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(Argumentos para la lucha)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-06-2006

Movilizaciones por la vivienda: damos la batalla o la rehuimos?

Sokol
La Haine


Constantemente nos quejamos de la accin de los recuperadores de siempre, pero si antes de que se d el caso ya les dejamos va libre para recuperar lo que quieran, acaso no estamos siendo cmplices de esa recuperacin?

Estamos ante una gran oportunidad y parece que no nos damos cuenta, o lo que es peor, nos damos cuenta pero pasamos: que la jueguen otros.

Primero, unas frases poco originales

El capitalismo genera muchas y diversas injusticias, como no puede ser de otra forma siendo un sistema terriblemente injusto.

La labor de los anticapitalistas debe ser atacar el capitalismo y destruirlo totalmente, en su conjunto, no solo en una de sus partes.

Pero aunque eso es absolutamente cierto, no es menos cierto que hay que fijarse, sealar, explicar y atacar cada una de las injusticias generadas por ese sistema para poder as convocar a miles y miles de personas para luchar contra l. No se puede hacer en abstracto, hay que dar la batalla ideolgica en el terreno de las injusticias concretas y terrenales.

Y cuanto ms evidente sea la injusticia y ms afecte a temas vitales de las personas, mayores sern las posibilidades de usarla pedaggicamente para conseguir una confrontacin masiva al capitalismo.

Necesitamos mostrar las injusticias generadas por el sistema y demostrar que estn provocadas por l. Las injusticias visibles, evidentes, sencillas de mostrar y de ligar con el famoso sistema econmico han de ser la base de nuestra lucha contra l. Por eso mismo, a los gobiernos les interesa enmascarar esas injusticias, esconderlas o tratar de desligarlas del sistema econmico. En todo caso, necesitan mantenerlas en niveles tales que sus medios de propaganda y adoctrinamiento puedan controlar la situacin, enmascararla, desviar la atencin.

La oportunidad

Pues bien, a da de hoy, en Espaa, a los gobernantes y a sus amos se les ha ido la mano con el tema de la vivienda. Su avaricia ilimitada no les ha permitido frenarse lo suficiente en un tema tan delicado como la vivienda de las personas. Lo que era una injusticia ms del capitalismo, denunciada desde hace dcadas por el movimiento okupa, ha pasado a ser una injusticia desmedida, totalmente desmesurada, el sntoma ms evidente de que el capitalismo solo puede generar miseria y exclusin. Ya no pueden esconder el problema, aunque s que pueden desviar la atencin sobre su verdadero origen. Los medios empresariales y la inercia borreguil de la sociedad impiden por el momento un despertar, un estallido social en relacin a esto. Pero es tan amplia y tan visible por todos la injusticia, que por primera vez en mucho tiempo podra ser relativamente fcil llevar un mensaje anticapitalista a millones de personas y que lo entiendan y hasta lo compartan! Sealarles con el dedo lo evidente, y que por mucho adoctrinamiento previo que tuvieran, no pudieran dejar de reconocer que s, que lo evidente, evidente es. Y si las reglas del juego capitalista les est haciendo ms pobres, impidindoles tener una casa, una vida quizs habra que empezar a derribar el capitalismo.

El egosmo de nuestros enemigos nos lo ha dejado a huevo, han descuidado ese flanco, confiados en su recurrente impunidad, confiados en el adormecimiento de la sociedad. Tienen razn en confiar, pero esta vez han confiado demasiado.

La movilizacin espontnea

En este contexto, desde mediados de Mayo, vienen desarrollndose una serie de sentadas/manifestaciones espontneas, convocadas a travs de Internet en las principales ciudades del Estado, con especial repercusin en Madrid.

Inicialmente se poda desconfiar del carcter de estas sentadas, pues el e-mail que convocaba a la primera sonaba demasiado light y carente de anlisis. Poda ser todo un fracaso, una quedada guay sustitutiva del botelln. Pero los hechos demostraron lo contrario, con unas 5000 personas sorprendiendo y desafiando a los gobernantes y a sus perros de presa.

Aunque haba gente de colectivos anticapitalistas, faltaban muchos, y la mayora de la manifestacin estaba formada por personas que rara vez, o nunca, salen a manifestarse. A pesar de ello, la combatividad super a la de muchas citas anticapitalistas, con las principales calles y plazas del centro de Madrid siendo tomadas por miles de manifestantes, mientras la polica se vea impotente para frenar la imprevisible marcha rebelde.

Se demostr que la injusticia de la vivienda tiene cabreada a muchas personas de esas que llaman normales, las cuales estaban dispuestas a luchar, a saltarse, quizs por primera vez, las sagradas leyes y las consignas mediticas, convirtindose por un da en esos famosos y malvados jvenes radicales, cortando el trfico y toreando a la polica, muchos sin militar en ninguna organizacin ni colectivo, ni haber pisado un CSO en su vida.

Y eso no se poda permitir. Haba que intentar reconducirlo. Y lleg la represin en las semanas siguientes: cargas, palizas, detenciones arbitrarias, agresiones incluso a personas en las aceras. Los normales deban saber que ese no era el camino, y los radicales deban volver a sus guettos, no fuera a ser que la mezcla de ambos en un tema tan difcilmente manipulable o suavizable como el de la vivienda, diese una combinacin explosiva.

La Asamblea contra la Precariedad y por una Vivienda digna

Ante el riesgo evidente de que la represin y el cansancio acabaran con el incipiente movimiento, se dieron tambin los primeros pasos para organizarlo y ampliarlo.

