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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2006

Crece la dependencia de EE.UU. respecto a China y los pases productores de petrleo
Una economa mundial sin equilibrio

Andy Robinson
La Vanguardia

Si China decidiera vender sus reservas de dlares provocara una grave crisis, una fuerte depreciacin del dlar y subidas de tipos en EE.UU. Probablemente provocara una recesin en EE.UU. que, al mismo tiempo, frenara en seco la maquinaria exportadora china. Esel llamado equilibrio de terror financiero.


"Los cambios de la poltica macroeconmica tardan mucho", dijo resignado Rodrigo Rato la semana pasada durante la asamblea semestral del Fondo Monetario Internacional (FMI), en referencia a los ya casi diez aos en que el FMI viene advirtiendo sobre el peligro de una economa mundial en la que EE. UU. se limita a comprar, y China, a vender.

El fondo convocar reuniones multilaterales en los prximos meses con las potencias econmicas sistmicas para instarlas a tomar medidas, concretamente la reduccin del dficit fiscal en EE. UU., la apreciacin del yuan chino, y polticas de activacin de la demanda interna en Asia y en los pases productores de petrleo. Una desaceleracin de la demanda interna en EE. UU. es un requisito imprescindible para bajar las importaciones, coincidieron los economistas del FMI. Cinco das despus, se public el dato del PIB estadounidense en el primer trimestre. Tirado por el consumo, haba crecido un espectacular 4,8%.

La expansin del dficit por cuenta corriente en EE. UU. - la diferencia negativa entre sus exportaciones e importaciones, ms los flujos de beneficios e intereses- slo es posible porque, como ha dicho el ex secretario del Tesoro Larry Summers, la economa mundial se rige por "una especie de equilibrio de terror financiero". Se refera a la paradoja de que China, el principal rival de EE. UU. en la lucha por la hegemona econmica en el siglo XXI, se convierta en su principal acreedor, una fuente esencial de financiacin de su deuda externa.

Cuanto ms crece el dficit exterior de EE. UU. - ahora ms de 800.000 millones de dlares, una cuarta parte, con China-, ms se amontonan las reservas de divisas en el banco central chino. Si se mantuviera la trayectoria actual, el dficit exterior estadounidense alcanzara un billn de dlares antes de finales de esta dcada, ms o menos el volumen que se prev que alcanzarn las reservas de dlares chinas. Si China decidiera vender sus dlares provocara una grave crisis, una fuerte depreciacin del dlar y subidas de tipos en EE. UU. que probablemente provocaran una recesin, frenando en seco la mquina exportadora china y bajando el valor de las reservas que el banco central mantiene. Por eso, China, el mejor amigo del consumidor estadounidense, se ve condenada a mantener el equilibrio. Esta explicacin es "muy convincente", dijo Summers en un discurso en Harvard en el 2004. Pero aadi que "no parece muy prudente depender de un equilibrio de terror financiero para evitar las ventas de reservas".

Dos aos despus, otros se han sumado al juego de ajedrez, pases que, si cabe, deben de incomodar a Washington an ms que China. Son los productores de petrleo, desde el Medio Oriente musulmn hasta el viejo rival de otros equilibrios de terror, Rusia, pasando por la Venezuela de Hugo Chvez. Segn el FMI, el acelerado encarecimiento del petrleo, un 30% en dos aos, es responsable de la mitad del aumento disparado del dficit por cuenta corriente en Estados Unidos, que tambin ha subido un 30% desde que Summers hizo su discurso en el 2004. EE. UU. ya debe captar inversiones por ms de 2.000 millones de dlares todos los das y maana ser ms. En estos momentos, deuda estadounidense por 7,5 billones de dlares ya se encuentra en manos extranjeras frente a 4 billones de propiedad estadounidense.

De forma paralela, los supervit comerciales de los pases petroleros se han disparado. En Rusia rebasa un 11% del PIB, en Venezuela un 19% y en el conjunto de productores de Oriente Medio, un 22%. Los petrodlares se reciclan al igual que las reservas del banco de China, y muchos acaban invirtindose en los mercados de bonos y acciones estadounidenses. Segn el FMI, el 60% de las reservas de los productores de petrleo se mantiene en dlares que, en muchos casos, "se invierten en ttulos estadounidenses, a travs de intermediarios en Londres y en parasos fiscales". En este sentido, EE. UU. ya no es slo "adicto" al petrleo importado - segn advirti George W. Bush el mes pasado-, sino que sufre una elevada dependencia financiera de las reservas asiticas pero tambin de los petrodlares.

Pasa lo mismo con los productores de otras materias primas con subidas disparadas de precios, y emerge un "mundo al revs" como el de Eduardo Galeano, en el que Amrica Latina registra supervit por cuenta corriente, acumulando reservas que luego financian la abultada deuda estadounidense.

Si todo esto es motivo de preocupacin para el Tesoro y la Reserva Federal, debe serlo tambin para el Departamento de Estado, advierte Barry Eichengreen, economista de la Universidad de California y ex asesor del FMI. "En diez aos, si seguimos la trayectoria actual, la mitad del capital en Estados Unidos pertenecer a extranjeros, y no slo me refiero a ttulos financieros sino a activos productivos tambin, desde grandes almacenes hasta empresas. Esto sera admisible?", se pregunta.

Cuando se tiene en cuenta la polmica desatada por la opa de la petrolera china Cnooc a la petrolera californiana Unocal, o por la adjudicacin de un contrato de gestin de los puertos de una empresa rabe de sede en Dubai, es obvia la envergadura del dilema; el consumidor estadounidense compra sin recelos productos fabricados en China y petrleo extrado en Medio Oriente y Venezuela, pero, ya lejos la Pax Americana que se pretenda reestablecer en el post 11-S, nadie puede sentirse demasiado cmodo con la creciente dependencia estadounidense de las reservas de divisas de estos pases con supervit.

Washington no debe sorprenderse de que tanto Irn como Venezuela ya cobren en euros su petrleo. Pero no slo son los estados parias los que empiezan a cuestionar el papel del dlar. Alexei Kudrin, ministro de Finanzas ruso, ha dicho que la inestabilidad del dlar perjudicara su estatus de divisa de reserva, y bancos centrales en Oriente Medio han dicho que van a diversificar sus reservas. Por el momento, sin embargo, el equilibrio de terror aguanta; el 70% de las reservas de divisas en bancos centrales sigue denominado en dlares.



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