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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-04-2006

A 45 aos de la Victoria
Girn!....por si alguien se olvida

Celia Hart
Rebelin


Ms de una vez he dicho que las fuerzas revolucionarias del mundo necesita un anlisis de fondo sobre la revolucin cubana. S que se ha escrito mucho y muy bien, pero me refiero, a un anlisis ms all de lo anecdtico, lo heroico o subyugante porque este proceso constituye un clsico de libro de texto de lo qu es, cmo se funda y cmo se defiende una revolucin socialista.

Nos sobran historiadores con pericia, academia y compromiso. Tenemos vivos a muchos de sus protagonistas, entre ellos por supuesto Fidel, y ya tenemos tiempo para que se perfile el contorno de lo que ha significado la revolucin socialista en Cuba a la distancia de 50 aos, que no se reduce por supuesto a sus ndices de sanidad, educacin, y dems logros sociales.

S que es difcil separarse emocionalmente de los hechos vibrantes que han envuelto uno de los acontecimientos ms trascendentales de la historia del mundo. A veces creo que su tiempo de vida es ya mayor que la gran revolucin de los soviet, la cual fue traicionada, manteniendo por mucho tiempo el adjetivo de socialista. De la revolucin china... mejor no hablo. James Petras acaba de publicar un artculo1 sobre el tema y no quiero reflexionar sobre la extinta URSS y mucho menos sobre la emergente China, cuando tenemos delante de nosotros el recuerdo, educativo, fascinante y ya bblico de la victoria de la recin nacida revolucin cubana contra el imperialismo norteamericano en Playa Girn.

El mulo de la Historia de la Revolucin Rusa2 escrita por Len Trotsky puede ya escribirse. Trotsky fue protagonista de aquella epopeya, por eso un buen punto de partida (para m por supuesto) son Pasajes de la Guerra Revolucionaria3 y Aldabonazo4 de Ernesto Che Guevara y Armando Hart respectivamente.

Nuestros dirigentes competentes y brillantes no fueron exiliados a Turqua o Siberia y no han sido asesinados, ni han sufrido purgas denigrantes dentro de la revolucin. En Cuba quien se ha exiliado es la derecha troglodita y casi siempre inepta. La izquierda con sus vaivenes est aqu dentro, comprometiendo su sangre por el porvenir del socialismo. A riesgo de ser acusada de tremendista, mucho tendr que ver con el triunfo de la revolucin mundial.

Qu nos falta? Desprendernos del miedo, y saber que el futuro es siempre mucho, pero mucho ms importante que el presente. Y que si Paris bien vale una misa... esta revolucin vale los errores que cometamos tratando de defenderla. Pasajes de la Guerra Revolucionaria y Aldabonazo deben leerse sin piedad para sus respectivos autores, para encontrar esos hilos conductuales de una revolucin verdadera y lograr descubrir en qu consisti exactamente la pericia de Fidel Castro para fundar un verdadero partido poltico desde las races de las montaas de la Sierra Maestra, y para saber como se forja la verdadera unidad. La que es til a los empeos y no la unidad panfletaria. l no lo ha escrito, ni lo escribir , porque estoy convencida que Fidel morir con el pie en el estribo y tratando de hacer crecer la revolucin en el mundo, y las entrevistas que le hacen pueden servir de referencias, pero sern siempre obra del preguntador... Que siempre preguntamos lo que de antemano queremos escuchar.

Girn nos recuerda siempre como se defiende una revolucin verdadera.

Ahora que andamos todos confusos preguntndonos las vas de resistencia contra el imperialismo y soando con algn mundo mejor; es bueno releer en la revolucin cubana algunos de sus primeros episodios: En el diario Granma5 sale por estos das un copioso resumen de la ingerencia norteamericana desde el propio inicio de la revolucin incluso antes de 1959. Las bandas armadas y financiadas por el gobierno norteamericano; los atentados a instalaciones pblicas como tiendas, cines, etc. Los atentados al compaero Fidel en numerosas ocasiones. Estos informes desclasificados nos permiten sacar conclusiones. El aquello de que ladran, luego cabalgamos se hace prominente en la historia de esta epopeya.

Estos atentados, infiltraciones, no lo haca Estados Unidos porque fusemos una islita indisciplinada y calurosa, sino que ellos ms que nadie tenan clarito el camino consecutivo al que conduca una Reforma Agraria a unos meses de tomar el poder; crear en Octubre del propio 59 las Milicias Populares, o la nacionalizacin masiva concreta e irrestricta (sin dudas, ni contratos, ni ambages) de las principales industrias norteamericanas o extranjeras.

