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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-04-2006

Potica de la huelga
La belleza convulsiva de la huelga o El primero de mayo no es da de los muertos

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin/Fundacin Federico Engels


A todos los trabajadores en pie de lucha.
A los trabajadores asesinados por luchar.


La poesa en la resolucin de la vida prctica [1] . Cuando se trata de defender la potencia creadora y la dignidad del Trabajo, (en todos sus sentidos y hasta sus consecuencias ms hondas), la Huelga, particular o general se hace Poesa que inerva los procesos sociales ms rebeldes y florece con ellos eso, claro, no lo es todo pero ah donde se concentran las fuerzas des-alienantes ms avanzadas, concientes de sus necesidades, se incuba la magnificencia de la Poesa: el salto cualitativo de la conciencia hacia su liberacin definitiva. No es eso hermoso? La poesa debe ser hecha por todos.

Una Huelga, libre de parsitos y usurpadores convocante y unificadora, con un debate poltico independiente y de clase; es un acto de amor colectivo, una ofrenda, un ejemplo de fraternidad y fortaleza para el movimiento obrero. Poesa en serio. Una Huelga es un poema de corazn enorme poblado de revoluciones, no sin amenazas, no sin riesgos. Es un corazn poderoso y clido que no desfallece a la hora de prodigarse en desafos y conquistas. Es un regalo esplndido, una oportunidad magnfica de conocer y amar la fuerza de los trabajadores a la hora en que ponen su identidad de clase, frente a frente, contra lo que los explota y aliena. Valor e inteligencia puros.

Es la hora obrera de afinar puntera y gravitar con su peso social ms verdadero. En la pica y la lrica social del proletariado la Huelga, aunque cueste verlo, es un poema necesario cuya inspiracin es cada da ms poderosa. Contra eso nadie puede. Cada Primero de Mayo, Da Internacional de los Trabajadores, se honran a las luchas, los sacrificios y los triunfos de la clase obrera mundial. Quin puede negarnos ese derecho? Quin puede negarnos ese privilegio? La Huelga puebla el corazn con la certeza de nuestras fuerzas transformadoras. La Huelga es un himno de certezas emanadas de los surcos y las fbricas que han tocado fondo para asaltar el cielo. La Huelga con su luz alta, sus torres altas, su altivez y sus ojos altavoces se hace piel de vida, piel de obrero, piel de luz Nadie lo omita, nadie lo olvide.

Cada primero de Mayo, y no slo, se actualiza una agenda mundial de los trabajadores, inspiradora e ineludible. Agenda cargada con reivindicaciones no exclusivamente econmicas. Agenda para la Revolucin profunda y permanente, necesaria para conquistar, con independencia poltica, mejores condiciones de vida y suprimir toda relacin fincada en explotar a los trabajadores. Agenda de solidaridad contra de la voracidad capitalista, donde ocurra y como ocurra. Agenda contra las transnacionales, agenda de solidaridad con las Huelgas hermanas en todo el mundo contra las guerras de invasin y saqueo, contra el imperialismo, contra el neoliberalismo. Toda expresin de unidad en la clase trabajadora es, adems de necesaria, una tendencia natural hacia la Huelga General que comporta una de las expresiones ms fortalecedoras contra el capitalismo. No es eso hermoso?

Las Huelgas, con ocupacin de fbricas, tienen el poder de rebasar esencialmente al capitalismo. Lo saca de sus casillas. Son un golpe certero al dolo de la propiedad capitalista, un golpe a la propiedad privada y las leyes burguesas. Ocupar una fbrica, o un espacio de trabajo, durante una Huelga implica decir en voz alta, la voz ms alta porque es la de todos, que el trabajador es el dueo verdadero de la fbrica y del trabajo. Las Huelgas con ocupacin son una advertencia seria que los trabajadores dirigen no slo a la burguesa sino tambin a otras organizaciones obreras y a la sociedad toda. Por eso es fundamental ser cauto, estar organizados unidos y solidarios, antes de que la burguesa ordene a sus perros atacar a los trabajadores asesinarlos y redoblar las condiciones de opresin. Ser audaces no implica ser ingenuos. Si creis que ahorcndonos podis acabar con el movimiento obrero... entonces ahorcadnos! Aqu pisoteis una chispa, pero all y all, detrs de vosotros, frente a vosotros, y por todas partes, las llamas surgirn. Es un fuego subterrneo. No lo podris apagar. [2] Augusto Spies (Mrtir de Chicago)

