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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-05-2006

Agentes de Inteligencia norteamericanos han hecho desaparecer 55.000 pginas del Archivo Nacional
Los secretos del poder

Patricia Verdugo
El Mundo

Agentes de Inteligencia norteamericanos han hecho desaparecer 55.000 pginas del Archivo Nacional, que custodiaban la memoria de las operaciones clandestinas llevadas a cabo por los sucesivos gobiernos estadounidenses desde los aos 50


Cincuenta y cinco mil pginas desaparecieron del Archivo Nacional de Estados Unidos. Eso es lo que se calcula grosso modo. Pueden ser ms. Porque los agentes de la CIA y otros organismos de Inteligencia siguen cada da husmeando en la biblioteca principal de la Administracin Nacional de Archivos y Registros (NARA), buscando frases o prrafos que puedan poner en peligro la seguridad nacional. Y cuando encuentran lo que creen estar buscando, sacan la pgina completa.

Los agentes ya tienen nombre. Se les denomina securocrats, burcratas de la seguridad. Y han estado trabajando sigilosamente desde octubre de 2001, cuando cunda el terror tras el ataque a la Torres Gemelas y al Pentgono. Objetivo: revisar documentos desde la guerra de Corea (aos 50) hasta los ms recientemente desclasificados.Y muy especial atencin han recibido los documentos que el presidente Clinton orden hacer pblicos a finales de los aos 90, ya que se trata de cientos de miles de pginas que engrosaron los archivos de Estados Unidos en el curso de un programa especial de desclasificacin que dur cinco aos.

La orden del presidente Clinton fue abrir al pblico todos los documentos secretos con ms de 25 aos de antigedad. Hubo, claro, excepciones: todos los que revelaban fuentes y mtodos de Inteligencia, los que podran ser de ayuda para terroristas, entre otros.

Y si Clinton desclasific, el presidente Bush orden una operacin de reclasificacin.

Todo ocurri en secreto hasta que la noticia estall y provoc protestas de congresistas e historiadores en las ltimas semanas.El nuevo encargado del National Archive, Allen Weinstein, estaba muy enojado y prometi hacer todo lo posible para detener esta operacin clandestina que va contra el derecho a saber. Porque todos tenemos derecho a saber qu pas en nuestras historias nacionales. Y a saber qu rol jug Estados Unidos en todo ello.

Me sumerg en los archivos desclasificados a comienzos de este siglo para saber qu pas con Chile. Y el resultado fue espeluznante.Ah estaba, con minucioso detalle, toda la Operacin Fubelt para impedir que el electo Salvador Allende se convirtiera en presidente y entrara al Palacio de La Moneda en 1970. A la cabeza de la operacin, el presidente Richard Nixon, su asesor de Seguridad Nacional Henry Kissinger y el director de la CIA Richard Helms.De ms est decir que se destinaron los mejores agentes de la CIA para el objetivo.

El llamado Track Two de esta operacin busc provocar un golpe militar para impedir que Allende fuera presidente. Fueron sobornados generales y almirantes, pero surgi un escollo gravsimo. El jefe del Ejrcito, general Ren Schneider, dijo una y otra vez que respetara la Constitucin. Si Allende era ratificado por el Congreso, asegur, ser presidente.

Solucin para la Casa Blanca: asesinar al jefe del Ejrcito chileno.Cable del embajador Edward Korry a la Casa Blanca (21 de septiembre de 1970): El general Schneider tendra que ser neutralizado, eliminndolo si fuese necesario. Cable 628 (8 de octubre) del cuartel central de la CIA a su estacin en Santiago de Chile: Hay algo que nosotros podamos hacer para eliminar a Schneider? Entendemos que es una pregunta retrica, pero queremos inspirar la reflexin sobre esta materia tanto all como aqu.

En la valija diplomtica, la CIA envi tres subametralladoras, abundante municin y granadas lacrimgenas para el ataque. Mensaje del cuartel central de la CIA (fechado el 18 de octubre de 1970): Inmediato Santiago. Subametralladoras y municiones estn siendo enviados por correo [tachado] regular, salen de Washington a las 07.00 horas del 19 de octubre. El agregado militar de la embajada, coronel Paul Wimert, reparti decenas de miles de dlares a los asesinos y entreg las armas. Y aos ms tarde lo confes ante una comisin del Senado: Fue el jefe local de la CIA, Henry Hecksher, quien me entreg 250.000 dlares para gastar en militares chilenos, con los que podamos contar para ayudar a liberarnos del general Schneider. Eso era lo clave, liberarnos de Schneider.

Y as fue cmo el jefe del Ejrcito de Chile, respetuoso de la democracia y la ley, fue atacado el 22 de octubre de 1970 y muri tras una agona de cuatro das. El coronel Paul Wimert -agregado militar- fue con el jefe local de la CIA a lanzar las armas en el fondo marino de la rada de Valparaso. Y confes luego al Congreso de Estados Unidos que el crimen fue un asunto sucio, inmundo. Me avergonc de m mismo y hasta odiaba mirarme al espejo para afeitarme.

El tiro le sali por la culata al presidente Nixon y al asesor Henry Kissinger. Ese crimen convenci a muchos opositores de que deban respetar la tradicin democrtica chilena y as Salvador Allende fue ratificado como presidente de Chile.

Es posible que todos los documentos que involucran a la Casa Blanca en este asesinato estn relacionados con la operacin de reclasificacin ordenada por Bush. Razn? La familia del general Schneider present, en Washington, una demanda contra Henry Kissinger en septiembre de 2001. Esa demanda fue tramitada lentamente por los tribunales. Y hace muy pocos das, la Corte Suprema la rechaz definitivamente.

Qu dijo el mximo tribunal de Estados Unidos? Acogi los argumentos del Gobierno de Bush (Departamento de Justicia) en defensa del ex funcionario Henry Kissinger. Dijo que si se abre un caso judicial, habra que juzgar si -en el contexto de la Guerra Fra- fue apropiado para un funcionario de alto nivel ( ) apoyar acciones encubiertas contra un comprometido marxista [Allende] que iba a tomar el poder en un pas de Amrica Latina.

Cuando se reflexiona acerca de estos hechos, resulta inevitable agregar el factor TPI. Me refiero el Tribunal Penal Internacional que ya funciona desde julio de 2002, con sede en La Haya, pese a la denodada oposicin de tres poderosos del planeta (EEUU, China y Rusia). El TPI juzgar el genocidio, crmenes de lesa humanidad y crmenes de guerra. Ninguno cometido antes de julio de 2002. No puede ser llevado ante sus 18 jueces el ex funcionario Henry Kissinger. El asesinato del general Schneider quedar impune.Pero, qu crmenes han ocurrido y seguirn ocurriendo sin que agentes estadounidenses puedan siquiera ser acusados?

Por ahora, la amenaza es abierta. El pas que ratifica el TPI, pierde la ayuda militar de EEUU. Con una excepcin: nada le ocurre al pas en cuestin si, en paralelo, firma un tratado bilateral con la Casa Blanca que tiene efecto unilateral. Cul? Se compromete a jams llevar a un ciudadano estadounidense ante el TPI, cualquiera sea el crimen del que se le acuse.

Todos los pases latinoamericanos han suscrito el TPI. Chile es la excepcin, an no se atreve. Y el crimen de su jefe del Ejrcito, un general democrtico, se sumerge en los laberintos de impunidad de la Casa Blanca.

Patricia Verdugo es periodista chilena y autora de La Casa Blanca contra Salvador Allende (Ediciones Tabla Rasa).


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