Portada :: Otro mundo es posible :: IV Encuentro en Defensa de la Humanidad (Anzotegui, junio de 2006)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2006

Cerco meditico sobre Iraq

Javier Couso
Rebelin



Estoy aqu para hablar del asesinato de mi hermano, Jos Couso Permuy, la maana del 8 de abril en el Hotel Palestina de Bagdad.

Quiero aclarar que su asesinato no me parece ms importante que cualquiera de las miles de muertes civiles, que esta invasin ha causado a la poblacin iraqu, pero junto a la de Taras o Tareq me parecen relevantes y veo la necesidad de analizarlas con detenimiento, pues ocurren el mismo da y en una operacin que la Tercera Divisin de Infantera del Ejrcito de los Estados Unidos, desarroll contra las sedes de las cadenas de televisin Al jazzera y Ab Dhabi, y contra el Hotel Palestina, dnde se alojaba la prensa internacional. Es decir contra la totalidad de la prensa que el Pentgono no controlaba en Bagdad.

Se puede decir ms alto, pero quizs no ms claro.

Mi familia ha hecho un gran esfuerzo para investigar, contextualizar y llegar al fondo de los hechos sucedidos. Se da la casualidad que procedemos de una larga tradicin militar. Mi propio padre era oficial superior de la Marina. Estas circunstancias personales nos hacen conocer profundamente los usos y movimientos de las unidades militares en combate.

Para empezar a entender debemos irnos a los manuales de Historia y analizar el impacto de la informacin periodstica en el conflicto de Vietnam. Todas las escuelas militares del mundo, analizan el impacto de la informacin recogida por los corresponsales de guerra en la poblacin estadounidense, y su incidencia real en el crecimiento e implantacin del movimiento anti-guerra. A pesar de todo su podero militar (el mas grande de la historia) el ejercito de Estados Unidos perdi est guerra por una resistencia guerrillera que se perpeta en el tiempo, unida a la propia resistencia interna. Los militares estadounidenses aprenden en este conflicto, que an siendo abrumadora su potencia militar, las guerras no slo se ganan o se pierden en el terreno de los combates, sino que a veces se ganan o se pierden en el terreno meditico que condiciona su retaguardia. Desde este momento, se asume que la informacin que trasmiten los corresponsales de guerra, es un elemento que puede ser determinante en las campaas militares y su control, crucial para moldear a las opiniones publicas y minimizar el impacto brutal de la realidad de la guerra.

Un ejemplo claro de control total de informacin, se dio en la primera Guerra del Golfo, en el ao 1991, dnde los propios mandos estadounidenses eligieron una decena de periodistas, a los cuales permitieron un acceso tutelado al frente de batalla, recibiendo por el contrario, un control absoluto de lo que podan ver, fotografiar y contar a su publico. Se dio el caso de periodistas detenidos por intentar realizar su labor de manera independiente. El resultado de esta poltica de control informativo lo tenemos todos en la memoria; ausencia de imgenes de combates o de muertos. Las nicas imgenes que se suministraban de primera lnea del frente, partan de los propios carros de combate o de los aviones aliados, planos en blanco y negro o con el color verdoso de las cmaras nocturnas que convertan la realidad de la guerra en imgenes propias de un videojuego, dnde todas las bombas eran inteligentes y los bombardeos quirrgicos. No haba sangre, no haba muertos. Los periodistas independientes, asistan como espectadores desde pases limtrofes, recibiendo el conjunto de la poblacin mundial, las informaciones que el mando estadounidense elega. El control militar de la informacin fue prcticamente TOTAL

Despus de los sucesos del 11 de septiembre y con el enunciado de "Guerra contra el Terror" se emprenden las invasiones de Afganistn e Iraq, pero est vez en un escenario totalmente diferente al de la primera Guerra del Golfo, tanto por la irrupcin de cadenas rabes como Al jazeera o Al arabiya, como por la competencia de otros medios independientes, sobre todo de procedencia europea. Es en la invasin de Afganistn, dnde comienzan los problemas con Al jazzera, llegando los militares estadounidenses a bombardear y destruir la sede de la cadena en Kabul. A da de hoy sigue sin haber una investigacin independiente y con garantas de este suceso.

