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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-06-2006

Sostiene el destacado intelectual venezolano Fernando Bez encuentro con la Presidencia de la UPEC --Es imposible el ejercicio de la democracia con analfabetismo y desinformacin
Romper el silencio sobre genocidio cultural

Unin de Periodistas de Cuba


El doctor Fernando Bez, biblioteclogo, poeta, ensayista y novelista venezolano, convoc a romper la conjura de silencio del gobierno de Estados Unidos para impedir que se sepa la devastacin del patrimonio cultural que produjo y an sufre Iraq como consecuencia de la invasin que Washington lider.

En un encuentro con la Presidencia de la Unin de Periodistas de Cuba, el investigador y consultor de la UNESCO signific que el esquema de Guerra de Cuarta Generacin que hoy se lleva a cabo en Iraq y Afganistn, para demoler la memoria, la identidad y la cultura de esos pueblos, tambin amenaza con ser aplicado contra Venezuela y Cuba.

El asesinato de mil intelectuales iraques, la eliminacin de testigos que apoyaron la documentacin del vandalismo desatado por las tropas de ocupacin de ese pas y la denuncia que recoge en su ms reciente libro La destruccin cultural de Iraq, con prlogo de Noam Chomsky, fueron algunos de los asuntos tratados por Bez.

Durante su estancia en Cuba, el intelectual venezolano sostendr un encuentro con alumnos del diplomado que se realiza en el Instituto Internacional de Periodismo Jos Mart, de la UPEC.

Por la importancia de sus consideraciones, ofrecemos a continuacin la entrevista que le realizara Susana Reinoso para el diario argentino La Nacin.

ES IMPOSIBLE EL EJERCICIO DE LA DEMOCRACIA CON ANALFABETISMO Y DESINFORMACIN

Autoridad mundial en el campo de la historia de las bibliotecas e integrante de las comisiones que investigaron el saqueo cultural en Iraq, dice que el ataque contra el Patrimonio Cultural enfrenta a una sociedad con su orfandad ms contundente.

"Es un error frecuente atribuir las destrucciones de libros a hombres ignorantes, inconscientes de su odio. Cuanto ms culto es un pueblo o un hombre, ms dispuesto est a eliminar libros bajo la presin de mitos apocalpticos. Sobran los ejemplos de filsofos, eruditos y escritores que reivindican la biblioclastia. Descartes pidi a sus lectores que quemaran los libros antiguos. Nabokov quem El Quijote en el Memorial Hall, ante ms de 600 alumnos. En esa historia de destruccin de libros un 60 por ciento desaparece por destruccin voluntaria".

El experto en bibliotecas y consultor de la UNESCO, Fernando Bez -autor de la reflexin que antecede-, ha escrito un libro fundamental para comprender este tema, la Historia universal de la destruccin de los libros (Sudamericana-Mondadori), que acaba de salir en Buenos Aires.

En la cultura de la destruccin nada queda librado al azar, sostiene Bez. En ese escenario se queman libros, se saquean piezas de arte, se arrasa el patrimonio cultural de una sociedad con fines medulosamente planificados.

Bez subraya, durante un extenso dilogo con LA NACIN, mantenida por correo electrnico y por telfono, que "para la sociedad civil supone un trauma terrible la destruccin de sus bibliotecas. El primer efecto evidente es el miedo. El segundo, el pesimismo que introduce. La destruccin de libros opera como un programa de intimidacin y confusin".

El ensayista venezolano habl sobre el impacto que produce en una sociedad la devastacin de su patrimonio cultural. Y dio su punto de vista sobre el saqueo artstico y bibliotecario en Iraq, as como del estado de la cultura en Amrica Latina.

-Qu ocurre con la identidad de un pas, como Iraq, cuya memoria resulta destruida deliberadamente en una guerra?

-La identidad del pueblo iraqu ha sido mutilada y resquebrajada de forma deliberada. Estoy convencido de que el gobierno de Bush planific esa catstrofe cultural para transculturizar la nacin entera. Bush insiste en que su objetivo fue llevar la libertad a Iraq, pero yo he visto lo que ocurri en ese pas. Cmo puede hablarse de futuro, si el pasado ha sido arrasado? Basta decir que, durante el saqueo del Museo Arqueolgico de Bagdad, en 2003, se perdieron 15 000 objetos que siguen desaparecidos. Se quemaron aproximadamente 1.000.000 de libros y 10.000.000 de documentos en la Biblioteca Nacional. Como si fuera poco, sobrevino el pillaje de los asentamientos arqueolgicos, lo que se mantiene todava. Ms de 150.000 objetos se sustrajeron de los asentamientos slo en 2004. Lo peor es que en este robo participan soldados norteamericanos, britnicos e italianos. Y los polacos acaban de devastar las ruinas de Babilonia. Ha sido una catstrofe terrible.

