Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-06-2006

(Una leccin de limpieza tnica)
Piedras en llanto

Uri Avnery
Rebelin

Traducido del ingls para Tlaxcala y Rebelin por Carlos Sanchis y revisado por Juan Vivanco


"Recog con mis manos desnudas los pedazos de los cuerpos de mis dos hijos pequeos. Qu madre debe hacer eso? Un obs de los agresores los vol por los aires. En un segundo, mi vida fue destruida para siempre". La mujer hablaba sosegadamente. Su tercer hijo, un muchacho de aproximadamente ocho aos, estaba de pie a su lado y, de vez en cuando, le limpiaba las lgrimas de sus mejillas. La mujer bien aseada, con el pelo recogido en un pauelo rosa, bien vestida, se control todo el odio refrenado hacia los "agresores" - los serbios - que haban causado su tragedia. Una gran corona y las fotografas de los muchachos a la entrada de la casa conmemoraron silenciosamente el 15 aniversario del desastre; el primer da del sitio de Sarajevo.

Desde el momento en que nosotros - Rachel y yo - llegamos al aeropuerto, Sarajevo nos arroj a un caldero de emociones del que no podramos escapar ni un momento. En Sarajevo, sencillamente, uno no puede quedar indiferente. "Por la piedra clamar el muro," como dijo el profeta Habacuc (2, 11). Paredes picadas por la viruela de las balas, ruinas que una vez fueron casas, personas que llevan consigo historias horripilantes como si hubieran pasado an ayer. Una ciudad que te calienta y te hiela el corazn.

Durante un total de cuatro aos, Sarajevo estuvo bajo sitio. Es duro de creer; y pas hace tan slo diez aos. La capital de un estado europeo, rodeada por todos los lados, herida, muerta de hambre, bombardeada, torturada - con Europa mirndolo.

La capital de Bosnia-Herzegovina es una bonita ciudad; y su belleza se convirti en desastre. La descripcin de Jerusaln en el Salmo 125: "Las montaas son redondas en todas las direcciones en Jerusaln" tambin se ajusta a Sarajevo. Queda en un valle, rodeado por altas colinas por todos los lados. Colinas verdes, arboladas, en muchos lugares moteadas de tejados rojos. No hay casi ningn lugar en la ciudad donde uno no vea las bellas colinas. Pero puesto que todas las cumbres estaban ocupadas por el ejrcito serbio que sitiaba la ciudad, no haba prcticamente ningn lugar de la ciudad que no estuviera expuesto a los francotiradores emboscados. No durante un da, ni una semana, ni un mes. Durante cuatro aos largos.

Sarajevo es una ciudad de tumbas: docenas de cementerios estn dispersos en ella; pequeos, grandes y muy grandes. Los miles de lpidas blancas, principalmente de dimensiones uniformes y con inscripciones simples y coronas frescas a sus pies, deslumbran los ojos. Doce mil de los habitantes de la ciudad murieron durante el sitio, 1500 eran nios menores de 14 aos de edad. La ciudad entera todava est padeciendo este trauma.

Y a pesar de eso es una ciudad vibrante. Atascos, viejos y traqueteantes automviles, caminos y aceras marcadas con cicatrices. La ciudad intenta recuperarse: muchas de las casas cuadradas que s parecen haber sido pintadas por nios, han sido remozadas en color castao, verde y mostaza, y entre ellas los rboles frutales y las pequeas parcelas de jardn tienen grandes rosales.

En el centro de la ciudad hay un palacio turco, construido justamente por los austriacos cuando gobernaban Bosnia. Alojaba la biblioteca estatal, una de las ms importantes del mundo. Fue destruida por el fuego durante el sitio. Tras la imponente fachada, todo ardi.

UN ANTIGUO comandante, con pelo gris y cara arada y quemada por el sol nos mostr los lugares de la batalla y rememor los anales del sitio. Me senta como si hubiera estado all. Cada palabra me recordaba mis propias experiencias en la guerra de 1948. El ejrcito improvisado; el sentimiento de que "no hay ninguna alternativa"; el miedo de que si perdamos la batalla nosotros y nuestras familias seramos masacrados; la escasez de armas; el sentimiento de "algunos contra muchos"; el descubrimiento de una ciudad sitiada (la Jerusaln juda); la desdibujada lnea divisoria entre soldados y civiles.

En su momento, segu la guerra de Bosnia con el sentimiento de que se pareca muchsimo a nuestra propia guerra. Fue una guerra tnica, una guerra marcada por lo que desde entonces es conocido como "limpieza tnica".

Fui invitado a Sarajevo para hablar precisamente sobre este asunto, en una conferencia internacional de "Nueva gora" que tiene su sede en Polonia y cuyo objetivo es reunir a intelectuales de diferentes pases para discutir sobre el futuro del mundo. (En la Grecia antigua el gora era la plaza del mercado donde la poblacin poda reunirse para discutir asuntos pblicos.)

