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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2006

Al Qaeda profundizar la campaa de violencia sectaria alentada por la ocupacin
La ejecucin sumaria de al-Zarqaui y su papel real en Iraq

Pedro Rojo
IraqSolidaridad


La forma en la que ha sido eliminado Abu Musaab al-Zarqaui dice mucho de la situacin y de los mtodos de actuacin de los ocupantes y de su gobierno iraqu tutelado. La opcin del asesinato selectivo, en lugar de la detencin y posterior juicio del "terrorista ms buscado de Iraq", da cuenta de la situacin de guerra despiadada que vive este pas, no del "desarrollo de un proceso democrtico", como reiteran unos y otros. Lo lgico en esa sociedad democrtica y fiel al Derecho que nos intentan vender, que es este Iraq bajo ocupacin, sera haber rodeado la casa donde se encontraba el sospechoso junto con otras siete personas, incluidas dos mujeres -de las que, por cierto, ningn medio de comunicacin parece ocuparse, pues al parecer no se merecen ni el calificativo de "dao colateral" habida cuenta de que si compartan casa con el terrorista ms buscado se merecan la misma ejecucin sumaria [1]. Pero parece que Washington no quera repetir la experiencia del juicio de Sadam Husen, que no est discurriendo por el sendereo que la ocupacin esperaba, sino que se ha convertido en un escaparate para que el antiguo presidente siga estando presente en la realidad iraqu, garantizndose regularmente unos minutos en todas las cadenas rabes e iraques.

Hay articulistas que parece haber olvidado estos mismos principios de libertad y de estado de Derecho que defendan cuando llegaron los carros de combate estadounidenses:

"Una vez ms, la historia ha dictado una sentencia justa contra quien ha infringido sus leyes." [2].

Espeluzna observar cmo estas plumas rabes al servicio de la criminal poltica estadounidense en Oriente Medio pueden tener una memoria tan corta y olvidarse de cmo la "Justicia de la Historia" y los cazas dictan sentencias erradas una y otra vez contra una aldea de Pakistn, una ciudad iraqu o una playa de Gaza.

Ascensin y cada de al-Zarqaui

La trayectoria de al-Zarqaui dentro del islamismo radical empieza en Afganistn, pero no bajo las rdenes de Ben Laden. Cuando fue liberado en Jordania, en el ao 1999, por una amnista del rey Abdal de Jordania tras cumplir cuatro aos en prisin por haber intentado atacar intereses estadounidenses e israeles, volvi a Afganistn. All mantuvo una serie de diferencias con Osama Ben Laden y su lugarteniente al-Zawahiri que le llevaran a negarse a presentar la beia, o acto de vasallaje, al lder de Al Qaeda prefiriendo someterse a la autoridad del Mul Omar, lder de los talibanes. A travs de la intermediacin del egipcio Seif al-Adal, miembro del Consejo de Seguridad de Al Qaeda, logr que le enviasen a Herat, en la frontera iran, donde se haba creado un campamento de Yund al-Sham (El Ejrcito del Sham) que, dependiendo de las fuentes, lleg a dirigir l mismo.

Derrocado el rgimen talibn tras la invasin estadounidense de Afganistn, al-Zarqaui cruza a Irn con un grupo de rabes para despus entrar a Iraq a travs del Kurdistn. De este primer grupo, dirigido por al-Zarqaui, que se hara llamar Ansar al-Sunna, no se conoce presencia fuera del Kurdistn iraqu hasta agosto de 2003, unos meses despus de la cada de Bagdad, lo cual invalida los intentos de algunos medios y dirigentes estadounidenses de ligar a este personaje con el rgimen de Sadam Husen. La realidad es ms bien la contraria: es el colapso del Estado iraqu posterior a la invasin el que crea el caos adecuado para que un grupo sin apoyo ni estructura previa local se infiltre en el centro de Iraq.

Las primeras acciones contra la ocupacin del grupo de al-Zarqaui llevaban la firma del grupo Monotesmo y Yihad, lo que indica su desvinculacin inicial con Al Qaeda, que no contaba con ninguna infraestructura en Iraq. Esta falta de infraestructura y de capacidad para introducirse en Iraq lleva a los dos mximos lderes de Al Qaeda, a pesar de sus discrepancias [3], a aceptar a al-Zarqaui como su representante en Iraq, sobre todo tras el anuncio de ste de la creacin de un emirato, a imagen y semejanza del talibn, en el oeste de Iraq. Al-Zarqaui tambin aparc sus diferencias con Ben Laden tras la amenaza de su lugarteniente de nombrar a Abderrahmn al-Iraqui nmero uno de Al Qaeda en Iraq [4].

El resultado fue la reaparicin de Al Qaeda en el campo de batalla ms importante del momento para el mundo rabe e islmico justo cuando andaba escondindose por las montaas de Afganistn y Pakistn. Los ocupantes de Iraq y su destruccin del Estado iraqu dieron una oportunidad de oro a Al Qaeda para entrar en Iraq y utilizar esta lucha, como han utilizado otras causas, para ganar prestigio y reclutar adeptos en una capa muy concreta del extremismo islmico. Hay informaciones que hablan de que en el momento lgido de Al Qaeda en Iraq se usaba el territorio iraqu para entrenar a sus seguidores para luego enviarlos a distintos lugares del mundo a realizar la yihad por cuenta de Ben Laden [5].

Pero lejos de lograr la instauracin del ansiado emirato, la situacin del grupo de al-Zarqaui ha ido empeorando a medida que se ha ido desarrollando la lucha contra la ocupacin. Su deseada trasformacin de un pequeo grupsculo, que haba llegado a Iraq para luchar contra los estadounidenses -probablemente financiados y armados en un principio por Irn-, en el referente rabe e islmico de la lucha contra la ocupacin imperialista nunca sucedi. En el momento de mayor popularidad, la presencia de combatientes rabes en Iraq nunca se ha cifrado en ms de unos pocos miles, de los cuales solo un puado estara bajo mando de al-Zarqaui. El desplazamiento del objetivo de este grupo desde los militares ocupantes a la propia poblacin civil iraqu (principalmente, su comunidad chi) y los secuestros de trabajadores occidentales fue aislndolo de las formaciones armadas de la legtima resistencia, centradas en los ataques contra el ocupante. Al principio, los grupos de la resistencia se limitaron a sealar la diferencia con las acciones de los llamados grupos takfiristas o anatematizadores [6] mediante de comunicados pblicos. Independientemente de si todos los grupos de esta corriente radical integristas estaban o no bajo las rdenes de al-Zarqaui, sus acciones son insignificantes, cuantitativamente, si se comparan con las del resto de la resistencia [7], pero mediticamente s han tenido una gran cobertura. Por un lado, por el gran nmero de vctimas, especialmente entre la poblacin civil y, por otro lado, con la clara intencin de mezclar toda accin armada en Iraq y no diferenciar entre la resistencia legtima, que ataca objetivos militares, y estos grupos dispuestos a "limpiar la sociedad de herejes".

Al-Zarqaui despus de hacer un llamamiento a los sunnes para que le secundasen en su guerra contra los infieles chies, lo que fue enrgicamente rechazado, empez a asesinar tambin a importantes referentes religiosos sunnes [8]. Todo este cmulo de circunstancias, incluyendo el dao que a la imagen de la resistencia haca al-Zarqaui, llev a los grupos de la resistencia y a los sheijs de las tribus de las zonas donde se asentaba a declararle la guerra, llegando a enfrentamientos armados en ciudades como en Faluya y en la misma Baquba, donde se haba refugiado y donde fue, finalmente, muerto [9].

Forzado por las dificultades que afrontaba por su incapacidad de reclutar a ms seguidores dentro de Iraq, el mayor control de la frontera siria ­y el consecuente descenso en la llegada de refuerzos del exterior-, la falta de apoyo entre la poblacin local y el presunto abandono del apoyo de Irn [10], al-Zarqaui decide intentar concentrar sus ataques en la ciudad de Bagdad y batallar all su guerra contra el chismo [11], convirtiendo la capital iraqu en un infierno mayor, si cabe, del ya creado por los ocupantes: esta guerra ,cuyo objetivo son los mismos bagdades, tiene en el otro bando a los Escuadrones de la muerte de las milicias chies, que buscan convertir Bagdad en una ciudad de poblacin mayoritariamente chi [12].

