Tal es la conclusión de un Informe Técnico emitido por la Asamblea del Pueblo Guaraní, al cual Datos & Análisis tuvo acceso en la víspera.
Según el informe guaraní, las actividades de exploración y explotación petrolera de REPSOL YPF en Bolivia afectan de manera directa e indirecta a un total de 16 territorios indígenas y siete áreas protegidas (parques nacionales y reservas de vida silvestre).
Entre las transgresiones sociales y ecológicas perpetradas por esta trasnacional, y que están sujetas a sanciones desde la vigencia de la nueva Ley de Hidrocarburos sancionada el 17 de mayo del 2005, se estableció que REPSOL opera invadiendo áreas protegidas del territorio amazónico boliviano “sin contar con estudios que partan del principio de precaución”, y realiza sus trabajos en la TCO Itika Guasu con sesgados Estudios de Impacto Ambiental “sin considerar los aspectos sociales y culturales, ocasionando por ello impactos negativos en el pueblo guaraní cercanos al etnocidio”.
Amparada en las leyes expoliadoras del gonismo, dice el informe del Pueblo Guaraní, el accionar de REPSOL YPF en Bolivia se desarrolla con estándares por debajo de los establecidos en el ámbito internacional y “se puede afirmar que REPSOL YPF hace en Bolivia lo que no está permitido hacer en ningún país europeo”.
El monitoreo indígena que fue la base del Informe Técnico de los guaraníes arrojó, entre otras, las siguientes conclusiones:
Se ha
evidenciado que las operaciones de REPSOL YPF en las Tierras
Comunitarias de Origen “Itika Guasu” y “Tentayape”, así
como en el Parque Nacional “Serranías del Aguaragüe”,
están provocando impactos negativos tanto a nivel ambiental,
social, cultural y económico, los mismos, no han sido
contemplados en sus estudios de Impacto Ambiental, por lo que no
cuentan con acciones que puedan evitar, mitigar, prevenir o
restaurar tales impactos.
REPSOL YPF no cuenta con una política
dirigida salvaguardar los derechos de las poblaciones indígenas,
lo cual viene ocasionando que su presencia en las Tierras
Comunitarias de Origen sean de un alto impacto cultural, semejante
al etnocidio.
Su
accionar en Bolivia es falto de transparencia, las operaciones de la
empresa en las TCO’s faltan a la ética, produciéndose
acciones de abuso a las comunidades indígenas. Su política
ambiental que establece el “principio de precaución” no
está reflejada en los estudios de Impacto Ambiental que le
han permitido obtener las licencias ambientales, ni siquiera cumple
a cabalidad los compromisos que ha asumido en dichos estudios.
Al
no contar con un política de relacionamiento con los pueblos
indígenas que salvaguarde sus derechos, REPSOL YPF en
Bolivia, atenta los derechos humanos de las comunidades indígenas,
atenta también los derechos colectivos de los pueblos
indígenas establecidos en tratados internacionales y leyes
nacionales por lo que está comprobado que REPSOL YPF no ha
respetado el derecho a la consulta y el derecho a la compensación
justa.
En Bolivia REPSOL YPF incumple las leyes nacionales como
lo es el Convenio 169 de la OIT que es ley de la República
desde 1991. También a la fecha se está resistiendo a
cumplir la nueva Ley de Hidrocarburos donde se han establecido de
manera más precisa cómo debe ser el comportamiento de
las empresas petroleras en territorios indígenas y áreas
protegidas.
Para obtener sus permisos ambientales, REPSOL YPF no
ha actuado con la rigurosidad científica necesaria que
garantice que su accionar no va a ser nocivo al medo ambiente,
interviene áreas protegidas como el Aguaragüe sin
realizar de manera previa, los estudios científicos
pertinentes que permitan garantizar la integridad de los
ecosistemas.
INTRERPELACIÓN INDÍGENA AL ESTADO
La ostensible falta de transparencia en las acciones de REPSOL YPF dentro del territorio boliviano abre la necesidad de que el Estado bajo el gobierno indígena de Evo Morales considere las siguientes recomendaciones que plantea el Pueblo Guaraní:
REPSOL
YPF no puede seguir operando en el país, afectando a 16
territorios indígenas, sin contar con una política
dirigida a salvaguardar los derechos de los pueblos indígenas.
En el marco del respeto de los derechos de los pueblos indígenas,
la política deberá ser elaborada en consulta y con
participación de las organizaciones representativas de las
comunidades y pueblos indígenas afectados.
REPSOL YPF
recibe financiamiento del Banco Mundial, se ha adscrito a los
principios de la ONU de Responsabilidad Social, es miembro del EITI,
estos organismos cuentan con principios claros respecto a las
prácticas que deben asumir las empresas en relación a
las poblaciones indígenas. Es necesario que todos los
personeros de REPSOL YPF que trabajan en nuestro país, sean
capacitados para que modifiquen conductas discriminatorias que se
vienen sucediendo en los territorios indígenas. No puede ser
posible que en pleno Siglo XXI, REPSOL YPF siga actuando como en la
época colonial, pretendiendo imponer su lógica
cultural a poblaciones indígenas.
Confundir la buena
vecindad con el derecho de las comunidades a recibir una
compensación justa por los impactos ambientales, sociales y
culturales, como pretende hacerlo REPSOL YPF en emprendimientos como
el Gasoducto Yacuiba Río Grande GASYRG o el propio
aprovechamiento del Campo Margarita, es una práctica
irresponsable e ilegal. Por ello, REPSOL YPF deberá revisar
todos los convenios que ha realizado con los pueblos indígenas
de Bolivia y, encaminarse al respeto de la ley. Donde practica la
“buena vecindad” deberá también practicar el
respeto a la compensación justa, por los impactos directos,
acumulados y de largo plazo tal como lo establece la Ley 3058.
REPSOL
YPF debe aplicar estándares sociales y ambientales acordes
con el sistema internacional. Es sabido que en países como el
nuestro, los estándares ambientales y sociales están
por debajo de los exigidos por la Unión Europea. Como muestra
de su adscripción a los derechos humanos, que son
universales, Repsol YPF deberá regirse por los estándares
más exigentes y las prácticas socialmente más
adecuadas, no puede ser posible que REPSOL YPF considere y aplique
estándares mínimos con poblaciones indígenas y
se rija por estándares más elevados con poblaciones
europeas.
REPSOL YPF no puede seguir interviniendo áreas
protegidas sin considerar su fragilidad. Por principio de prevención
debiera renunciar a dichas concesiones y exigir al Estado la
protección de dichas áreas.
En caso de que
considere que su accionar no va a ser pernicioso, debiera realizar
estudios independientes previos a realizar cualquier tipo de
operación; dichos estudios ambientales – sociales
independientes, debieran ser de conocimiento público y en
caso de que estén cercanos a los pueblos indígenas,
deberán proceder a su difusión adecuándola al
contexto sociocultural. REPSOL YPF tiene que aprender a relacionarse
con las comunidades locales en el marco de la interculturalidad y el
respeto a los derechos humanos.
El Informe Guaraní fue difundido desde Tarija, Bolivia.