En Madrid se convoc una asamblea abierta para tratar de dotar de eficacia, contenidos y poder de convocatoria a este movimiento a punto de extinguirse apenas nacido. El espontaneismo de los primeros das no poda dar ms de s, enfrentado a la implacable represin policial y a los evidentes lmites de Internet (50 personas ha sido el n de asistentes a la ltima sentada espontnea de Madrid).

Es esta una asamblea de variada composicin, en la que hay gente claramente anticapitalista junto a otras personas con las ideas menos claras, personas que se definen apolticas y algn despistado ocasional. Van ya cuatro reuniones, con una asistencia que vara entre un mnimo de 40 asistentes y un mximo de 150.

Aunque esta asamblea no se reconoce representante de todo el movimiento, s es cierto que es en su seno donde se est dando apoyo meditico y econmico a los detenidos, donde se ha convocado la prxima manifestacin-reclama las calles del 2 de Julio, y donde se est discutiendo el contenido que hay que darle a las reivindicaciones, ms all de denunciar sin ms la evidente injusticia de la vivienda.

Se quiera o no, es entorno a esta asamblea abierta donde est girando gran parte del futuro de este movimiento en Madrid.

Como corresponde a una asamblea abierta y sobre todo a una que atrae a mucha gente cabreada pero con poca formacin poltica, se pueden escuchar opiniones para todos los gustos, incluso llamados aislados a no asustar a votantes del PP, que al fin y al cabo tambin sufren con la vivienda Tambin ha asistido en dos ocasiones una chica de Jvenes de CCOO (sector crtico), y siempre acude algn miembro del Sindicato de Estudiantes

La cuestin es: los anticapitalistas vamos a dar la batalla en este terreno o vamos a abandonar el campo de batalla porque la gente que est en este movimiento no son todos amigos nuestros?

La oportunidad parece muy propicia para que demos un paso adelante y asistamos masivamente, aportando, desde el respeto y la argumentacin, nuestras ideas, nuestras propuestas y experiencia, luchando por dotar a este movimiento incipiente de un contenido claramente anticapitalista, sealando y enfrentando con propuestas avanzadas a los evidentes culpables de esta situacin: constructoras, banqueros, especuladores, todos criaturas predilectas de este sistema econmico.

Es una oportunidad nica. Si se trabaja con constancia y con inteligencia, una lucha masiva y radical puede estar incubndose.

El combate? anticapitalista

Desgraciadamente, desde algunos sectores del movimiento anticapitalista, sectores importantes y combativos, se desprecia y se rehuye el combate en la Asamblea, se da por perdido y se opta por enfrentarse a la Asamblea, o en el mejor de los casos por mantenerse al margen y luchar en otros lugares.

Se da como argumento un comunicado inicial poco avanzado, o la presencia de un miembro de CCOO o de gente del Sindicato de Estudiantes... pero qu clase de revolucionarios somos? Vamos a huir como la plvora de cualquier sitio en el que aparezca alguien que no es de nuestro agrado o en el que haya mucha gente en principio apoltica? Acaso no es nuestro deber dar la batalla all donde esta surja, y ganarla? Convencer a los dubitativos y vencer a los manipuladores? Discutir, debatir y actuar en nuestro crculo de militancia es siempre necesario, pero en la mayora de los casos la lucha decisiva estar siempre all afuera. Ser una lucha ms incmoda, ms enervante y ms amarga, claro, pero no estamos en esto por comodidad o autosatisfaccin.

La asistencia de una chica miembro del sector crtico de un sindicato entreguista, no es una prueba de manipulacin de la Asamblea. Pero aunque en el futuro s que se produjesen esos intentos de manipulacin por parte de los mismos de siempre (ugt, ccoo, etc), acaso es revolucionario huir siempre ante ellos? Verles aparecer en una lucha y abandonar instantneamente el terreno, volviendo a nuestro clido entorno, es la opcin correcta? De verdad? Constantemente nos quejamos de la accin de los recuperadores de siempre, pero si antes de que se d el caso ya les dejamos va libre para recuperar lo que quieran, acaso no estamos siendo cmplices de esa recuperacin?

La terrible y extendida injusticia de la vivienda, nos ha proporcionado un campo de batalla en el que tenemos muchas ms posibilidades de avanzar que en la mayora de las luchas actuales. Y hay mucho por ganar, mucho por avanzar, mientras que hay muy poco que perder. La victoria sera una victoria muy importante, mientras que una hipottica derrota sera simplemente una derrota ms. De esas tenemos muchas y sabemos encajarlas. Lo preocupante es que lo que quizs no sabemos encajar es una victoria, o luchar por ella cuando nos la ponen en bandeja, acostumbrados a estar a la defensiva, o a atacar desde la distancia, desde el arropamiento de nuestro crculo de siempre.

Algunos vamos a seguir dando la batalla, junto a quien quiera luchar y contra quien quiera manipular o suavizar. Quizs quedemos en minora, por no asistencia de nuestros compaeros, ser una pena, una batalla perdida. Otra ms.

Prximas convocatorias

La siguiente asamblea ser el prximo sbado, da 24 de Junio a las 16h, en la puerta de la Facultad de CC. de la Informacin-UCM, frente al metro Ciudad Universitaria.

El domingo 2 de Julio hay convocada una Manifestacin/Reclama las Calles que saldr de Sol a las 12h.

Acude, lucha y decide!


* Sokol participa en la Asamblea contra la Precariedad y por una Vivienda digna.



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