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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2006

Reflexin sobre la violencia no activa presente en la Educacin y la comprensin de la Educacin Popular como una alternativa

Francisco Grate Vergara, Susana Gutirrez Carrasco
Rebelin


La violencia est presente en todas las esferas sociales y sta se puede manifestar de manera explcita, ya sea en un golpe o en una descalificacin y de manera no activa, lo que ser motivo de nuestra reflexin.

La educacin no se encuentra ajena a este problema social, incluso muchas veces pasa desapercibida, pero est ms presente de lo que uno piensa. Nuestro propsito, en este escrito, es develar algunas prcticas del sistema educativo en las que se pueden constatar un tipo de violencia inactiva, dejndolas en el tapete para que cada quien las cuestione de acuerdo a sus experiencias, pues la educacin no es ajena a nadie, puesto todos nosotros provenimos de ellas y estamos relacionados con las nuevas generaciones; adems, en la educacin converge todo la sociedad y la socializacin (primaria y secundaria). Junto a esta reflexin queremos brindar una alternativa al sistema formal de educacin, siendo sta la educacin popular.

Como uno de los aspectos ms evidentes de una violencia no activa al interior del sistema educativo, podemos presenciar el cambio de propsito de la educacin que en su origen era la ascensin cultural y por ende social, permitiendo una emancipacin que conlleva a un desarrollo ntegro humano. En oposicin a ella, podemos percibir desde algn tiempo atrs, el desligamiento del Estado con la educacin, dando pie a la municipalizacin y privatizacin de los establecimientos. Este suceso produjo una modificacin del objetivo central de la educacin, pues ste no calzaba con las nuevas necesidades y polticas mercantiles, implementadas por el Gobierno militar -y avaladas por la Concertacin- y a nivel mundial, por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), concretizados en la educacin por la Ley Orgnica Constitucional de Enseanza (LOCE).

Desde la Dictadura se puede evidenciar el nuevo propsito de la educacin que consiste en lucrar con este derecho constitucional, en donde todo se compra y se vende, rigindose la instruccin por las normas y polticas neoliberales del mercado (oferta y demanda). El ingreso a un establecimiento est estrechamente ligado al pago de una prueba de admisin -que no asegura la entrada- y por ende, la postergacin de la equidad en el acceso. Adems, los pagos de matrcula, mensualidad, uniformes, tiles, centro de padres y cuotas de curso, condicionan la permanencia en el establecimiento, prevaleciendo lo econmico por sobre la competencia, aptitudes y habilidades acadmicas. Esto se puede apreciar tambin, en el acceso a la educacin superior que exige un adiestramiento en un Preuniversitario, rendir la Prueba de Seleccin Universitaria (P.S.U), y pagar la permanencia en una carrera de educacin superior. Violentando as, a las personas que si bien poseen condiciones no tienen los recursos econmicos para financiar su educacin.

La homogenizacin de los y las estudiantes, quienes a partir de una cultura globalizada, que establece con anterioridad las herramientas que se entregarn en un contenido, delimita cual ser su futuro laboral, puesto que es el Estado quien maneja los contenidos y programas a travs de polticas educacionales, las cuales responden a las necesidades particulares de ste, construyendo as la sociedad capaz de avalar y sustentar las polticas del Gobierno.

Es as como surge la mano de obra calificada y barata, a travs de los colegios tcnicos profesionales, de los Centro de Formacin Tcnica (CFT)e Institutos Profesionales (IP). De igual manera se origina la problemtica de la escasa regulacin del Estado con respecto a las carreras en boga, que es consecuencia de la ley Marco de las Universidades Estatales (Junio1999) que promueve la autonoma de las casas de estudio, entregndole al pas profesionales a la merced del mercado. Desde el ao 2002 se trabaja para la promulgacin de la Acreditacin Universitaria, con la que se pretende regularizar la calidad de la educacin superior, pero dicho proceso lo nico que busca es construir un ranking, una vez ms, de las Casas de Estudio con el propsito de lucrar con la educacin.