Baste leer de nuevo uno por uno los nueve puntos de la I Declaracin de la Habana expuesta el dos de Septiembre de 1960. El punto sptimo de la I DH reza:

La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba postula: El deber de los obreros, de los campesinos, de los estudiantes, de los intelectuales, de los negros, de los indios, de los j6venes, de las mujeres, de los ancianos, a luchar par sus reivindicaciones econ6micas, polticas y sociales; el deber de las naciones oprimidas y explotadas, a luchar par su liberaci6n; el deber de cada pueblo, a la solidaridad con todos los pueblos oprimidos, colonizados, explotados a agredidos, sea cual fuere el lugar del mundo en que stos se encuentren y la distancia geogrfica que los separe. Todos los pueblos del mundo son hermanos6

Es de un internacionalismo difano como el agua de la plataforma cubana, por donde pateamos el trasero de los invasores.

Siga usted estos pasos: Historia me absolver, I Declaracin de la Habana, la II Declaracin, La Conferencia de OLAS y as sucesivamente hasta el Primer Congreso del PCC y podr ensear a los nios de diez aos que significa el concepto de revolucin permanente. No hubo un solo instante en que no la profundizramos, ni uno en que no apelramos al internacionalismo ms completo.

Y con esto la URSS no tena nada que ver. A la sazn all pensaron que un grupo de barbudos medio locos trataban de destruir a una tirana y jugaban con pistolitas de agua. El Partido Socialista Popular slo tom conciencia de que Fidel estaba en lo cierto casi al final, con las honradsimas excepciones que siempre necesita una regla. Por ah andan los documentos que acusaban a Fidel y los moncadistas de aventureros.

El Movimiento 26 De Julio con Fidel al frente le pas por el carril de al lado como siete veces a todos los comunistas atorados por las tesis del estalinismo sin Stalin ms demoledor. No lograron sacar la cuenta de quines fueron aquellos que apelando tan slo a Jos Mart esgrimieron el Manifiesto Marxista en la pequea isla de Cuba.

No por pequea deja de ser esta isla uno de los paradigmas del comunismo mundial. Estoy segura que all dentro de mil aos ser recordada como la Grecia de la revolucin, y de seguro compartiendo sueos con un Universo Socialista, y todava en combate permanente.

Era obvio que Estados Unidos interviniera en Cuba. En menos de lo que canta un gallo o en menos de lo que dura un mandato presidencial en Norteamrica, habamos destruido todo el aparato de dominacin burgus.

Sin mucho ruido y sin INTERNET, tan slo con lmparas chinas y criaturas adolescentes, habamos logrado liberar a toda la poblacin del analfabetismo Ah! Aquel ritmo que me cantaban siendo nia: Cuba, Cuba: estudio, trabajo, fusil! Aquella vanguardia de la revolucin cuando esos chicos se lanzaron a conquistar sin trmite, la luz de la verdad y para aquello contaban entre otras cosas con la apasionada experiencia del joven Fidel y del ministro de educacin que apenas alcanzaba los treinta aos.

En menos de esos cuatro aos no tuvimos miedo de nada, ni de nadie. Nos echaron de la OEA y nos burlamos de ella sin perder el sentido del humor, esgrimido por nuestro Canciller de la Dignidad Ral Roa. El Che experimentaba en el Ministerio de Industria como acelerar la revolucin socialista. Cuando los yankees hicieron estallar el buque francs La Coubre con armas adquiridas de Blgica , con la mayor tranquilidad se las solicitamos a los pases socialistas, sin estresarnos ni una sola vez.

Los ataques frontales del imperialismo contra nosotros han sido y seguirn siendo porque desde el principio se dieron cuenta, antes quizs que muchos comunistas en el mundo, que esta isla del Caribe construira el socialismo: As socialismo a secas; sin apellidos, ni prefijos, ni sufijos.

Socialismo es eso: socialismo; tal cual una mesa es una mesa y un perro no es un perro del siglo XXI, sino un perro. Lo nico que puede ser del siglo XXI es el collar del perro, que puede tener lucecitas de colores, mas el perro debe saber ladrar a los extraos y cuidar a sus dueos.

