Portada :: Mentiras y medios
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2006

Giuliana Sgrena relata su intento de asesinato por fuerzas estadounidenses en Irak
Peligro, fuego amigo

Fritzroy Sterling
IPS


"No puedo ir slo a lugares donde no hay peligros", responde con sencillez la periodista independiente italiana Giuliana Sgrena cuando le preguntan por qu escogi informar sobre sitios en conflicto como Afganistn, Argelia, Somalia e Iraq.

En una noche de febrero de 2005, Sgrena, el conductor del coche y un traductor regresaban de la Mezquita Mustaf, en el norte de Bagdad, donde ella haba entrevistado a evacuados de la central ciudad de Faluya para or sus testimonios sobre los ataques contrainsurgentes de Estados Unidos.

Sorpresivamente, apenas se abrieron las puertas de la mezquita, varios automviles bloquearon al vehculo en que viajaba a Sgrena. Hombres armados, con "odio en sus ojos", se llevaron a la periodista. Su conductor y su traductor lograron escapar bajo una lluvia de balas.

Sgrena dijo que siempre estuvo en contra de la invasin a Iraq y que su trabajo claramente reflejaba esa postura. Por eso estaba confundida por su secuestro.

"Me sent rehn de mis propias convicciones. Soy una periodista, soy pacifista y siempre estuve en contra de esta guerra, as como de la guerra en Afganistn", dijo Sgrena el mircoles 21 de junio, al hablar en un encuentro en Nueva York organizado por la Asociacin de Corresponsales de las Naciones Unidas.

"Por qu raptar a una periodista que siempre pele contra la guerra?", se pregunta en su nuevo libro "Friendly Fire" ("Fuego amigo"), en el que, entre otras cosas, narra las cuatro semanas que pas en cautiverio por insurgentes iraques, que finalmente la dejaron libre tras una exitosa negociacin.

Pero la alegra le dur poco. Apenas liberada, Sgrena y dos funcionarios de inteligencia italianos, Nicola Calipari y Andrea Carpani, se dirigan por una oscura y hmeda ruta hacia el Aeropuerto Internacional de Bagdad. Carpani iba al volante y Calipari estaba en el asiento trasero junto a Sgrena.

Carpani hablaba por su telfono celular con Luciana Castellina, una de las fundadoras del diario Il Manifesto, para el cual Sgrena escriba, informndole su posicin tras la liberacin. Castellina los esperaba en el aeropuerto.

Hay informes contradictorios sobre lo que ocurri a continuacin.

Segn una investigacin del ejrcito de Estados Unidos, uno de sus soldados, Mario Lozano, constat que el automvil se acercaba a un "puesto de control de trfico" establecido al borde de la ruta. El automvil viajaba a una velocidad de 80 kilmetros por hora y se encontraba a unos 140 metros de la posicin de Lozano cuando ste lo vio, segn el informe.

La investigacin militar indica que Lozano hizo una seal con un foco de luz al automvil para que ste redujera la velocidad, pues se acercaba a la "lnea de alerta" y a la posicin de los soldados. Otro uniformado enfoc una luz lser verde sobre el parabrisas del vehculo, pero ste no aminor la marcha.

Lozano "sigui iluminando con el foco y le grit al conductor del vehculo para que se detuviera. Fue un esfuerzo vano, pero una reaccin instantnea basada en su entrenamiento", dice el informe.

"El coche prosigui a alta velocidad, ms cerca de los soldados que ningn otro vehculo esa noche. Cuando el auto lleg a la "lnea de alerta", Lozano, todava con el foco en su mano izquierda, us su mano derecha para hacer entre dos y cuatro tiros contra una zona de pasto lindera como una seal de advertencia", aade.

Como el automvil mantuvo su velocidad, segn el informe, Lozano tir el foco de luz y, usando ambas manos, dispar otra rfaga "hacia el motor del coche para detenerlo". Todo ocurri en un lapso de siete segundos. Calipari muri en el incidente, mientras Carpani y Sgrena resultaron heridos.

La investigacin concluy que Lozano "cumpli con las reglas" y "no intent herir a nadie del vehculo".

Pero Sgrena rechaza la versin militar. "El conductor grit: 'Nos atacan, nos atacan!'", cont. La periodista seal que todos en el auto estaban convencidos de que sus captores haban regresado para atacarlos.

"No creo que haya sido un accidente. Hay varios elementos que indican que no se trat solo de un accidente", afirm.

La periodista subray que, debido a la lluvia, la oscuridad y la humedad de la ruta, Carpani conduca a baja velocidad, unos 45 kilmetros por hora. Adems, no hubo disparos de advertencia, asegur.

"El auto fue iluminado por un foco de alerta en forma simultnea con los disparos, no antes, y fue impactado desde la derecha hasta la altura de los pasajeros, no en el motor, que recibi un solo disparo", asegura en su libro.

Ante los primeros disparos, Calipari cubri a Sgrena con su cuerpo para impedir que fuera herida. Cuando el ataque termin, descubrieron que Calipari estaba muerto. Sgrena recibi un disparo en su hombro izquierdo.

"Nosotros hemos repetidamente expresado nuestra preocupacin sobre los procedimientos de los estadounidenses en los puestos de vigilancia", dijo a IPS Joel Campagna, coordinador de programas para Medio Oriente y frica del Norte en el Comit para la Proteccin de Periodistas, con sede en Nueva York.

"El caso de Sgrena demostr el fracaso de los militares estadounidenses en desarrollar y poner en prctica procedimientos adecuados y seguros en puestos de vigilancia", sostuvo.

Lozano fue librado de culpa en la investigacin militar, pero fiscales italianos la semana pasada iniciaron una campaa para acusarlo de asesinato e intento de asesinato. Incluso, designaron a un abogado para defender al soldado, que sera juzgado en ausencia.

Sgrena sostiene que sus polmicos informes sobre lo que ocurra en Iraq la haban convertido en principal objetivo del "fuego amigo". La periodista haba acusado a las fuerzas estadounidenses de usar el agente incendiario napalm contra rebeldes den Faluya, as como de violar a mujeres iraques..

La periodista dijo que an no se ha recuperado ni fsica ni emocionalmente de la experiencia, y seal que, aunque su voluntad no se ha debilitado, no regresar a Iraq.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter