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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-06-2006

Doce tesis sobre la Guerra y la Paz en Oriente Prximo

James Petras
Rebelin

Traducido del ingls para Tlaxcala y Rebelin por Ulises Jurez Polanco (www.juarezpolanco.com), y revisado por Caty R.


1.

La invasin de Iraq fue producto de un esfuerzo concertado por los sionistas usamericanos que ocupan posiciones estratgicas en el Pentgono (segundo y tercero en mando), en el Consejo de Seguridad Nacional y en la Oficina de Planificacin Especial (OSP en ingls). Paul Wolfowitz, nmero dos del Pentgono, dise el ataque; Douglas Feith, nmero tres, planific la falsificacin de datos sobre las armas de destruccin masiva y David Frum, otro sionista, redact los discursos de Bush, incluyendo la expresin Eje del Mal. Adems, los poderosos lobbies judos como son llamados con todo derecho en Israel movilizaron al Congreso a travs de la presin directa y de su fuerte influencia en los medios de comunicacin. Las grandes compaas petroleras no hicieron campaa a favor de la invasin abiertamente, ya que la guerra se perciba como desestabilizadora para sus intereses. Los sionistas usamericanos promovieron la guerra para aumentar el dominio israel sobre Oriente Prximo y debilitar la oposicin rabe a sus polticas colonialistas en Palestina.

2.

La mayor oposicin a la invasin fue liderada por las fuerzas extraparlamentarias de izquierda, pues los parlamentos en Oriente Prximo son autmatas deudores de Usamrica. En Europa reflejan una variedad de fuerzas, pero su oposicin a la guerra fue principalmente diplomtica e ineficaz. La actividad extraparlamentaria mostr la oposicin a las polticas genocidas de EE.UU.: en Iraq, en gran parte por los 300.000 ex policas y militares laicos que fueron expulsados de forma abrupta del servicio y por fuerzas religiosas que pretenden establecer un estado musulmn independiente.

3.

La fuerza de los movimientos mundiales vara con la efectividad de la resistencia interna en Iraq. Ms de una docena de pases han retirado sus fuerzas de Iraq por sus cados y porque su percepcin es que las fuerzas de invasin guiadas por EE.UU. ya perdieron la guerra. Las bajas en aumento (muertos y heridos) en Iraq, cerca de 25.000 -y seguiremos contando-, han aumentado la oposicin nacional del 15% al inicio de la invasin al 65% hoy (junio de 2006). No existen movimientos sociales apolticos: su objetivo principal es el Estado, en especial el Estado imperial, cuando demandan reforma agraria, trabajo o nacionalizacin de recursos naturales privatizados. El gran desafo es convertir estas demandas en una lucha por un poder estatal, un punto dbil en los movimientos sociales.

4.

La conciencia liberal en Iraq es sobre todo un fenmeno de la clase comerciante y de algunos intelectuales, principalmente los expatriados que vivan en EE.UU. o Europa y han regresado con la invasin usamericana. En la medida en que esta conciencia liberal ha existido en Iraq, se ha convertido en una difusa oposicin nacionalista a la ocupacin usamericana, incluso en los bazaari. El mayor apoyo de los expatriados en la clase poltica es el ejrcito usamericano. La sociedad de Oriente Prximo, incluyendo Iraq, contiene movimientos nacionalistas, socialistas, republicanos laicos, moderados y religiosos. Varias fuerzas bsicamente republicanas-laicas se han unido a movimientos religiosos por los recursos que manejan. No siempre hay una distincin clara y explcita.

5.

La invasin usamericana de Iraq iba ms all de la expansin del poder israel y de los intereses geopolticos de EE.UU. ste es un ejemplo clsico de una guerra imperialista contra un movimiento de liberacin nacional. Hay diferencias culturales, pero existan antes de la invasin y existirn despus de ella. Por s mismas, las diferentes culturas o religiones no conducen a las guerras. Los conflictos de intereses polticos, econmicos e ideolgicos son la fuerza motora de las guerras.

6.

Los efectos a corto y medio plazo de la guerra imperialista han creado una enorme hostilidad hacia la presencia europea y usamericana en Oriente Prximo y en todas partes; hostilidad que no podr superarse con facilidad, sobre todo teniendo en cuenta la Doctrina de Guerras Preventivas de EE.UU. y la intervencin terrorista global.

7.

Los principales beneficiaros de la guerra contra el terrorismo son los israeles que ocupan la tierra palestina, los movimientos sionistas globales porque la guerra realza su tierra madre, la industria mercenaria multimillonaria (llamadas agencias de seguridad) que recibe los contratos militares y el botn, la industria armamentstica y la burguesa-lumpen que aprovecha los recursos estatales de las tierras ocupadas y la ayuda extranjera para enriquecimiento personal.

8.