Esta situacin conlleva al sentimiento de desesperanza y frustracin en los jvenes, al constatar, mediante hechos, que la educacin no est permitiendo liberarse, surgir en el desarrollo familiar y social, y por ende, en la construccin de un sujeto crtico y transformador de la sociedad, el cual apuesta a la justicia y democracia de sta. Es as como se pierde la fe en la educacin formal, refugindose en el trabajo, quien est dispuesto a recibir y explotar.

La educacin es la nica va en que el hombre y la mujer se encuentran asimismo, pues mediante ella se es consciente de s y para s, permitindonos ser y llegar a ser, venciendo el determinismo y el estancamiento social.

Otro mecanismo en que el sistema educacional ejerce una violencia implcita es mediante la Verticalidad, cuando un docente se impone ante los y las estudiantes concibindolos como alumnos o alumnas hombres y mujeres sin luz, que requieren de un maestro dueo de la verdad que los conduzca al conocimiento y la razn-. Este ejercicio es frecuente en la prctica docente, puesto que el profesor o profesora establece de antemano los roles y sitios que les corresponden a cada cual, situndose l o ella por sobre los y las jvenes, olvidando la humanidad de stos, vindolos y hacindolos sentir como objetos, recipientes de contenidos, testigos de instruccin y no agentes ni constructores de su aprendizaje.

La docencia debiera ser la prctica ms humanizada y humanizadora, pero en la prctica se extingue dicha esencia, convirtiendo al pedagogo y la pedagoga en un albail o constructor de escolares y no en el gua que debiera ser. El o la profesora debiera dar alas a sus estudiantes y no cortarlas, ayudar a concretar los sueos y proyectos y no destruirlos por la simple falta de vocacin o por cansancio del ejercicio profesional.

Frases que demuestran la verticalidad son Yo soy el o la profesora, Ustedes deben obedecer,Soy la autoridad, siendo esto ltimo lo que enceguece al docente.El abuso de poder que hace doblegar a su estudiante, llevndolo a la sumisin y a caducar su autoestima. Por ello, la falta de opinin, los escasos proyectos de vida, el nulo inters social de los y las jvenes Cunto de ello es culpa de los y las profesoras, asesinos y asesinas de sueos?. Cunta violencia podemos ver en ello, cunta postergacin y esclavitud establecida mediante la educacin, la misma que se pens para liberar al pueblo.

Mientras el o la joven no sea vista como hombre y como mujer pensantes, ser imposible ejercer la educacin, puesto que son ellos mismos quienes deben construir su aprendizaje, siendo los actores de ello, pues lo que se promueve es aprender a aprehender, siendo el y la profesora un facilitador de herramientas y un gua, debiendo comprender que no slo de l o ella proviene la educacin, sino de cualquier persona, lugar y situacin se puede extraer y no slo de una va formal.

Necesario es que la educacin se mire, realice una introspeccin y tome conciencia de s, para poder mejorar, volviendo al objetivo primario, cumpliendo su propia visin y misin autnoma, no estando al servicio de las polticas ni la economa del momento, sino estando por sobre ellas, pues es ms amplia y noble que las otras.

Con respecto a la Calidad podemos apreciar la desigualdad, puesto que sta se entrega a cambio de dinero, convirtindose en la moneda de cambio en diversos aspectos, ya sea con respecto a que la educacin en establecimientos particulares y subvencionados est por sobre la municipal. Adems, en la enseanza superior la calidad est estrechamente ligada al aporte econmico mediante el Asignacin de Fondo Indirecto (AFI). En las universidades que cooptan a los estudiantes de mayores puntajes, ya que ellos traen a la casa de estudio dinero y se evaden de los que teniendo capacidades no pueden ingresar debido al sistema de seleccin elitista como lo es la P.S.U. mantenindolos en su escalafn social e impidindoles su desarrollo integral.

Los indicadores de calidad de la educacin como los resultados del SIMCE y la P.S.U se han tornado en ser una competencia explcita, ya que los sostenedores buscan buenos puntajes no pensando en una mejora educacional, sino ms bien, en el posicionamiento social de sus colegios, prueba de esto, es la perdida del sentido del SIMCE, el cual, pasa a ser un indicador de calidad cuasi-econmica, puesto que en mejor ranking es sinnimo de un mayor cobro a los y las estudiantes.

