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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-06-2006

Las milicias chies se disputan Basora, mientras Irn bloquea la negociacin con EEUU sobre Iraq
Est jugando Irn a la 'resistencia' en Basora?

Pedro Rojo y Carlos Varea
IraqSolidaridad


El derribo de un helicptero britnico el pasado 6 de mayo en Basora [1] no debe contabilizarse simplemente como un xito ms de la resistencia armada iraqu, sino como un hecho significativo en la actual situacin de la zona sur de Iraq, controlada por las milicias pro-iranes. El nico consenso que parece haber sobre la autora de este ataque es que no ha podido ser perpetrado por un grupo incontrolado de alguna milicia chi, sino que detrs est un grupo bien organizado, con buena informacin, armas y entrenamiento. La autora del ataque admite al menos tres teoras:

1. El grupo que lo ha reivindicado, Abna al-Basra al-Muyahidn (Los Muyahidines de Basora), desconocido hasta ahora. De ser cierta esta hiptesis, significara que este nuevo grupo ha logrado asentarse y preparar una accin de envergadura eludiendo la represin que ejercen las milicias de los partidos chies contra los comandos de la resistencia en el sur de Iraq.

2. La segunda opcin sera, tal y como coreaba la muchedumbre en el barrio populoso de al- Saei, el Ejrcito del Mahdi, milicia de la corriente del clrigo as-Sder. Este extremo no ha sido confirmado oficialmente pero, de ser cierto, significara el regreso de dicha milicia a la lucha armada contra los ocupantes. A da de hoy, resulta sin embargo desconcertante esta hiptesis, dada la profunda implicacin de la corriente as-Sder con las actuales instituciones colaboracionistas, al constituirse en una de las fuerzas clave dentro de la coalicin confesional chi, la Alianza Unida Iraqu, y el nuevo gobierno de al-Maliki (en el que ostenta las carteras de Sanidad, Agricultura, Transportes y Educacin) [2]. Sus milicianos estn acusados de formar parte de los Escuadrones de la muerte que estn perpetrando asesinatos extrajudiciales en distintas partes del pas. La nica posibilidad plausible sobre la responsabilidad del Ejrcito del Mahdi es que actuasen como brazo armado de Irn. Lo cual nos lleva a la tercera opcin.

3. Irn como autor material, ya sea va alguna de las milicias que le son afines como el Ejrcito del Mahdi o las Brigadas Badr -del Consejo Supremo de la Revolucin Islmica en Iraq (CSRII)-, o bien con sus propios comandos desplegados en el sur de Iraq. Desde Londres se acusa directamente a miembros de los servicios de inteligencia iranes en Basora de estar detrs del ataque [3]. Segn un oficial del Ejrcito del Mahdi, el derribo habra sido llevado cabo por un grupo directamente vinculado a Irn, no por la milicia de as-Sder [4].

La mayor preocupacin de las altas instancias britnicas, y as lo reflejaron sus medios de comunicacin, no es el derribo del helicptero en s, sino el recibimiento a pedradas que los habitantes del poblado barrio al-Saei dispensaron a los soldados britnicos que acudieron a recuperar los cuerpos de sus cinco compaeros muertos en el ataque. Los disparos indiscriminados de la respuesta de los soldados ingleses causaron cuatro muertos iraques, entre ellos un nio. Por la reaccin oficial y meditica parece que las altas instancias britnicas estaban convencidas de que su "batalla para hacerse con los corazones y las mentes" haba tenido xito y eran bienvenidos en la zona sur de Iraq. Un vecino del barrio cont cmo la manifestacin espontnea de jbilo por la accin de los insurgentes se canaliz como una muestra de rechazo a la difcil situacin que viven: "La mayor parte del da no hay electricidad, nadie consigue trabajo, ni siquiera en la polica que est copada por las milicias" [5].

Cambio de la situacin en el sur

Lo que parece innegable es que, como asegura Abdel Wahab Badrajn en al-Hayat, la situacin securitaria en el sur de Iraq ha cambiado:

"El suceso del [derribo del] helicptero [britnico] abre una nueva pgina no solo entre los britnicos y Basora, sino en toda la zona que controlan. Numerosos informes de los oficiales ingleses sealaban lo peligroso de la situacin [6], pero el mantenimiento de la calma sobre el terreno y la buena relacin con los lderes de Bagdad les han hecho creer que la calma y la cooperacin estaban garantizadas." [7]

Segn este mismo artculo, la constitucin del nuevo gobierno iraqu no cambiar la situacin en la zona, pues "[...] no es probable que pierdan tiempo en tratar asuntos de fuera de la Zona Verde [de Bagdad], al menos a corto plazo, con lo que las milicias pasarn a su siguiente fase del plan para controlar el terreno y completar 'la purga sectaria', y asentar las bases de una federacin, est o no recogida en la Constitucin".

A pesar de que se ha creado un comit conjunto de fuerzas britnicas, fuerzas de seguridad iraques y autoridades locales para tratar la situacin, en lo que podra ser la vuelta a la colaboracin en materia de seguridad desde la ruptura de septiembre de 2005, las relaciones entre los ocupantes y las instituciones, que aqullos mismos amparan en Basora, son tensas, como reflejan las declaraciones del ingls Rob Fry, subcomandante de las tropas de ocupacin de Iraq, cuando acus a "las milicias extremistas" de ser las responsables de los ltimos disturbios. El oficial britnico tambin lanz una amenaza diciendo que "[...] las fuerzas britnicas pueden disolver estas milicias si el ejrcito iraqu es incapaz de hacerlo" [8]. Segn un informe de The Daily Telegraph, la desconfianza entre los militares britnicos y sus interlocutores iraques es extrema: segn este peridico britnico, los oficiales ingleses creen que sus homlogos iraques son "unos devotos, unos ulemas iranes".

A pesar de esta situacin, la retirada inmediata prevista de un 10% de las tropas britnicas (que reducira el actual contingente apenas por encima de los 7.000 efectivos) sigue adelante segn lo planeado, con lo que el control de las milicias se acentuar ms si cabe. El afianzamiento del dominio de estas milicias proiranes -sobre todo, en los ltimos tiempos, del Ejrcito del Mahdi- de la zona y de las nuevas fuerzas de seguridad puede coincidir con el endurecimiento de la postura iran respecto a Iraq, lo cual podra acabar con el pacto informal que ha permitido contener a la resistencia en el sur del pas. Segn narra un ciudadano de Basora, hay mucha gente "[...] esperando una fatua de la autoridad religiosa para luchar contra los ocupantes" [9].

Enfrentamientos inter-chies y violencia sectaria

Ciertamente, la situacin en el sur del pas se deteriora con rapidez, no solo en relacin con la presencia de los ocupantes britnicos, sino tambin en cuanto a las relaciones entre las tres principales milicias confesionales chies, las dos ya mencionadas del Ejrcito del Mahdi del clrigo as-Sder y la Organizacin Badr del CSRII, adems de la del partido al-Fadila (o Fhadila). El nuevo primer ministro al-Maliki declaraba el Estad de emergencia este pasado 31 de mayo, esencialmente ante la amenaza de que las disputas entre estas milicias determine la paralizacin de las exportaciones de crudo, cuyo control explica el aumento de tensin entre ellas.

El partido al-Fadila controla el gobierno de la ciudad de Basora pero ha perdido la cartera de Petrleo en el nuevo gobierno de al-Maliki [10] y amenaza por ello con cerrar las exportaciones de crudo al Golfo [11], que otorgan a quienes las controlan una fuente de financiacin extraordinaria basada en el contrabando hacia los pases vecinos. En estos das se informaba que el nuevo gobierno central de Bagdad estara enviando al sur milicianos de Badr encuadrados en la polica para arrebatar a al-Fadila el control de la ciudad con el apoyo de los seguidores de as-Sder [12]. El gobernador de Basora, Mohamad Musbih al-Wali que, como hemos indicado, pertenecer al partido al-Fadila, ha denunciado que la polica de la ciudad est alentando la violencia sectaria, como en el rea de Bagdad, contra las comunidades sunn y cristianas: ms de un centenar de civiles habran sido asesinados por Escuadrones de la muerte y unas 1.200 familias sunnes habran sido forzadas a abandonar la ciudad, segn denuncia la Asociacin de Ulemas Musulmanes [13].

Al norte de Basora, la provincia de Maysn est gobernada por un miembro de la corriente de as-Sder, mientras que la polica de su capital, Amarah, de 400.000 habitantes, est dominada por la milicia de Badr.

La aplicacin sumaria de la ley islmica es ya un hecho en buena parte de esta zona sur de Iraq.