El terrorismo desde el punto de vista estatal est, en gran parte, anclado en la prctica gubernamental de EE.UU., Israel y Europa y sus apoderados entre los escuadrones locales de la muerte, grupos paramilitares y ejrcitos coloniales. La mayora de los gobernantes rabes (Jordn, Egipto, Marruecos, los estados del Golfo, Arabia Saudita, etctera) se dedican a actividades estatales terroristas contra disidentes en sus propios pases. Al-Qaeda y otros grupos islmicos son actores marginales en el panorama de las actividades terroristas mundiales, sumando menos del 5% de los ataques contra civiles, en comparacin con EE.UU. y sus secuaces en Iraq, Israel y otros lugares, que son responsables de la mayora de las matanzas de civiles.

9.

La resistencia islmica masiva, incluyendo la lucha en Iraq, se ve como un movimiento de liberacin nacional por la mayora de los pases del Tercer Mundo. La generalidad de las operaciones paramilitares en Iraq est dirigida por EE.UU. y su rgimen ttere, y por eso no se da respuesta a los crmenes y no se castiga a nadie. Gran parte de la lucha amainar cuando a las fuerzas usamericanas y europeas se les obligue a retirarse. El voto democrtico palestino por Hamas y su ratificacin del alto el fuego durante 18 meses a pesar de la matanza israel de mil inocentes civiles, es un ejemplo de la naturaleza democrtica y pacfica de la gran mayora de la poblacin palestina, sin importar la provocacin violenta sinfn ni las incursiones y asesinatos de los escuadrones de la muerte y tropas de asalto israeles. El reciente asesinato brutal de una familia de siete personas en la costa martima, las mentiras arrogantes en el consiguiente encubrimiento israel y la predecible repeticin de las mentiras de Tel Aviv por parte del Lobby Judo usamericano tipifican una telaraa real de terror y decepcin.

10.

La respuesta del mundo rabe al 11/9 fue variada, como en gran parte del Tercer Mundo e incluso en Occidente. Muchas personas del Tercer Mundo miraron el 9/11 como la llegada de las guerras de Washington a suelo norteamericano; al haber sufrido los bombardeos e invasiones de EE.UU. en sus propios pases, consideraron el 11/9 como una extensin territorial de los conflictos en marcha. La mayora de las clases medias y altas en todas partes se horrorizaron por el ataque y la prdida de vidas humanas, especialmente los que tienen vnculos beneficiosos con los poderes occidentales, particularmente entre la clase asitica, latinoamericana y africana educadas, que se identifican con la cultura elitista occidental.

11.

La opinin pblica occidental, incluyendo Europa y EE.UU., est profundamente divida en el caso de Irn. Muy pocos en Europa y EE.UU. apoyan la llamada a la guerra del Lobby Judo, incluso entre oficiales del ejrcito, profesionales y otros. Nadie en Europa, incluyendo al Primer Ministro Tony Blair, apoyan un boicot total contra Irn. Rusia y China son partidarias de la diplomacia. La faccin pro-guerra de la clase dominante usamericana est bastante aislada internacionalmente y debilitada internamente por la desastrosa poltica de la guerra de Iraq. Aunque sin importarle nada de eso, la ultraderechista Administracin Bush, ayudada y motivada por el Lobby Judo, tal vez organice un ataque areo contra Irn en un esfuerzo peligroso- de aumentar temporalmente sus oportunidades electorales en noviembre de 2006. Esa guerra supondra una matanza masiva de civiles iranes que sobrepasara a los casi 250.000 ya asesinados en Iraq- y encendera una conflagracin general, en especial una venganza a gran escala de las Guardias Revolucionarias Iranes que entraran en Iraq, y de otros que podran preparar ataques militares en las reservas petroleras de EE.UU. y Europa, llevando a que los precios del petrleo se inflen a ms de $100 el barril y a una recesin mundial.

12.

Antes de la Repblica Islmica, Irn estaba gobernada por una monarqua desptica usamericana. El Estado-polica del Sah fue uno de los ms represivos del mundo; tortur y asesin a decenas de miles de personas y produjo un exilio de ms de 300.000. Fue un Estado de enormes iniquidades, resultado del saqueo de la riqueza del petrleo por EE.UU. y compaas petroleras usamericanas y occidentales. El Sah era un aliado militar de Israel y EE.UU. y cada uno respaldaba la dominacin del otro. La revolucin islmica termin con la explotacin extranjera, distribuy la tierra, nacionaliz la industria del petrleo e introdujo unas definidas (por la ley islmica) y estrictas elecciones competitivas. La mala administracin econmica, el retorno del capital privado en los campos petroleros, la corrupcin estatal y la represin de los movimientos sindicales y  comerciales de izquierda han minado muchas pero no todas las reformas programticas de la repblica islmica. El nuevo presidente promete incrementar el bienestar social, defender Irn de los depredadores extranjeros y promover el crecimiento econmico. El asunto del desarrollo del poder nuclear de Irn lo alimenta Washington como un pretexto para devolverla a su estado anterior de suministradora de petrleo barato. Israel y el Lobby Judo secundan un ataque militar para eliminar la oposicin iran a su decisin de anexar Palestina.

Ulises Jurez Polanco es miembro de los colectivos de Rebelin y Tlaxcala (www.tlaxcala.es), la red de traductores por la diversidad lingstica. Caty R. Es miembro del colectivo de Rebelin. Esta traduccin es copyleft.



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