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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2006

La oportuna muerte de alZarqaui

Chris Floyd
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin y Tlaxcala por Germn Leyes


Abu Musab Saddam Osama al-Zarqaui, el cerebro terrorista extremadamente elusivo, aunque no haya sido legendario por completo, responsable por toda accin insurgente en Iraq, con la excepcin de aquellas causadas por los demonios de rabo colorado en Irn y por los demonios de rabo con listones en Siria, ha sido supuestamente matado en un ataque areo en Hibhib, un rea al norte de Bagdad, anunci el primer ministro iraqu Nuri Kamal al-Maliki.

Zarqaui, el tristemente clebre transformista quien, segn evidencia borrosa en vdeo, pudo regenerar extremidades perdidas, hablar con acentos totalmente diferentes, alterar el contorno de su estructura sea y que tambin sufra de un desgraciado problema de altibajos de peso que lo llevaban a cambiar de tamao en casi cada una de sus apariciones, era jefe de una organizacin que por pura casualidad se apod Al Qaeda en Iraq, precisamente cuando la administracin Bush comenz a cambiar su pretexto para la conquista de eliminar armas [inexistentes] iraques de destruccin masiva a la lucha contra terroristas all para que no tengamos que luchar contra ellos aqu.

El cambio de nombre de la banda de Zarqaui de su engorroso original El Grupo monotesmo y Guerra Santa por la marca ms meditica y sexy, Qaeda, fue por lo tanto un obsequio de relaciones pblicas para el gobierno Bush, que pudo asociar el levantamiento nativo generalizado contra la ocupacin de la Coalicin con los cobardes caverncolas de la organizacin bin Laden. Result ser un instrumento invaluable para la masiva campaa de operacin psicolgica del Pentgono contra el pueblo usamericano, que tuvo xito en oscurecer suficientemente la realidad y en desactivar las crecientes preocupaciones pblicas por lo que numerosos expertos han llamado FUBAR* real en Iraq hasta despus de las elecciones de 2004.

Sin embargo, el ao pasado, incluso la presunta presencia de un tremendo tipo decapitador de Al Qaeda que deambulaba a su gusto por el pas, no ha impedido una baja catastrfica del apoyo al presidente Bush en general y a la guerra en Iraq en particular. Los sondeos muestran que sustanciales mayoras incluso las que fueron llevadas por las operaciones psicolgicas a creer que la conquista tuvo algo que ver con la lucha contra el terrorismo ahora dicen que la guerra no vale la pena y llaman a que las fuerzas usamericanas comiencen a retirarse.

Como el tema de Zarqaui produce menos beneficios, el gobierno ha tenido otro golpe de inusitada suerte con su presunto repentino fin. Aparte de que Zarqaui haya sido asesinado en una accin militar significa que Mr. Bush no tendr que aflojar la recompensa de 25 millones de dlares por la cabeza del jefe terrorista. Ese dinero ser otorgado ahora a la obra benfica preferida de Mr. Bush: Imbciles de Clase Alta Contra el Impuesto a la Herencia, dijo un portavoz del gobierno.

A pesar de su casualidad, la presunta muerte del multiforme forajido no fue una verdadera sorpresa. Despus de todo, aproximadamente 376 de sus principales ayudantes fueron sido muertos o capturados por las fuerzas de la Coalicin durante los ltimos tres aos, segn informes en la prensa, y unos 5.997 terroristas de Al Qaeda de menor rango han muerto en innumerables operaciones durante el mismo perodo, segn comunicados de prensa del Pentgono.

Las noticias de la presunta liquidacin provocaron elogios bipartidarios: Esta enorme victoria en la Guerra contra el Terror se debe por entero al coraje y a la sabidura del presidente, chill el lder de la mayora del Senado, Lame Baba de Tennessee. Nos llev a buen trmino cuando tantos destructores de matrimonios que queman banderas queran que nos largramos. Creo que este presidente es el mejor presidente que el mundo haya jams visto, y si alguna vez soy suficientemente afortunado para ser escogido como presidente por el pueblo de USA menos los tres millones cuyos votos sern descartados, destrozados o simplemente ignorados, desde luego prometo que ser un presidente como l!