Negociacin Irn-EEUU sobre Iraq

Esta radicalizacin de la situacin en el sur de Iraq tiene adems por trasfondo las propias relaciones entre los ocupantes y el vecino Irn, y la previsin de apertura de un dilogo directo entre Washington y Tehern sobre la estabilizacin de Iraq, idea promovida por el mximo dirigente del CSRII, al-Hakim, y aceptada pblicamente hace semanas por ambas partes [14].

Sin embargo, nada ms conocerse la designacin de Nuri al-Maliki como primer ministro, el presidente iran Ahmadi Neyad declaraba: "Creemos que con la formacin de un gobierno estable en Iraq no sern necesarias estas negociaciones", aclarando que "[...] nuestros expertos se haban pronunciado a favor de discutir este asunto con EEUU, pero, desgraciadamente, el comportamiento de Washington no ha sido correcto" [15]. Similares declaraciones efectuaba durante su reciente visita a Iraq el ministro de Exteriores de Irn [16]. Irn se mostraba favorable a la continuidad de al-Yaafari como primer ministro de Iraq, un personaje vetado -quizs por ello- por EEUU para la reeleccin.

Segn el peridico iraqu az-Zamn [17], Washington se siente sin duda ms cmodo con la designacin de al-Maliki que ante un gobierno iraqu directamente sometido a Irn, pero dada la precaria situacin en la que se encuentran las tropas de EEUU, est claro que la Administracin Bush no puede pretender mantener -aunque sea como mal menor- su precaria presencia en Iraq sin ganarse la complicidad de Tehern. Por su parte, la aceptacin de Tehern para negociar con EEUU tendra precisamente dos vertientes: por una parte -aunque pblicamente se niegue- incluir el dossier nuclear iran entre los asuntos a discutir; por otra, favorecer la recuperacin de la cooperacin de los primeros aos de ocupacin entre las fuerzas proiranes -particularmente, el CSRII y el partido Dawa (al que pertenece el nuevo primer ministro al-Maliki)- y los estadounidenses.

La privilegiada relacin entre el confesionalismo chi iraqu y EEUU -que se formaliz en Washington un ao antes de la invasin de Iraq, para irritacin de los tradicionales interlocutores iraques de la CIA y el Pentgono- se ha deteriorado en los ltimos meses por los intentos de la Administracin Bush de compensar la hegemona del bloque confesional chi en las nuevas instituciones iraques con la participacin de grupos definidos como sunnes (el Partido Islmico, esencialmente), e incluso con el intento de incorporacin al proceso poltico de sectores de la resistencia. Ms all incluso de ello, las formaciones polticas chies iraques proiranes han visto con extrema preocupacin las supuestas negociaciones entre las fuerzas de ocupacin y sectores baazistas de la resistencia ligados a los aparatos de seguridad del rgimen de Sadam Husein, negociaciones destinadas al parecer a readmitir a antiguos oficiales en los nuevos cuerpos de seguridad y, de esa manera, entregarles el control securitario de las zonas que actualmente domina la resistencia, bsicamente ante la incapacidad de las nuevas fuerzas de seguridad iraques infiltradas por numerosos miembros de las milicias proiranes [18]. La respuesta sobre el terreno a esta pretensin de los ocupantes estadounidenses de equilibrar la composicin de las instituciones y cuerpos de seguridad iraques ha sido llanamente la escalada de violencia sectaria llevada a cabo a lo largo de 2006 por Escuadrones de la muerte insertados en los nuevos cuerpos de seguridad [19], y que, como hemos indicado, se expande ahora al sur del pas, en un claro desafa a los britnicos.

A las razones estratgicas que impulsan a Irn a involucrarse en Iraq [20] hay que sumar adems la baza de la estabilidad iraqu como presin en las posibles negociaciones sobre el programa nuclear iran. Y es que, adems de las diversas respuestas hipotticas que se barajan ante un ataque contra las instalaciones nucleares iranes por parte de EEUU o de sus aliados, cabe destacar lo planteado por el opositor iran Hasn Asfahani en la revista al-Watan al-Arabi [21]:

"La reaccin ms importante que Irn est preparando de antemano con seriedad, consistira en atacar con dureza a los ejrcitos estadounidense y britnico, y a los ejrcitos aliados llamados multinacionales [en Iraq], mediante iraques dispuestos, armados hasta los dientes y distribuidos por todo Bagdad, que probablemente alcancen varias decenas de miles de combatientes, en su mayora chies del Ejrcito del Mahdi, de la Organizacin Badr, de Hezbol y de otras organizaciones, recientemente equipados con armas sofisticadas -misiles anticarro tierra-aire y ametralladoras de diferentes calibres. Adems, se ha formado una fuerza militar sobre el terreno que incluye un grupo de guardias de la Revolucin [iranes] que se centran en determinados puntos en Bagdad, en zonas chies, especialmente en [el barrio] Ciudad as-Sder. [...] Dichas milicias van a expandirse por otras ciudades del sur, como Basora, Amara, Naseriya, y del centro del pas, como Nayaf, Krbala, Hala y Kut."

