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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-06-2006

Refundar el pas, refundar la justicia

Leticia Lorenzo
Rebelin


A pocos das de las elecciones para constituyentes, una de las palabras que ms omos por parte de unos y otros es "refundacin". Durante mucho tiempo hemos escuchado distintos discursos, algunos ms moderados, otros ms atrevidos, pero todos orientados hacia esa tan ansiada refundacin del pas que implique la descolonizacin de un Estado impuesto por siglos de opresin.

Sin embargo, pese a lo potico y romntico de estas afirmaciones, la realidad de las propuestas que vemos desde distintos frentes polticos y agrupaciones, no van ms all de discusiones del tipo: "el Parlamento debe ser unicameral o bicameral?" "debemos tener un rgimen presidencialista o parlamentarista?" "debe haber reeleccin o no debe haber reeleccin?" "qu derechos deben incorporarse en la parte dogmtica de la Constitucin?".

En materia de justicia, el panorama no es muy diferente: "El Tribunal Constitucional debe seguir existiendo o debe pasar a ser una Sala de la Corte Suprema de Justicia?" "Los jueces deben ser elegidos por votacin popular o por el Parlamento?" "El Consejo de la Judicatura es til o debe desaparecer?". Y as, suma y sigue.

No faltan las propuestas que rayan en la ridiculez al creer que los ciudadanos somos ignorantes y creeremos que el hecho de tener "penas ms duras", har que vivamos en "seguridad ciudadana", cuando en realidad la tan mentada bandera de la seguridad ciudadana (que siempre viene bien para las pocas electorales), slo ser una realidad para la poblacin el da en que tengamos un sistema que nos permita un acceso igualitario a servicios bsicos como salud, educacin y justicia a travs de la generacin de empleos dignos que no hagan que la gente se esclavice para lograr el pan del da.

Pero ms all de ese tipo de propuestas de humo, lo que sorprende verdaderamente a quien escribe este texto, es la incapacidad que parece reinar entre los futuros constituyentes y sus respectivas agrupaciones y partidos para proponernos un cambio que verdaderamente nos muestren esa refundacin y descolonizacin que, como deca al principio, tanto se menciona en la actualidad. Propuestas que nos permitan repensar las estructuras sobre las que basamos nuestra convivencia y nos den la pauta de que, al poner esos cimientos, estamos realmente mirando a nuestro pas y nuestras necesidades.

Lo que sigue a continuacin, es una modesta reflexin sobre la justicia en nuestro pas y los cambios que, desde mi modesto entender, podramos impulsar en una Asamblea Constituyente. Quiz quienes lean estas lneas consideren que ms que propuesta es una locura o algo irrealizable. Pero honestamente, creo que lo que todos los habitantes de Bolivia esperamos es que la Asamblea Constituyente sirva para una refundacin a partir de propuestas que, por ms irrealizables que parezcan, sean formuladas desde nuestra propia realidad como pas y no desde los libros o las constituciones comparadas.

Refundar la justicia

Una aclaracin inicial necesaria es la referente a cmo abordar la temtica relacionada con justicia, pensando en una refundacin de cara a la Asamblea Constituyente. Una posibilidad es la de centrar el anlisis en el Ttulo de la actual Constitucin Poltica del Estado referido al Poder Judicial y, a partir de ese anlisis, determinar los cambios que deben producirse en la Nueva Constitucin.

Personalmente, no estoy de acuerdo con esa posibilidad, puesto que considero que como parte de este proceso de transformacin, debemos partir de un anlisis diferente, ms abarcativo, que nos permita no slo repensar la necesidad o no de las instituciones actuales sino tambin crear un nuevo sistema.

Para ello, considero que una pregunta para la partida es: cul es la funcin esencial del Poder Judicial? Mi respuesta: gestionar la conflictividad. Podramos decir que el Poder Judicial o, ms bien, el sistema de administracin de justicia formal (entendiendo por tal al Ministerio Pblico, a la Defensa Pblica, a la Polica Nacional, al Poder Judicial en sus distintos mbitos de actuacin) recibe conflictos y los redefine de forma tal que, sin suprimirlos, se vuelvan menos violentos y perjudiciales para el conjunto social, posibilitando la convivencia y el control social.

Una segunda pregunta que me surge a partir de esa definicin es: Es el sistema de administracin de justicia formal la nica forma existente de gestin de la conflictividad en nuestro pas? Considero que no ya que existen otros mecanismos, tanto formales como informales, que cumplen los mismos fines enunciados arriba para este sistema. Pero siendo la gestin de la conflictividad, la misin principal del sistema de administracin de justicia formal, considero entonces que el eje de un trabajo que analice la justicia debe variar: no debemos analizar "EL Poder Judicial", sino que lo que debemos analizar es "El sistema de gestin de la conflictividad". De hecho, como una propuesta concreta, personalmente considero que el nombre del Ttulo referido al "Poder Judicial" debe cambiar por algo del estilo de "Funcin de Gestin de la Conflictividad".

Qu permitir la realizacin de este cambio en el eje de estudio? Ampliar la posibilidad de reflexin a otros mbitos e incorporarlos dentro del mismo apartado que regule al sistema de administracin de justicia formal en la Constitucin. Esto es: permitir estudiar temas como la justicia comunitaria, la resolucin alternativa de conflictos, la desprofesionalizacin de la resolucin de conflictos, la descentralizacin en la gestin de determinados conflictos, el pluralismo como base para la construccin de un nuevo sistema de gestin de la conflictividad y seguramente otros temas que en este momento escapan a mi conocimiento, relacionados directamente con la gestin de la conflictividad.