Debemos reconocer el mrito donde es debido, dijo el senador demcrata Joe Biden, en una rara aparicin en la televisin. Tengo algunas diferencias con el modo como el gobierno conduce esta guerra, pero la eliminacin de Zarqaui es, considero, un momento decisivo comparable con la captura de Sadam Husein, las primeras elecciones iraques, las segundas elecciones iraques, la formacin del primer gobierno iraqu y la formacin del segundo gobierno iraqu. No es el fin, ni siquiera el comienzo del fin, pero es, considero, el fin del comienzo. Y no, no es un plagio, lo invent yo mismo.

El presunto fin del reino del terror de Zarqaui viene slo cuatro aos despus de que las fuerzas de USA identificaron su escondite y estaban listas para destruir toda su operacin, slo para que la Casa Blanca se lo impidiera. Antes de la guerra, Zarqaui y su banda de extremistas islmicos no-iraques tenan un campo en el norte de Iraq, en territorio controlado por las fuerzas kurdas patrocinadas por USA, que lo haban arrebatado de manos de Sadam Husein. Las Fuerzas Especiales de USA, agentes de la CIA y otro personal usamericano, tenan mano libre para operar all; por cierto, exiliados iraques contrarios a Sadam realizaban reuniones abiertas en ese territorio, fuera del alcance del dictador.

En junio de 2002, fuerzas usamericanas haban ubicado el emplazamiento de Zarqaui. Prepararon un detallado plan de ataque que habra destruido la banda terrorista. Pero su solicitud de permiso para atacar fue rechazada no una, sino dos veces por la Casa Blanca. Funcionarios del gobierno teman que un tal ataque complicara las cosas en su esfuerzo de relaciones pblicas por fomentar la histeria blica contra el rgimen de Sadam.

En todo momento, el equipo de Bush haba pintado un cuadro de Sadam Husein como un poderoso dictador capaz de amenazar a todo el mundo. Haban implicado, insinuado y a veces declarado abiertamente, que estaba asociado con Al Qaeda. Pero esa operacin psicolgica de xito tan inmenso habra sido debilitada por un ataque contra Zarqaui, que hubiera sacado a la luz del da la verdad: que Sadam era un dspota discapacitado, sin dientes, que haba perdido el control sobre gran parte de su propio pas y que ni siquiera poda amenazar a vastos ejrcitos enemigos dentro de sus propias fronteras menos todava a sus vecinos o al resto del mundo. Tambin habra puesto al descubierto que los nicos terroristas islmicos que operaban en suelo iraqu se encontraban en reas controladas por USA y sus aliados lo que, ahora cuando la invasin de Mr. Bush ha abierto todo el pas al terror extremista, sigue siendo el caso.

Con el supuesto fin de la libertad de Zarqaui, otorgada por Bush, el Pentgono se moviliz rpidamente para confirmar la identidad del hombre asesinado hoy en Hibhib. En una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro Maliki, el general de USA, George Casey, dijo que el cadver de Zarqaui haba sido identificado por huellas digitales, reconocimiento facial y cicatrices conocidas despus de un esmerado examen forense por el teniente Gil Grissom y la mayor Catherine Willows.

En otra sorprendente coincidencia, el anuncio de la muerte de Zarqaui, o de alguien que se le pareca, ocurri precisamente cuando el primer ministro Maliki present por fin sus candidatos para los puestos de los ministros de defensa e interior, en disputa durante tanto tiempo, que luego pasaron por el parlamente sin problemas despus de meses de impasse. La fortuita muerte tambin ocurri despus de lo que fue probablemente la peor semana de malas relaciones pblicas que el gobierno Bush haya sufrido durante toda la guerra, con un torrente de informaciones referentes a una serie de horribles atrocidades cometidas por los soldados de USA en los ltimos meses.

Por extrao que parezca, Zarqaui salt a la conciencia usamericana por primera vez precisamente despus de la denuncia pblica de anteriores atrocidades de USA: las torturas en la prisin de Abu Ghraib en la primavera de 2004. Mientras una historia tras otra sobre horribles abusos aporreaban al gobierno durante un ao electoral, Zarqaui, o alguien muy parecido, repentinamente apareci con una produccin del Grand Guignol: la decapitacin del civil usamericano Nick Berg. La atrocidad fue agarrada instantneamente por los partidarios de la guerra para justificar el interrogatorio intensivo de terroristas, a pesar de que la Cruz Roja haba determinado que entre un 70 y un 90 por ciento de los cautivos usamericanos de la poca no haban cometido ningn crimen en absoluto, y menos todava haban estado involucrados con el terrorismo, como inform el tristemente clebre peridico contrario a la guerra Wall Street Journal. Abu Ghraib desapareci en gran parte de la visin del pblico por cierto, no fue mencionado por un solo orador en la Convencin Nacional Demcrata unas pocas semanas despus, o presentado como un tema durante la campaa presidencial de ese ao.

