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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-06-2006

Sudn: Es posible que una intervencin militar estadounidense pueda, en algn caso, restablecer la justicia?

Lance Selfa
Socialistworker.org


Leer entre lneas: El problema con los llamamientos para salvar Darfur. No es un secreto que muchos de los halcones de Iraq estn pidiendo a voces una intervencin en Darfur. Pero antes de que cualquiera se disponga a firmar esta peticin, recordemos la historia. Si Estados Unidos interviene en Darfur, salvar a sus habitantes ser lo ltimo que ocupe sus mentes

Despus de la publicacin de mi columna poniendo en cuestin los llamamientos para la formacin de una Coalicin dirigida a Salvar Darfur con una intervencin en Sudn, publicada con el ttulo A humanitarian invasion? (Una invasin humanitaria?) el 5 de mayo, se han recibido en Socialist Worker muchas cartas.

Una de ellas, del 12 de mayo, la enva Marc de Cambridge, Massachussets, con el ttulo Can military intervention save Darfur? (Puede una intervencin militar salvar Darfur?). En ella pregunta: Las intervenciones militares son siempre un error? Cuando en los aos 1990 me enter de las atrocidades que los serbios cometan, una tras otra, contra los musulmanes bosnios, me indign que ni la OTAN, ni la ONU ni EE.UU. hicieran algo para detener la masacre. Cuando finalmente lo hicieron, me alegr a pesar de ser pacifista por naturaleza. Detuvimos un genocidio!

Vamos a dejar que ocurra otra vez? Y de qu sirven la ayuda humanitaria y los campos de refugiados si lo que se est perpetrando es una matanza ms con total impunidad? Quizs debera excluirse la intervencin de Estados Unidos, pero las fuerzas de la ONU o de la Unin Africana podran ayudar a salvar de la masacre a muchos inocentes.

Las preocupaciones de Marc es obvio que estn inspiradas por las mejores intenciones. As que , puede en alguna ocasin justificarse una intervencin militar?

Debido a que se trata de algo filosfico y abstracto, es una forma equivocada de plantear el asunto. No se puede preguntar sobre una intervencin militar en abstracto sin examinar las circunstancias concretas.

En primer lugar, slo hay unos pocos pases del mundo que puedan, tan siquiera, plantearse el llevar a cabo una intervencin militar en Darfur o en cualquier otro lugar. Lo que quiere decir que son ellos- y no una mtica comunidad internacional- quienes decidirn si lo hacen y cmo intervenir.

Con unos pocos Estados dominando el mundo, puede haber duda alguna de que sern ellos los que decidan qu violaciones de los derechos humanos castigar y cules quedarn sin castigo?

En su libro The New Military Humanism, Noam Chomsky demuestra que los regmenes aliados de Estados Unidos, de forma regular cometen atrocidades tan terribles o peores que las que la guerra de la OTAN en 1999, supuestamente, iba a detener en Kosovo.

Montones de resoluciones de la ONU condenan las atrocidades de Israel contra los palestinos pero no se producir intervencin humanitaria alguna contra Israel mientras Estados Unidos est decidido a oponerse a ella.

Puede alguien, en serio, aceptar la idea de que las naciones ms poderosas del mundo van a aceptar cumplir con las mismas normas que ellas imponen para el resto del planeta?

En 1994, Estados Unidos invadi Hait, depuso a su Gobierno y restableci al presidente Jean Bertrand Aristide. Pero la idea- es un decir- de que Hait invada Estados Unidos para defender a los haitianos estadounidenses a quienes robaron el voto en Florida en las elecciones presidenciales de 2000, slo puede darse en el reino de la fantasa.

Quienes, con la mejor de las intenciones, creen que la intervencin militar es la nica solucin para crisis como la de Darfur es preciso que recuerden que seran el Pentgono y la OTAN y no los campeones mundiales de los derechos humanos- los que dirigiran la empresa.

En los inicios de la guerra contra Afganistn en 2001, el Pentgono llev a cabo un gran esfuerzo humanitario para bombardearlos con mantequilla, lanzando miles de paquetes de ayuda en las zonas rurales. Pero el Pentgono dej de hacerlo cuando los medios de informacin, incitados por la congresista demcrata por Georgia, Cynthia McKinney, demostraron que los paquetes eran muy parecidos a las bombas de racimo.

Las consecuencias de bombardear Afganistn con mantequilla fueron la muerte y la mutilacin de los hambrientos afganos que confundieron las bombas con paquetes de comida.

Aquello fue terrible, pero alguien debera preguntar al Pentgono por qu utiliz bombas de racimo- cuyo nico objetivo es matar y mutilar a la gente- en lo que muchos liberales creen que fue una guerra justa.

Marc se refiere a la intervencin en Bosnia como ejemplo de una intervencin humanitaria justa y triunfante pero Bosnia sigue bajo la supervisin de los europeos y occidentales ms de una dcada despus de que, supuestamente, se restableciera la paz.

El Estado bosnio se cre en 1995, segn los Acuerdos de Dayton que terminaron con la guerra civil. Bajo la ocupacin de 7.000 soldados de la Unin Europea, apoyados por la OTAN y otro ejrcito de la ONU, as como por especialistas de ONG en construir naciones, el pequeo estado bosnio sigue siendo hasta hoy el patio de la comunidad internacional. Un Alto Representante, nombrado por la ONU, gobierna Bosnia como un dictador, decide cundo se celebrarn elecciones locales, quin puede participar en ellas y lo que los medios de comunicacin dirn sobre los comicios.