Con una actividad armada resistente imbatible (en mayo, han muerto en combate 57 soldados de EEUU y nueve britnicos) y unos aliados internos tan problemticos, ciertamente EEUU y Reino Unido tienen muy difcil asegurarse el control de Iraq.

Notas:

1. Vase en IraqSolidaridad: Noticias relacionadas con las tropas de ocupacin en Iraq 2. Vase en IraqSolidaridad: Carlos Varea: Nuevo gobierno en Iraq: inestable reparto sectario - La lista del nuevo gobierno 3. El portavoz del ejrcito britnico asegura que la informacin de sus equipos de inteligencia apuntan a que el misil tierra-aire que derrib el helicptero entr a travs de la frontera [con Irn]. Az-Zamn, 8 de mayo de 2006 y 13 de mayo de 2006, traducidos en Boletn de Prensa rabe. Vase en IraqSolidaridad: Mohamed Abu Nasser: La otra guerra de Iraq. La confrontacin entre Reino Unido e Irn en el sur del pas 4. Knight Ridder Newspaper, 26 de mayo, 2006. 5. Al-Quds al-Arabi, 9 de mayo de 2006, traducido en Boletn de Prensa rabe. Un edicto emitido al comienzo de la ocupacin por el ayatol al-Hakim (asesinado en agosto de 2003) prohiba a los chies implicarse en la resistencia contra los ocupantes. 6. En septiembre de 2005 tropas britnicas asaltan una comisara de Basora donde estaban retenidos dos soldados ingleses, quienes fueron detenidos cuando iban vestidos de yihadistas con un coche lleno de explosivos. La reaccin de los habitantes de Basora fue apedrear y prender fuego a varios vehculos britnicos. Los soldados dispararon indiscriminadamente contra el gento causando varios muertos. A raz de estos incidentes, las autoridades de Basora cortaron toda comunicacin con el ejrcito britnico. 7. Al-Hayat, 6 de mayo de 2006, traducido en Boletn de Prensa rabe. 8. Entrevista concedida a The Times y citada en az-Zamn, 10 de mayo de 2006. 9. Al-Quds al-Arabi, 9 mayo de 2006, traducido en Boletn de Prensa rabe. 10. Vase en IraqSolidaridad: Carlos Varea: Nuevo gobierno en Iraq: inestable reparto sectario - La lista del nuevo gobierno 11. Reuters, 26 de mayo, 2006. 12. Reuters, 30 de mayo, 2006. 13. IRIN, 23 de mayo, 2006. 14. Vase en IraqSolidaridad: Carlos Varea: EEUU e Irn, dispuestos a negociar sobre Iraq - La operacin 'Swarmer' en Samarra, cortina de humo del fracaso militar estadounidense en Iraq 15. Az-Zamn, 25 de abril de 2006, traducido en Boletn de Prensa rabe. 16. Al-Jazeera, 26 de mayo, 2006. 17. Az-Zamn, 24 de mayo de 2006, traducido en Boletn de Prensa rabe. 18. Vase en IraqSolidaridad: Pedro Rojo: Cruce de declaraciones entre al-Zarqaui, los ocupantes y la resistencia | Carlos Varea: La negociacin entre EEUU y la resistencia iraqu | Gareth Porter: Bush busca la ayuda de sus enemigos en Iraq 19. Vase en IraqSolidaridad: Andrew Buncombe y Patrick Cockburn: Miles de personas han sido asesinadas en los ltimos meses por los 'Escuadrones de la muerte' - Carlos Varea: El pueblo iraqu considera mayoritariamente que la ocupacin empeora la situacin interna y El nmero de presos en Iraq sigue aumentando. Se extiende la oleada de asesinatos de los 'Escuadrones de la muerte' 20. Ver artculo Saidi, Ali: "Los cuatro objetivos estratgicos iranes en Iraq", al-Hayat, 30 de marzo de 2006. 21. Az-Zamn, 13 de mayo de 2006, traducido en Boletn de Prensa rabe.

www.nodo50.org/iraq.



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