El Da del Trabajo es parte de un poema continuo que se conmemora, no slo, el 1 de mayo. Se honra a los trabajadores que luchan, a los trabajadores que construyen conciencia sobre su fuerza, porque se han cansado de ser explotados se realizan grandes manifestaciones de organizaciones laborales, fiestas de trabajadores independientes y suele ser una oportunidad para ayudar a esclarecer la relacin irreconciliable entre las organizaciones de trabajadores y la burguesa que financia gobiernos serviles. Tambin es cierto que, por culpa de los burcratas de todo tipo, en algunos lugares la fiesta se olvida. No se olvidan sus principios y fines. Pero lo importante no es que se indigeste el patrn, lo importante es que la lucha obrera se nutra con triunfos propios. Hay que estar muy alertas. Es indispensable diagnosticar y comprender las caractersticas y los ritmos de cada momento y saber responder creativa y organizadamente con tcticas y estrategias cada vez mejores. La exacerbacin de la lucha de los trabajadores significa, tambin, la exacerbacin de los mtodos represivos del capitalismo. No se puede ser ingenuo ni aventurero. Es de importancia vital toda tarea preparatoria de los trabajadores, es de importancia vital conocerse bien, confiar slo en los que luchas codo a codo, confiar slo en las fuerzas propias y dar la bienvenida slo a los compaeros ms honestos y crebles. Un error puede ser muy costoso ya lo hemos visto el camino est plagado de traidores y los enemigos se alistan uno no puede dejarse tomar desprevenido. La burguesa no se limita en ninguna parte a utilizar solamente la polica y el ejrcito oficiales, hay gente disfrazada de civil, que cobra por traicionar y por golpear. Hay muchas fotos.

La Huelga es un jardn insurrecto que plaga con luces los almanaques, la Huelga no da tregua porque avanza como enredadera sobre los andamios y las factoras mientras descerraja a la historia. La Huelga se acuna sobre los ojos difanos de los trabajadores ms dispuestos a sentirlo todo. La Huelga nos saluda con sus manos bien abiertas en la hora crucial de las palabras mojadas con roco maanero. La Huelga es una locomotora que nos sale de la garganta, sedienta de pueblos y de obreros. La Huelga es un conjuro magnfico contra el crimen y va de retro en las lunas y en los espejos de la historia como violn defensor que ronda la madrugada, se enfunda en los percheros, se inyecta en los nervios y se derrama a gritos como la alegra. por eso es una estrella temtica donde se deshoja la muerte del capitalismo la Huelga es amor y vida que se dilata en crculos obreros contra las borrascas de la miseria. La Huelga anda entre los sstoles y los distoles como pjaro, como sueo y como espejo. La vida misma.

El Primero de Mayo es una oportunidad magnfica para perfeccionar las tareas de los trabajadores que piensan en os trabajadores porque eso es un poema contra el capitalismo mundial en lucha permanente para derrotar a un sistema econmico, social y cultural que ha intensificando la explotacin y ha saqueado los recursos a mansalva. Poema concreto de praxis obrera contra esa lgica burguesa del extermino sistemtico que recorta presupuestos sociales mientras aumenta gastos en armamentos. Huelga y poema contra el jolgorio de la obscenidad de las industrias militares que sacan ganancias destripando pueblos. Poema de los trabajadores que no pierden de vista la escalada armamentista nuclear con ms de un billn de dlares dilapidados mientras se profundiza la contaminacin medioambiental y se destruyen los ecosistemas. Slo los trabajadores podrn frenar esta barbarie descontrolada. La Huelga es una de sus armas. Una fuente de moral para la lucha. La moral revolucionaria.