-Cmo cambia la vida de la sociedad civil en un pas cuyas bibliotecas nacionales, que albergan su memoria histrica, son destruidas, como ha ocurrido en Sarajevo y en Bagdad?

-Es un trauma terrible. El primer efecto evidente es el miedo; el segundo, el pesimismo que introduce. La destruccin de libros opera como un programa de intimidacin y confusin. Hay que insistir en que el patrimonio cultural impulsa un sentimiento de afirmacin y pertenencia, puede afianzar o estimular la conciencia de identidad de los pueblos en su territorio, lo que permite resguardar acciones culturales propicias a la integracin. Y como el patrimonio es, etimolgicamente, "lo que recuerda al padre", el ataque contra el patrimonio enfrenta a una sociedad con su orfandad ms contundente.

-Qu lleva a los hombres a destruir libros y archivos?

-No creo que se trate de ignorancia, como suele pensarse. Mi tesis es que destruyen libros los que reconocen la importancia de los libros. Los biblioclastas saben que, sin la destruccin de los libros y documentos, la guerra est incompleta, porque no basta con la muerte fsica del adversario. Tambin hay que desmoralizarlo. Sin destruir los libros no se termina de ganar la guerra. Y una tctica frecuente consiste en suprimir los principales elementos de identidad cultural, que suelen ser los que ms valor proporcionan para asumir la resistencia o la defensa.

-La historia universal, segn su obra, est plagada de casos de destruccin de libros. Es el hombre un depredador de la memoria por alguna razn ms profunda que la de destruir al otro?

-Confieso que he pasado ms de doce aos investigando este asunto, y cada vez tengo ms preguntas que respuestas. Si hay algo que me llama la atencin sobre este fenmeno, es que la relacin memoria-pasado-persistencia condujo a que se considerase que la destruccin de la memoria era, sin lugar a dudas, un ritual complejo de regeneracin, que se contiene en los mitos del Fnix y en el de Erstrato: aniquila quien quiere perdurar. Los asesinos de la memoria parecen tener claro que, como lo advierte George Orwell, quien controla el pasado, controla las opciones futuras.

-Sin memoria, la cultura se vuelve superficial y ornamental. Cul es su lectura de lo que ha pasado en Amrica Latina?

-La memoria es la columna vertebral de la cultura y de la supervivencia. En Amrica latina, el problema central es que el exceso de expolio, destruccin, censura y negligencia cultural ha trado, desde los mrgenes de lo racional, el privilegio del fracaso y del olvido como postura. Entre nosotros, el fracaso pareciera determinar el xito de los proyectos y el olvido es el que determina la paz de nuestras naciones. Cualquier intento de revitalizar la memoria todava produce la sensacin de ser un retorno al pasado. Y si hay algo que teme el latinoamericano es el pasado, porque es demasiado doloroso. Hoy por hoy, la cultura de Amrica latina supone dos mitos que la sostienen: un mito perifrico de memorias desechables, como alternativa de construccin social -sustentada por los medios de comunicacin que han legitimado la nocin de presente continuo-, y un mito hbrido, que intenta preservar la identidad a partir de un imaginario colectivo fundacional.

-En nuestro continente no se destruyen bibliotecas, pero se restringen los recursos. No es sta una forma de asfixiar la memoria?

-Por supuesto. La negligencia es criminal. Fjese el absurdo caso de Mxico, donde el gobierno intenta construir una megabiblioteca y las bibliotecas de provincia estn abandonadas. Es un hecho que debemos afrontar: cuando una nacin no fomenta el desarrollo de sus bibliotecas, no slo contribuye a fortalecer su atraso y a debilitar su identidad, sino que impide el fortalecimiento de valores de pertenencia.

-En pases donde una amplia mayora de nios no puede comprar libros para acceder al conocimiento, la destruccin de bibliotecas no alimenta un preocupante aumento de ciudadanos no preparados para defender los valores republicanos?

-Esa es la piedra de Ssifo de nuestras democracias. En estos tiempos, la lectura no es un rasgo de mera erudicin, sino de ciudadana activa. Es imposible el ejercicio de la democracia con analfabetismo y desinformacin. Sin el derecho a la informacin, que es un derecho humano, no hay un verdadero proceso democrtico. Una biblioteca pblica tiene gran importancia, porque puede fomentar la participacin comunitaria en debates fundamentales para la transformacin poltica y econmica de una nacin. Por eso es que el actual descuido en que se encuentran las bibliotecas pblicas, las bibliotecas rurales y las bibliotecas populares resulta tan contradictorio y perverso. La verdad es que se ha hecho muy poco desde la "Reunin sobre el Estado Actual y Estrategias de Desarrollo de la Biblioteca Pblica en Amrica Latina y El Caribe", que se realiz en 1982.