La noticia de hoy tambin ha expulsado de las primeras planas las nuevas afirmaciones sobre atrocidades, para ser reemplazadas por historias reconfortantes de cmo, como informa el New York Times, la muerte de Zarqaui parece marcar un hito importante en la guerra. Por lo tanto, en su presunto fin como en su presunto inicio, el Pimpinela Escarlata de Iraq ha rendido, por extraordinaria coincidencia, un gran servicio a las necesidades de publicidad inmediata de su enemigo mortal, el gobierno de Bush.

Todava no se sabe quin tomar el lugar de Zarqaui como el todopoderoso chivo expiatorio, para todo uso, el nico responsable por todo lo malo que ocurre en Iraq. Hubo indicaciones recientes de que se consider al propio Maliki para el puesto, despus de que denunciara en pblico las atrocidades usamericanas y la tendencia de los ocupantes al gatillo fcil contra civiles, pero parece que ahora volvi a participar en el programa. Se rumorea que los que conocen el gobierno estn divididos entre los que quieren echar la culpa a la cabeza ya tan demonizada del presidente iran Mahmoud Ahmadinejad, y los que quieren culpar al clrigo extremista chi Muqtada al-Sadr, o elevar a algn talento local an desconocido a ese rango o tal vez acusar por todo el asunto a Fidel Castro, para no perder la costumbre.

Se espera el anuncio de quin ser el nuevo chivo expiatorio para dentro de las prximas semanas.

***
ACTUALIZACIN: Parece que, despus de todo, es posible que los Imbciles no reciban la recompensado. El primer ministro Maliki dijo que los que ayudaron a ubicar a Zarqaui, o a alguien parecido, en Hibhib, recibirn ms tarde su recompensa: Creemos que hay que honorar nuestros compromisos. Sin embargo, el hombre del Times de Londres en Iraq, Ned Parker, nos dice que Zarqaui podra haber sido entregado a los usamericanos por la insurgencia iraqu.

Una de las cosas ms interesantes respecto a las noticias de su muerte es su oportunidad. Ha habido conversaciones desde la eleccin en diciembre pasado entre funcionarios de USA e Iraq para tratar que la insurgencia interior vuelva al proceso poltico. Ciertamente hubo tensin entre la insurgencia iraqu interior y los combatientes extranjeros de Zarqaui. As que es posible que finalmente se haya llegado a un acuerdo con alguna parte de la insurgencia iraqu para eliminar a al-Zarqaui y as librarse de su torpe influencia.

De manera que si Bush decide pagar a los informantes y es su dinero, despus de todo, no el de Maliki; en realidad, en Iraq actual, cualquier dinero que la pueda quedar al gobierno de Maliki despus de tres aos de rapia de la ocupacin es tambin dinero de Bush pero si pagan a los descubridores de Zarqaui, es probable que Bush vaya a desembolsar 25 millones de dlares a los insurgentes sunes de Iraq. Eso les asegurar numerosos IED (siglas inglesas para Artefacto Explosivo Improvisado) durante un buen tiempo. Es FUBAR*, no importa como lo mires en la Babilonia de Bush,

Chris Floyd es un periodista usamericano. Escribe una columna semanal en The Moscow Times y es un colaborador regular de CounterPunch. Su blog, Empire Burlesque, en encuentra en www.chris-floyd.com.


* FUBAR The Game es un juego tipo arcade, de accin en estado puro. Encabezas un grupo de militares armadas, con la misin de acabar con las aliengenas que ponen en peligro el devenir de la especie humana.

http://www.counterpunch.org/floyd06082006.html

Germn Leyens es miembro de los colectivos de Rebelin y Tlaxcala (www.tlaxcala.es), la red de traductores por la diversidad lingstica. Esta traduccin es copyleft.

 




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