Es necesaria la Huelga General. Basta de sacrificios, flexibilidad laboral, recorte salarial, resignacin y cerebros vacos. Basta ya de los trabajadores paguen la borrachera de lujos de la burguesa. Paremos la fsica, anmica e intelectual a que es sometido el trabajador. Nuestra realidad no slo no mejora sino que ha empeorado hambre, enfermedad, abandono son cada vez ms graves... Es obra del capitalismo imperialista. Las Huelgas pueden ser formas de rechazo a esta situacin y este rechazo social est aumentando el desgaste y desprestigio del sistema capitalista. La Huelga no es por si misma la solucin es un espacio de discusin y movilizacin importantsimo entre trabajadores que puede ser muy provechoso para encontrar rumbos transformadores sin retorno.

La Huelga es un poema y un arma de los trabajadores movilizados para superar sus deficiencias y responder a retos nuevos que se plantean cuando hay que organizar a los no organizados y promover debates polticos revolucionarios a todos los niveles. La Huelga general conjuga las tradiciones de todas las luchas y los principios ms desarrollados de la unidad y la solidaridad obrera internacional. Del campo a la ciudad. Con la Huelga se puede reforzar la unidad y la solidaridad para lograr todas las reivindicaciones y contribuir al triunfo de la revolucin socialista que slo los trabajadores pueden conducir. La Huelga llama a los trabajadores a pensarse fuertes si actan mancomunadamente en las luchas, en el espritu de la solidaridad mundial, si ratifican y enarbolan los derechos y los intereses de los trabajadores del mundo entero, no slo por empleos y condiciones de trabajo decentes, adems, por un mundo distinto desde su raz, un mundo sin propiedad privada y sin estado, es decir un mundo en que la humanidad se pertenezca a s misma y no pertenezca jams a una pandilla de ladrones. No sera eso hermoso, lo ms hermoso? La belleza convulsiva.

Las Huelgas con ocupacin son un paso decisivo que puede exacerbar el desarrollo de la lucha de clases y precipitar la derrota del capitalismo y eso es un poema. No se debe pensar que una situacin revolucionaria surge espontneamente porque es la fragua larga y paciente de acciones y signos que impulsan una dialctica propia y una seguidilla de Huelgas, con ocupacin de la fuente de trabajo, hasta expresar la crisis que cambia todo. La Huelga es espejo de carne que se sustenta en alas revolucionarias. La Huelga es un beso sobre el pecho, un beso sobre la frente, un abrazo bien firme y bien certero erupcin de lucha, sudor de lucha. La Huelga es boca inmensa que se llena de voces en combate: voces que toman el fusil de las ideas y las renuevan y las recrean y las superan y las superan y las superan... el vientre de Huelga general es un puo cerrado, envuelto en amores para seguir viviendo esta vez de otro modo de modo digno. Huelga general y torbellino de nimos como sbana de estruendo cosida por la mano obrera. Huelga general, vientre y parto implacable y amoroso, de labios indomables cantarines y vocingleros, con explosiones y brechas entre besos de la historia. Silencio todos La Huelga est pariendo sus propios sueos. Que son nuestros.

A estas horas el Trabajo es un esperpento de contradicciones; es indigno, humillante y criminal. A estas horas el Trabajo nos taladra con inseguridad y salarios pauprrimos. A estas horas paseamos nuestras penurias en los supermercados y los aparadores. El Trabajo es una fuente de enfermedad y muerte donde la miseria exhibe sus designios obscenos. A estas horas estamos hartos del trabajo alienante, del hambre, del desempleo, de la vejez solitaria y nufraga, de la niez desvencijada, del futuro ciego, del pasado amnsico.

A estas horas el Trabajo, que a otros da riqueza, a nosotros nos deja desesperacin y rabia, hasta para las cosas ms pequeas en lugar de servirnos para desarrollarnos y fortalecernos el Trabajo, bajo las condiciones actuales, es una noche de estertores, sorda donde el capitalismo acelera su decadencia devastadora, organizado y con armas, para seguir robando su Trabajo a muchos trabajadores todava desorganizados e inermes. Esta sociedad enferma produce trabajos enfermos, hambre y angustia como patbulo de silencio e indiferencia. Se nos va la vida cuanto ms trabajamos.

Tal cmo se usan hoy, las invenciones y los progresos tcnicos son absolutamente incapaces de producir riqueza material para todos. Hay ms privaciones y sufrimientos. Ms desempleo, ms esclavitud, ms alienacin, ms inestabilidad generalizada; saltamos de una quiebra a la otra. Hay charlataneras de toda especie segn las cuales bajo las actuales condiciones histricas, el Trabajo ha dejado de tener importancia para los individuos y las sociedades.

