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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-05-2006

Bolivia y el mandato progresista en Latinoamrica (Final)
La nacionalizacin del petrleo y el gas

Mark Engler y Benjamin Dangl


Dos temas preocuparn a la administracin de Evo Morales en los meses venideros y puede que decidan el destino del gobierno: el reclamo de las ganancias y la propiedad de los recursos de gas y petrleo de Bolivia, y la reforma de la constitucin en una asamblea popular. Aunque estos mismos dos asuntos potenciaron el proceso poltico en Venezuela en los aos en que Chvez ascendi al poder, Morales se enfrentar a un serio reto en cada tema.

Independientemente de lo que los lderes del MAS hagan con las reservas bolivianas de gas y petrleo, es probable que molesten a los inversionistas corporativos, a los movimientos sociales o a ambos. Los movimientos sociales estn exigiendo la nacionalizacin total. Como explica Olivera, "No aceptaremos la nacionalizacin parcial. Todos los contratos son con compaas neoliberales. Lo nico que quieren es llevarse nuestro gas. No muri gente (en las recientes luchas sociales) para que se entregue el gas a las compaas. El pueblo debe decir lo que tenemos que hacer con el gas. Pachamama (la Madre Tierra) es para el pueblo, no para las compaas transnacionales".

Aunque tambin utiliza la palabra "nacionalizacin", Morales ha dado seales de un enfoque ms moderado al hacer una distincin entre los recursos naturales bajo tierra y los activos de la industria extractiva. Es probable que el MAS discuta de manera diferente con cada compaa individual tratando de negociar concesiones con cada cual. "Nacionalizaremos los recursos naturales, gas e hidrocarburos", dijo Morales a principios de enero. "No vamos a nacionalizar los valores de las multinacionales. Cualquier estado tiene el derecho de usar sus recursos naturales. Debemos de establecer nuevos contratos con las compaas petroleras basados en el equilibrio. Vamos a garantizar la recuperacin de sus inversiones y sus ganancias, pero no por medio del saqueo y del robo".

Tales garantas son populares con grupos tales como el Comit Cvico Pro Santa Cruz, un grupo de presin a favor de la privatizacin en la regin de Santa Cruz, con el cual Morales se reuni despus de su victoria electoral. Morales tambin viaj a Brasil para encontrarse con Lula el 13 de enero. All prometi que no expropiara a las compaas energticas, y garantiz la seguridad de las inversiones brasileas. En su lugar, esboz un plan para organizar una comisin multinacional entre los inversionistas del gas boliviano para revisar contratos y acuerdos entre diferentes pases.

La discusin con compaas individuales puede ser una manera eficaz de obtener concesiones de la industria energtica sin arriesgarse a reclamaciones judiciales por parte de las corporaciones y presin de EE.UU. Sin embargo, Morales podra ser acusado de venderse a las corporaciones si las concesiones que obtiene son inadecuadas. El dilema agrega importancia al segundo asunto principal que el gobierno confronta: la necesidad de una asamblea popular para reformar la constitucin. Una asamblea de ese tipo creara una oportunidad para distintos partidos polticos, lderes de negocios y movimientos sociales para ponerse de acuerdo acerca de los trminos de la exportacin de gas.
Asamblea Constituyente

La promesa de campaa de Morales de convocar a una asamblea constituyente entre distintos sectores sociales, a fin de reformar la constitucin contribuy, significativamente a su abrumadora victoria. La redaccin de una nueva constitucin de Venezuela en el 2000 fue el lanzamiento del nuevo proceso poltico de ese pas. All se celebraron un referendo y asambleas en todo el pas para crear y aprobar la nueva constitucin. El nuevo documento determin que las ganancias provenientes de la industria petrolera fueran reinvertidas por el estado para programas sociales en educacin, cuidado de salud e iniciativas de medios de comunicacin comunitarios. Actualmente se dice en Venezuela que la nueva constitucin es el arma ms fuerte del pas contra la globalizacin corporativa y el imperialismo.
La reforma de la constitucin boliviana puede llegar a ser igualmente poderosa. La eleccin de delegados a una asamblea constituyente est programada para realizarse en junio de 2006, y la asamblea en s se constituir en agosto. Cada municipalidad del pas elegir a tres delegados, y las delegaciones deben incluir un mnimo de una mujer y un indgena. Actualmente los movimientos sociales estn presentando propuestas de lo que quieren que se incluya en la nueva constitucin. Algunos de los temas sobre la mesa incluyen la nacionalizacin del gas, reforma agraria, acuerdos de libre comercio con EE.UU. y un referendo para la autonoma de la regin de Santa Cruz. Como es probable que la mayora de los delegados representen a los movimientos sociales, se espera que la nueva constitucin favorezca a las fuerzas populares por encima de las corporaciones y los intereses extranjeros.

La asamblea constituyente puede que redefina el mapa electoral de Bolivia a fin de permitir una representacin adecuada de los pueblos indgenas. Esto podra provocar nuevas elecciones, lo cual pudiera ser un reto para el poder de Morales. Sin embargo, su enorme victoria electoral indica que cualquier eleccin que resultara de cambios a la constitucin favorecera a Morales. No obstante, cabilderos ampliamente financiados de Santa Cruz puede que tengan xito en obtener la autonoma de su regin rica en gas. Adems, no est claro cmo se pondran en prctica los cambios de una nueva constitucin. En Venezuela, la constitucin del pas declara que todas las amas de casa tienen derecho a una pensin por su trabajo. Sin embargo, esto no se ha convertido en ley ni se ha puesto en vigor.

