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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2006

Lo que critican a Zapatero es lo mismo que hicieron en la poca de Aznar
El doberman ladra otra vez

Editorial A Luchar por el Socialismo


El PP, los herederos directos del franquismo, han vuelto a poner el grito en el cielo ante el anuncio de que el Partido Socialista de Euskadi se entrevistara con una representacin de Batasuna. En una alucinante deriva hacia la extrema derecha, acusan a Zapatero de estar defendiendo la poltica de ETA. As, han roto relaciones con el Gobierno ante la ignominia del Ejecutivo y, junto a la ultraderechista AVT, han vuelto a sacar a la calle a la caverna espaola para oponerse a las negociaciones con ETA.

En realidad, lo que critican a Zapatero es lo mismo que ellos hicieron en la poca de Aznar, como ha recordado Arnaldo Otegi. Lo cierto es que al PP le importan un bledo las vctimas (en particular las que no comparten su ultraderechismo) y est quedando cada vez ms al descubierto que su verdadero inters es la continuidad de ETA y de los atentados, pues necesitan el espantajo del terrorismo para aglutinar y mantener en pie de guerra a la Espaa negra, enarbolando el nacionalismo espaolista contra los derechos de las nacionalidades.

Rajoy da voz poltica a toda la cohorte franquista que, desde el PP, los medios de comunicacin y, especialmente la judicatura (que sigue atosigando a Batasuna), se ha juramentado contra el derecho de ETA a negociar. Pero nadie puede negar a ETA, como a todo contendiente en un conflicto armado, el derecho a negociar su desarme, a cambio de la excarcelacin de sus presos, la vuelta de los exiliados y el cese de la represin.

La obligacin del Gobierno es iniciar inmediatamente las negociaciones con ETA y, al mismo tiempo, derogar la Ley de partidos y restituir sus legtimos derechos a Batasuna, como fuerza poltica representativa de todo un sector del pueblo vasco. La solucin poltica al contencioso vasco nunca vendr de tender la mano al PP, sino del cese de la represin y del reconocimiento del legtimo derecho de los vascos a decidir libremente su futuro, lo que -no olvidemos- choca abiertamente con una Constitucin que niega el derecho a la autodeterminacin y pone al Ejrcito como garante de la unidad espaola.

* Publicacin mensual del PRT Izquierda Revolucionaria, seccin en el Estado Espaol de la Liga Internacional de los Trabajadores IV Internacional (LITci)



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