En el diseo de la campaa de Iraq y bajo la direccin de Victoria Clark, se resucita una vieja figura que se emple poco en Vietnam, se retomo tmidamente en 1991, y a la que se dedican todos los esfuerzos y cientos de millones de dlares. Esta figura no es otra que la del periodista empotrado embebeded o encamado, profesionales de los medios que viajan con las tropas e informan desde dentro de las unidades militares. Estos profesionales reciben al igual que hablbamos anteriormente, un control militar total, ya que es el propio ejercito el que decide lo que pueden o no pueden ver al disear su propio viaje, condicionando la informacin en la direccin que pretenden. Por no hablar de una especie de Sndrome de Estocolmo que lleva a algunos periodistas, por la convivencia en circunstancias duras, a identificarse en exceso con los propios militares.

Desde antes del inicio de la invasin y ya durante toda la campaa, tanto el Pentgono cmo los gobiernos aliados en esta agresin, se encargaron de pregonar a los cuatro vientos, que SLO los periodistas empotrados recibiran proteccin y seguridad, aconsejando a los dems periodistas que cubran la guerra desde el interior de Iraq, que abandonasen el pas.

Cerca de 700 periodistas viajaron encamados con las tropas angloamericanas en esta invasin. Por la otra parte y sin hacer caso de las sutiles advertencias del Pentgono, que desgraciadamente luego se materializaran, cientos de periodistas independientes acudieron a Bagdad para cubrir la guerra desde el interior del pas, en un fenmeno indito en la historia moderna por su extensin. La cantidad de periodistas y diversidad de medios ech por tierra el diseo que Clark y el Pentgono haban previsto del control informativo de la guerra de Iraq, que solo pudieron mantener en Estados Unidos por el impacto post-11 de septiembre y debido sobre todo a la complicidad y auto censura de la mayora de los medios de este pas.

Frente a una pretendida guerra asptica y quirrgica que el Pentgono trata de vender, nos encontramos con imgenes que nos muestran la crudeza de los bombardeos, la sucia realidad de la guerra y su impacto terrible en la poblacin civil. La repeticin de imgenes con decenas de muertos civiles empieza a preocupar en Washington y ms si cabe ante la previsible carnicera que prevean podra desarrollarse en la toma de Bagdad si los bagdades oponan una defensa numantina, que los cientos de periodistas, como testigos de excepcin podran mostrar al mundo. Este factor, unido a la emisin de imgenes en directo en el momento de la entrada a Bagdad, motiva el ataque coordinado contra toda la prensa internacional independiente el 8 de abril y marca el inicio del cerco meditico al que a da de hoy, est sometido el pueblo de Iraq.

Podemos establecer un crculo imaginario, que comienza el 8 de abril de 2003 y se cierra en el segundo asalto a Faluya en noviembre de 2004, del que curiosamente no nos llega ya ninguna informacin independiente, pues todas las noticias generadas parten de los periodistas encamados o del propio ejrcito estadounidense.

A esta situacin de opacidad total se ha llegado por medio de asesinatos y secuestros de profesionales de la informacin. Ms de cien periodistas han sido asesinados, 109 de ellos de nacionalidad iraqu, y 33 han sido secuestrados, la mayora de ellos por oscuras tramas que no han sido suficientemente investigadas.

Las nicas informaciones que salen hoy de Iraq, parten de tres fuentes:

*1-Grandes agencias, con sedes bunquerizadas y rodeadas de un enjambre de guardaespaldas, que utilizan los partes del Pentgono como base de sus informaciones y cuyos intereses empresariales, en la mayora de los casos van de la mano de los responsables de esta invasin y posterior ocupacin.

*2-Periodistas encamados, que marchan junto a las tropas de ocupacin y acaban siendo su amplificador.