Qu resultado produce ese estudio de mayor alcance a su vez? Que al generar un sistema de gestin de los conflictos ms amplio, con mayores herramientas y mayores posibilidades por explorar, lo que en la actualidad concebimos como "sistema de administracin de justicia formal", vea reducido su mbito de intervencin a un nmero menor de conflictos. Es innegable que uno de los grandes problemas relacionados con el acceso a la justicia en la actualidad es el que nos seala que, siendo en muchos casos este sistema formal el nico existente y no teniendo presencia en un gran porcentaje de nuestro pas, el acceso no es difcil: ES NULO.

Adicionalmente, otro problema existente es que siendo el "Poder Judicial" la posibilidad hegemnica de gestin de la conflictividad, la poblacin ha adquirido una "cultura del litigio" que hace que todo deba ser llevado al poder judicial para que all se resuelva, generando procesos que duran aos, gastos de dinero para las partes, corrupcin de parte de los funcionarios del sistema y, en definitiva, ningn (o casi ningn) resultado positivo para los usuarios del sistema.

En directa relacin con lo mencionado est el tremendo problema de deslegitimidad que tiene nuestro sistema de administracin de justicia, que lleva a que da a da se incrementen los casos de "justicia por mano propia", confundindose a su vez ello (no de manera inocente) con la justicia comunitaria y generando descrdito de las poblaciones urbanas hacia estos sistemas originarios de gestin de la conflictividad. Y as suma y sigue, podramos detectar toda la cadena de problemas que en nuestros das identificamos en relacin con la administracin de justicia.

Cul la causa principal? Desde mi punto de vista, la arriba sealada: haber generado la identidad entre "Poder Judicial" y "Gestin de la Conflictividad", reconociendo los sistemas alternativos, la justicia comunitaria, el pluralismo, en forma casi condescendiente dentro de la Constitucin pero en otros espacios (ejemplo del Art. 171 actual) o en leyes inferiores y casi escondidas, que nunca han sido reconocidas en forma completa por las "autoridades judiciales".

Cul la posible solucin? Admito que considero muy difcil el desmantelamiento del sistema de administracin de justicia como existe y es concebido en nuestros das, ya que ello generara crticas hasta de los propios afectados por ese sistema. Sin embargo, considero que en un proceso de transformacin resulta indispensable redimensionar a ese sistema de administracin de justicia, quitndolo del centro de la gestin de la conflictividad y ubicndolo como "ultima herramienta" para la gestin de la conflictividad.

Para ello, considero que, como he mencionado lneas arriba, antes de iniciar la discusin sobre "Poder Judicial", "Ministerio Pblico", etc., debemos encarar el camino hacia las otras formas de gestin de la conflictividad: explorarlas, estudiarlas, agotarlas en cuanto a sus posibilidades y definir cul su alcance dentro del apartado de la Constitucin referido a la Funcin de Gestin de la Conflictividad. Este anlisis debe contemplar la necesidad de pensar que precisamos distintas formas de gestin de la conflictividad de acuerdo a los distintos espacios donde nos encontremos, ya que considero que otro de los grandes inconvenientes que hoy enfrentamos es el de no contar con respuestas distintas para realidades distintas (lo cual no es otra cosa que ratificar en las prcticas el principio de igualdad tan mentado en nuestra legislacin).

Una vez realizado ese anlisis y establecido el abanico de formas de gestin de la conflictividad posibles para nuestro pas, veremos que la dimensin del sistema de administracin de justicia formal disminuye, ya que habremos logrado que muchos de los conflictos (quiz la mayora) que hoy en da son gestionados en esa instancia, tengan una gama de respuestas diferentes y de mayor efectividad, de acuerdo al caso concreto del que se trate. A su vez, al jerarquizar esas formas diferentes de gestin de la conflictividad y ponerlas en el mismo nivel que la administracin de justicia formal, comenzaremos a construir una nueva forma de ver la justicia, donde deje de considerarse como la nica opcin vlida, autorizada o adecuada a la Constitucin, la de presentar una demanda ante un juzgado.

En definitiva, considero que el gran desafo en puerta para quienes tengan en sus manos la posibilidad de transformar nuestra realidad, refundar nuestro pas, descolonizar nuestro Estado si es que estas afirmaciones son tomadas con la seriedad que merecen es el de dejar de pensar como gremios o corporaciones que defienden intereses sectoriales y comenzar a pensar como pas, como nacin, en los intereses y diversidad de todos los habitantes de Bolivia. En el caso concreto del Poder Judicial, ms all de la justificacin que se de, creo que debemos asumir que la estructura actual de tal Poder y su nombre mismo han respondido justamente a esa lgica colonizadora y a una forma de Estado impuesta durante siglos y divorciada completamente de la realidad. Pretender que se puede transformar la justicia con un simple cambio de ropaje o maquillaje a una de las estructuras ms burocrticas, discriminadoras, despreocupadas y alejadas del ciudadano, es una hipocresa propia de una de las corporaciones que ms fuertemente defiende sus intereses, a travs del supuesto ejercicio de un monopolio en el conocimiento del derecho y la ley: los abogados.

Como ciudadanos, considero que tenemos el derecho a pretender una justicia distinta; el derecho a pretender que nuestros representantes, por una vez, cumplirn con el mandato de realizar transformaciones reales y no simples cambios de nombres que de aqu a un tiempo nos lleven a desconocer la nueva Constitucin o a no sentirnos reflejados en ella. Y fundamentalmente, creo que tenemos el derecho a pretender que esa nueva Constitucin, ese nuevo pacto, se construir tomndonos en cuenta en nuestro sentir y nuestro pensar y no slo como "un ciudadano un voto".



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