Los padres y apoderados ya no escogen el establecimiento para sus hijos e hijas de acuerdo a su proyecto educativo, sino lo hacen en relacin al lugar que ocupa en la tabla de ranking que los distintos medios de comunicacin difunden, resumiendo el concepto de calidad a un slo adiestramiento encasillado en los contenidos a evaluar, dejando atrs la integralidad del y la estudiante. Por lo anterior, podemos sealar que la educacin se delimita en tanto estos dos indicadores, olvidando una vez ms el objetivo primario de la ecuacin, violentndola a ella y a su vez, a tantos jvenes que esperan ms y requieren ms de su formacin

Comprendemos que la educacin es un fin en s misma y no un medio para la realizacin como persona (ser alguien en la vida), sino es mucho ms, es un derecho que debe tener objetivos colectivos y una finalidad social. Por ello, podemos sealar que la educacin es un proceso individual que se trabaja colectivamente, puesto que es una herramienta de construccin social, de identidades, valores y conciencia. Por lo tanto, cabe mencionar que la educacin es un mecanismo para someter al pueblo o liberarlo y su liberacin, consideramos, que emana de la Educacin Popular.

La educacin popular es la que nos interesa destacar, pues se relacionar con el construir herramientas dentro de los sectores populares que vean la liberacin como nuestro objetivo final. La educacin entonces la consideramos como una herramienta dialctica mediante la cual los sujetos sociales nos formamos, comprendemos nuestra realidad y la transformamos.

Para comenzar a trabajar el concepto de educacin popular es necesario abordar sus orgenes que apuntan a las primeras organizaciones obreras, a mediados del siglo XIX, donde los mineros del norte, los obreros carrilanos, los estibadores de los puertos y otros grupos del emergente proletariado y de sectores campesinos hacan esfuerzos sobre humanos; primero por aprender a leer y luego, por ir generando conciencia dentro de las masas de trabajadores llamando a la organizacin y la sindicalizacin.

La teorizacin del concepto Educacin Popular es acuado y trabajado por Paulo Freire, dejando de manifiesto que l no es el padre de la educacin popular, sino es quien la recoge de la prctica llevndola a la teora, siendo posteriormente, quien pregona una educacin liberadora, reivindicadora y popular.

Pero entonces, Qu es la educacin popular? Frente a esta interrogante convergen muchas respuestas que provienen de diversos grupos y personas, que las construyen de acuerdo a su posicionamiento ideolgico y prctico. Por ello, podemos sealar, que este concepto se encuentra en constante evolucin, pues se adapta a las formas particulares de cada individuo o colectividad, de acuerdo a la sociedad en la que se encuentra y al momento histrico determinado.

Si bien el concepto an no se puede definir, mediante la prctica podemos esclarecer su objetivo que es la comprensin de la realidad de los sujetos, como clase social explotada, y del papel que a todos nos toca ejercer en y para la transformacin social.

Por lo mismo, comprendemos a la Educacin como: a) la herramienta fundamental, dentro del proceso de construccin de un movimiento generador de una nueva sociedad, b) como un elemento trascendental en la capacidad, que como Pueblo tenemos de reconstruir nuestra memoria histrica, c) como eje transversal en torno al cual, podemos complementarnos, apuntando a revertir la fragmentacin y con ello, construir un movimiento que se encamine a la revolucin social.

La Educacin es un proceso por el cual se logra el aprendizaje, pero, que a la vez, es posible ejercer la dominacin. Sin embargo, sta no es algo propio de la Educacin, al contrario, es mediante la enseanza que podemos generar procesos de liberacin del ser humano. Dentro de los procesos revolucionarios ha sido de gran importancia la educacin, puesto que a travs de ella se han multiplicado las experiencias y herramientas que nos sirven para pensar un mundo distinto, herramientas que nos permiten ver un ms all, aprendizaje que llegan a estar al servicio nuestro, ya que nos entregan conocimientos para lograr el objetivo.

