Portada :: Otro mundo es posible :: II Foro Social Mundial de las Migraciones (Madrid. Junio 2006)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-06-2006

Intervencin en el seminario "La convencin internacional sobre la proteccin de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares"
Por qu est un sindicalista en este seminario?

Santiago Gonzlez
Rebelin


Cuando recib las primeras noticias sobre la posibilidad de la realizacin de este Foro y me plante cmo ayudar a la consecucin del mismo, dada la pertenencia de la Unin Sindical Obrera a la Asamblea General de CEAR desde una perspectiva sindical y universalista, tuve claro que deba promover y sobre todo divulgar la Convencin Internacional de los derechos de los trabajadores migrantes y sus familias.

Desde el sindicalismo.

Parecera obvio que cuando se trate de derechos de los trabajadores, los sindicatos furamos el primer agente movilizador. Por supuesto, sin contraponer el legtimo trabajo de las dems asociaciones, ONGes, etc. Pero, aqu, hay que sealar que las percepciones sociales cambian y que, por ejemplo, los sindicatos no participamos o no se nos invita a estar en foros de derechos de los trabajadores. As, es revelador que en una reciente encuesta a la juventud espaola ante la peticin sobre su inters en formar parte de organismos, asociaciones, etc., para encuazar su participacin y sus reivindicaciones, slo el 1,5 por ciento mostraba su apoyo por afiliarse a los sindicatos, frente al 40 por ciento de otra clase de asociaciones. Esa respuesta es claro sntoma de que los sindicatos tenemos unas carencias relevantes, ya sea de comunicacin o lo que sera ms grave de no saber ser el instrumento de defensa de los trabajadores.

Porque, el sindicato es un instrumento de los trabajadores. Un instrumento de los trabajadores organizados para la defensa y mejora de sus condiciones de vida; donde la solidaridad es el eje vertebrador; donde se establece que la prioridad social es el trabajo y la persona que lo realiza y no la mercanca o el beneficio; donde los objetivos de la redistribucin de la riqueza al conjunto de la sociedad conforman el ideario sindical. Y el internacionalismo debe ser simplemente lo anterior en un mundo interdependiente.

Desde estos planteamientos, cuando hay ms de 170 millones de personas migrantes en el mundo y el fenmeno de las migraciones es una constante de la historia, es lgico que desde el sindicalismo se quiera dar carta de naturaleza jurdica a los derechos de los migrantes.

Hay que presionar para el cumplimiento de la Declaracin de los derechos humanos, econmicos y sociales y los dems instrumentos jurdicos internacionales. Su vigencia y respeto acercan el concepto de ciudadana universal a todas las personas de este mundo, independientemente de su condicin de hombre o mujer o de ser nacional de un estado u otro.

Los sindicatos reclamamos que las normas de la OIT sean el mnimo legal exigible y que los Acuerdos comerciales no pongan en peligro el acervo laboral, social o ambiental. Esto todo el mundo lo ve como natural.

Todas estas consideraciones vienen a cuento, cuando nos vamos a referir a la Convencin Internacional sobre la Proteccin de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares. Esta Convencin trata del respeto a los derechos del trabajador migrante y sobre el derecho de que ese trabajador pueda vivir con su familia, all en el Estado donde tiene empleo.

Volviendo a la frase inicial de nuestra intervencin, el objeto sindical es que la persona, la persona trabajadora viva dignamente y que viva cada vez mejor. Y para lograr eso debemos conseguir que esa persona tenga unos derechos de cmo ser tratado previamente a su ingreso en el estado donde busca empleo; una vez en el pas, los mismos derechos de cualquier trabajador, sin destincin de origen, sin ningn tipo de discriminacin, salarial, social, ante situaciones de desempleo o de previsin, ante el despido o de mejora laboral; y que tenga la oportunidad de vivir junto a la familia que se ha dado o a la que pertenece . Sera un elemento relevante para pasar del trabajo mercanca al concepto de trabajo social y hacer visible a las personas que lo llevan a cabo. Por lo tanto, tambin debe ser natural, el apoyo sindical al refrendo de estos derechos.

