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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-05-2006

El eje Brasil-Argentina nos integramos?

Esteban Valenti
La Bitcora

Desde el presidente Luiz Inacio Da Silva pasando por todas las autoridades brasileras han declarado y definido con claridad que su objetivo es la construccin de la integracin y si fuera posible la unidad sudamericana. Itamaraty (la mejor y ms profesional chancillera del continente) impulsa este proyecto como poltica de Estado y lo hace en forma evidente y explicita.


En una reciente presentacin del asesor presidencial Marco Aurelio Garca - un experimentado dirigente del PT - con motivo de un seminario sobre defensa nacional que se realiz en Montevideo dedic buena parte de su discurso a ilustrarnos sobre este proyecto.

Para construir un proyecto de esta importancia y de este significado geopoltico e histrico hay mltiples caminos pero hay algunos valores que son nicos e inexorables: el primero y fundamental es el equilibrio, es la comprensin de que los diez pases que formamos parte de esta regin tenemos nuestros derechos, nuestra historia y nuestras sensibilidades que deben ser respetados. En particular por Brasil, que no slo es el impulsor del proyecto sino es notoriamente el pas ms grande de la regin.

El derecho a liderar una integracin de este nivel y que represente un cambio radical y profundo en nuestras naciones, en nuestra perspectivas y en la participacin de nuestros pases en un mundo globalizado hay que ganrselo y conservarlo. No es un derecho que se otorga por tamao, por intereses econmicos y mucho menos por imposiciones de nadie.

Brasil ha elegido otro rumbo en un tema concreto y simblico: ha definido que con la creacin de un eje privilegiado con Argentina lograr darle impulso a la comunidad sudamericana concretar su objetivo y sumarnos a todos. Es notorio, estridente.

La prescindencia de Brasil - por no decir el lavarse la manos olmpicamente, hasta ahora - en el conflicto entre Argentina y Uruguay ante la violacin flagrante de uno de los principios bsicos del MERCOSUR y del derecho internacional: la libertad de circulacin de personas y bienes bloqueado por los piquetes en los puentes internacionales del lado de Argentina, es parte de esta poltica. No es un olvido, ni una mirada distrada, es directamente darle la espalda a Uruguay y a los principios fundacionales del MERCOSUR. Y es un cambio en la poltica internacional tradicional de Brasil y su equilibrio con Argentina.

Las recientes declaraciones en San Pablo sobre que el conflicto entre ambos pases es exclusivamente bi lateral y no tiene que ver con el MERCOSUR realizadas luego de la entrevista entre los presidentes Krchner y Da Silva son un eslabn ms de esta poltica. Es la relacin privilegiada entre Brasil y Argentina por encima de todo, incluso de los tratados y del derecho regional e internacional. Tomemos nota atentamente.

Este es el eje sobre el que rota hoy el MERCOSUR a pesar de los reiterados reclamos de los pases menores (Paraguay y Uruguay) y este ser el eje sobre el que pretende que rote toda la comunidad de Amrica del Sur. Venezuela no ha definido todava enteramente su rol, juega en todos los escenarios a pesar de los retos de Kirchner.

El mensaje urbi et orbi que transmite este episodio es muy claro: si Brasil y Argentina se ponen de acuerdo, los dems debemos adaptarnos a su liderazgo, a su diseo estratgico y por lo tanto asumir todas las consecuencias. Ms claro echarle agua.

La pregunta que surge de inmediato es si este eje es paritario y entre iguales? La respuesta podemos buscarla en los hechos: Argentina a cambio de su discreta ubicacin en este eje acepta el indiscutible liderazgo brasilero a nivel regional. Cunto durar este idilio y en que est basado?

Hay otros hechos que debemos considerar cuidadosamente: hace pocas semanas se produjo una fagocitacin ms de parte de un gran grupo brasilero de un sector industrial argentino: AMBEV se compr la mayora de Quilmes, pero en los tres ltimos aos capitales brasileros compraron nada menos que Perez Compaq (petrleo) Loma Negra (cemento); Acindar (acero) y Swift (frigorfico). Las compaas brasileras no se estn comprando todo, es falso, se concentran en las compaas ms grandes y en sectores muy especficos y claves.

Brasil invirti en Argentina 5141 millones de dlares. Esta cifra es el triple de los 1970 millones de dlares invertidos durante el perodo Menen, De la Rua (el de la convertibilidad del dlar). Las cifras son impresionantes 1000 millones para comprar Loma Negra, 1200 millones de dlares cada una para comprar Quilmes y Pencom. En el sector metalrgico compraron Acindar, Sipsa, Sipar y Siderar.