Por cierto que ese lenguaje de no capitalismo por pudor a no mencionar la palabra socialismo como si se tratara del diablo para los pases subdesarrollados, ya fue referida por Ernesto Guevara en su Crtica al Manual de la Economa Poltica, publicado recientemente en la Feria del Libro de la Habana del 2006 : Dice el Che:

Habra que investigar dnde Lenin pronunci o escribi esa frase va no capitalista; es ambigua y no creo que lo haya dicho. De todas maneras, si no es capitalista qu es? Hermafrodita? Hbrida? Los hechos han demostrado que puede haber un corto perodo de lucha poltica antes de definir la va, pero sta ser capitalista y socialista7

La operacin 40 de la CIA se creaba tan temprano como marzo de 1960. A veces pienso que Nixon cuando estrech la mano del compaero Fidel en la visita de ste a los Estados Unidos en 1959, sinti que esas manos conduciran a un pueblo y a millones de seres humanos por el camino del socialismo y que esas manos jvenes y alargadas se levantaran para declarar el carcter socialista de la revolucin dos aos despus. Es hermoso recordar tambin donde fue que se aloj el Comandante en Jefe en su visita a la ONU en 1960 (en el barrio de negros pobres, en el Hotel Theresa de Harlem); como iba vestido, y su dulce acento al hablar directamente en ingls.

Porque aqu y no en otra parte est el dilema de las relaciones internacionales de una revolucin socialista. Como todo en este mundo debe poseer un mnimo de equilibrio, y la revolucin cubana pasa de una u otra forma por el Estado Cubano enmarcado en una comunidad de naciones capitalistas. En algunos instantes... en algunos no ms, Fidel Castro, el compaero Fidel, el lder de mi revolucin, es adems un Jefe de Gobierno. Es un asunto de equilibrio. Pero aun as jams deberemos perder la perspectiva de la revolucin en virtud de que somos una Repblica. Ese (entre otros) fue el error de la URSS: que privilegi el Estado Sovitico frente a los deberes internacionales de la revolucin bolchevique. Como siempre el filo de la navaja es la solucin y como todo lo bueno es bien difcil de encontrar.

El 16 de abril frente a una multitud enardecida, levantando sus enigmticas manos y 45 aos ms joven, Fidel Castro defina el rumbo de la pequea Grecia: Y explic clarito:

Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ah en sus narices y hayamos hecho una revolucin socialista en las propias narices de Estados Unidos.8

Por eso los atentados; por eso los intentos de subversin; por eso los Estados Unidos se han ensaado contra Cuba desde hace 45 aos... porque nos hemos burlado del sistema capitalista en sus propias narices!

Con el objeto de defender una revolucin socialista hace 45 aos, un pequeo pueblo de una pequea isla le haca frente a una invasin organizada por el pas ms poderoso y prepotente que se extenda imperial a unas escasas 90 millas de distancia. Fidel acaba de decirnos que el 69% de los milicianos de Girn tenan procedencia obrera y su promedio de edad 24,7 aos Entonces? Frente a un por ciento elevado de procedencia de latifundistas y propietarios que desembarcaron a Playa Girn... Qu era lo que se defenda en Cuaba? El socialismo ha sido el nico liberador de la Patria. Tres das y dos noches 156 compaeros muertos y 1197 prisioneros, los cuales por cierto todos se reconvertan en cocineros en el momento de las interrogaciones.

Para ello, la revolucin contaba con 7 pilotos, 10 aviones remendados con piezas para camiones y con un pueblo mal preparado para el combate, pero pidiendo armas para defender aquello impreciso que haba declarado Fidel: La revolucin socialista. Aquellos nios (porque eran nios todava), derribaron aviones y hundieron barcos, y cambiaron a los mercenarios por compotas infantiles.

En las imgenes de archivo se desagua Ud. en lgrimas vindolos con los caones de cuatro boca disparando, los tanques... y Fidel, con una boina ladeada hablando por un viejo telfono con esa misma prontitud de hoy; montado en el primer tanque y organizando la defensa... S! es un lder por eso. De los mercenarios que organizaron el ataque ninguno vino al frente. De los presidentes norteamericanos, acaso tenemos conocimiento.

Contaban adems, los Estados Unidos, que en las ciudades los gusanos se rebelaran. Pero ni uno! , frente a aquellos Comits de Defensa de la Revolucin, fabricados casa a casa con todo el pueblo revolucionario, ni un mosquito contrarrevolucionario se atreva a volar.

Todava andan los mercenarios esperando el pelo de la barba de Castro, que les solicitara el asesino Somoza al despedir a la brigada 2506 en Nicaragua. A cambio de ese pelo lo que recibi Somoza fue un bien merecido bazucazo por parte de los sandinistas. La barba de Castro nos seguir guiando todava y los pelos de la barba alcanzaran a ver triunfar varias revoluciones socialistas si es que nos armamos de valor y recordamos bien aquel bendito 16 de abril de 1961, cuando declaramos nuestro carcter socialista.