La Convencin tiene las suficientes precauciones y tambin los elementos concretos para poder decir que es polticamente correcta, tanto en el trato al trabajador regular como a la persecucin de la irregularidad y al trfico de personas, que su refrendo no debiera suponer una distorsin o modificacin de la legislacin nacional de numerosos pases democrticos. Lo que se garantiza es el respeto a los derechos humanos y proteccin adecuada de cualquier persona migrante, independientemente de su situacin administrativa, paliando su vulnerabilidad.

Y me detendr un momento en este aspecto de la integracin social del trabajador migrante dentro del sindicato: que el trabajador migrante tenga derecho a crear o participar en sindicatos forma parte de la Norma 97 de la OIT sobre libertad sindical.

La libertad sindical de crear nuevos sindicatos por parte del trabajador migrante no debe suponer ningn rechazo de los sindicatos previamente constituidos. Podra demostrar, en algn caso, las carencias de trabajo de los sindicatos establecidos para asimilar y hacer propias las reivindicaciones de los trabajadores migrantes, que en una primera etapa, normalmente estn insertos en actividades donde hay escasez de mano de obra de trabajadores nacionales y sus condiciones laborales y salariales no suelen estar en las primeras posiciones de los rankings. Porque, adems, la mejora de las condiciones laborales y sociales de esos trabajadores va en beneficio del conjunto de los trabajadores, incluyendo a los trabajadores autctonos, de sus propios jvenes. De las propias mujeres trabajadoras.

Pienso que los sindicatos favorecemos el asociacionismo de los trabajadores migrantes y que nuestras infraestructuras se ponen al servicio de las asociaciones de personas no nacionales. Quiz, debido a recelos infundados de ambas partes, los trabajadores no nacionales tienen un nivel de afiliacin pequeo, pero ese defecto tambin es compartido por las limitaciones de presencia y prdida de cultura sindical de los propios trabajadores nacionales. Est claro, pues, que la apuesta que los sindicatos como USO hacen en los Estado de acogida es la de integrar al trabajador, proceda de donde proceda, promoverle a responsabilidades sindicales en la organizacin sindical de la empresa o de la estructura interna del propio sindicato. Afortunadamente, desconozco la existencia en cualquier lugar del mundo de un sindicato, creado por extranjeros con respecto al Estado de acogida porque esa haya sido la consecuencia de falta de defensa de los sindicatos del Estado de acogida. Pero, podra darse esa circunstancia ante la distorsin de valores sindicales y que se antepusieran un carcter etnicista.

Pero, tambin es cierto, que los sindicatos debemos hacer un trabajo permanente, anticipador, de vacuna, para evitar que surjan aspectos xenfobos entre los propios trabajadores, sujetos de la propia sociedad, y fortalecer la poltica de igualdad de oportunidades o de condiciones laborales, a igual trabajo, igual salario que fortalezca la igualdad de trato. No slo en el campo laboral, que la sociedad entiende que es el propio sindical, sino tambin, los sindicatos como instrumento de los trabajadores organizados en la sociedad en el plano comnmente denominado social: educacin, vivienda, salud,....

Para ello, adems de nuestra labor interna, a travs del conjunto de la organizacin, nuestro sindicato forma parte de redes de asociaciones ligadas al mundo de los emigrantes o de la lucha contra el racismo, la xenofobia o la intolerancia, como por ejemplo, ENAR que a vez est ligada a estructuras asociativas europeas. Tengo que sealar, que en seminario organizado por ENAR y Amnista Internacional, en sus secciones del Estado Espaol, en el ao 2004, la primera prioridad jurdica que se destac en sus conclusiones, fue la ratificacin de esta Convencin de los derechos de los Trabajadores Migrantes por parte de nuestro pas. Sin ningn xito.

Pero, hay otro aspecto ligado al mundo sindical que quisiera resaltar. Es frecuente que en los pases donde hay un gran flujo de emigracin, sus economas tengan problemas y los sindicatos sean dbiles y con escasa afiliacin. Sera til que los sindicatos de los pases emisores y receptores de trabajadores fueran fuertes. No estoy pensando slo en la regulacin del flujo, si no tambin en el identidario del trabajador que tiene que ser consciente que forma parte de los trabajadores organizados y que tanto en un Estado u otro, sea el de origen o el de destino, el instrumento sindical est en su mano. Sindicalizar al trabajador y que su circunstancia sea la emigracin.