Los procesos educativos se pueden dar en diversos espacios, mucho ms all de lo que comprende la educacin formal. Estos espacios pueden ser tan diversos como la vida misma, en donde los valores, la historia (como experiencia), la tcnica de da a da y las formas de organizar nuestras vidas nos ensean mtodos y formas de comprender el mundo, de sentarnos a mirar lo que ocurre y pensar en otras soluciones que nos permitan avanzar como Pueblo. Es por ello, que existen muchas experiencias de las cuales nos podemos hacer parte, y aprehender tambin. As, los procesos de liberacin del Pueblo se han pensado, cuestionado y planificado en donde la educacin y la formacin de los ms ha estado presente.

La concepcin de educacin necesariamente debe romper con el esquema tradicional y plantearse nuevos objetivos y nuevos medios para alcanzar la liberacin del Pueblo. No basta participar de un proceso de transferencia de conocimiento, cuyo objetivo primordial es la conservacin de un orden pre-establecido y vigente. La educacin debe pensarse y pensar en construir una nueva sociedad, comenzando desde la Educacin Popular que se dota con la idea de dar y recibir formacin individual y colectiva - proceso que busca la revolucin y el cambio social -, aprendiendo desde la prctica y teorizando a partir de ella.

El principal papel de la educacin en este proyecto poltico es concedernos, formarnos de capacidades y cualidades para despertarnos, comprender el entorno y transformarlo. Seguidamente, es el eje transversal que articula las demandas de nuestro pueblo. Es una herramienta constructora de nuevas luchas, para lo cual, se deben estipular transversalmente los siguientes objetivos: a) la construccin de capacidad crtica, analtica, transformadora y revolucionaria, b) la transformacin social, c) la valoracin del sujeto, d) la liberacin a travs de la enseanza-aprendizaje y el ejercicio de nuestros derechos, e) la construccin de resistencia y conciencia ideolgica, y f) ser la herramienta de construccin del movimiento popular.

Nuestra educacin para el proyecto popular se desarrolla principalmente en la familia, espacio colectivo donde se delinean las conciencias y se definen valores bsicos que las nutren. Es por ello, que debemos retomarlo y considerarlo como uno de los espacios de nuestra construccin. Sin embargo, la base para nuestra formacin es que la educacin popular la sentimos como una herramienta de construccin poltica, en las organizaciones populares y sociales en las que trabajamos, es all, donde practicamos nuestros valores e ideales de transformacin social. Son ellas, una manifestacin del pueblo organizado, donde debe declararse verdaderamente la educacin liberadora que necesita nuestra sociedad.

Los contenidos de la educacin popular deben ser cercanos y deben ayudar a entender y a transformar nuestra realidad. Si slo asumimos los contenidos como habilidades o competencias en el mundo, estamos actuando como replicadores del orden. Para no reproducirlo se debe contener las siguientes herramientas como ejes centrales: considerar valores, conciencia de clase, los elementos del medio donde esta se realiza, respeto a la dignidad y la diversidad, justicia y solidaridad; conocimientos tericos y prcticos en forma dialctica.

Las metodologas y las tcnicas generalmente se confunden como conceptos. Sin embargo, debemos dejar en claro que la metodologa es un concepto mucho ms global que la tcnica y que implica objetivos y un sentido poltico dentro de la labor educativa que realizamos. La tcnica simplemente se relaciona con procedimientos para facilitar que ocurra el aprendizaje de determinados contenidos. No obstante, la metodologa atraviesa todo el proceso de aprendizaje, y est compuesto de una serie de tcnicas. As una metodologa de educacin popular no slo es entretenida, ms bien Entrete-educativa y no slo se caracteriza por sus tcnicas, sino que por sobre todo se relaciona con los objetivos liberadores y dialogales que se busca obtener. Por lo mismo la metodologa no slo tiene que ver con el mtodo sino que por sobre todo tiene que ver con lo que queremos hacer.