Sigue en crisis la auto-direccin del proletariado a nivel mundial. Las fuerzas productivas estn frenadas. Ni los genios del capitalismo, creador de este muladar degenerado son capaces de idear una salida. Sin una revolucin social capaz de instalar al Trabajo des-alienado, en el lugar histrico que le corresponde, la humanidad est amenazada y alcanzar ese lugar depende del proletariado, de su vanguardia revolucionaria, si logra salir de sus crisis de direccin y dirigentes. Slo el derrumbe de la burguesa puede constituir una salida. O no? Ya deberamos emprender, a como de lugar y desde abajo, todos los que somos estos muchos, la dignificacin definitiva del Trabajo que consiste, tambin, en arder en guerras contra la miseria. Pero no del trabajo tal cual lo conocemos y padecemos hoy sino otro Trabajo, de uno nuevo que salga de estas ruinas y sea mejor, que nos de riqueza, alegra creatividad de todos y para todos. Ser muy difcil? El mal endmico de la desocupacin, la desnutricin, la ausencia de planes de salud, educacin y vivienda que afectan a millones de trabajadores resultan la moneda corriente de esta poca, que junto a las interminables jornadas laborales muestran el futuro de barbarie que el capitalismo nos ofrece. Los procesos revolucionarios abiertos en Latinoamrica muestran de una manera contundente la diferente actitud de los trabajadores ante la profunda expoliacin por parte del capital. Bolivia, Venezuela, Ecuador y sus movilizaciones callejeras, con obreros y campesinos asumiendo de manera directa la democracia obrera, insuflan nuevos vientos al pestilente veneno capitalista. Angel M. Perouch [3]

No concibamos el Trabajo separado de nuestras mejores guerras. Es necesario terminar con el espritu blandengue. Transformemos este circo de explotacin enferma y decadente en una realidad frtil nueva y de todos; que sea para el corazn y los sentidos una sacudida amorosa y concreta con Trabajo no alienado. Esto es un llamado a los trabajadores, todos, que suean y trabajan por transformar el mundo.

Sabemos que hay riesgos como nunca en las circunstancias presentes. Es imposible revitalizar el mundo en que vivimos, es intil aferrarse a l, es preciso atreverse a cambiarlo desde sus logros mejores. Y eso tiene costos que son hoy por hoy ineludibles. La lucha por dignificar el Trabajo conducir a la humanidad a sus fuentes verdaderas. Pondr a trabajar incluso creativamente a los miedos, todos, para que sirvan a la construccin solidaria del futuro. Podremos?

La Huelga es una artillera de convicciones que sopla su viento promisorio en la moral revolucionaria de los trabajadores que a estas horas insuflan vida a las fbricas que sern suyas. Por eso los huelguistas dicen con sus vocees los conjuros obreros que todos cargamos en las bocas. Los obreros hacen la vida tumultuosa, movediza y promisoria mientras ejecutan las ideas de todos plena maduracin del socialismo...El humo de las Huelgas desmadeja el paisaje burgus y su travesa brumosa de lujos mal habidos. La Huelga es un fantasma transente que recorre el mundo para reunir a la luna con los mstiles, al viento con las cenizas, a las voces con los nombres, a la salida con la llegada, a los adioses con los pauelos, a los pechos con los corazones, a la justicia con los obrerosSi hay poesa naciente, nueva, la hay porque hay procesos revolucionarios en el mundo entero y la huelga es una fbrica de signos, una revuelta de los signos, un ascenso semitico, artstico, comunicacional, revolucionario y permanente. La poesa la Huelga nace de la lucha, no sale de los discursos, nace de la Revolucin misma acicateada por las Huelgas, tambin.

Trabajadores del Mundo:

Preparemos la supresin de la esclavitud. Quitmonos las lgrimas y pongmonos las mejores luchas de los trabajadores, de un continente a otro. Hagamos permanente este llamado mundial para el rescate del Trabajo como una operacin social conjunta. El Trabajo alienado es lo que nos hunde en el pasado. El Trabajo esclavizado nos ensea la moral de los esclavos y nos impone el modelo psicolgico del patrn con sus ambiciones por explotarnos de manera, siempre, ms voraz.