La ocupacin militar de la OTAN puede haber puesto una tapadera sobre el conflicto militar pero ha hecho retroceder cualquier esperanza de que la gente de la zona decida su propio destino.

Asimismo, debera recordarse que los Acuerdos de Dayton se firmaron despus de que los contratistas militares estadounidenses que trabajaban con el gobierno croata- a las rdenes del embajador en Croacia, Peter Galbraith- llevaran a cabo la expulsin forzosa de 200.000 serbios que vivan en la regin croata de Krajina.

Esta atrocidad- por la que algunos generales croatas- no as Galbraith ni los funcionarios estadounidenses-, han sido acusados de crmenes de guerra- debilit la influencia de Serbia en la guerra civil de Yugoslavia, facilitando a Estados Unidos el que Serbia aceptara la ocupacin de Bosnia por la OTAN conforme a los Acuerdos de Dayton.

El Kosovo ocupado por la OTAN, en muchos aspectos ha reproducido la experiencia Bosnia. Desde que en 1999 la guerra de Kosovo se vendi a la opinin pblica como un medio de acabar con la limpieza tnica y el genocidio cometidos por Serbia, vale la pena examinar las actitudes de los occidentales en relacin con los refugiados de Kosovo. Rober Fisk del Independent ha escrito: Increblemente, hemos permitido que nuestros dirigentes polticos manipulen la realidad histrica, que hayan enmascarado la verdad hasta hacerla irreconocible, hasta el punto de afirmar que la victoria de la OTAN supondra el regreso de un ejrcito de refugiados que ni tan siquiera lo eran cuando se inici esta miserable guerra.

En otras palabras, la guerra de la OTAN empeor las circunstancias de la gente a quienes la intervencin militar se supona iba a ayudar.

Cuando empez la guerra, haba unos 45.000 refugiados, y al acabar eran 800.000. Del total de los gastos de guerra, menos del 10 por ciento se dedic a los refugiados, mientras los 4.000 millones de dlares restantes se invirtieron en el bombardeo de Yugoslavia.

En la actualidad, ms de 16.000 soldados de la OTAN controlan la zona. Sin embargo, La OTAN se mantuvo al margen de forma repetida mientras los extremistas albanos hostigaban y asesinaban a los serbios. Miles de cooperantes de la ONU y de ONG, especializados en la organizacin estatal constituyen la nica fuente de empleo en la regin. Mientras miles de kosovares siguen sin hogar, el ejrcito de Estados Unidos termin de construir sus cuarteles generales permanentes de Camp Bondsteel en 2000.

Recordemos todo esto cuando omos a los funcionarios estadounidenses proclamar que estn preocupados por acabar con el genocidio en Darfur. Desde cundo Estados Unidos ha ido a la guerra sin esgrimir razones idealistas y nobles?

Durante las cuatro dcadas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, las intervenciones estadounidenses se justificaron por la necesidad de detener el totalitarismo sovitico. Cuando el bloque oriental y la Unin Sovitica se desmoronaron a principios de 1999, emergi otro razonamiento: el de vigilar el Nuevo Orden Mundial contra el peligro de los denominados Estados canallas. La guerra del Golfo de 1991 facilit la demostracin sobre el terreno de esta nueva ideologa imperialista.

Pero quizs ningn otro razonamiento ha resultado ms convincente para las intervenciones imperialistas que la ideologa de las intervenciones humanitarias. El aumento de las intervenciones humanitarias coincidi con el fin de la Guerra Fra, en el momento en que la potencia militar estadounidense no tena rival y buscaba nuevas justificaciones para el empleo de su fuerza.

El gobierno de Bush padre, y su jefe del Estado Mayor Conjunto, Colin Powell, afianzaron esa ideologa con la operacin Restore Hope (Restaurar la Esperanza), ttulo eufemstico para su invasin de Somalia en 1992.

Anunciada como una invasin para alimentar a los que moran de hambre, se llev a cabo en realidad cuando la hambruna ya haba terminado. Durante ms de un ao, las tropas de la ONU y de Estados Unidos intervinieron en la guerra civil de Somalia en un intento ftil de colocar en el poder un gobierno prooccidental.

La invasin de Somalia, inmortalizada en la pelcula Black Hawk Down, se recuerda como un gran fracaso. Pero en sus primeros pasos, el Wall Street Journal la elogi porque restauraba la credibilidad moral de sus militares. El Journal aada: Hay una palabra para describir la situacin: colonialismo.

Hoy, con la mayora de los estadounidenses opuestos a la guerra de Iraq y convencidos de que no proporciona ms seguridad al ciudadano medio respecto al terrorismo, los idelogos del Imperio se encuentran a la defensiva. Y qu medio mejor para volver a ganar el apoyo de la opinin pblica que el defender una intervencin humanitaria para detener el genocidio?

No es un secreto que muchos de los halcones de Iraq estn pidiendo a voces una intervencin en Darfur. Pero antes de que cualquiera se disponga a firmar esta peticin, recordemos la historia. Si Estados Unidos interviene en Darfur, salvar a sus habitantes ser lo ltimo que ocupe sus mentes.

Socialistworker.org
http://www.socialistworker.org/2006-1/589/589_07_Darfur.shtml

Traducido del ingls para La Haine por Felisa Sastre ::



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