Adems no tienen vergenza. Se renen en Miami a contemplarse sus lgrimas por la derrota ms fulminante que haya sufrido brigada alguna en la historia. A decir verdad los das 19 de abril deberan esos cobardes quedarse en cama con un balde en la cabeza. Pero no, tienen la poca dignidad de hacer discursos sobre el porvenir de Cuba. Andan haciendo un Museo con el coste de diez millones de dlares donde ensear sus calzones sucios, y para recordar que no pueden hacer nada contra esta revolucin. Esperando que se le caiga uno a uno los pelos de la barba a Fidel. Lo matan, lo enferman, y yo digo que el sistema de los records Guiness le debe un premio a la Fundacin Cubano-Americana radicada en Miami por lograr mezclar con la ms depurada eficiencia la estupidez, la incultura y la desfachatez.

No hacen cuentas que mientras ms demuestren su perfidia hacia Cuba, ms sabemos que esa inmigracin, que odia de esa manera a su pas de origen, recibir por siempre el desprecio de los que estamos de este lado del ro parafraseando la bonita cancin del film Diario en motocicleta .

Pero es importante que los que estamos de este lado del ro, que no slo somos cubanos, entendamos de una vez y por todas que: o es socialismo lo que pretendemos hacer o nos perderemos en el vaco; que todas las fuerzas de los movimientos sociales del mundo deben sentirse apoyados por la revolucin cubana y viceversa, tal como dijo el Che en el emblemtico Discurso de Argel: que en esta batalla no hay termino medio: o es cero o es uno... Es una lgica digital.

Las burguesas nacionales antiimperialistas son otro de los sofismas recurrentes. Por Dios! Los burgueses antes de medir las fronteras cuentan su bolsa. Nunca antes fueron ms serviles al imperialismo. Sea la burguesa argentina, la norteamericana o la china... Revivir los frentes amplios, llamados populares es chocar con la misma piedra y esta vez s nos vamos a ir de cabeza.

Pero esto no lo digo yo. El mil veces citado Jos Carlos Maritegui lo dijo esplndidamente, al que por cierto le calcan y le copian su frase sobre la creacin heroica sin piedad:

El antiimperialismo, para nosotros, no constituye ni puede constituir, por s solo, un programa poltico, un movimiento de masas apto para la conquista del poder. El antiimperialismo, admitido que pudiese movilizar al lado de las masas obreras y campesinas, a la burguesa y pequea burguesa nacionalistas (ya hemos negado terminantemente esa posibilidad no anula el antagonismo entre las clases, no suprime su diferencia de intereses.

Y contina aclarando Sin prescindir de ningn elemento de agitacin anti-imperialista, ni de ningn medio que eventualmente puedan concurrir a esta lucha, nuestra misin es explicar y demostrar a las masas que slo la revolucin socialista opondr al avance del imperialismo una valla definitiva y verdadera9.

Y lo dijo Mella y el Che, y Fidel y todo aquel que pudo en estas tierras hablar con profundidad y con conocimiento de causa!

Otro tema recurrente es el neopnico a la lucha armada. No veo por qu a priori es descartada... Por el podero militar? Girn demostr en un par de das con qu se cuenta para defender y para fundar una revolucin. Ni s, ni no a la lucha armada, ni s ni no a las urnas. Todas son armas para la batalla. Depende de las circunstancias.

Quien describi esto mejor que nadie fue Jos Mart. l dijo trinchera de ideas pueden ms que trincheras de piedras. Pero NO dijo que dejramos de construir las trincheras de piedras! Es ms: Jos Mart, lder ideolgico indiscutible del siglo XIX en Amrica, dej la pluma por el fusil despus de haber organizado un partido poltico afianzado en la clase obrera para organizar la lucha armada. Y seal:

Cuando se habla en nombre del pas, o se dice lo que de veras dice el pas, o se calla. Es lcito y honroso aborrecer la violencia y predicar contra ella, mientras haya modo visible y racional de obtener sin violencia la justicia indispensable al bienestar del hombre; pero cuando se est convencido de que por la diferencia inevitable de los caracteres , por los intereses irreconciliables y distintos, por la diversidad, honda como la mar, de mente poltica y aspiraciones, no hay modo pacfico suficiente para obtener siquiera derechos mnimos en un pueblo donde estalla ya, en nueva plenitud la capacidad sofocada,- o es ciego el que sostiene , contra la verdad hirviente, el modo pacfico; o es desleal a su pueblo el que no lo ve , y se empea en proclamarlo.10

Afortunadamente los sofismas van quedando atrs. El brillante economista cubano Oswaldo Martnez acaba de pronunciar unas excelentes palabras en el V Encuentro de lucha contra el ALCA, donde ha llamado a enfrentar el Tratado de Libre Comercio (TLC) y lo ha considerado una mutacin del ALCA.