En la lucha los trabajadores necesitamos, ahora ms que nunca, organizaciones de masas, ante todo sindicatos capaces de luchar contra todo sometimiento al estado burgus que busque maniatar al trabajador con fascistas o demcratas. Solamente los trabajadores, capaces de dirigir sus sindicatos con un grado firme de independencia poltica y de clase, pueden tener xito contra las manas de la burocracia reformista y eso incluye a la estalinista. Hay que combatir, adems, las tentativas sectarias de pequeos sindicatos revolucionarios que se hacen pasar por ediciones de bolsillo del partido para socavar a los trabajadores su derecho legtimo a la direccin de la clase obrera sin mecenas ni caudillos.

Cada fbrica, tierra, actividad laboral cualquiera, debe abrirse con furia, con nuestros motivos, profundos y pesados, por el vrtice y el vrtigo, nuevo y eterno, contra un mundo esclavizante que nos ata los cascabeles de la explotacin ms infernal cabalgando a lomos de sollozos resignados. Va siendo la hora de rescatar el Trabajo de ese mundo mutilado donde nos desgarramos, va siendo la hora de pegar un salto grande hacia la revolucin del Trabajo, de una vez por todas, que cambie el mundo. que cambie la vida.

La Huelga General no es una medicina milagrosa. Su poder y su poesa estn amenazados permanentemente, de una parte, por las condiciones y manas objetivas del capitalismo en descomposicin y por otra, con la poltica de traicin de ciertas organizaciones obreras avejentadas y corruptas, secuestradas por burcratas tutifruti. Los trabajadores viven agobiados bajo aparatos burocrticos que los han traicionado miles de veces. Negocian y venden Huelgas de manera rpida. Son una plaga de parsitos que los trabajadores deben identificar y combatir, con todas sus fuerzas, porque ha costado muchas luchas y vidas, entre otras cosas. Tarde o temprano se a esos parsitos, a veces infiltrados, en las fotos de los diarios abrazando a los empresarios y a los polticos de turno.

La Huelga endereza la espalda del obrero, quiebra la yunta del esclavo, mata al fantasma de los miedos ese es su papel cada jornada, su papel contra la espalda fatigada, contra el peso de las sombras, contra el paso dolorido. Las Huelgas verdaderas son poemas y son incendios que propagan la luminosidad de la revolucin. En brazos de la Huelga todos los principios obreros son obuses encendidos que estallan en el corazn de la hora presente. La Huelga es una subversin, no slo intelectual, que se hace para salvar a las generaciones futuras, es un poema sin moral de reconciliaciones hipnticas. Un poema de lucha, agitacin, propaganda y organizacin. Potica de la lucha para superar las condiciones objetivas con la revolucin como gua y contra la falta de madurez que aun aqueja la capacidad de direccin del proletariado que, nos e queda quieto y ya fragua dirigentes genuinos y nuevos. Poema de todos contra la confusin y descorazonamiento con que nos envenenan los traidores contra la falta de experiencia, contra el desnimo. Contra el miedo. Poema que escribimos entre todos para ayudarnos a luchar, para ayudarnos a encontrar el camino hacia la transformacin definitiva y permanente del mundo, de las mentalidades y de los corazones. Todo un poema.

En las condiciones del capitalismo en descomposicin, los trabajadores cuentan con la Huelga para impulsar un mtodo de lucha que permita derrotar la vida triste de los oprimidos, las amenazas del pauperismo. La Huelga general es una herramienta hermosa e implacable. Reivindica el derecho al trabajo y una existencia digna para todos. Que nadie nos asuste, no podemos entregarnos a la degeneracin burguesa y vivir como trabajadores humillados crnicamente, de las migajas de una sociedad en descomposicin, porque somos los productores de toda la riqueza que nos saquean y hurtan. Contra toda esta degeneracin criminal contamos con nuestra fuerza organizadora y, adems, con la Huelga general Urgen ms Huelgas, ms luchas rebeldes, ms almas y tambin ms fuerzas para renovar incluso al viento, para zarandear el trapo de las banderas dormidas y levantar como soles nuestros brazos entumidos. Es necesario terminar con el espritu blandengue. Hay que avanzar con la revolucin armados con Poesa de Huelgas, tambin, que trasformen a los trabajadores, los enamore de su fuerza y sea una puerta abierta que nos conduzca donde no hemos llegado una puerta para entrar a la vida verdadera. Al cielo que nos pertenece.