Al Qaeda en Iraq sin al-Zarqaui

A pesar de que se ha difundido un comunicado de Al Qaeda -recogido ntegramente por la prensa rabe- en el que se asegura que el sucesor de al-Zarqaui es Abderrahmn al-Iraqui, fuentes integristas en Londres han asegurado a al-Sharq al-Awsat [13] que el sucesor definitivo ser bendecido por Ben Laden en un futuro mensaje grabado. De hecho, el lunes, 12 la cadena al-Jazeera daba cuenta de un nuevo comunicado de Al Qaeda en el que se afirmaba que el sucesor de al-Zarqaui no sera el mencionado al-Iraqui, sino Abu Hamza al-Muhayir.

La evolucin futura y la designacin del dirigente que debe liderar Al Qaeda dependen de lo que decida la cpula de la organizacin en Afganistn. Pero segn escribe Abdel Bari Atun en al-Quds al-Arabi, es posible un cambio de estrategia que permita a la organizacin integrista recuperar su reconocimiento dentro de las capas ms extremistas de la sociedad islmica iraqu, perdido por la campaa de asesinatos indiscriminados contra la poblacin civil cometidos por al-Zarqaui:

"Quiz la organizacin Al Qaeda abra una nueva pgina en su labor militar en Iraq tras la muerte de al-Zarqaui, concentrndose en acciones militares que tengan como objetivo las tropas estadounidense y los miembros de la seguridad iraqu. Puede que incluso se replanteen el lanzar coches bombas para matar a iraques chies, ya que la cpula no quiere abrir una guerra con Irn que ha dado cobijo a varios miembros de la red tras la invasin estadounidense de Afganistn." [14]

Pero la opcin ms apuntada es el continuismo y la profundizacin de la campaa de violencia sectaria con la que Al Qaeda est intentando fracturar confesionalmente el pas siguiendo la pauta de divisin sectaria que han marcado y alentado, desde el principio, las autoridades de ocupacin. De ser as, el futuro es oscuro para Iraq porque, a pesar de que la importancia numrica sea nfima, es relativamente sencillo seguir poniendo bombas en lugares pblicos, mientras las milicias chies hacen lo propio en los barrios sunnes.

El nombramiento, finalmente, de los ministerios de Interior y Defensa [15] no va a mejorar el panorama de seguridad, ni se van a controlar las acciones de las milicias ni de los grupos takfiristas. La promesa del primer ministro iraqu al-Maliki de disolver todas las milicias es tan irreal como dbil es su puesto al frente de un gobierno en el que su partido -Dawa- es minoritario dentro de la coalicin chi, Alianza Unida Iraqu, que lo sustenta [16]. Las milicias que pretende desmantelar estn comandadas por los mismos partidos que han colocado a al-Maliki al frente del gobierno: las Brigadas Badr (del Consejo Supremo de la Revolucin Islmica de Iraq), el Ejrcito del Mehdi (de la Corriente as-Sder) y los peshmergas kurdos.

La nica salida para acabar con la presencia de estos grupos es terminar con la situacin que les ha permitido entrar en Iraq: la ocupacin. Una salida de las tropas extranjeras y la formacin de un verdadero gobierno de unidad nacional que cuente con el apoyo de la resistencia armada, acompaado de unas verdaderas fuerzas de seguridad compuestas por antiguos miembros de las mismas y lejos de la infiltracin de las milicias partidistas, pueden hacer recuperar la estabilidad a Iraq y alejar la divisin tnica y confesional impuesta por la ocupacin como mtodo para desarticular a este pas como posible potencia regional.

