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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2006

Trabajar es ser peronista
Dinero por votos: la fbrica de votos de Kirchner

Colectivo Nuevo Proyecto Histrico
Rebelin


A nadie que estudie las cuentas del Estado "Capital-Parlamentario" se le escapa la relacin que existe entre el gasto pblico y su utilizacin electoral. Ni hablar de cuando se desata el clientelismo neopopulista y se aproxima un ao de re-eleccin. Por supuesto que no es un invento latinoamericano, el clientelsmo, la compra de voluntades a travs del erario pblico es tan viejo como la antigua Roma. Los socilogos y politlogos se preguntan extraados: Es posible que el direccionamiento de fondos pblicos influya en el resultado de las elecciones? Est comprobado que el clientelismo poltico populista sea efectivo a la hora de contar votos? El perogrullo parece estar de moda. Rpidamente, y para despejar la incgnita, la respuesta es que s. Una inmaculada investigacin "Rditos y peligros electorales del gasto pblico en la Argentina", estudio subsidiado por la National Science Foundation, de los Estados Unidos, y que aparecer en el prximo nmero de la revista Desarrollo Econmico, nos permite vislumbrar los secretos ms recnditos del efecto "K".

"Los funcionarios argentinos, en ciertas condiciones, utilizan criterios discriminatorios en el reparto de bienes pblicos, con el objetivo de movilizar el apoyo electoral", es una de las conclusiones del estudio. Una conclusin que sabe en carne propia cualquier desempleado o precario argentino obligado a no slo votar por el peronismo, sino a participar en las ceremonias oficiales o actuar de "pblico" disciplinado en los faustos del poder. Adems, agrega: "En el caso del Plan Trabajar, esta manipulacin se intensific notablemente cuando se acercaban elecciones". El estudio -que concluy a fines de mayo pasado- relev 1154 municipios ubicados en Buenos Aires, Catamarca, Chubut, Crdoba, La Pampa, Misiones y Santa Fe, incluy datos electorales de 1995 y de 1999. "Con los planes Trabajar, hubo una discriminacin positiva hacia las provincias peronistas. Haba una relacin entre ser peronista y tener un plan trabajar". Muy bueno: la nueva ontologa del regimen es la ecuacin "ser peronista=trabajar", una forma de dominio que ni siquiera Julio Csar hubiera imaginado... Impresionante, si consideramos que el estudio no contempla el Plan Jefes y Jefas, que es un monumental programa de mercadeo poltico diseado y ampliado por Duhalde en el medio de la crisis. El trabajo aborda varios aspectos, como el clientelismo poltico y la falta de igualdad en el momento de repartir los subsidios. Textual: "El hecho de que sean fondos de una jurisdiccin, la Nacin por caso, distinta de la que los distribuye a las personas los hace manipulables". "Pero cuidado -advierte el informe-. La actividad de subsidiar por parte de un Estado es una de las funciones fundamentales ya que debe asistir a sectores adonde la actividad privada le cuesta llegar."

"La discusin podra darse si pensamos que otros pases optan por subsidiar universalmente a ciertas categoras de personas", sostuvo un de los investigadores, aorando el subsidio al desempleo europeo. No entiende nada lo que significa en Argentina la lucha por el poder... "En otros pases, tienen el derecho garantizado a recurrir a la bolsa de empleo y, si no hay ofertas de trabajo, cobrar un subsidio que les permita vivir. Aqu se enfrent la situacin crtica de pobreza con estos subsidios, que quedan a medio camino entre la renta bsica y el subsidio por desempleo". Y es que la esencia de los subsidios en el neopopulismo no es el mismo que en Europa, aqu tiene que ver con la lealtad de masas ms que con los derechos sociales. Clientelismo poltico y criminalizacin de lo social: la dos caras del peronismo.

"Caja", gasto estatal y populismo clsico

Durante los dos primeros meses del ao 2006, ningun rea aument tanto la ejecucin del gasto pblico como el Ministerio de Planificacin, que conduce Julio De Vido. Segn los nmeros de la Asociacin Argentina de Presupuesto Pblico (Asap), durante el primer bimestre el Gobierno erog en obras pblicas 805 millones de pesos ms que en igual perodo del ao pasado. Mientras en el bimestre los gastos de la administracin pblica nacional engordaron un 27 por ciento siempre en relacin al mismo perodo del 2005, los pagos de De Vido crecieron un 225 por ciento.

Centralizacin y nuevo populismo

Segn datos del Ministerio de Economa complementados con informacin de las provincias, en el ao 2005 los ingresos percibidos por el Estado Argentino (nacional y provincial) a travs del cobro de impuestos se distribuyen aproximadamente de la siguiente forma:

Slo el 14% de los ingresos tributarios son recaudados por las provincias.

El 86% es recaudado por el Gobierno Nacional, de los cuales slo se coparticipa de manera automtica a las provincias un 45% de esos recursos.