El suplemento ''Cash'' del diario Pagina 12 analiz un listado de las 100 principales firmas verde-amarelha que operan en el Argentina : ''Precisamente el transporte y la metalurgia con 18 y 13 establecimientos, respectivamente, son los rubros que se observan con una importante participacin brasilea, seguidos por la empresa automotriz, la informtica, los servicios y la qumica.'' A travs de Loma Negra Camargo Correa controla hoy casi la mitad de todo el cemento que se produce en la Argentina situacin que tambin se repite en el caso de la caso de Praxair en la produccin de oxgeno medicinal.

''Los empresarios brasileos tambin invirtieron en sectores estratgicos del transporte. La empresas Amrica latina Logstica controla los ramales de carga San Martn (Cuyo) y Urquiza (Mesopotamia). Por otra parte, la llegada de Vale Do Rio Doce, con su filial local DoceNave, ya acapara el 22 por ciento del comercio martimo que hay entre ambos pases. Adems, el grupo Odebrecht, especializado en construccin e ingeniera, posee la licitacin de los peajes de Autopistas del Oeste y piensa continuar en la Argentina compitiendo para construir obra pblica.''

''El caso ms reciente de concentracin en un rubro es el de Quilmes, donde ahora el grupo AmBev maneja el 80 por ciento del mercado local de cervezas. Tambin en el sector alimentos, con la compra de Swift por 200 millones de dlares, el grupo Friboi se qued con el principal exportador de carne de la Argentina, responsable del 68 por ciento de las carnes enlatadas y el 56 por ciento de las carnes cocidas que van al exterior.'' (Suplemento Cash). Esto est muy lejos de terminar, algunos vaticinan que recin comienza. Y los intereses econmicos pesan.

Brasil produce 9 millones de toneladas de celulosa al ao contra un milln trescientos mil de Argentina y los del norte se proponen alcanzar en pocos aos las 20 millones de toneladas mientras Argentina est totalmente estancada en este sector a pesar de los esfuerzos de los gobernadores de Corrientes y Misiones. El presidente Da Silva en la inauguracin de la planta de celulosa Veracel en Eunpolis - Bahia el 28 de setiembre de 2005 deca: ''En la vida de una Nacin las decisiones de inversiones funcionan como un puente entre dos mundos. A travs de ellas una generacin condiciona el horizonte de la siguiente generacin. Significa que en un gran ciclo de inversiones como este que Brasil inicia, no genera solo mercaderas, empleos, divisas, o impuestos. Por encima de todo lo que estamos produciendo hoy es la sociedad de maana, el pas en el que vivirn nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos y sus nietos.'' Con este discurso ante una planta de celulosa financiada en buena medida por el banco estatal de desarrollo de Brasil sera difcil su posicin para opinar en contra de nuestras plantas de celulosa. As que mejor que los uruguayos se arreglen solos y construyan la ''sociedad del maana'' como puedan mientras la ''integracin'' avanza...

El mercado tiene mucha fuerza. Algunos piensan que ms fuerza que los principios, que los valores, que todas esas generalidades que tanto dao le han hecho al sentido prctico de nuestras naciones. Y todos debemos rendirnos al rey sol del mercado, en este caso de color verde-amarelho. Y rogar que miren hacia nuestro pequeo pas y nos distingan con alguna migaja. Alguna compra y sobre todo algn lugarcito entre los engranajes de sus planes de integracin. Deberamos seguir llamndola integracin?

Si los uruguayos respondemos a este proceso con una reaccin nacionalista y de aislamiento, nos equivocamos fiero. Debemos si abrir muy bien los ojos, nos jugamos cosas muy importantes y por un buen tiempo Otra que dos papeleras. Se necesita gran inteligencia y firmeza y muy ninguna reaccin emocional. Respeto absoluto a la legalidad, gran firmeza, pocos firuletes y claridad de objetivos.

Miremos todo el horizonte internacional y regional, buscando los contactos y las coincidencias. La reunin de Asuncin de Paraguay es un buen ejemplo, la visita de la Ministra de Comercio de Finlandia es otras importantes negociaciones en curso con Estados Unidos, China, Mxico tambin apuntan en esa direccin. Hay pases como Chile que hace tiempo percibieron silenciosamente esta posibilidad. Y jams irse del MERCOSUR, quedarse, defender nuestra posicin, nuestras objeciones y avanzar con nuestra poltica. El problema es nuestro pero tambin de ellos. El enano ha dejado de ser llorn y ha pasado a ser molesto. Nuestro objetivo debe ampliarse incluso a nivel regional, debemos de hablar y actuar a favor de la integracin latinoamericana, incluyendo Mxico, Centroamrica y el Caribe. No para encerrarnos sino para mirar juntos las nuevas posibilidades.

Para todo esto se necesita adems de un fino olfato poltico y diplomtico una gran profesionalidad. Nunca tuvimos tantos frentes abiertos y por lo tanto tantas amenazas y tantas oportunidades.

(*) Periodista, coordinador de Bitcora. Uruguay.

http://www.bitacora.com.uy/noticia_78_1.html



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