Notas del autor y de IraqSolidaridad:

1. Algunos medios rabes hablan de que podra tratarse de alguna de las tres mujeres de al-Zarqaui: al-Sharq al-Awsat, 9 de junio de 2006. Traducido en Boletn de Prensa rabe: Segn asegura az-Zamn en su edicin del da 13 de junio, citando a fuentes de los servicios secretos jordanos, la mujer de Zarqaui originaria de Faluya, Isr Yasn Yarad y el hijo de ambos, de 18 meses, murieron en el bombardeo estadounidense que caus la muerte de al-Zarqaui. 2. Abdeljleq Husen, Elaf, 9 de junio de 2006. Traducido en Boletn de Prensa rabe. 3. Al-Zawahiri mand una carta a al-Zarqaui en la que criticaba los asesinatos de rehenes ante las cmaras, el envo de coches bombas a las celebraciones chies, aglomeraciones y mercados chies en Bagdad, Nayaf y Kerbal. 4. Pasa de denominarse Al Tauhid wal Yihad (Monotesmo y Yihad) a Tandim Qaeda Al-Yihad fi Bilad al-Rafidain (Organizacin Al Qaeda de la Yihad en Mesopotamia) tras la confirmacin de Ben Laden en un mensaje sonoro. 5. "Segn un responsable en los Servicios de inteligencia jordana, 300 reclutas entrenados por al-Zarqaui volvieron a sus pases", az-Zamn, 12 de junio de 2006. Traducido en Boletn de Prensa rabe. 6. Por exigencia de al-Zawahiri, al-Zarqaui forma el Consejo Consultivo de los Muyahidines (vase en IraqSolidaridad: Carlos Varea: La negociacin entre EEUU y la resistencia iraqu), donde se agrupa una serie de organizaciones desconocidas hasta hace unos meses. Al-Zarqaui es obligado a nombrar a Abderrahmn al-Iraqui como jefe de la rama poltica en una muestra del descontento de la direccin de Al Qaeda con su labor y de la creciente debilidad del poder de al-Zarqaui en la organizacin. Vase en IraqSolidaridad: Pedro Rojo: Cruce de declaraciones entre al-Zarqaui, los ocupantes y la resistencia 7. Vase en IraqSolidaridad: Carlos Varea: Iraq, tras la muerte de al-Zarqaui 8. Vase en IraqSolidaridad: Al Qaeda asesina al alcalde de Faluya, el 'sheij' al-Nazar al-Duleimi. La resistencia crea una organizacin unificada en al-Anbar para hacer frente a la red de al-Zarqaui 9. Vase en IraqSolidaridad: Carlos Varea: Enfrentamientos entre la resistencia y Al Qaeda en Iraq 10. Irn ha declarado pblicamente su "satisfaccin" por la muerte de al-Zarqaui. 11. Vase en IraqSolidaridad: Pedro Rojo: Cruce de declaraciones entre al-Zarqaui, los ocupantes y la resistencia 12. Vase en IraqSolidaridad: Andrew Buncombe y Patrick Cockburn: Miles de personas han sido asesinadas en los ltimos meses por los 'Escuadrones de la muerte' - Carlos Varea: El pueblo iraqu considera mayoritariamente que la ocupacin empeora la situacin y Mahan Abedin: Badr, Irn y los nuevos cuerpos de seguridad iraques 13. Al-Sharq al-Awsat, 9 de junio de 2006. Traducido en Boletn de Prensa rabe. 14. Al-Quds al-Arabi, 9 de junio de 2006. Traducido en Boletn de Prensa rabe. 15. La cartera de Interior ha sido otorgada al chi Jawad al-Bulani; la de Defensa, al general Abd al-Qadir Jasim al-Ubaidi, un sunn, pero criticado por haber participado con las fuerzas estadounidenses en los brutales operativos militares en la provincia de al-Anbar, en concreto contra Faluya. 16. Vase en IraqSolidaridad: Nueva vuelta de tuerca en el afianzamiento del sectarismo en el pas: Al-Maliki, nuevo primer ministro de Iraq y Carlos Varea: Nuevo gobierno en Iraq: inestable reparto sectario - La lista del nuevo gobierno.

www.irasolidaridad.org.



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