Esto implica que prcticamente la mitad (47%) de los recursos tributarios totales del Estado Argentino quedan en manos del Gobierno Central.

Los datos muestran con claridad que, en la prctica, el pas no opera en un rgimen federal ya que las provincias no tienen plena responsabilidad sobre los recursos que se necesitan para cumplir con las responsabilidades que constitucionalmente les ha sido asignadas. Tampoco opera en un rgimen unitario ya que la Nacin no asume de manera directa las responsabilidades de brindar los servicios a la poblacin. Esto se utiliza como mecanismo poltico no slo de acumulacin de poder sino como disciplinador de las tibias oposiciones al oficialismo, tal como lo hace De Vido.

En este marco, prevalece la discrecionalidad populista. Slo as se explica, por ejemplo, que en el presupuesto que est por sancionar el Congreso para el ao 2006 se contemple (dejando de lado el caso especial de la Ciudad de Buenos Aires) que la Provincia donde proporcionalmente la Nacin ms va a gastar sea Santa Cruz (no es la provincia de Kirchner, la provincia donde suceden sucesos tenebrosos como el de Las Heras?). En esta provincia el gasto federal por habitante duplica al promedio del pas. Esta situacin de privilegio es anloga a la que ocup en otros tiempos la provincia de La Rioja con el vitupereado Menem.

El sistema poltico del "Capital-Parlamentarismo" se ha adaptado y disfruta de las perversas reglas de juego que impone un rgimen fiscal donde prevalece la discrecionalidad en el manejo de los recursos y la ambigedad en la toma de responsabilidades. Las diferentes "cajas" permiten recaudar y planificar el ciclo poltico con combinaciones de "Pane et circenses" Las implicancias sobre el funcionamiento del Estado son profundas y muy negativas, si vemos que el gasto del estado capitalista argentino descansa sobre los hombros del trabajador y sobre los salarios de los estatales y jubilaciones.
Los polticos provinciales son incentivados a operar bajo la lgica de que gran parte de su xito se define en su "peregrinaje a Buenos Aires" procurando obtener la simpata de los funcionarios nacionales o del "Lder" de turno. Para qu administrar con solvencia el gasto o asumir la antiptica funcin de recaudar impuestos si con un buen contacto en el gobierno nacional se pueden conseguir "gratis" recursos adicionales?

El presidente Kirchner no pierde oportunidad de mencionar que la obra pblica es una de las prioridades del Gobierno. Diramos: es una prioridad en su proyecto de acumulacin de poder personal. Y aprovecha cada uno de los anuncios oficiales desde una parada de colectivos o un camino provincial a una autopista, desde un puente a un plan de viviendas populares para sembrar polticamente en el interior del pas, y retribuir a los gobernadores amigos de la Rosada. El presupuesto 2006 prevea un aumento de partidas para el Ministerio de Planificacin del 46 por ciento: de los 7248 millones del ao pasado, a 10.579 millones disponibles para este ao. Dejando de lado las erogaciones de la seguridad social, por lejos, De Vido es el ministro con mayor cantidad de recursos en la billetera. Y bien lo sabe en carne propia el renunciante gobernador de Santa cruz, Acevedo. Una parte de esos fondos adicionales se destinar a mayores subsidios a trenes (las demonizadas en el discurso "privatizadas"), y a centrales elctricas, para afrontar el cuello de botella energtico del invierno. Sin embargo, la clave de la ampliacin presupuestaria est en la obra pblica y en el crecimiento de la partida de personal (retribucin al militantismo).

El ltimo informe de Asap sobre la ejecucin presupuestaria del primer bimestre del ao confirma esa impresin:

- En el perodo, el sector pblico nacional gast un 27 por ciento ms 2627 millones de pesos adicionales que durante el primer bimestre del ao pasado.

- Los gastos del Ministerio de Planificacin se incrementaron un 225 por ciento: en el primer bimestre llegaron a 1164 millones, frente a slo 358 millones erogados en el mismo bimestre de 2005. Son 805 millones adicionales.

- Unos 600 millones extra se destinaron a obras pblicas en general.

- Mientras que la Direccin Nacional de Vialidad ejecut 180 millones de pesos ms que en igual perodo del ao pasado, incrementando as sus erogaciones en un 353 por ciento.

En contraste con la superejecucin del presupuesto que est realizando De Vido, los gastos del Ministerio de Desarrollo Social aumentaron en lo que va del 2006 apenas un 1 por ciento: pasaron de 376 millones de pesos el ao pasado a 378 millones entre enero y febrero ltimo. As, con una inflacin anual del 12 por ciento, Desarrollo Social achic el gasto en trminos reales y es uno de los ms bajos de los ltimos 20 aos. Este es el perfil del "gobierno de los derechos humanos": acumulacin personal de poder, manipulacin del gasto pblico, indiferencia por los ms dbiles. No nos extrae que sea rcord la brecha y la desigualdad entre ricos y pobres...



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