Algunos movimientos sociales, como la Federacin de Trabajadores y Campesinos de La Paz, han dado a Morales un plazo de dos meses para realizar cambios inmensos en el pas. Tales radicales son minora. La mayor parte de las organizaciones de movimiento social se han comprometido a esperar los resultados de la asamblea constituyente antes de presionar seriamente a la administracin. Si la asamblea no cumple sus demandas, se espera que ocurran protestas y bloqueo de carreteras.

Tales campaas de protestas pudieran paralizar al pas y exacerbar las divisiones polticas. Sin embargo, tambin pudieran dar apoyo a Morales para cumplir algunas de sus promesas de campaa ms radicales, si las lites deciden que prefieren mantener al gobierno que arriesgar un levantamiento. Probablemente ningn pas en Latinoamrica tenga movimientos sociales tan bien organizados ni tengan tal capacidad de amenaza a la presidencia. Este balance de poder poltico entre la calle y el estado hace improbable que Morales pueda replicar las concesiones "pragmticas" que Lula hizo al neoliberalismo, aun cuando quisiera hacerlas.

Adems de su papel en presionar al gobierno, las redes de base establecidas podran brindar un apoyo para la reorganizacin del poder poltico y la representacin. Poco antes de las elecciones de diciembre, se celebr una reunin llamada Congreso del Frente Nacional para la Defensa del Agua y Servicios Humanos Bsicos, convocado para forjar alianzas entre los movimientos sociales del pas. En el Congreso participaron el Comit Coordinador del Agua de Cochabamba, la Federacin de Consejos Vecinales de El Alto, las Cooperativas de Agua y Alcantarillado de Santa Cruz, as como otras organizaciones vecinales, cooperativas, granjeros de riego y comits de electricidad y otros servicios. En muchos casos grupos autnomos han organizado mtodos para proveer a los ciudadanos de servicios bsicos si el estado no lo hace. Tal coalicin de fuerzas de base servirn como poderoso instrumento de presin a la asamblea constituyente. Y en dependencia de los resultados de la asamblea, pudieran brindar una infraestructura para la participacin en nuevos programas estatales o representar una estructura alternativa de gobernabilidad.

Al igual que muchos otros bolivianos que votaron por Morales, Anselmo Martnez Tola, un organizador de grupos indgenas de Potos, Bolivia, consider que el candidato del MAS era el que ms intenciones tena de convocar a una asamblea constituyente. "Somos mayora y por medio de la asamblea esperamos rescatar lo que nos pertenece", dijo refirindose a la nacionalizacin del gas y a la redistribucin de la tierra. Su organizacin ha estado seleccionando a candidatos por su municipalidad y desarrollando propuestas para la asamblea. Entre ellas hay una de que el gobierno sea reestructurado a semejanza de los ayllus tradicionales, que son pequeos grupos de familias que durante mucho tiempo han guiado la toma de decisiones en las comunidades indgenas de todo el pas. "Debemos tener una nueva constitucin que se remita a nuestra cultura, a nuestra historia, y no a otros pases o a compaas extranjeras. Tiene que reflejar los distintos movimientos de grupos indgenas en Bolivia", explic Tola.
Conclusin

Crticos como James Petras, analista durante mucho tiempo de Latinoamrica y antiguo profesor de Sociologa en SUNY-Binghamton, han criticado al "ejrcito de acrticos porristas de izquierda" que han celebrado la victoria de Evo Morales y expresado esperanza de un cambio significativo en Bolivia. Igualmente decepcionado de Lula y Kirchner, Petras predice que la administracin de Morales realizar solo "gestos simblicos de naturaleza puramente retrica, desprovistos de sustancia nacionalista", en lugar de iniciativas redistributivas.

Hay razones para pensar de manera diferente. Morales puede que se haya presentado como un moderado durante la campaa presidencial, a fin de obtener un apoyo ms amplio. Sin embargo, su decisiva victoria ha creado un espacio para acciones ms atrevidas. A los ojos de muchos seguidores del MAS, las poltica relacionadas con la nacionalizacin del gas, reforma agraria y derechos indgenas no estn en manos de Morales, sino en manos de la asamblea constituyente. Una nueva constitucin trae con ella la promesa de cambio significativo. Consciente de la voluntad de la asamblea y estrechamente vigilada por uno de los movimientos sociales ms poderosos de Latinoamrica, la administracin de Morales poseer el mandato y la motivacin para negociar firmemente con los acreedores internacionales y crear su propio modelo de gobernabilidad progresista.

Hasta entonces, Bolivia permanecer al borde de un nuevo perodo poscolonial, gobernado por primera vez por un lder indgena que se parece a la mayora de su pueblo, y situada en un continente que se ha alejado un paso ms del neoliberalismo. Si la victoria que se mostr en las ruinas de Tiwanaku ha sido hasta ahora un smbolo, no hay duda de que es un smbolo muy poderoso.

Traducido por Progreso Semanal


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