La metodologa de nuestra educacin debe romper con la idea que las tcnicas son mtodos y reforzamientos, tal como se ha planteado antes, la importancia de la forma y el contenido. Por lo tanto, en su metodologa deben ser considerado los siguientes aspectos: a) el proceso de intercambio de experiencias y opiniones, b) relacin terica-prctica como proceso de construccin de conocimiento, c) herramienta para la toma de decisiones colectivas, d) sujetos como protagonistas de los procesos educativos, e) nfasis en la formacin como interaccin, participacin y horizontalidad, f) aprendizajes colectivos de acuerdo a necesidades y experiencias comunes, g) Negar el poder individual, h) poseer un sistema que organice los procesos de aprendizaje de nuestro proyecto y de una comunidad, i) una herramienta para desarrollar los objetivos polticos.

Un elemento a considerar, es que no podemos separar las prcticas educativas transformadoras, no podemos hablar en abstracto, ni conceptuarlas sin las y los sujetos sociales que las construyen. No podemos entender una educacin emancipadora sin prcticas liberadoras, desarrolladas por sujetos en un tiempo y espacio determinado. En otras palabras, la educacin en s misma, como un elemento institucionalizado, no tiene valor, es una falsedad creada, por que tiene la intencin poltica de perpetuar la dominacin. No porque se diga que tal o cual accin es educativa, sta tiene valor.

La Educacin popular actualmente consiste desarrollar acciones de formacin poltica de las personas envueltas en las luchas. No quiere decir cursitos de formacin aislados y tericos, sino acciones. En general talleres o cursos, que toman lo que las personas saben, piensan y hacen. Es teorizar a partir de la prctica, siguiendo el modelo dialctico de tomar la realidad y sus prcticas transformadoras como fuentes de conocimientos, como punto de partida y llegada permanente, realizando un proceso de comprensin sistemtica, histrica y global de la realidad para, de esta manera, poder comprenderla y transformarla, a partir de las capacidades colectivas de otros sujetos envueltos en luchas complementarias.

Con eso se hace la formacin, con el protagonismo de las personas. Las acciones toman la forma del proceso, es decir, se encadenan en funcin de objetivos. Tambin se llama educacin popular a las acciones y sucesos que se desarrollan en medio de los procesos de lucha, que tienen como objetivo que las personas aprendan. Se hace de muchas maneras, pero siempre con mucha participacin, dilogo entre todos, con alegra, esfuerzo y respeto entre las personas. De esta manera, el que coordina la actividad propone al grupo que piense cosas que no est pensando, que reflexione, se autocritique, informe y que desarrolle la capacidad de proponer. En conclusin, lo desafa para que comprenda y luche ms.

Hablar de la educacin en el Movimiento Popular, es ver a la educacin como herramienta de construccin poltica y transversal a todas las luchas, una verdadera arma para fundar pensamiento y capacidades propias. Por tanto, la disputa es ahora estructural e ideolgica, es decir, se pretende eliminar el sistema imperante, reemplazando con ello, valores y culturas que no se sustenten el nuevo proyecto de sociedad.

Asimismo, buscar la creacin de un nuevo ser humano, que adems sea, un sujeto o actor social, el cual respete al medio ambiente y a la vida, el priorizar los procesos por sobre los resultados, plantearse desde y para la Libertad, compartiendo sus experiencias, la unidad en la organizacin y en los resultados, el rescate de la Identidad como protagonistas sociales y polticos, la intencin de plantearse constantemente nuevas interrogantes. El desafo, el punto de encuentro de nuestro proyecto de cambio, es lograr que la educacin ligue el pasado, presente y futuro, inste a luchar con ganas, no discriminar, incentivando la participacin y la integracin todos los das y en cada momento, expresando la solidaridad con contenido de clase, siendo heterognea y respetuosa de la diversidad, reforzando las contradicciones, buscando el dilogo; pues stas son algunas de las caractersticas ms importantes que debe rescatar esta nueva educacin popular.

Adems, esta educacin debe buscar como objetivo final la revolucin social. Debe buscar una nueva sociedad, plantendose la lucha por un nuevo poder, ms horizontal, democrtico y humano. Finalmente, podemos decir que nuestra bsqueda hoy se expresa en la construccin de microespacios, en donde podamos nuevamente - encontrarnos, re-encontrarnos y avanzar en la construccin o re-construccin del movimiento popular.



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