-Y cul es el mayor riesgo que el patrimonio cultural tiene en los pases americanos?

-Uno de los grandes peligros est en el saqueo del patrimonio arqueolgico en nuestras naciones. Hay que tener mucho cuidado porque existe un gran trfico ilcito en Mxico, Ecuador, Per, y cada da ese trfico aumenta. Por esa razn el Icomos (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios Histrico-Artsticos) tiene este asunto como un alerta rojo. Adems, si uno ve las bibliotecas populares y el estado de negligencia, numerosos libros del siglo XIX corren peligro debido a la falta de presupuesto para crear laboratorios y conservar esos textos. Es posible que, en Amrica latina, los libros del siglo XIX desaparezcan en el siglo XXI.

-De la larga historia de destruccin de libros que investig, qu le impact ms? Por qu?

-A nivel simblico, la destruccin de libros ms impactante es la de la Biblioteca de Alejandra, porque fue una metfora del conocimiento. All estuvo, de alguna manera, resumido el pensamiento platnico y aristotlico, todo el mundo griego, la filosofa, la ciencia, la literatura. Su destruccin supuso ms que la desaparicin de una infraestructura. Fue un acontecimiento devastador de una civilizacin. La segunda destruccin, que tiene ms fuerza porque la presenci y est documentada por la observacin en el terreno, fue la destruccin cultural de Iraq. Ambas son comparables. El objetivo es la transculturacin y se cumpli.

-Cul es su opinin sobre el papel de la UNESCO y la ONU en la proteccin del patrimonio cultural mundial a la luz de lo ocurrido en Iraq?

-Yo trabajo para el Centro Mundial de Estudios rabes y tengo calificacin de experto internacional en bibliotecas. En estos momentos, cuando EE.UU. ha reingresado en la UNESCO, no tengo muchas posibilidades de permanecer. La UNESCO ha tenido un papel fundamental en esa proteccin. Con el tiempo, ser el nico soporte institucional para pensar, en el largo plazo, en la cultura iraqu, por ejemplo. El problema esencial es precisamente el ingreso de Estados Unidos, despus de abandonar la UNESCO en los aos 80, durante la presidencia de Reagan. Ese reingreso no es gratuito. Bush quiso evitar cualquier tipo de sancin habida cuenta de que la UNESCO es la nica institucin internacional que vela por el patrimonio cultural mundial. Y tiene en sus manos la posibilidad de sancionar penalmente a cualquier persona involucrada en actos contra esa proteccin. Fue muy inteligente, porque ha logrado insertarse en los procesos de estudios de la destruccin cultural de Iraq y se estn manipulando numerosos hechos aberrantes que suceden en ese pas.

-A raz de la nueva amenaza de EE.UU. contra Siria, Irn y Corea, existe algn tipo de medida preventiva para evitar que esa riqueza cultural corra la suerte del patrimonio iraqu?

-Medidas de proteccin anticipada existen. Hay numerosas organizaciones internacionales que advirtieron que Bagdad no deba ser tomada sin protegerse antes sus instalaciones culturales. Lo hicieron la Asociacin de Arquelogos de Estados Unidos, la UNESCO y hasta Martin Sullivan, el asesor cultural en la Casa Blanca que renunci despus de los hechos ya conocidos. Por supuesto que se pueden tomar medidas preventivas, pero soy muy pesimista, porque yo creo que Estados Unidos tiene un objetivo central: ha atenazado a Iraq y tiene a otros vecinos bajo control. En caso de un nuevo ataque, dudo que se le preste al tema mayor atencin. El objetivo del presidente Bush es transculturizar todo el Medio Oriente.

Fernando Bez, oriundo de San Flix de Guayana, Venezuela, es licenciado en Educacin con doctorado en Bibliotecologa y obtuvo el premio internacional de ensayo Vintila Horia por su obra Historia de la antigua biblioteca de Alejandra.

Misin en Iraq
Visit Iraq en el ao 2003, tras la invasin de Estados Unidos, como miembro de las distintas comisiones que investigaban la destruccin de las bibliotecas y museos en esa nacin. Por sus investigaciones fue declarado "persona non grata" por parte de la misin diplomtica de USA en Espaa.



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