

Texto original: http://www.insrolux.org/textos2006/cpecoggiola.pdf

S. Segu, Ulises Jurez Polanco y Caty R. son miembros del colectivo de traductores de Rebelin. El segundo es asimismo miembro de Tlaxcala ( www.tlaxcala.es ), la red de traductores por la diversidad lingstica. Esta traduccin es copyleft.



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