La huelga por si no lo es todo nos falta mucho todava. Despus de una Huelga uno aprende la diferencia sutil entre extender una mano y encender una revolucin, un alma y uno aprende que la Huelga no significa slo compaa significa seguridad de fuerza unida fraternalmente. Y uno empieza a aprender verdaderamente, que los huelguistas no son abstractos, no son promesas, uno empieza a aceptar sus posibilidades concretas de triunfo. Con la cabeza alta y los ojos abiertos permanentemente. Como la revolucin

Son absolutamente vitales los comits de fbrica. Son parte de la preparacin paciente y profunda con que los trabajadores construyen un doble poder al interior de la fbrica. Y es responsabilidad nuestra, como trabajadores, apoyar a la consolidacin de esos comits que, tarde o temprano, sern motores de todos los movimientos sociales verdaderamente importantes. La formacin de los comits bien puede ocurrir tambin en espacios de lucha contra las guerras, contra la inflacin, contra la represin y la censura en fin su importancia radica en que comportan mil maneras en que la lucha de clases perfecciona los medios y los modos para fortalecer la unidad y las luchas por todas partes. Pero siempre hay que mantener en claro que no hay transformacin social posible, parcial, si no hay transformacin social completa si no se produce una revolucin socialista y permanente. Es muy fcil caer en espejismos si se mira slo la superficie de los problemas y si nos conformamos, ilusionados, con reformas y bisutera poltica. El debate entre el capital y el trabajo no debe olvidarse ni debe olvidarse que, en la raz de todos nuestros problemas est la propiedad privada y el estado burgus.

Hace falta la Huelga General y existen buenas condiciones para ello. Pero necesitamos una direccin buena. Seguir la lucha hasta vencer. Huelgas fortalecidas, extendidas a todos los sectores, organizadas por comits de Huelga en cada empresa, centro de estudio, barrios... como una oleada con vientos frescos, decidida y clara. Que inspire confianza y provea fortaleza. Ahora mismo millones de jvenes y trabajadores han probado en la prctica que se puede luchar, que se tiene fuerza para poder ganar esta batalla, que no se trata de una minora dbil o frgil. Ni en Francia ni en Usa, ni en China ni en Ecuador Hay un despertar de la lucha preada de poltica revolucionaria. Mientras el capitalismo slo ofrece guerras, miseria y explotacin nosotros podemos ofrecernos el socialismo autntico, con los mtodos de la clase trabajadora, la nica que puede conseguirlo.

Amar nuestras Huelgas abona el maana. Hacerlas nuestras siempre como estallido consciente y dirigido a ganar el cielo y la superficie de la luna, incluso. No falta mucho. La Huelga tiene sus sbanas impregnadas con la aurora de la revolucin. Iremos mucho ms lejos porque tiene sentido, porque debemos escribir la historia por nuestros medios ms concientes elevar contenido de nuestras ideas mejores y nuestros proyectos ms ambiciosos: la humanidad liberada por s misma. Huelga color humano con impulsos de corazn y accin insurrectos. La Revolucin est por hacerse, todos los medios son buenos (si no son injustos) para aniquilar las ideas burguesas, la explotacin, la propiedad privada, la acumulacin sin concesiones. Contamos tambin con la Huelga como Poesa contra toda clase de conformismo, Poesa de los trabajadores con espritu nuevo, de horizontes ensanchados, para ganar todas las armas y las herramientas que ayuden a crear una vida plena, esta vez de todos, nacida de lo mejor que sepamos ganar y crearmaravillosa por eso. Un poema en serio. Sera hermoso. Solamente lo maravilloso es bello ".



 

[1] Andr Breton.

[2] http://argentina.elmilitante.org/index.asp?id=muestra&id_art=1739

[3] Por un Primero de Mayo Obrero e Internacionalista, ngel Perouch, http://argentina.elmilitante.org/index.asp?id=muestra&id_art=1739



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