*3-Periodistas independientes, que debido a los asesinatos y secuestros, no pueden realizar su trabajo ms que en la cercana de los hoteles dnde se alojan.

El resultado de este negro panorama, es una visin absolutamente parcial de la realidad iraqu, a la que podemos calificar de cerco meditico, donde los ocupantes logran controlar la visin general que nos llega, con el objetivo claro de deshumanizar a la poblacin, tildndola de fantica y sectaria, caracterizando a la Resistencia legtima como terrorista, impidiendo de facto cualquier simpata que pudiese derivar en solidaridad activa. Y al mismo tiempo ocultando todo lo posible, los crmenes de guerra, las torturas, el uso de armas prohibidas e incluso el empantanamiento poltico y militar en que se encuentran las propias fuerzas de ocupacin y sus aliados sobre el terreno.

Vamos a dar un par de ejemplos que demuestran que la informacin que sale hoy de Iraq, est absolutamente controlada por los ocupantes, pues noticias contrastadas y con fuentes fiables que deberan incluso copar las portadas, son condenadas al agujero informativo, publicitando solo aquellas que encajan en los objetivos de los ocupantes:

Nos vamos a una fuente supuestamente fiable para todos los medios occidentales, el Pentgono, por boca de su departamento de defensa que en enero de 2006 nos da los datos de acciones militares en Iraq en el aos 2005. Segn esta fuente, se produjeron 34.131 acciones violentas, es decir ms de 100 al da y de este total slo el 1% correspondi a acciones cometidas con coches bomba o suicidas.

Pregntense ahora Qu es lo que sale continuamente en primera pgina de cualquier informacin sobre Iraq? Lo han adivinado; Coches bomba y suicidas Qu pasa con el 99% de acciones restantes? Quizs debiramos preguntrselo a quien decide que es lo que se debe informar y lo que no.

Otra muestra, esta vez sobre las victimas. La prensa y el propio Bush repiten constantemente la cifra de 30.000 victimas civiles en esta invasin y posterior ocupacin, cifra sacada de un informe elaborado por la ONG, Iraq Body Count, cuya elaboracin no resiste el mnimo criterio cientfico al cuantificar una vctima, solo cuando sale recogida en dos medios britnicos. Por el contrario tanto Bush como la mayora de los medios, obvian el informe realizado por el Equipo Internacional de Epidemilogos de la Universidad de Baltimore, dirigido por Les Roberts, que en un estudio emprico y con todas las garantas cientficas dictamin, que en los 18 meses posteriores a la invasin y excluyendo la regin de Al-ambar por ser estadsticamente anmala por los asaltos a Faluya, concluye que al menos 98.000 civiles han muerto como resultado directo de la violencia generada en esta invasin, que el 80% de estar muertes cabe achacarlas a las fuerzas de la coalicin por el uso cotidiano de bombardeos indiscriminados y que casi la mitad de estas victimas, el 48%, corresponde a nios y nias con una edad media de 8 aos.

Preguntmonos otra vez, cual es el inters de esta prensa al minimizar las victimas civiles producidas por las fuerzas de ocupacin

Queda claro que para obtener informacin veraz de lo que hoy pasa en Iraq, debemos irnos casi obligatoriamente a Internet y al trabajo que periodistas independientes, colectivos de solidaridad o fuentes de las organizaciones civiles iraqus realizan, y que tratan con su esfuerzo de romper el bloqueo informativo al que est sometido este pueblo.

Aprovecho est ocasin para animar a los medios alternativos y a las organizaciones polticas del mundo entero a no dejar a su suerte a este pueblo que hoy sufre pero a la vez enfrenta, una de las agresiones ms bestiales de nuestra historia reciente.

Muchas gracias.

Javier Couso Permuy, hermano de Jos Couso Permuy, periodista asesinado en Bagdad por tropas estadounidenses.

Miembro del colectivo Hermanos, Amigos y Compaeros de Jos Couso (HAC) y partcipante de la Campaa Estatal contra la Ocupacin y por la Soberana de Iraq (CEOSI).



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