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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-08-2004

La cuestin es persistir seriamente

Robert Kurz
Contracorriente


Quin se acuerda todava del tpico de los aos 80, la sociedad de los dos tercios? En aquel tiempo, se consideraba una psima perspectiva que un tercio de la poblacin de la RFA pudiese formar parte de los perdedores. En el reverso de esta afirmacin subyaca sin embargo la plena satisfaccin de que, de esa manera, dos tercios continuaran bien abastecidos. Esto prometa estabilidad social. Y aquellos que quedaban en la oscuridad no se ven. Pero, entretanto, la oscuridad se est expandiendo con tremenda velocidad. Las contra-reformas de Hartz ya apuntan al centro de la pirmide social. Sociedad de dos tercios significa, en la perspectiva de hoy, que solo un tercio todava continua en una posicin socialmente buena y que la gran mayora pasan a ser perdedores. En el limite inferior, donde estn los viejos, los enfermos crnicos, los desempleados de larga duracin, los padres solteros etc. ya hay ahora procesos de empobrecimiento hasta la miseria. Y el actual ataque social del asesino de costos Schrempp al personal de Daimler en Sindelfingen evidencia que ahora se anda a la caza hasta en el tercio superior.

Hay finalmente un comienzo de una defensa real, como las huelgas, al contrario de los muchos manifiestos meramente simblicos y hasta llorones, que acompaaban a las restricciones sociales en los ltimos aos. Ser que ahora va a volver la lucha de clases como clsica lucha de distribucin? Esto es improbable por varias razones. No solo porque el sector clave de la industria del automvil est sufriendo una reduccin mundial de sobrecapacidades. La Daimler compr la Chrysler y la Mitsubishi, candidatas a muerte, por astronmicas cifras (emprestadas). Pero sobretodo, hasta los beneficios de las compaas mayores son dudosos porque muchas veces estn pintados de forma capitalista-financiera. Todos en el fondo saben esto, y por eso los empleados no pueden entrar simplemente en el convoy de la acumulacin real mundial y exigir su parte de cuota. Los interese vitales ya no son defendibles de conformidad con el sistema.

Por otro lado ya no se puede continuar hablando del brazo fuerte que hace parar todas las ruedas. Los empleados estn enflaquecidos y estilizados por el outsourcing. Antes que nada, sin embargo, domina hace mucho tiempo y cada vez ms en la constitucin orgnica del capital (Marx), el empleo de los medios materiales cientificados. Los precios de estos casi no son rebajables a travs de presiones, al contrario del precio de la mercanca mano de obra. Por eso se coloca aqu la palanca de los costos, a pesar de que el trabajo es, desde el punto de vista de la economa industrial, un factor de produccin en disminucin rpida. La verdadera clase que crea plusvala est reducindose y en esto consiste el lmite intrnseco de la acumulacin. Y es por eso que esta base se volvi demasiado estrecha para una resistencia social con fuerza convincente. La multitud social no consiste solo en los desempleados tradicionales sino tambin en los seudotrabajadores por cuenta propia, en las Eu, S.A. (= empresarios a ttulo individual), patronos de empresas de miseria (como hay en el negocio de los transportes), prestamistas precarizados de servicios de transferencia, gente en empleos de espera (cursos del centro de empleo etc. El trabajo que fue la base de la antigua lucha de clases, se volvi obsoleto.

Bajo estas condiciones, lo que est prosperando es la competencia de crisis en vez de una resistencia determinada. Segn una encuesta de Forsa, ms de 50% aprueban el trabajo extraordinario no pagado. Para una resolidarizacin sera necesaria primero una movilizacin que rompiese el marco de la ocupacin laboral empresarial y ocupase otro nivel organizativo social. La huelga tradicional como medio de lucha debe ser complementada por el bloqueo de las vas de comunicacin capitalistas, en el mbito del cual, la multitud de los no empleados, tambin podra participar. En segundo lugar se vuelve decisivo el debate sobre alternativas sociales ms all del trabajo asalariado, de la economa empresarial, de la valorizacin del dinero, del mercado y del estado. No porque est ya al alcance una sociedad diferente, sino porque solo as habr un marco de referencia para la superacin de la competencia de crisis. La cuestin es persistir seriamente. Precisamente por eso tiene que ser reinventado el fantasma del comunismo .

Agosto de 2004
Original alemn ES GEHT ANS EINGEMACHTE www.exit-online.org.
Traduccin al portugus Nikola Grabski http://obeco.planetaclix.pt/
Versin en espaol: Contracorriente



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