No es que minimice los graves problemas de desarraigo de las migraciones. Todo lo contrario. Quiero destacar los instrumentos de integracin y los sindicatos o la Convencin de los derechos de los trabajadores migrantes, que defendemos, lo son. Paliar, reducir y evitar las migraciones no deseadas forman parte de la Agenda del desarrollo y de afectar a la inercia de la actual globalizacin.

Pero como iba diciendo, esta sindicalizacin del trabajador, sea en un pas u otro, va a tener un impulso en estos prximos meses. Est decidido. Dos grandes internacionales de sindicatos, la CIOSL y la Confederacin Mundial del Trabajo, junto a otros sindicatos independientes, a partir del 1 de noviembre de este ao formarn una nueva confederacin internacional unitaria de sindicatos y trabajadores que debe hacer suya la demanda unitaria de los trabajadores para alterar este modelo de globalizacin. Y por los derechos humanos se empieza. Y la convencin de los trabajadores migrantes y sus familias es uno de ellos, que los trabajadores puedan ejercer su trabajo y que sus familiares convivan con ellos.

USO es un sindicato viejo y joven. Viejo porque se cre en tiempos de la dictadura franquista, luchando por las libertades y la defensa de los trabajadores. En un pas donde haba un gran flujo de trabajadores que ante la situacin econmica se iba a trabajar a otros pases europeos o a la lejana Amrica. Esos trabajadores, se iban en su mayora solos. Despus forjaron familias con otros espaoles o con los nacionales de los pases donde estuvieron, muchos regresaron, otros, un milln y medio, se quedaron. Tenemos, quiz, un conocimiento familiar de lo que eso supuso y de lo que significa para la familia el estar separados. Y por eso debemos ser exigentes para que las normas buenas y justas se pongan en marcha.

Somos jvenes. Recientemente, nuestro sindicato despus de muchos aos incomprensiblemente, forma parte de la Confederacin Europea de Sindicatos o de la TUAC, la organizacin de los sindicatos procedentes de los pases de la OCDE.

Observamos con preocupacin que ningn pas denominado occidental, ni como os deca antes, el Estado espaol, ha firmado o ratificado la Convencin de los derechos de los trabajadores migrantes y sus familias.

Los sindicatos europeos y occidentales, futuros miembros de esa nueva confederacin internacional, tenemos un reto relevante. Hacer que nuestros gobiernos, esos gobiernos que en muchas ocasiones de forma ampulosa hablan del dilogo social, se retraten ante el dilema de la ratificacin de esta convencin. Desde nuestra juventud en estas organizaciones, CES y TUAC y en la agenda de la nueva Confederacin internacional no dudis que vamos a poner empeo para que los sindicatos presionemos a nuestros gobiernos en la ratificacin de esta Convencin. Porque como decamos al principio, debemos dar carta natural al concepto de ciudadana universal y que el trabajador viva dignamente y en mejores condiciones, en todas partes. Con iguales derechos y garantas.

Y para ello, tampoco dudis, el sindicato es un instrumento adecuado, quiz lento, tembloroso ante las contradicciones de los propios trabajadores, propias de la sociedad en la que viven. Pero el sindicato es el trabajador organizado y cunto ms fuerte sea, ms fuerte ser la voz de los trabajadores para modificar los patrones de riqueza y de poder, haciendo un mundo ms humano y vivible. A ello, a fortalecer a los sindicatos, a todos los trabajadores, sea cual sea su origen, sea cual sea el sitio de su residencia, os animo. Cuanto ms fuertes sean nuestros sindicatos, mejores condiciones de vida tendremos los trabajadores.

Santiago Gonzlez pertenece a la Unin Sindical Obrera (USO)

En 1990 la Asamblea de Naciones Unidas aprob la Convencin Internacional sobre la Proteccin de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares, en vigor desde 2003, ratificada por 22 pases y firmada por otros 10 Estados. Espaa y los dems pases europeos no han firmado ni han ratificado este documento.



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