Una "guerra tnica", a mi entender, es diferente de cualquier otra guerra. Una guerra "normal" tiene lugar entre los estados, principalmente por un pedazo de tierra en la frontera entre ellos. As, Alemania y Francia lucharon durante siglos por Alsacia. Pero en las guerras tnicas luchan dos pueblos por un pas que los dos consideran su patria. En semejante guerra, cada bando se disputa no slo conquistar tanto territorio como sea posible, sino tambin - y principalmente - expulsar fuera al otro pueblo. Esa es la razn por lo que siempre es especialmente cruel.

La guerra de Palestina de 1948 fue una guerra tnica entre rabes y judos. Cada lado crey que el pas entero le perteneca a l. La mitad de la poblacin palestina fue expulsada de sus casas y de sus tierras, unos por los propios combates, otros por una deliberada poltica israel. En honor a la justicia histrica, debe mencionarse que en las reas conquistadas por el lado rabe (ciertamente, fueron pocas) tampoco qued ningn judo. Pero nosotros conquistamos el 78% del pas, y de estas reas 750 000 rabes fueron expulsados, mientras que menos de 100 000 se quedaron. Centenares de pueblos fueron arrasados por la guerra, y en su lugar se construyeron nuevos pueblos judos. Se vaciaron por completo barrios rabes de las ciudades y los nuevos inmigrantes judos reemplazaron a los antiguos habitantes. Conquista y expulsin fueron juntos. Para abreviar: limpieza tnica.

La guerra de Bosnia fue similar - slo que en lugar de dos bandos, como en nuestra guerra, haba tres: bosnios (musulmanes), serbios (cristianos ortodoxos) y croatas (cristianos catlicos). Cada uno de los tres lados luchando contra los otros dos. Las terribles matanzas se convirtieron casi en rutina. Como un triste bosnio nos dijo: " Cada da que un agricultor ara su campo descubre una nueva fosa comn."

Como en Palestina antes de la guerra de 1948, las diferentes poblaciones que vivan en Bosnia estaban entremezcladas entre s. Las ciudades eran mixtas (como Jerusaln y Haifa), los pueblos vivan unos al lado de los otros; pueblos con alminares recortndose en los cielos, pueblos con campanarios de iglesias catlicas, pueblos con domos de iglesias ortodoxas.

Por consiguiente, las personas pensaban, antes de que pasara, "no puede pasar en Sarajevo". Serbios y croatas ya se estaban matando en los otros estados de la desintegrada Yugoslavia, pero en Bosnia? All, al fin y al cabo, todo el mundo se casaba con todo el mundo. No hay siquiera una persona en Bosnia por cuyas venas no fluyan juntos los tres tipos de sangre. En los pueblos vivan puerta con puerta.

En Sarajevo haba - y todava hay - una gran mayora de musulmanes, vecinos de las minoras croata, serbia y juda, en este orden. El general que nos explic las batallas, Jovan Divjak, antiguo comandante del ejrcito bosnio, es serbio. Dej el ejrcito yugoslavo (serbio) para defender Sarajevo.

El fotgrafo que sac mi foto para una revista local encontr difcil explicar su rbol familiar. Un abuelo suyo, musulmn, se haba casado con una mujer croata. El otro era medio serbio, medio montenegrino, mientras que su esposa era musulmana. "Debemos vivir todos juntos" dijo repetidamente, despus de todo no hay ninguna diferencia real entre nosotros!".

Y de hecho esa es una gran diferencia entre nuestra guerra y la bosnia. All, los tres lados que se mataron unos a otros con tal ahnco, hablan el mismo idioma. Los tres son los descendientes de las mismas tribus eslavas que conquistaron este pas en el siglo VII. En la calle uno no puede distinguir entre un musulmn, un croata y un serbio.

Sarajevo era - y es, a pesar de todo - un modelo de tolerancia. En la plaza del centro de la ciudad permanecen en pie, una al lado de la otra, una mezquita, una iglesia catlica, una iglesia ortodoxa y una sinagoga. Es difcil creer que hubo una guerra terrible y rabiosa hace 10 aos en este pas.

"Yo no puedo dormir por la noche," nos dijo el cocinero musulmn de un restaurante. "Todas las noches las visiones vuelven a frecuentarme. Quiero olvidarme, y no puedo". Cuando tena 18 aos, un jovenzuelo alto y musculoso, fue alistado en el entonces ejrcito de Yugoslavia dominado por los serbios. Cuando estall la guerra entre serbios y croatas, estaba enrolado en una unidad especial y le mandaron Vucovar, donde los serbios perpetraron una terrible matanza de croatas. "Los segbamos fila tras fila, docenas, cientos, hombres, mujeres y nios. Yo tambin. No tena ninguna alternativa. Si te negabas, el comandante te disparaba en el cuello. Al final rob un camin con armas y desert. Me capturaron, pas medio ao en prisin. Fue duro, muy duro. Me escap y localic a los croatas. Me pusieron en una de sus unidades especiales, hasta que me las arregl para desertar y venir a casa en Sarajevo. Ahora vivo con mi padre y con mi madre y quiero abrir algn da una posada, tener una familia y al infierno con todos ellos."