Como virus maligno el ALCA ha mutado al encontrar resistencia el gran proyecto abarcador de 34 pases en una sola rea de Libre Comercio. Ahora el ALCA mantiene la esencia del proyecto de dominacin para apoderarse del petrleo y el gas, el agua, la biodiversidad, los mercados y la fuerza de trabajo de la regin, pero su rostro es el de Tratados de Libre Comercio envueltos en la propaganda de la liberalizacin comercial. Y termina diciendo:

El mundo futuro, el de la historia real nunca detenida, el de la vida, la belleza y la justicia, es el mundo mejor por el que luchan los movimientos sociales y por el que tambin luchamos los cubanos, dndole su nombre ms exacto: socialismo.11

La oscilacin que vivimos hacia la izquierda no ser eterna, ni esperar por nosotros. Los movimientos sociales, desde los estudiantes franceses hasta los migrantes en Estados Unidos, desde el movimiento del MST hasta los piqueteros de la Argentina, os revolucionarios bolivianos (El MAS incluido, que mucho ms que un gobierno debe mantenerse como un movimiento social), tenemos que apurarnos en saber que slo el socialismo resolver los problemas nacionales, raciales, de gnero y salvar al mundo de su posible implosin en guerras por los recursos naturales.

La Victoria de Girn no slo alecciona el imperialismo y los enemigos de clases, para que se recuerden qu sucede si vuelven a intentar una escaramuza en Cuba: Debemos recordarla nosotros tambin y saber qu fue lo que defendimos.

Y que esta Revolucin socialista para decirlo en labios de Fidel aquel 16 de abril- la defenderemos con esos fusiles; y que esa revolucin socialista la defenderemos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiareos acribillaron a balazos a los aviones agresores8.

Y a los revolucionarios del resto mundo que anhelan apoyarnos le repito lo que Ernesto Che Guevara le dijera a principios de Enero del 1959 al revolucionario peruano Ricardo Napur cuando ste cometi la ingenuidad de preguntarle a l (El Che) cmo poda colaborar con la revolucin cubana y, cuando pensaba que me iba a sugerir mediante propaganda, me dijo que haba que impulsar un proceso similar (al de Cuba) en el Per.12

Es sa la ayuda que estamos necesitando

Viva el recuerdo y la vigencia de Playa Girn!

Socialismo o muerte!

Referencias

1. James Petras. Pasado, presente y futuro de China: De semicolonia a potencia mundial? La Haine, 10 de Abril 2006

2. Len Trotsky. Historia de la Revolucin Rusa. SARPE , Madrid 1985 

3. Ernesto Che Guevara. Pasajes de la Guerra Revolucionaria, Ediciones Uneac, La Habana 1963.

4. Armando Hart. Aldabonazo. Editorial Letras Cubanas, La Habana1997.

5. Editoriales Granma (11-19 de abril 2006).

6. Fidel Castro. I Declaracin de La Habana (1960) Tomado de Proyeccin internacional de la revolucin cubana, Ed. Ciencias Sociales, La Habana 1975.

7. Ernesto Guevara. Preguntas sobre la enseanza de un libro. Apuntes crticos a la Economa Poltica, Centro de Estudios Che Guevara y Ciencias Sociales 2006, p. 99.

8. Fidel Castro. Honras Fnebres de las Vctimas del Bombardeo a diferentes sitios del pas.(Esquina de 23 y 12, La Habana, 16 de abril 1961). Tomado de Mirta Muiz Egea, 40 aos de discursos y dilogos, Primera parte, Nuestra Amrica, Buenos Aires 2004

9. Jos Carlos Maritegui. Punto de vista antiimperialista.(Tesis Presentada a la Primera Conferencia Comunista Latinoamericana, Buenos Aires 1929). Tomado de Coleccin Pensamiento de Nuestra Amrica Casa de las Amricas, La Habana 1982. p 190

10. Oswaldo Martnez. Palabras en la inauguracin del V Encuentro Hemisfrico de Lucha contra el ALCA, que comenz el 12 de abril en La Habana.

11. Entrevista de Ivn Hinojosa a Ricardo Napur. Comet la imprudencia de preguntarle al Che Guevara. Caretas, Buenos Aires, 22 de diciembre 2003.



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