Despus de un momento agreg: " Los polticos son los culpables de todo. Si yo fuera Dios, los matara a todos!".

A LA entrada de una tienda en una calle empedrada de Sarajevo vi una camiseta con la inscripcin en ingls: "Soy musulmn - que no cunda el pnico!".

Para un israel es difcil creer que casi toda la gente de la calle sea musulmana. No se parecen a los musulmanes que conocemos en casa. Son blancos, europeos. Casi todos los nios son rubios. En los miles de tumbas, sobre el nombre del difunto y las fechas de nacimiento y muerte hay una palabra rabe (Fatiha, la oracin para el muerto), pero salvo el Gran Muft que se sent a mi lado en una mesa redonda no me encontr a nadie que conociera el rabe. Tampoco vi a nadie fumando en una pipa de agua, ni siquiera cerca de una las doce mezquitas de la ciudad.

El Gran Muft slo haba odo hablar vagamente del Gran Muft de Jerusaln que haba visitado la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial. "Ah s, aquel Husseini" coment desinteresadamente. Pero Yasser Arafat es recordado. l se reuni con el adorado lder de los musulmanes bosnios, Aliya Izetbegovich, durante las negociaciones de paz y le aconsej: "Tome lo que usted pueda conseguir!".

Unas mujeres cubren su cabello con coloridos pauelos de seda. Es ms bien extrao ver a tales mujeres jvenes, con pauelos de colores cubrindoles la cabeza y elegantes faldas barriendo el suelo, sentadas en los cafs-tienda con sus amigas y fumando cigarrillos. Tambin dan una vuelta en grupos mixtos con muchachas que no cubren su pelo y usan pantalones vaqueros ajustados y camisetas. No parece haber ningn problema.

Muchas tiendas del mercado venden arte local - vainas de obuses de artillera usados como jarrones o molinillos de pimienta, vainas de balas usadas como plumas. Por todas partes se venden los retratos de Tito. Muchas personas lo recuerdan con nostalgia. Si hubiera estado vivo, habra mantenido la paz entre los pueblos de Yugoslavia.

Pero el lugar ms interesante de la ciudad es el tnel. Explica cmo la ciudad pudo resistir durante los cuatro aos del terrible sitio, sin morir de hambre o por falta de medicinas, o rendirse por falta de municin. As como nosotros tuvimos xito en 1948 rompiendo el sitio de la Jerusaln juda moviendo rocas y creando un primitivo "camino de Birmania, los bosnios excavaron un tnel bajo la posicin serbia para llegar al rea bosnia libre. Por cinco markas bosnios (dos euros y medio) uno puede entrar: 1,60 metros de alto por un metro de ancho. A travs de este pasaje del subsuelo se trajo comida, medicinas y armas a la ciudad y se evacuaron heridos medio arrastrndose.

Ahora es un museo, el orgullo del pueblo. Quizs, algn da, los tneles de Rafah en la Franja de Gaza servirn al mismo propsito.

EL SMBOLO NACIONAL de Bosnia es el puente de Mostar, a dos horas de autobs de la capital. Los turcos que reinaron en Bosnia durante 400 aos y que son bien recordados, construyeron un nico y alto puente de arco de piedra all sobre el ro. Permaneci intacto a travs de todas las guerras, hasta la ltima guerra. Cuando los croatas sitiaron Mostar, lo destruyeron intencionadamente con artillera.

Despus de la guerra, el puente se reconstruy con dinero europeo, una rplica exacta del antiguo. Pero el hecho brbaro todava est ardiendo en el corazn de cada bosnio. "No olvidar 1993"! reclama una inscripcin en una lpida de la piedra.

Cuando visitamos el lugar, en el corazn del fascinante casco antiguo, alrededor del cual soldados de la fuerza de paz internacional estaban pasendose. Mire el distintivo de su hombro, no ayudara la risa. Eran soldados austriacos.

El 28 de junio de 1914, un nacionalista serbio llamado Gavrilo Princip asesin al heredero austriaco al trono en la calle principal de Sarajevo, en protesta contra la ocupacin austriaca del pas. Eso llev directamente a la Primera Guerra Mundial.

Ahora, 92 aos despus, los soldados austriacos han vuelto a Bosnia, y los habitantes se alegran de verlos all. Ciertamente, muchas personas en Bosnia creen que otra guerra es imposible: "No puede pasar de nuevo. Hemos aprendido nuestra leccin"! Pero una mujer joven de 20, que todava lleva dentro el trauma del sitio, nos dijo: "No tengan ninguna duda; si los soldados internacionales salen, todo empezar de nuevo!"

Es posible que la guerra tnica en Bosnia, como la guerra tnica en nuestro pas, no haya terminado todava.



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